P.o.amereida2t14

De Casiopea


TítuloPaz Osses: Ensayo amereida (segundo trimestre 2014)
Tipo de ProyectoProyecto de Curso
Palabras Claveamereida, 2014, segundo trimestre, ensayo
Período2014-2014
AsignaturaTaller de Amereida 2014,
Del CursoTaller Amereida 2014,
CarrerasDiseño Industrial
Alumno(s)A. Paz Osses
ProfesorCarlos Covarrubias, Jaime Reyes, Manuel Sanfuentes

Ensayo Amereida, Segundo trimestre

EL ARTE Y EL HOMBRE

Este trimestre se siente como si fuese de mi primer año de escuela, tuve presentación al diseño y nos mostraron el avance en el tiempo para llegar a la industrialización, pasar por muchos períodos y movimientos a llegar a ser lo que somos hoy en día. La muestra de la evolución que el hombre obtuvo mediante pasaron los años y con esto los siglos; y que durante todo ese prolongado tiempo el arte lo haya acompañado en cada paso que el humano dio, desde la prehistoria, hasta llegar a pintores como Da Vinci o Van Gogh. Dentro de la naturaleza del hombre estaba el arte, siendo cada cosa que se creaba por sus manos una pieza de arte, desde una flecha para cazar hasta un mueble o una escultura majestuosa, todo lo que salía de las manos del hombre era arte, era bello, era una pieza única e inigualable; todos tenían arte, todos hacían arte, porque todos éramos artes, el hombre desde sus raíces es arte y mientras más moderno se pone, mas deshumanizado está y con eso menos arte es.

Las manos del hombre son herramientas únicas que de lo único que carecen es de precisión, esa precisión que si posee la maquina, pero es también esa precisión la que le quita la esencia a lo hecho, le quita el arte a los productos industrializados. De a poco el arte dejo de ser para todos y convertirse en objetos más valioso y exclusivos. Es cosa de retroceder a nuestros comienzos y ver al humano de esa época, cada uno tenía las mismas tareas; hombre cazar, mujeres recolectar. El hombre creaba sus propias armas y cada hombre debía realizarlo, cada uno con sus propias manos, cada uno con su propia precisión. De a poco aparece el sedentarismo, con esto la ganadería y la agricultura, entregándole un grado de mecanización a esas dos tareas; este nuevo sistema de vida lleva a aparecer el excedente y esto a su paso el comercio. Aquí es dónde unos cuantos pierden su capacidad de artistas dejando las herramientas por un truque o por dinero. Tras los años las mejoras fueron apareciendo, con esto paso a paso los hombres van maquinizando más cosas, haciendo que más personas dejaran las herramientas, su esencia del arte y con eso dejar de ser un poco humanos.

Tras siglos de deshumanización el hombre inventa la máquina, esta posee la capacidad de hacer las cosas más rápidas, más precisas y a un menos costo, dejándole al hombre tareas rutinarias, despojándolo con esto de su rol de artista, dejando la perfección de cada pieza como única, volviendo los productos iguales, dejando de ser auténticos. Pero a estas alturas, el hombre ha perdido tanto de su ausencia, que hasta accionar roles maquinarios no es nada que pudiese superar ya su poca calidad de artista dentro de el. Artesanos, que por necesidad tuvieron que dejar su rol, por volver sus acciones una rutina y que en los años, el oficio aprendido por este artesano se mierda y muera en las oscuridades del futuro por venir. Eso, es dejar de sentirse como los humanos como los que empezamos.

Antes la profundidad en cuerpo y alma que poseía todo hombre era infinitamente enorme, algo casi palpable, casi sensible a los sentidos. Un hombre libre, un hombre desnudo, un hombre que sabía poco, pero quién puede decir lo que hay que saber. Es una elección entre sabiduría universal y naturaleza humana; una elección que remarca en el futuro del hombre, ya que son dos características incompatible, el saber, te hace querer conocer aún más ya que añade preguntas al conocimiento, mientras que el no saber te vuelca más a la naturaleza. Tal vez el hombre posee la capacidad de mantener un equilibrio entre ambas posiciones y al estar en el equilibrio pleno entre las dos, es hombre. Aún así, antes el lado salvaje se aproximaba más al porcentaje mayor que el hombre poseía, así como eso ocurrió hace siglos, el hombre en un momento llegará o tal vez ya llego al momento de equilibrio pleno entre sabiduría y naturalidad, entre conocimiento y orgánico, entre saber y ser; ser hombre. Entonces ahora, luego de esa plenitud, la balanza del hombre se esta inclinando hacia el lado de la sabiduría, abandonando el lado natural e intentando dominar barreras que se contraponen sobre lo orgánico del mundo. Somos una especie que esta arrasando con todo as u paso, la única especie del mundo que invade el espacio de los demás animales y especies y no puede cohabitar como todos los demás seres vivos.

Creo que dentro de nuestra vida ya modernizada aún existe un momento en que se está en equilibrio, pero también como de nuestra vida cotidiana nos hemos ido alejando de nuestro centro, también en el transcurso de nuestra vida el momento de llegar a ser lo que somos es a menos edad, porque la tecnología llega cada vez a más temprana edad a la vida de los niños. Puede que el hombre desaparezca cuando llegue el punto en que el hombre se encuentre con su esencia propia se va a terminar la vida útil de este o aún mejor, evolucionaremos para convertirnos en una raza superior.

