Mia-Sue Carrere EAD 361201 Tarea 9

De Casiopea



TítuloMia-Sue Carrere EAD 361201 Tarea 9
AsignaturaMetodología de la Investigación 2020 S1
Del CursoMetodología de la Investigación 2020 S1
9
Alumno(s)Mia-Sue Carrère

Movimiento y detención, circuitos para un sistema paisajístico

Circuitos de desplazamiento que promueven la generación de paisaje en la ciudad de Valparaíso

Fig.1. Circuitos de desplazamiento. [Esquema]. Elaboración propia..

Resumen

La accidentada geografía es uno de las singularidades más evidentes en la ciudad de Valparaíso, sin embargo, estrechas calles y empinados cerros, son también un desafío para las estrategias de movilidad en el diseño y planificación urbana.

A partir de una experiencia de investigación cualitativa, exploratoria y cartográfica, se registrarán aquellos circuitos urbanos continuos que generan paisaje urbano y por tanto, identidad. Esto, a propósito de cómo el movimiento y la detención que proveen los sistemas de circulación descritos, favorecen el vínculo entre el habitante y el paisaje exterior, según las cualidades como la frecuencia y velocidad de los medios de desplazamiento o transporte.De este modo, se analizarán en profundidad los circuitos antiguos y actuales de la ciudad utilizados por diferentes medios de transporte ó dispositivos de desplazamiento, en base a la exploración personal y a la percepción del habitante según la valorización simbólica del entorno, la eficiencia de las rutas según la topografía y el motivo por preferir el uso de un medio de desplazamiento u otro.

Esta investigación concluye con una propuesta de sistema de paisaje en escala de ciudad y barrial compuesto por circuitos urbanos que promueven una ocupación mas sustentable y eficiente del espacio.


PALABRAS CLAVE: SISTEMA, PAISAJE, CIRCUITO, IDENTIDAD


Problema de Investigación

Los medios de transporte instaurados por parte de las organismos públicos y privados para generar un sistema ecléctico de desplazamiento. La homogeneización de los dispositivos de transporte en las ciudades, sin considerar las particularidades que presenta el relieve diverso de la geografía chilena, trae como consecuencia, circuitos truncados e inconexos. Este problema, acrecienta la insatisfacción en la vía pública y la crisis identitaria, estropeando el intrínseco vinculo entre el habitante y el paisaje. El inhabilitar velocidades de desplazamiento pausadas, como por ejemplo el explorativo u ocioso, distancia al ser humano de la práctica que desea impresionarse con ese paisaje que aparece mientras se esta en movimiento.


Pregunta de Investigación

¿Cuál de los circuitos de desplazamiento en la ciudad de Valparaíso responden a un sistema de paisajes?


Hipótesis

Los dispositivos de desplazamiento, como el tranvía, el cuerpo, y los funiculares o ascensores responden a un sistema de paisaje urbano porque promueven la circulación de frecuencia continua y la detención en estaciones que vinculan positivamente al habitante con la topografía de la ciudad de Valparaíso.


Objetivo General

Identificar los circuitos de desplazamiento utilizados por los habitantes en escala urbana y escala barrial que respondan a un sistema paisajístico según la experiencia de viaje por la ciudad de Valparaíso.

Objetivos Específicos

  1. Definir cuales elementos en los circuitos de desplazamiento favorecen o inhiben el movimiento continuo y la detención de los habitantes, según estado del arte.
  2. Mostrar los circuitos de desplazamiento que se han desarrollado en la ciudad en formato cartográfico.
  3. Comparar los circuitos de desplazamiento registrados con la percepción del habitante quien los utiliza, para definir cuales de ellos responde a un sistema paisajes en la ciudad de estudio.
  4. Proponer los circuitos de desplazamiento que mejor responden a una práctica paisajística para ser utilizados posteriormente en posibles proyectos.

