Mar Castarlenas Rabassa Situacionismo - Presentación de las Vanguardias 2018

De Casiopea



TítuloSituacionismo - Presentación de las Vanguardias 2018
Del CursoPresentación de las Vanguardias 2018
CarrerasArquitectura
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Alumno(s)Mar Castarlenas Rabassa, Mar Castarlenas

¿Los movimientos de Vanguardia huían de toda interpretación?

La voluntad de este ensayo y trabajo de investigación es profundizar y entender un poco más los movimientos de vanguardia tanto a nivel artístico como político e histórico, tratando de aplicar como metodología de trabajo ‘la deriva’, el devenir sin rumbo ni propósito específico. Empleando el situacionismo como sujeto y sistema de estudio, abierto a todas las impresiones y sin buscar una respuesta concreta a la hipótesis planteada.



Todo movimiento de vanguardia tiene la condición inherente de adelantarse o romper con lo anterior en todos los ámbitos. La historia del arte clásico, desde Grecia, se basaba en la mímesis (imitación de la realidad), la figuración era la manera común de representar para educar a una sociedad generalmente analfabeta. Según Guy Debord, el arte clásico tenía como única función placer a algunos, por lo tanto era elitista y contemplativo. A diferencia de las vanguardias que tienden a hacer pensar, cambiar y transformar. Se levantan contra un arte unilateral, sin respuesta, para generar diálogo e interacción.


“Que se nos deje de admirar como si fuésemos superiores a nuestra época; y que la época se aterre admirandose por lo que es.” (Guy Debord y Gianfranco Sanguinetti 2001 (1958-1969), p682)


Probablemente, una de las causas que genera este giro, no inmediato, es la mecanización y racionalización de la vida. Desde la aparición de la fotografía la representación convencional dejó de tener sentido, y los artistas tuvieron que ocupar el hueco libre donde las máquinas no podían alcanzar. Al desprenderse de la técnica figurativa y objetiva, se generó una búsqueda de alternativas por las cuales expresarse y comunicarse, originando la aparición de nuevas corrientes teóricas y estilísticas cada vez más subjetivas.

Esta decisión, consecuentemente, produce que el espectador pase a formar parte de la obra activamente y aumente la interpretación propia. No sabemos si los artistas de vanguardia buscaban precisamente hacer despertar al espectador de su actitud contemplativa o si huían de ello.


Teniendo en cuenta que, desde el momento en que el capitalismo agrede en forma de consumismo, basándose en la cultura de los excesos y superproducción, no podemos justificar que la interpretación da por supuesto la práctica sensorial, ya que la condición provoca una “declinación de la agudeza de nuestra experiencia sensorial dejándola en segundo plano.”


Según Susan Sontag1, “la interpretación hace manejable y maleable el arte” y defiende que “es posible que buena parte del arte actual deba entenderse como producto de una huida de la interpretación.” Entiende que “abusar de la idea de contenido comporta la interpretación, y viceversa, la intención de interpretar es lo que sustenta que existe la idea de contenido.” Sontag, al igual que los situacionistas, hace un llamamiento a recuperar la sensibilidad y a poner atención a ver, oír y sentir más; objetivo del cual no sea percibir más contenido del existente, ni exprimir éste, sino que la función de la crítica sea mostrar cómo es lo que es y no lo que significa.



A principios de siglo, paralelamente a la lucha para la emancipación obrera, se genera una revolución a favor de liberar el arte del carácter consumista burgués, para superar el marco tradicional elitista e integrar el arte a la práctica cotidiana. Esto fracasara por la situación bélica europea que imposibilitará la superación de la cosificación del arte sin previamente haber superado la de la humanidad. Después de la Segunda Guerra Mundial y el Holocausto, la recuperación de los movimientos de vanguardia es lenta y no es hasta finales de los años cincuenta que se podrán apreciar unos primeros incidios de ésta2.La primera vanguardia de posguerra como reacción a la parálisis del surrealismo es la creación del grupo artístico CoBrA, semilla del futuro situacionista.