El arte, desde lo común de nuestra sociedad, se ve como algo lejano, solo algunos pueden hacer arte. En la infancia todos somos artistas, todos nos sentimos atraídos por los dibujos y representamos todo con nuestras manos mediante dibujos y colores, aún cuando el lenguaje es precario, la mente del humano puede darse a entender mediante el arte, entregando piezas únicas directamente desde la mano. Pero poco a poco las enseñanzas llevan a la mayoría a alejarse de esta forma de expresión para llevar a cabo otro tipo de cosas, centrándose en disciplinas lejanas al arte, sin hacer un equilibrio entre todos los conocimientos del mundo, centrándose solo en unas cuantas formas de ver el universo.

Tal vez el hombre al llegar al otro extremo de su comienzo, llegue a su fin como hombre, y con esto, en su inicio y en su final los acompañó el extremo más lejos desde su centro, desde su ser hombre y con esto se cumplió su misión como hombre para darle un nuevo paso a una nueva especie. Tal vez esto suceda con cada evolución que se da, desde un átomo, un virus o una bacteria, hasta una especie distinta de algún mamífero, cuando ya el animal existente cumple su ciclo comienza a desaparecer, para darle paso a una mejor versión de si mismos que nace en el mismo punto donde el otro da su fin, siendo ahí el punto más lejos desde su nuevo centro, el cual volverá a ser alcanzado el día en que llegue el fin de este nuevo ciclo para así completar uno nuevo, evolucionando en alma y en cuerpo, tal vez con cada cambio se va aprendiendo algo nuevo, que se va poniendo en practica a medida que pasa el tiempo.

‘’El camino no es el camino’’. El camino de todo lo que sucede en nuestra vida, no es el camino de lo que pensamos, cada situación tiene su camino que se va formando de a poco, solo al ser transcurrido. En esta situación, en este proceso del hombre, esta evolución de las cosas, este pasado y presente vivido, también posee un camino, pero no es el que pensábamos, jamás es el que creemos, nosotros no manejamos ese camino, se va mostrando de a poco. De alguna manera el camino hacia el fin del hombre es la búsqueda de su evolución. Pero, ¿ese camino tiene fin?, la evolución tiene fin o simplemente seguimos el camino hasta olvidad de donde vienen nuestras raíces.

Olvidar las raíces pasa cada cierto tiempo, cada tantos siglos. Como hombres aceptamos venir del mono o de algún otro ser similar, pero hacia atrás; como hombres no nos sentimos relacionados con una molécula de los primeros tiempos de la tierra, no nos sentimos acogidos por algún tipo de energía que nos creo, tal vez la relación más cercana es la que perdura en el tiempo, no olvidando el último camino recorrido, dentro de sus aspectos más generales. Mientras más alejado se está desde el principio, más difuso se vuelve ese camino anterior, desprendiéndose de él para pasar al nuevo ciclo, dejando el último camino recorrido como un guía para buscar la nueva senda que nos depara el destino.

Dentro de nuestro camino actual, tuvimos algunos pocos la suerte de volver a poder ver nuestras raíces, adentrándonos nuevamente en el arte, a una edad donde no tuvimos un desprendimiento de este al 100%, pudiendo aún comprenderla, vivirla y tenerla nuevamente en nuestra vida, para volvernos portadores de esta. Tenemos las herramientas para hacerlo, manejando de forma manual todo lo que aprenderemos y haremos en nuestra vida, a pesar de la industrialización, nuestras manos logran conocer el encanto de lo artesano. En diseño industrial lucha contra la fabricación digital. No abandonamos la artesanía ni el trabajo manual, adentrándonos y descubriendo nuevos medios de producción, sin pensar en que pueden estar obsoletos o ser algo pasajero, ya que la expectativa obtenida es mirar hacia lo que sigue y viene, luchando contra la modernidad, que tienen para el diseño un valor practico y de forma seriada. ¿Cómo luchar contra la negativa del arte y aún así ejercer el oficio de diseñador? Fácilmente podemos aceptar la inclusión de la mano de obra manual, junto con un equilibrio a las herramientas mecanizadas, volviendo con esto al equilibrio humano que nos entrega la esencia que tal vez debemos tener en este camino en el que estamos recorriendo para ser del todo humanos. Este ideal artístico está desde la existencia del Bauhaus, Art Noveau y algunos otros movimientos que buscan la adhesión de lo artesanal dentro de lo industrial, desde ahí está la búsqueda de disolver ese proceso de fabricación. El diseñador no fabrica, si no que gestiona y coordina. Siento así el arte no sale de nuestras manos, pero si podemos exaltar el trabajo artesano coordinando nuestros diseños hacia ellos.

Por otro lado está la arquitectura, que sabe que el mundo material seguirá construyéndose mediante las manos, herramientas y materiales de ambos tiempos, nuevos o antiguos. Aún no tiene la necesidad de adquirir medios productivos de ultima generación, solo debe atender a ciertas nuevas necesidades que se le irán planteando poco a poco como exigencias dentro del área, como los problemas que la falta de naturalidad del hombre le ha producido al planeta, incluyendo dentro de sus conocimientos la ecología, en cualquiera de sus muchas raíces, la huella de carbono, la innovación dentro de los materiales y las técnicas que eso conlleva, etc. Pero aún con esto, si ejecución aún dependerá de las mismas fuerzas que la han sustentado hasta ahora.

Al final, no se trata de reemplazar una herramienta por otra, sino de concebir el contenido desde otra dimensión, buscar otra perspectiva. Se trata de lo que ha sucedido en la historia y los cambios del hombre, integrando de a poco el habla, la imprenta, el arte. Cambiaron la humanidad y la faz del mundo.

"Pero la experiencia artística, como todas las formas de comunicación humana, es más que «virtual». Por lo tanto, seguirá habiendo un sitio, sin duda, para actividades reales en lugares reales donde alguien pueda, de algún modo, seguir soñando con la fusión de la comunidad, el arte y el genius loci, del público y los artistas. Y donde, por un momento, el sueño se hará realidad."