Martin Araneda: Taller de Amereida 2014

De Casiopea



TítuloMartin Araneda: Taller de Amereida VI
AsignaturaTaller de Amereida
Del CursoTaller de Amereida 2014
CarrerasDiseño Gráfico
Alumno(s)Martin Araneda

Clase 1

Anterior a la palabra

Antes de Amereida, brilló en sus fundadores la idea de vivir poéticamente el llamado a testimoniar el ser americano, vivir en América. Es aquí donde se hace vívido el mandato poético de oír la palabra, desde el coraje, desde el presente, vivir el presente, rodeado de circunstancias históricas, políticas, sociales, etc. Desde este punto de partida se abre camino al nacimiento de algo original. Es de esta manera como nacen los viajes, desde la búsqueda de conmover lo habitual y cotidiano para abrirse camino a lo infinito y desconocido. Es lo que nos une e identifica como seres gregarios. Somos herederos de un legado que para sus creadores fue desconocido. El presente que vivimos hoy es la proyección desconocida de aquellos que pensaron y vivieron ese presente pasado, movilizados por la inquietud filosófica y poética de que hay algo más allá de lo que el ojo puede ver.


Clase 2

Asombro

Al oír el archivo digitalizado de Godo, se revelan fragmentos que desvía de su texto, no apareciendo en este, quizás con la intensión de sembrar una duda en generaciones futuras. ¿Por qué llama “buscadores de lo desconocido” a físicos y matemáticos, excluyendo de esta misión a disciplinas como las artes y la poesía? Es posible que el se refiriera a la labor que oficia un astrónomo, quién sentado detrás de un telescopio se aventura a observar la luz proveniente del pasado e interpretándola en el presente. Esa relación que establece un astrofísico con la creación, ocurrida hace millones de años luz, crea un vinculo con lo sagrado y eso nos parece asombroso. El asombro de encontrar un hallazgo con valor, llevándolo al presente, nos permite descubrir con asombro el origen de todo lo que nos rodea, las formaciones de las primeras galaxias, estrellas, hasta nosotros mismos quienes estamos compuestos de los mismos materiales de estrellas milenarias.


Clase 3

Vivir en el lenguaje

Vivimos en lenguaje, de esta manera este se amalgama en la materia. El lenguaje para poder ser leído, debe ejecutarse y volverse mundo, sin esto solo se transforma en triste información. Inmerso en el lenguaje con el que nos comunicamos, se hallan otras formas de información que es necesario conocer, valorizar y dar un sentido para su correcto entendimiento. De esta forma por ejemplo, al tener conocimientos de botánica, podemos hacer distinciones entre distintas familias, géneros y especies de plantas. A través de la morfología de sus hojas y el color de sus flores podemos evidenciar su origen y sus propiedades. De no saberlo, todas formarían parte de un conjunto de hierbas, sin nombre y sin identidad. De forma similar ocurre con las aves y sus distintos cantos. El saber reconocer su trinar nos entregará información de su distribución, edad y con qué otras especies cohabita un mismo lugar. El hombre, con la finalidad de ordenar y clasificar, ha creado códigos que norman sus comportamientos, de esta manera las sociedades conviven en un acuerdo común. Estas normas pueden variar según la cultura, religión o creencias de distintas sociedades.


Clase 4

América abisal

Nuestra condición de chilenos, paridos en una patria constantemente azotada por la violencia de sus elementos, nos subyuga a estar siempre en una constante reconstrucción. Chile está sentado en el rabo de América, de boca al abismo bravo del Pacífico y de espaldas al baluarte Andino. Esta misma condición geográfica que nos abraza y protege de plagas y huracanes, también sorprende con su abismo, desde el cual emerge impetuosamente la ira de la naturaleza. Esta, desde su infinita sabiduría, pareciera recordarnos que hay cosas que no se están haciendo bien. Cosas que necesitan ser lavadas por el mar o devorada por las llamas. Nos llama a observar e interpretar de manera positivista al universo, saber respetar el abismo que se nos regaló, ofrecerle una tregua a los gigantes que destruyen y renuevan todo a su paso.