Podríamos decir que éste es el marco histórico de la Internacional Situacionista, uno de los últimos movimientos de vanguardia donde lo político y lo artístico se fusionan para afrontar la opresión del capitalismo, la figura principal es Debord, revolucionario filósofo francés. “El situacionismo pretendía superar la influencia de Bretón y el surrealismo, además de tratar de adaptar el mensaje a una sociedad cambiante muy lejana a la de principios de siglo.”


“El dadaísmo ha querido suprimir el arte sin realizarlo; y el surrealismo ha querido realizar el arte sin suprimirlo. La posición crítica elaborada después por los situacionistas mostró que la supresión y la realización del arte son los aspectos inseparables de una misma superación del arte.” (Guy Debord 2002 (1957), p158)

Aunque el situacionismo se presentaba como una alternativa al surrealismo, como toda vanguardia, mantenía de éste la voluntad de ‘transformar el mundo’; y al igual que el movimiento artístico poseía una figura central y creó un nuevo campo intelectual nombrado por los mismos integrantes de la corriente.

Además de la influencia de las vanguardias de principios de siglo, el situacionismo emergió de una confluencia de movimientos como el marxismo, la Internacional Letrista de Isidore Isou y el MIBI (Movimiento para una Bauhaus Imaginista).

En este momento donde se está desarrollando un nuevo modelo de capitalismo, donde el proletariado pasa de ser el agente histórico de la revolución a quedar integrado en el sistema, transformándose en un eslabón más de la cadena; nace el “Estado del Bienestar” a la vez que muere el concepto de “lucha de clases”. El sistema capitalista crea un ambiente conservador con una sociedad disciplinada e impuesta a un único orden social y cultural, convirtiéndolo todo en mercancía, consumismo masivo y consumidores pasivos, generando una alienación de la vida cotidiana y reduciendo los seres humanos en recursos humanos.


Debord en su obra “La sociedad del espectáculo” hace una fuerte crítica a esta sociedad contemporánea, que asocia el ocio con la economía de la abundancia. Juzga la explotación tanto en el ámbito del trabajo como la colonización del recreo mediante la industria del entretenimiento, el cual se encarga de asegurarse en que la ciudadanía dedique tiempo a trabajar para destinar sus escasos beneficios en material de desecho. A ésto lo nombra el negocio del espectáculo.

“El espectáculo es el mal sueño de la sociedad moderna encadenada, que no expresa en última instancia más que su deseo de dormir. El espectáculo vela ese sueño.” (Guy Debord 2002 (1957), p44)


La sublevación de Mayo de 1968 encabezada por estudiantes, intelectuales y lo que quedaba del “viejo” proletariado fue el tercer asalto, la cual los situacionistas fueron los escenógrafos. Las revueltas parisinas, después de la publicación del libro de Debord, por el derecho a controlar la propia vida, diagnosticaron una nueva pobreza, que el autor nombra como supervivencia ampliada.


El situacionismo aunque arma una crítica global podemos entenderlo en tres grandes ejes:

Crítica al concepto de vida Hay una atención clara en conseguir un alejamiento de las condiciones que impone la vida espectacular, tal como el consumismo de masas, la especialización de la elite y la separación de ocio y trabajo.

“La liberación del juego es su autonomía creativa, que supera la “vieja” división entre el trabajo impuesto y el ocio pasivo.” (Manifiesto Situacionista 1960)

Crítica al urbanismo espectacular Apuestan por una recuperación de la ciudad como marco de referencia de lucha histórica del proletariado por su emancipación mediante un urbanismo unitario. Una ciudad social y lúdica, basada en el juego, la imaginación y la participación. La intervención práctica se concreta en la psicogeografía y su estrategia de la ‘deriva’, herencia de ‘le Flâneur’ parisino de Baudelaire. Tratar de dejarse llevar por las intuiciones y estímulos que el paisaje urbano nos ofrece. Contrariamente a entender la ciudad tiralíneas como Haussmann, abren la posibilidad de observar las situaciones urbanas de una forma radicalmente nueva, libres de toda rutina diaria, incitando a disfrutar del proceso mediante un conocimiento experimental. Un proyecto que desempeña esta técnica es “The naked city” de Guy Debord, mapa experimental y cartografía mental de las vivencias y las emociones del descubrimiento peatonal.

