Modelo de Diseño: El proceso a partir de la observación

De Casiopea


TítuloModelo de Diseño: El proceso a partir de la observación
Tipo de ProyectoProyecto de Taller
Palabras Clavemodelos visuales
Período2013-2013
AsignaturaTaller de Diseño Gráfico Titulación 1
Del CursoSeminario de Diseño Gráfico 2013
CarrerasDiseño Gráfico
Alumno(s)Catalina Reyes
PDFArchivo:Modelo seminario creyes.pdf

El proceso del diseño a partir de la observación

Se plantea el proceso creativo dentro del diseño como la sucesión de cuatro etapas principales: el plantearse frente al entorno (una problemática de diseño), el abstraer elementos de la realidad para elaborar ideas y contenidos, el concretizar estas ideas y materializarlas, y finalmente, la validación de éstas.

El proceso como un todo, comienza en la interacción con el entorno, donde el diseñador es capaz de detectar una problemática, y posteriormente capaz de reconocerla y definirla. Esta etapa, el plantearse, se lleva a cabo mediante la observación, que a través de una anotación o un croquis genera un recogimiento mediante palabra y trazo del entorno. La palabra, luego de ser elaborada y desarrollada, pasa a ser poética, mientras que el trazo, ritmo del aparecer.

La segunda etapa es la abstracción, que por medio de esquemas y modelos, logra llevar el planteamiento realizado previamente a un nivel conceptual en forma de poética y ritmo, a un ordenamiento utilizando lenguaje y forma. Este reconocimiento permite al diseñador elaborar una construcción de lo abstraído al disponer los elementos recogidos y jerarquizarlos de manera tal de conformar una estructura clara y directa, la cual lleva a la siguiente etapa, el concretar.

El concretar es la etapa en la cual el diseñador propone, en forma de maquetas y prototipos, la respuesta ante la observación planteada en la primera etapa. El concretar, al igual que el abstraer, genera múltiples resultados, que se van desarrollando y evolucionando durante el proceso, definiendo del sentido de la obra. Esta concreción permite definir una estética y la técnica para llevar a finalización el proceso de diseño, a través de la obra. La quinta y última etapa es el momento cúlmine, en donde se le da una dimensión a lo construido, llevándolo a ser objeto o acto, el cual debe ser validado al entrar en contacto con un otro. El validar puede del mismo modo llevar a revaluar el momento de abstracción o concreción.