Metodología

Se definen los principales conceptos en que se fundará la investigación, vale decir, sistema, paisaje, circuito, movimiento y detención, desde el estudio de la valorización otorgada históricamente al funcionamiento de los sistemas urbanos. Se registrarán en formato cartográfico los circuitos de desplazamiento utilizados por los dispositivos convencionales que han existido y existen en la ciudad, tales como, tranvías, tren, trolley, ascensores, colectivos, micros, metro y el cuerpo. Se identificarán cuales son los elementos que favorecen una circulación continua y también las estaciones de estos circuitos si existiesen. Se compararán los registros por medio de tablas de evaluación y entrevista no estructuras, para definir cualidades o defectos en los medios de transporte y la percepción emocional que provoca su uso. Se definirán los circuitos que responden mejor a un vínculo entre las rutas de movimiento y la ciudad, en base a la definición de paisaje. Finalmente, se sugerirá un circuito de desplazamiento que responda a un sistema paisajístico en uno de los cerros de Valparaíso en formato cartográfico e iconográfico.

  1. Diálogo con Fuentes Bibliográficas: Movimiento Flâneur + Vanguardia Situacionista + Grupo Stalker.
  2. Entrevista No-Estructurada: Habitante + Relación con la ciudad y el desplazamiento.
  3. Observación, Experimentación y Comparación: explorar la ciudad para descubrir elementos que frenan o facilitan el movimiento y la detención.
  4. Registro de la información obtenida en formato cartográfico en software AutoCad.

Desarrollo

Estado del arte

Es posible aplicar el concepto de sistema en diferentes fenómenos sean naturales (organismos vivos, donde el sistema solo funciona si es que existe una circulación constante de la materia) o artificiales (máquinas, donde el objeto transforma la energía en movimiento), como un "conjunto de elementos que tienen relaciones y conexiones entre sí, y que forman una determinada integridad, unidad".[1]. Según esta primera definición, si interpretamos la unidad integrada como la ciudad misma, se puede precisar que la ciudad necesita de organismos u objetos que estén en un movimiento continuo, es decir, un circuito que permita mantener la energía vital, estrechando las relaciones cívicas y sociales para conformar la unidad sistémica. El paisaje como una unidad. El año 2000, en Florencia, los Estados Miembros del Consejo de Europa se reunían para establecer acuerdos en cuando a paisaje se refiere, exponiendo en el Articulo 1, que se entenderá por paisaje a “cualquier parte del territorio tal como la percibe la población, cuyo carácter sea el resultado de la acción y la interacción de factores naturales y/o humanos” [2] y en el Artículo 5, establecen que se comprometen a “integrar el paisaje en las políticas de ordenación territorial y urbanística y en sus políticas en materia cultural, medioambiental, agrícola, social y económica, así como en cualesquiera otras políticas que puedan tener un impacto directo o indirecto sobre el paisaje.” (Ídid), Un acuerdo continental que reúnen bases de acción para el resguardo y la protección del paisaje, entiendo por paisaje no solo el natural, sino como una unidad territorial es algo inexistente en América del Sur, tampoco en Chile y así lo afirma Gray (2016):

“en las décadas recientes, las ciudades del Chile no se han desarrollado de una manera sana ni bella, han perdido muchos de sus atributos físicos y no por simple crecimiento y evolución, sino porque se han relajado las normas urbanísticas y se ha debilitado la institucionalidad pública que debería hacerse cargo de todo aquello que el sector privado desdeña. El autor señala que la normativa para asegurar un crecimiento sustentable de las ciudades en el país ha sido ineficaz e insuficiente. Es posible relacionar la pérdida de atributos físicos planteado con la pérdida de paisajes valiosos.” [3]

Desde la perspectiva mecánica, el circuito se comprende como un elemento que ordena y distribuye los flujos tal como Sennett (1994) explica “Los urbanistas franceses como Christian Patte utilizaron la imagen de las arterias y de las venas para justificar el principio de las calles de una sola dirección. Tanto en los planos urbanos franceses como en los alemanes basados en el sistema circulatorio”. [4] Entender el circuito como algo que va y vuelve, constantemente, deteniéndose y revitalizando los órganos y tejidos, que por analogía en un sistema urbano corresponderían a los principales servicios o equipamientos en la ciudad.

Un sistema de paisajes ordenados por la circulación, que mantengan en el tiempo la sustentabilidad y eficiencia de las ciudades como también la percepción positiva de los habitantes.