Crítica del arte Tienen la voluntad de superar el arte como esfera separada da la vida. Donde hay una clara compartimentación del trabajo que divide la vida en esferas y etiqueta a las personas según su función social. El desvío o ‘détournement’ permite distorsionar el significado de un objeto creado por el sistema atribuyéndole un nuevo valor. Método por el cual los elementos autónomos pierden importancia y el conjunto toma un nuevo sentido. No es un recurso esteticista sino comunicativo que pretende influir a la sociedad con sus mismos códigos de lenguaje visual mediante reciclar/desviar/manipular.

El efecto no fue la superación del arte, pero sí aumentar el nivel de accesibilidad. Asimismo, el capitalismo fue capaz de darle la vuelta, apropiándose de ello en la publicidad entre otros sectores, adaptando la técnica a sus propios planteamientos, gracias a la descontextualización de cualquier elemento crítico.



En un momento de reconstrucción de las ciudades posguerra, estas claras líneas de pensamiento se materializan en la propuesta arquitectónica de Constant Nievwenhuys, artista visual holandés y fundador del grupo artístico CoBrA. En 1956 empezó a trabajar un proyecto de ciudad utópica anticapitalista para una sociedad futura: “New Babylon, Another City for Another Life”, donde dedicó más de veinte años.

El imaginario de un futuro nómada, sin fronteras, bajo un único techo que se construye y se remodela constantemente, consiguiendo una arquitectura efímera y un espacio fluctuante mediante construcciones urbanas efímeras. Ésto únicamente se puede hacer cambiando el principio del urbanismo racional, la orientación, por los principios situacionistas de la ‘deriva’ y el deambular. En busca de una nueva manera de construir ciudades promoviendo la creatividad de las personas, evitando viviendas individuales y edificaciones estáticas. El urbanismo unitario como alternativa a las propuestas de las “máquinas de habitar” y la industrialización de lo urbano de Le Corbusier, Constant propone una ciudad humana combinando lo imaginativo con lo funcional.*

Una red de grandes mallas elevadas por encima del suelo mediante plataformas móviles superpuestas sobre ciudades ya existentes (como el Golden Lane que los Smithson ya proyectaron a principios de los años cincuenta), y microestructuras moduladas con elementos móviles que permiten la constante transformación, son los elementos protagonistas del nuevo mundo.

“La vida es un viaje sin fin a través de un mundo que se transforma con tanta rapidez que cada vez parece diferente” Constant Nieuwenhuys

Después de la redibujación de sus estructuras urbanas, se puede apreciar que para que se conforme como organismo fluido evita los centros tal y como entendemos los asentamientos humanos. Las ciudades no son polos interconectados que provocan estaticidad en todos los ámbitos, la ciudad vive en la misma interconexión sujeta a la malla de forma que no se asienta en único lugar y está en constante movimiento. Esta estrategia de la no permanencia, como un mismo río pero con diferente agua, permite la libertad dinámica perseguida. Constant previó la red ciberespacial que hoy nos conecta a la mayoría.

En el Manifiesto Situacionista, el artista define el proyecto como “momento de la vida construido concreta y deliberadamente para la organización colectiva de un ambiente unitario y de un juego de acontecimientos.” Entiende la sociedad tal como es, cambiante, necesitada de un soporte que se pueda adaptar a ella y del cual ella sea participe de este cambio, potenciando la conciencia global y creación consciente del entorno.