Clase 5

El abismo permanente

Chile por su geografía y emplazamiento dentro de América, esta en un constante enfrentamiento a un abismo. Cuando hablamos de abismo, nos referimos que el territorio mismo se reconoce como un abismo al que nosotros como diseñadores y arquitectos en nuestros oficios nos enfrentamos permanentemente. Si llevamos el reconocimiento de ese abismo a nuestra geografía, nos daremos cuenta que nuestro territorio se ha modelado a lo largo del tiempo por un sin numero de movimientos sísmicos y acontecimientos que solo la naturaleza modela, llegando a ser un lugar. Si somos capaces de reconocer el abismo que se nos presenta en cada situación, nosotros seremos capaces por medio de los oficios de enfrentar de la mejor manera a una construcción. El abismo constante al que se encuentra sometido nuestro territorio vive en el presente al igual que los momentos originales del mundo clásico que de alguna u otra forma, hemos heredado y que se han replicado en algunos aspectos de nuestro ser y del nosotros.


Clase 6

Escuchar al lugar

El abismo o espesor entre los hombres se puede encontrar y llevar a la práctica en las travesías que como Escuela realizamos dentro de América. Cuando hablamos del abismo, hablamos de las cualidades que construyen y le dan un ser a un lugar. Dentro de la travesía se encuentra presente el regalo, el que es entregado a las personas y al lugar sin ninguna condición de por medio, es por estas razones que el regalo también se entrega en gratitud y recibe al nosotros con hospitalidad. Cuando llegamos al lugar donde el mandato poético nos envía, nos enfrentamos mediante los oficios a un lugar que reúne condiciones propias y esas condiciones no pueden ser vulneradas. Por estas razones es que cuando nos enfrentamos a un lugar, antes de generar cualquier tipo de intervención debemos saber escucharlo, “escuchar al lugar” ese es el primer paso que damos en un proyecto como estudiantes y profesionales para llevar a la practica nuestro oficio. Las dos catástrofes que recientemente han azotado a nuestro país muestran el claro ejemplo donde los supuestos “expertos” no se han dejado atravesar por la espesura de los lugares. Esto se refleja en que los pobres no han tenido derecho a una plantificación urbana regulada que haya “escuchado al lugar” y que haya recibido a sus habitantes con hospitalidad.


Clase 7

Cualquier cosa que es, merece el mas grande respeto

Las inmobiliarias que se han instalado y apropiado de las dunas de Concón, no han sabido escuchar al lugar. Las dunas son lo que son debido a transformaciones geográficas que se han dado a lo largo del tiempo y mantienen una condición casi única en el mundo al ser una duna colgante que se emplaza sobre una gran roca. Debemos recordar que nuestro territorio se encuentra en un constante abismo azotado por tragedias naturales. Si los arquitectos e ingenieros no escuchan al lugar en donde realizan sus futuros proyectos inmobiliarios, lo mas probables es que en un futuro por no vivir el presente, vuelvan exponerse al abismo por no haberse dejado atravesar.


Clase 8

La dimensión naturalista y la forma de llevar a cabo un proyecto

Cuando nos enfrentamos a una espesura, debemos buscar la mejor manera de llevarla a cabo. Esta forma se relaciona de manera directa con la forma en la que como diseñadores y arquitectos de la escuela llevamos a cabo un proyecto o tema de estudio. El primer momento de enfrentamiento al problema que se presenta en el proyecto es teniendo una mirada orgánica de todo lo que involucra las partes. Si no tenemos esa mirada o control de todas las partes como un total, lo mas probable es q no le dediquemos el mismo énfasis a ciertas partes que después nos llevaran a un abismo dentro de la situación. Un ejemplo muy claro es el “escuchar al lugar” antes de generar cualquier intervención. Como un segundo momento, debemos poner en practica para poder lograr salvar esa espesura y que el proyecto se lleve a cabo de la manera mas óptima. Hay que ir a campo travieso y dejarse atravesar. Es por estas razones que en las travesías se va en busca de lo nuevo, para así poder complementarlo con lo que ya se sabe. De alguna o cierta forma volvemos a no saber para seguir complementando nuestra experiencia por medio de la practica. Como un último momento tenemos el conocimiento teórico de las cosas que funciona como una receta escrita, pero que se debe complementar con el trabajo de campo.