Les Flâneries y el vínculo con la ciudad

Fig.2. Renoir, P. (1876). Bal au moulin de la Galette [Pintura]. París,  Museo de Orsay. Recuperado de https://m.musee-orsay.fr/es/obras/commentaire_id/el-baile-del-molino-de-la-galette-7083.html?page=2

“Bahorel, homme de caprice, était épars sur plusieurs cafés; les autres avaient des habitudes, lui nèn avait pas. Il flánait. Errer est humain. Flâner est parisien” [Bahorel, un hombre caprichoso, estaba disperso por vario cafés; los otros tenían hábitos, él no tenía ninguno. Estaba paseando, Errar es humano, pasear es parisino].[5]

Tal como Víctor Hugo describe la figura de un flâneur parisino como un sujeto urbano, caracterizado por establecer una relación entre espacio y tiempo a medida que recorre la ciudad. Da cuenta que el errar es un acto intrínseco en los seres humanos, quienes están en una constante exploración del mundo, pero especifíca y agrega, que el paseo es una actividad que no tiene ningún fin más que la caprichosa sensación de deleitarse en su propia ociosidad. Las principales acepciones de los Flanêurs serían: “pasear lentamente y sin rumbo, dejar libre la imaginación y divagar, y por último, sencillamente perder el tiempo”[6]. El interés de los flâneur daba cuenta de la fascinación por el paseo y en él, la contemplación, donde el paseante es un espectador y el escenario la gran ciudad, de modo que el transcurso de los anécdotas están al servicio del conocimiento o redescubrimiento de la ciudad. En este sentido, Walter Benjamín, establece dos vías para acceder al conocimiento de la urbe. Por un lado, aquellos “guías” (representados como la literatura de Franz Hessel, el extravío y los personajes que te invitan en la ciudad), y por otro, el acto de recordar (viajar al pasado en vez de en la distancia).

“La primera de sus condiciones era perderse en la ciudad, lo cual exigía para él un auténtico aprendizaje, pues no se trataba tanto de acogerse al desconocimiento del desorientado como de asimilar las estrategias propias de un flâneur al que letreros y nombres de calles, transeúntes, tejados, quioscos o tabernas le hablan como ramas que crujen en el bosque bajo sus pies”. [7]

Para los flanêurs el estímulo provocado por los elementos que aparecen en el territorio, son las señales que guían el destino de quien circula. Estas señales hacen particular un lugar al otorgársele un significado o rememorar un acontecimiento, pues el objetivo es descifrar la ciudad como una necesidad esencial para ser artista o intelectual. El espíritu del paseante es removido por los objetos que aparecen en la ciudad. “...contemplar todos los objetos tan cerca como fuera posible, hasta que se volvieran ajenos y como ajenos entregaran su secreto”.[8] La ampliación en el uso de los sentidos para ejercer una lectura de la ciudad como un paisaje de amalgamas, una forma de observar a las personas, tipos sociales, los contextos sociales o las ciudades, las imágenes, la arquitectura y el espacio. Recorrer para sorprenderse y detenerse para observar y contemplar.


Vanguardia Situacionista. La deriva.

Fig.3. Lamorisse, A. (1956). Le Ballon Rouge [Película]. Serie de escena. Recuperado de https://www.youtube.com/watch?v=3tZzQNq3uXE

La ciudad lúdica de los situacionistas plantea una reforma en el camino urbano que llevaba la modernidad hacia un estado de alienación. La ciudad para el consumo y el ideal de la ciudad moderna propuesta por Le Corbusier como una máquina para el habitar y la producción, produjo en Constant (fundador de la Internacional Situacionista), plantea una ciudad donde la función e imaginación convivan en la práctica de dejarse llevar o andar a la deriva por el paisaje urbano. Se busca una ciudad social y esencialmente lúdica que se resume en el “urbanismo unitario” y acabar con las prácticas que fragmentan la ciudad por medio de la separación de sus habitantes.

“los intereses del mercado capitalista, debe ser superado por un “urbanismo unitario”, que resulta de la consecuencia de las artes y técnicas puestas en juego para la creación de un medio susceptible de ser transformado a voluntad por los ciudadanos”. [9]