Antes de abandonar el proyecto, el artista percibió sus errores y contradicciones que representó mediante unas obras apocalípticas rojas y negras, consecuencias distópicas del deseo sin freno.


Gracias a esta investigación, podemos comprender que el situacionismo, a diferencia de las vanguardias de principios de siglo, pretende usar un idioma que se adapte a la “nueva sociedad”. Tiene la voluntad de ser comprendido e interpretado para crear preguntas a una sociedad contemplativa y pobre en términos sensoriales. El uso del reciclaje de elementos ya conocidos para dotarlos de un nuevo contenido genera un ambiente de confusión que despierta la atención del espectador. Una técnica que actualmente en una sociedad que se dirige hacia un futuro sostenible, ya no sorprende.

La sociedad espectacular se ha ido extremando exponencialmente las últimas décadas, alejando aún más la función del ocio, la obligación del derecho, incrementando el grado del parecer debido a una humanidad cada vez más aparente y digital, donde ya no se pueden fijar unos límites claros entre lo privado y lo público. Tenemos que responder a que relación queremos como sociedad modernizada y la teoría de la deriva.


“El espectáculo no es un conjunto de imágenes, sino una relación social entre la spersonas mediatizada por las imágenes.” (Guy Debord 2002 (1957), p38)


Cuando la Internacional Situacionista de disolvió en 1972, un texto de Debord y Sanguinetti, declaraba una época donde sus propuestas se extendiesen. Pese al fracaso del movimiento y la revolución del 68 frente al sistema, el urbanismo unitario junto las ideas situacionistas se mantienen y perviven, aunque humildemente, en el imaginario arquitectónico actual. New Babylon nos traslada mediante la observación a la compresión de otras ciudades imaginarias, como Amereida. Desde una perspectiva subjetiva, la escuela de arquitectura de Valparaíso junto con la esencia de la ciudad, resisten a mantener a flote esos rasgos que el movimiento defendía: la disolución de la pasión con el deber, la observación como metodología de expresión y proyección, las travesías a la deriva, la presencia del arte en la calle y la ciudad anarquía que se construye fruto de la sociedad cambiante.

“Un día, construiremos ciudades para derivar.” Guy Debord




DOCUMENTO:Archivo:MCR 10.01 ENSAYO.pdf




SUBTITULACIONES

“El espectáculo es el mal sueño de la moderna encadenada, que no expresa en última instancia más que su deseo de dormir. El espectáculo vela ese sueño.” (Guy Debord 2002 (1957), La sociedad del espectáculo, p44)

“Todo lo directamente experimentado se ha convertido en una representación.” (Guy Debord 2002 (1957), La sociedad del espectáculo, p37)

“Considerado en sus propios términos, el espectáculo es la afirmación de la apariencia y la afirmación de toda vida humana, o sea social, como simple apariencia. Pero la crítica que alcanza la verdad del espectáculo lo descubre como la negación visible de la vida, como una negación de la vida que se ha tornado visible.” (Guy Debord 2002 (1957), La sociedad del espectáculo, p40)

“ El espectáculo constituye la producción concreta de la alienación en la sociedad.” (Guy Debord 2002 (1957), La sociedad del espectáculo, p50)

“El espectáculo constituye la producción concreta de la alienación en la sociedad.” (Guy Debord 2002 (1957), La sociedad del espectáculo, p50)

“El espectáculo es el capital en un grado tal de acumulación que se ha convertido en imagen.” (Guy Debord 2002 (1957), La sociedad del espectáculo, p50)

“El crecimiento económico libera a las sociedades de la presión natural exigida por una lucha inmediata por la supervivencia, pero estas sociedades no se liberan de su liberador.” (Guy Debord 2002 (1957), La sociedad del espectáculo, p54)