combatir el urbanismo separatista a partir de la experimentación por la ciudad, por medio del juego o la “deriva”, como una nueva forma de conocimiento. La deriva constituye un acto experimental “experiencia efímera de trazar trayectos exóticos o poco habituales en el entramado de lugares y funciones de la ciudad ordenada y jerarquizada”. [10] Constant instala un proyecto llamado “New Babylon” como una utopia posible alternativo para habitar el mundo, liberando el tiempo y el ritmo en que el ciudadano esta alienado. Propone la arquitectura del nomadismo. Propone una macroestructura que alberga una ciudad donde el valor principal es la transformación, montaje y desmontaje, donde el habitante de la New Babylon puede incidir concretamente en los cambios, en otras palabras donde “los individuos errantes se lanzan al encuentro de nuevas experiencias en un mun- do que ellos mismos arquitecturan en su transitar”. [11] Este espacio se compone por núcleos. Una parte de ellos albergan centros técnicos, investigativos y científicos. Los otros están destinados al espacio social, en busca de experiencias nuevas y ambientes desconocidos, donde el habitante sea consciente del poder que tiene para transformar y cambiar el mundo por el que transitan.


Grupo Stalker. El andar como práctica estética

Fig.4. Careri, F. (2002). Walkscapes [Ilustración]. Mapa de grupo Stalker.

La significancia del movimiento en los seres humanos viene principalmente de la importancia de la exploración para la construcción del paisaje natural. En un primer momento, al igual que en el reino animal, la acción de desplazarse estaba motivada por la búsqueda de los alimentos, sin embargo, una vez ya saciada esta necesidad, el recorrer se transformaba en un modo de conquista del territorio y por tanto del paisaje. Francesco Careri en su libro Walkscapes escribe,“El desplazamiento como forma de intervención urbana, que contiene los significados simbólicos de aquel acto creativo primario: el errar en tanto que arquitectura del paisaje entendiendo por ‘paisaje’ el acto de transformación simbólica y no solo física, del espacio antrópico.”[12] El ser humano, vive en una constante re significación del paisaje, adaptado a las vicisitudes e inquietudes de sus tiempos. Según Careri, en la mitología original, la historia de los hermanos Caín y Abel, representa la primera división del espacio y el trabajo. Caín, dedicado a la agricultura, simboliza el sedentarismo, en cambio su hermano Abel, dedicado al pastoreo simboliza el errar. El enfrentamiento de esta dualidad, permite identificar a las partes del espacio, por un lado la, la laboriosa domesticación de la naturaleza en un espacio confinado para la producción y por otro, la búsqueda y exploración intelectual de un destino en el acto de desplazarse. Luego de que Caín da muerte a Abel, este es condenado a ser fugitivo y errante. Para quienes esto es significado, esta es la primera muerte del ser humano, y aparece la pregunta ¿Es también la primera condena que culpa al desplazamiento por ser un acto puramente lúdico u ocioso?

Careri junto al grupo Stalker, han realizado numerosas publicaciones, conferencias y sobre todo caminatas por diferentes partes del mundo para reconocer el territorio desde nuevas miradas. Errar por el paisaje menos reconocido, subir muros, atravesar alambradas, tropezar, cortarse, etc, son las herramientas con las que, a través del propio cuerpo, experimentar una realidad, la urbana.


Capítulo 1. El desplazamiento en la ciudad de Valparaíso.