“El consumidor real se transforma en el consumidor de ilusiones. La mercancía es la ilusión efectivamente real, y el espectáculo es su manifestación general.” (Guy Debord 2002 (1957), La sociedad del espectáculo, p58)

“La conciencia del deseo, idéntica al deseo de la conciencia, es el proyecto que, (en su aspecto negativo), quiere la abolición de las clases, es decir, que los trabajadores se adueñan directamente de todos los momentos de su actividad. La sociedad del espectáculo es lo contrario, pues en ella la mercancía se contempla a sí misma en el mundo que ella ha creado.” (Guy Debord 2002 (1957), La sociedad del espectáculo, p60)

“La historia ha existido siempre pero no siempre de forma histórica.” (Guy Debord 2002 (1957), La sociedad del espectáculo, p117)

“El movimiento inconsciente del tiempo se manifiesta y se hace verdadero en la conciencia histórica.” (Guy Debord 2002 (1957), La sociedad del espectáculo, p117)

“La arquitectura, que en todas las épocas anteriores estuvo reservada para la satisfacción de las clases dominantes, está por vez primera destinada directamente a los pobres.” (Guy Debord 2002 (1957), La sociedad del espectáculo, p146)

“el urbanismo muestra el umbral que se ha franqueado con el aumento de poder material de la sociedad y, al mismo tiempo, el retraso de la dominación consciente de ese poder.” (Guy Debord 2002 (1957), La sociedad del espectáculo, p147)

“El momento actual es ya la autodestrucción del medio urbano.” (Guy Debord 2002 (1957), La sociedad del espectáculo, p147)

“Es un arte forzosamente de vanguardia, un arte que no es. Su vanguardia sería su desaparición.” (Guy Debord 2002 (1957), La sociedad del espectáculo, p157)

“El dadaísmo y el surrealismo son las dos corrientes que señalan el final del arte moderno. Aunque de un modo sólo relativamente consciente, son contemporáneas del último gran asalto del movimiento revolucionario proletario; y el fracaso de este movimiento, que las dejó encerradas en aquel mismo terreno artístico cuya caducidad habían nacido para proclamar.” (Guy Debord 2002 (1957), La sociedad del espectáculo, p157)

“La verdad de la sociedad no es otra cosa que la negación de ésta.” (Guy Debord 2002 (1957), La sociedad del espectáculo, p162)

“La liberación del juego es su autonomía creativa que supera la ‘vieja’ división entre el trabajo impuesto y el ocio pasivo.” (Manifiesto Situacionista 1960)

“La humanidad se ha convertido ahora en espectáculo de sí misma. Su autoalienación ha alcanzado un grado que le permite vivir su propia destrucción como un goce estético.” (Walter Benjamin, 1989 (1936) La obra de arte en su época de reproductibilidad técnica)

“New Babylon no se detiene en ninguna parte (porque la tierra es redonda); no conoce fronteras (porque ya no hay economías nacionales), ni colectividades (porque la humanidad es fluctuante). Cualquier lugar es accesible a cada uno y a todos. Todo el planeta se convierte en la casa de los habitantes de la tierra. Cada cual cambia de lugar cuando lo desea. La vida es un viaje sin fin a través de un mundo que se transforma con tanta rapidez que cada vez parece diferente.” Constant Nieuwenhuys



BIBLIOGRAFIA

Guy Debord, 2002 (1957) La sociedad del espectáculo, Editorial Pre-Textos

Guy Debord, 1999 (1958) Teoría de la deriva, Editorial Literatura Gris

Walter Benjamin, 1989 (1936) La obra de arte en su época de reproductibilidad técnica

Susan Sontag, 1984 (1966) Contra la interperetación, Editorial Seix Barral

Andrés Devesa y Anselm Jappé, Textos de la I.S

René Vienet, 1967 Los situacionistas y las nuevas formas de acción política y el arte

Manifiesto Situacionista 1960

Desvíos de la Deriva. Experiencias, travesías y morfologías, 2010