Tranvía Imaginario

Caminar hacia la estación. Convergerán en el suelo un sin fin de rieles en distintas direcciones, puedes pisarlos y caminar sobre ellos. El paradero es imperceptible, pero con solo observar los rieles enterrados en el suelo, te indicará que estas próximo a encontrarte con una estación. Aparece un refugio, en él, una pizarra. Mirar el mapa que esta en la pizarra. Encontrar el numero de ruta que te lleva al destino. Ver en la App y calcular los minutos que faltan para que el tranvía llegue al paradero. El tranvía llega. Se abrirán dos o tres puertas de vidrio y madera distribuidas a lo largo del dispositivo. Las puertas son de dos hojas abatibles hacia fuera. Los pasajeros descienden. Entrarás. Un pasamanos define el lado de subida y de bajada, pero casi nadie lo usa. Subirás dos o tres escalones para posarte en la plataforma. Marcarás el beap en la máquina con el QR de tu celular, si no, sólo entras. El vagón es estrecho y alargado. Si es de noche, la luz artificial dentro es cálida y brillante, en cambio si es de madrugada la luz es tenue. Si es de día la luz entrara al vagón. El vagón es como estar en una galería. Los ventanales con marcos de madera están a lo largo del dispositivo y en todas sus caras. Del mismo material, los asientos se disponen en diferentes orientaciones, unos a lo largo del vagón, que deja una mirada horizontal despejada hacia la ciudad y otros perpendiculares a estos, por lo general de un asiento o dos máximo por filas que se enfrentan, una doble mirada. La sensación de avanzar hacia atrás es peculiar, sobre todo si miras la perspectiva de la avenida de leves pendientes, con arboledas o edificios por los ventanales del fondo del vagón. El suelo parece preferirse con materiales adherentes, pero se evidencia que en épocas pasadas era también de madera. El tranvía comenzará a andar luego de que todos los pasajeros suban. Sacar el momento de inercia podrá ser un poco brusco para quien no este acostumbrado. La velocidad no superará los 30 km/h. y puede desconcertar a quien suela vivir apresuradamente. Será como si te hubieras entrado a otra época. La velocidad se mantendrá constante. La mirada al exterior aparece en otra altura y en otro tiempo, parece que es la velocidad justa para observar abstracciones. La esencia misma de la ciudad. Una sucesión de imágenes se graban en la memoria. Hojas, texturas, cornisas o sombreros. Podrás abrir las ventanas si lo deseas, levantando la parte inferior del marco con un poco de fuerza. La ventilación es suave, también debido a la velocidad en la que puede entrar el aire fresco. Las detenciones serán cada dos o tres minutos, solo si alguien este dispuesto para bajar o subir al tranvía. La cantidad de tiempo en que el dispositivo esta en un paradero, también esta medido. Se debe cumplir exactamente con la frecuencia en la que cada tranvía recorre su circuito correspondiente. Si se acerca tu paradero procurarás avisar con anticipación y un letrero en el frente del tranvía activará una bocina que dice STOP. Deberás estar atento. Descenderás. Llegarás nuevamente a un paradero de avenidas anchas y rectas. En las cercanías siempre encontrarás conexión con otro circuito. Si te equivocas de estación, en seis minutos aparecerá el próximo tranvía de la misma ruta. Las detenciones durante la ruta del circuito están asociadas a los órganos mas importantes de la ciudad. Un hospital, una plaza, la estación central o servicios. El tranvía adopta diferentes caras. Un tranvía de vagón comedor. Un tranvía turístico. O el más común de todos.


Micro bus

Dirigirse al paradero podrá ser confuso. Deberás estar atento a el numero de micro que te llevará a tu destino. Son tres números. Debes divisarla desde lejos, y cuando este a cincuenta metros de ti, levantarás la palma de tu mano estirando el brazo. Solo así la micro se detendrá donde tu estés (válido solo para cuando estés solo, si estas con un grupo de personas esperando, no hará falta). Las estaciones, entonces, son efímeras. Dependerá de la disposición del chofer, donde detenerse. Entrarás al dispositivo. Observa rápidamente dónde puedes sentarte o ubicarte y rápidamente pagarás tu pasaje. Existen diferentes tarifas, tales como, local (solo plan o solo cerro), directo (plan a cerro o cerro a plan), directo (de una ciudad a otra) o escolar (estudiantes). Evita pagar con billetes, de preferencia monedas. El chofer partirá su rumbo a penas estés dentro del dispositivo. Retrasarte en pagar la tarifa podría desestabilizar tu cuerpo producto del movimiento en la aceleración. La micro ha comenzado a circular. El pasillo es estrecho. La altura mínima dentro es de un metro ochenta. La capacidad es de 23 pasajeros sentados y 18 pasajeros de pie. Existen dos vías de evacuación con puertas de doble hoja en los extremos del vagón. Dos filas de asientos en par miran hacia el frente y ocultan las miradas entre pasajeros. La ley del asiento desocupado es: si un asiento de ese par ya esta ocupado por otro pasajero, debes preferir el par que este completamente vacío. De lo contrario, los asientos mas codiciados serán los que están cercanos a las vías de escape, es mas fácil descender prontamente. En el caso de un circuito Plan dirección Cerro: Los circuitos de desplazamiento descienden desde la “garitas principales de cada cerro”. Debido a la forma de herradura de la ciudad, la circulación dibuja un tipo de embudo. De todos los cerros desciende el recorrido de una micro para luego reunirse en el plan. En el plan los dispositivos convergen y discuten por cada uno responder a sus propios tiempos, provocando un colapso en el tráfico. La densidad de microbuses en las estrechas arterias de la ciudad de Valparaíso y la incapacidad de mantener una frecuencia en el plan y en los cerros equivalente por cada recorrido plan-cerro, provocará que las estaciones sean indefinidas y la circulación continua se vea frenada producto del atochamiento. El tiempo de espera dentro del dispositivo se extiende, pueden pasar desde diez a sesenta minutos, dependiendo de las distancias. El pasajero que mira al exterior, podrá sentir ansiedad de ver circular con mayor eficiencia a quien camina. El tiempo y la frecuencia son relativos. En términos prácticos pareciera ser mas eficiente, posicionar estaciones para este medio de transporte a los pies de cerro, es decir, al límite de cuando comienza la tarifa local. Poner en práctica estas estaciones en el estado actual existe, sin embargo, la capacidad para recibir pasajeros puede estar agotada porque ya han recepcionado al mayor porcentaje de pasajeros durante el trayecto por el plan. Al iniciar el ascenso hacia los cerros, se puede alcanzar incluso mas velocidad, debido a la descongestión de la circulación. Las líneas de microbuses se especifican por cada cerro. Las estaciones están establecidas históricamente. El serpenteo será evidente. Al llegar a la primera meseta aparece el paisaje en altura. Se identifican las proximidades según los símbolos fugaces como referencias o hitos en el territorio. Si se acerca el lugar para descender, procura tocar el timbre o avisarle al chofer con anticipación. El conductor establecerá contacto visual con el pasajero a través del espejo retrovisor, de esta manera, sabe cuantas personas bajan y cual será la ultima en descender para reemprender nuevamente la circulación.


Colectivo

El recorrido de este circuito esta estrictamente delimitado al menos en el plan de la ciudad. Las estaciones también. Los colectivos se posicionan uno tras otro esperando a sus pasajeros. En doble fila avanzan aquellos que ya han alcanzado su objetivo. El conductor espera e intentan captar a los pasajeros con el sonido de una bocina leve o levantando un dedo sobre el manubrio del automóvil. Los automóviles son de distintos modelos pero todos están pintados de negro. En la maleta, un lugar para depositar los volúmenes que llevas contigo. En la cubierta un letrero, un prisma rectangular que distingue las líneas de circulación con el nombre de un lugar referencial. Producto de la cantidad de pasajeros, cuatro máximo a menos que vaya un niño sentado en el regazo. El objetivo del chofer es llenar a tope la capacidad y emprender el recorrido por el circuito lo antes posible. La frecuencia es continua, no exacta, pero sin grandes oscilaciones. Entras al dispositivo e indicas la dirección hacia donde te diriges. El asiento preferido es el del copiloto, el primero en coparse, el único con cinturón de seguridad. Cancelas la tarifa acorde a la distancia. Existe tarifa de noche y día y sube dependiendo de las distancias recorridas. Si la capacidad en el colectivo esta a tope, el viaje será directo hasta el primer destino. La circulación es continua y expedita. Al iniciar el trayecto, se deberá estar atento a quien baja o sube. La distancia de los cuerpos es mínima. Dependiendo de la disposición de los sujetos podría surgir una conversación. Preferir este medio se relaciona por la circulación casi directa y la menor cantidad de detenciones a lo largo del circuito. La eficiencia es una cualidad, la comodidad también, pero depende de las dimensiones de los cuerpos. El chofer esquiva para adelantar hacia la pista mas despejada, pero la maestría no se manifiesta hasta que el conductor se desplaza por una subida empinada o una bajada vertiginosa, los cambios de luces o bocinas cuando se acerca a puntos ciegos y por sobre todo, después de una llovizna que deja el pavimento resbaladizo. En las curvas de los circuitos de los cerros, los pasajeros intentan llevar el movimiento de sus cuerpos lo mas sutil posible. Las estaciones en los cerros no están definidas, dependerá del destino de cada pasajero, puede ser un paradero, a media cuadra o cercano a un hito, incluso algo desviado del recorrido oficial. El pasajero al inicio del recorrido indica un destino general, al acercarse al punto especifico avisa la altura de la detención. Los trayectos pueden ser desde cinco a treinta minutos como máximo por cada circuito aproximadamente. Al descender un pasajero sentado primero que tu, deberás estar atento, abrir la puerta y luego volver a entrar al dispositivo. Sea cual sea la distancia, es un viaje exprés, ningún otro medio de transporte ofrece a sus pasajeros una velocidad mas eficiente que la del auto. El circuito mantiene la misma metodología al descender hacia el plan, pero esta vez en el sentido inverso. A medida que aparecen pasajeros esperando en la extensión del recorrido del circuito, el chofer estará atento seduciendo con una bocina leve o un cambio de luces para recibirlos. De esta manera el circuito continua hasta llegar al plan donde las estaciones parecen desapareces y se dirige directo a la estación principal, donde los dispositivos permanecen en fila, uno tras otro, dispuestos s volver a comenzar.


El andar a pie

El medio de desplazamiento más accesible en los seres humanos es el andar. Bajar o subir a pie, práctica común entre los ciudadanos de Valparaíso, que parece un gimnasio en potencia. Desde las estaciones, siempre se deberá caminar un poco mas hacia el destino. Subiendo o bajando, callejones o escaleras. Si el cansancio agobia por lo general, te detienes y respiras, ves el paisaje que aparece. Subir en zigzag, es habitual, buscando la mínima pendiente. Subir de espaldas también. Bajar corriendo, pisadas una tras otra para no atascarte y pisadas fuertes para frenar un poco la velocidad. Las pisadas del porteño son diferentes, manifiestan seguridad, sobre todo al bajar, no se salta se desliza. Bajar escaleras casi corriendo como un acto cotidiano, sin mirar al suelo. Aunque muchas veces si hay que hacerlo si no quieres tropezar con una baldosa mal puesta, una zanja o excremento y orines. Caminar es distinto de andar. Caminar desplaza tu cuerpo de un lugar a otro. Andar, en cambio, te abre un camino y un paisaje. El ritmo de aquel que anda es distinto, no existe un objetivo para llegar a algún lugar, te pierdes. Subir, bajar, doblar, entrar a un callejón sombrío y salir a la quebrada abierta por escaleras y pasarelas. Andar y caminar en la ciudad, es revitalizante. Es dominar un poco el territorio anárquico sin imponer más que tus pies sobre el suelo. Se camina de día por el plan, una vorágine, entre comerciantes y calles estrechas colapsadas de peatones. De noche se puede andar, ya desde el atardecer comienza a aparecer una ciudad que de día no se ve, las calles despejadas, la luz sobre los adoquines y la piedra de granito mojados por el sereno, los edificios altos, construcciones misceláneas. En las veredas del plan se ven pasajes subterráneos, cubierto el fondo por colillas de cigarrillos. Allí alguna vez hubo mar. Los barrios de la ciudad tienen distintas velocidades, varían según las actividades, no creas que todas las calles son carreteras. Las calles son también veredas. En los cerros conviven los medios de transporte, en el centro no tanto. Las plazas distribuidas diluyen y equilibran los flujos. Veredas de setenta centímetros de ancho, a veces sin vereda. Para cruzar, mirar a ambos lados, estar atento, correr si es necesario. Caminar por el lado derecho. Si la calle es estrecha, intenta dar la preferencia del paso. Observas, se actúa en sociedad. Desplazarte a pie es el medio más democrático y accesible, si la ciudad lo permite. No es democrático siempre. A veces autoritario e injusto. Mirar a los ojos, puede significar un reto. Ciudades de quince minutos dicen algunos. Imposible, puede ser una ciudad de cientos de años. Observar la superposición de imágenes tan distintas entre si. Objetos, esculturas, galerías, laderas. Desde lo plano estas encerrado entre cerros y cerrado al mar. Las personas anónimas, la composición de los anónimos en grupos conforman los barrios y sectores. El cuerpo en movimiento. Las detenciones para esperar el encuentro. Los puntos de encuentro en la ciudad, una plaza, una esquina, afuera de, al lado de. La detención un hito. Un punto geográfico elemental. Asociado a la iluminación y la proximidad a servicios o momentos. Iluminación cálida te incita a permanecer, la iluminación fría a caminar, la inexistencia de iluminación a evitar. Asientos de madera ahora de hormigón, no hay asientos, hay escalones. El único momento en que dejas de moverte, estas dormido.


Ascensor - Funicular

Dispositivos para el desplazamiento en altura. Por lo general a pie de cerro. Un poco escondidos pero se distinguen entre las edificadas laderas. Dos estaciones, una superior y otra inferior, cada una con sus propios operarios, distanciados por una altura de mínimo treinta y cinco metros, y conectados por rieles y mecanismos que permiten el ascenso y descenso de los vagones sincrónicamente. La estación inferior, que esta en el plan probablemente este oculta, puede ser un callejón que conducen a una puerta ancha o escondida en forma de caseta Entrar a este espacio es transportarse al siglo XX, en el interior los mecanismos son los originales. El operario de la caseta inferior activa el torniquete una vez hayas cancelado la tarifa. Podrás entrar al vagón, un dispositivo de medidas variables con tendencia a un prisma rectangular de seis metros cuadrados aproximadamente con puertas las caras extremas (una para entrar y otra para salir) con capacidad para quince pasajeros máximo. Una vez dentro se respeta un tiempo de espera para posibles pasajeros que estén próximos a llegar. El operario cerrará las puertas, llamará al operario de la caseta superior para que coordine el cierre de puertas. Un movimiento brusco y seco que desbloquea el momento de inercia. El vagón que estaba en la caseta inferior comienza a ascender, El vagón que estaba en la caseta superior comienza a descender. El desplazamiento longitudinal hace aparecer la extensión. A veces el mar, a veces las quebradas. En el trayecto es imposible no dejarse seducir por la vista panorámica que ofrece la ventana corrida en todo el vagón. El ruido de los engranajes hace vibrar el suelo del vagón y a los cuerpos. Una experiencia multisensorial. El momento memorable es el punto medio del trayecto, cuando ambos vagones se enfrentan. De un lado el paisaje natural del otro el paisaje industrial. Otro movimiento brusco que confirma la llegada a la estación superior. Ha transcurrido un minuto. Hemos subido cuarenta metros. Pasan unos segundos en que se esperará a que el operario de la caseta superior abra las puertas. Se sale de a una persona. La caseta superior es mas grande. Mapas turísticos en las paredes. Algunos asientos. Pavimentos antiguos. Uno que otro comercio asociado. La estación superior esta vinculada un mirador o antiguos fuertes de la ciudad. Miradores peatonales, donde se expone la ciudad. Aproximadamente entre la curva de nivel numero treinta hasta la cincuenta. Los vagones dispuestos a comenzar un nuevo ciclo.


Capítulo 2. El cuerpo y la ciudad: Los circuitos.

Un método para comprender la organización urbana de la ciudad es entenderla como un sistema vivo, haciendo la analogía de la ciudad como un cuerpo, donde los tejidos asemejan los barrios, los órganos los principales edificios que hacen funcionar la ciudad y el sistema circulatorio sanguíneo como las avenidas y calles que en sus circuitos constantes mantienen con vida a la ciudad. “Los planificadores trataban de convertir la ciudad en un lugar por el que la gente pudiera desplazarse y respirar con libertad, una ciudad con arterias y venas fluidas en las que las personas circularan como saludables corpúsculos sanguíneos.” [13]. Para mantener vivo y saludable el organismo, la circulación sanguínea requiere que la sangre circule y se detenga en los órganos y tejidos para oxigeneralos y nutrirlos. "Aunque fuera una pésima anatomía, los planificadores se guiaron por la mecánica sanguínea: pensaban que si e! movimiento se bloqueaba en algún punto de la ciudad, el cuerpo colectivo sufría una crisis circulatoria como la que experimenta el cuerpo individual durante un ataque en el que se obtura una arteria." [14] El mecanismo del cuerpo entonces, incluye un circuito compuesto por la circulación continua y la detención en en los hitos que hacen funcionar el sistema. La unidad del cuerpo. Entonces, el sistema de paisaje urbano para la ciudad necesita de los dispositivos de desplazamiento con frecuencia ininterrumpida salvo por detenciones arquitecturizadas en estaciones que otorgan un significado funcional y simbólico a los habitantes y extranjeros en Valparaíso. El movimiento y la detención, son equivalentes en cuanto a valor y significado para la utopía posible de una ciudad. No funciona uno sin el otro. El movimiento sin detención, no permitiría a los ciudadanos el arraigo cualitativo con el espacio.La detención da lugar.

Fig.5,6 y 7. Circuitos de desplazamiento para el Sistema de Paisajes, Valparaíso. [Cartografía] Elaboración propia.


Bibliografía

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  4. SENNETT, R. (1994). "Carne y Piedra. El cuerpo y la ciudad en la civilización occidental" p. 283
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