Mapa conceptual y diagrama de afinidad, dos técnicas visuales para la organización de distintos contenidos

De Casiopea



TítuloMapa conceptual y diagrama de afinidad, dos técnicas visuales para la organización de distintos contenidos
Tipo de ProyectoProyecto de Curso
Palabras Claveensayo
Período2014-2014
AsignaturaPresentación
Del CursoPresentación 4º DG 2014
CarrerasDiseño Gráfico
Alumno(s)María Michelle Camus
ProfesorHerbert Spencer, Katherine Exss


Resumen

La búsqueda y recopilación de la información, ya sea de diversas referencias, como fuentes directas o indirectas, puede llevar al investigador a una gran cantidad de datos diversos difíciles de ordenar. Es por esto que existen diferentes técnicas para organizar y clasificar los contenidos obtenidos después de una recopilación. La técnica que se abordará en esta ocasión, es la de la representación visual, pero no como resultado final, sino como una organización y estructuración de la gran cantidad de datos capturados. Específicamente se planteará la utilización del mapa conceptual, como método donde el investigador ordena sus ideas, donde el procedimiento de la realización del mapa es lo fundamental. Y, por otra parte, se ahondará en la técnica visual del diagrama de afinidades, utilizada para la modelación de estudios de usuarios para modelos mentales, donde lo importante es el resultado de la clasificación como estrategia que conlleva a una creación de un producto, sistema o servicio.

Introducción

En tiempos actuales, donde el alcance de la comunicación implica gran cantidad de información, se considera necesario el uso de métodos para la clasificación de ésta, donde cada persona se apropia de un método que se adecue a sus capacidades y a sus requerimientos propios o del grupo de trabajo. Se han elegido estas dos técnicas visuales por la diferencia en su objetivo y método, siendo el mapa conceptual un proceso más personal o de un grupo pseudo pequeño de afinidad donde se prioriza el procedimiento, en contraposición con el diagrama de afinidad, utilizado por grandes empresas como estrategia para crear e identificar clasificaciones de comportamientos de usuarios.

La importancia de visualizar la información es señalada, entre otros autores, por Rudolf Arnheim en su libro Visual Thinking (1969)[1], donde menciona que el lenguaje visual es útil para identificar lo escuchado o lo leído, y el resultado puede otorgar la clarificación de problemas mediante la creatividad en función de la comparación, el análisis y la síntesis. Es así como la visualización de los contenidos nos sitúa en otro ámbito del entendimiento, donde se puede obtener y rescatar un rendimiento sumamente provechoso.

Los mapas conceptuales

Según los autores Joseph Novak y Bob Gowin, en su libro Aprendiendo a Aprender (1988)[2], los mapas conceptuales presentan una comprensión extensa de los contenidos, ya que no basta solamente con el conocimiento de un determinado concepto, si no que el entendimiento completo es la capacidad de relacionar, clasificar y ordenar jerárquicamente los contenidos estudiados que fueron apareciendo en la extensión de la investigación. Los mapas conceptuales plantean una forma de ordenar los conocimientos que se van adquiriendo, y en la medida que la persona ha incorporado una variedad extensa de temas, puede ir ampliando cada vez más las correlaciones y los vínculos entre conceptos. De esta manera, Novak y Gowin señalan que los nexos nunca son concluidos completamente, en el sentido que no son finitos, ya que a medida que se van integrando nuevos temas, el campo se va ampliando sin límites.

Estructura principal de un mapa conceptual del aprendizaje significativo.


Identificar conceptos claves para establecer correlaciones

La realización de mapas conceptuales evidencia no sólo la capacidad de relacionar conceptos, sino que previamente, en la investigación, se requiere la aptitud de identificar los términos claves que engloban una idea, para luego relacionarlos con otros conceptos claves. Es así como la capacidad de síntesis es algo previo e indispensable en el juego de correlaciones. Luego de identificar y entender las palabras destacadas, se relacionan con otras, determinando una jerarquización que permite un orden establecido en la materia, y no sólo conceptos que se relacionan arbitraria y neutralmente. Esto permite que el investigador reconozca los diferentes niveles jerárquicos de conceptos y, posteriormente pueda hacer vínculos entre contenidos que se encuentran a horizontes dispares, lo que enriquece el aprendizaje, ya que se amplía el campo de observación del conocimiento.

Así como los mapas conceptuales son infinitos, en el sentido que los conceptos nunca se terminan de aprender, ya que siempre se pueden estar relacionando con nuevos planteamientos, los mapas conceptuales tampoco son únicos, no hay un esquema que indique que un mapa esté exclusivamente correcto, sino que la identificación de términos claves y las correlaciones entre ellos, deben indicar un discurso con sentido, fundamento y coherencia.

La importancia del procedimiento de la realización de un mapa conceptual

Más que el resultado final al que se llega con la vinculación de diversos conceptos sobre uno o varios temas, lo que fundamentalmente se rescata en un mapa conceptual, es el procedimiento que llevó la persona en la identificación y organización de los contenidos. Este procedimiento es una comprensión propia de la adquisición y apropiación de los asuntos estudiados, ya que son conceptos claves, que se perciben personalmente y no ideas desarrolladas en una extensión de palabras comprensibles para cualquier persona, es por esto que se torna un tanto complejo la captación de a lo que se ha llegado finalmente. “La mayor parte de las personas, incluso aquellas que sabían bastante sobre la materia que se tratase y sobre situaciones escolares parecidas a la nuestra, serían incapaces de averiguar el significado de muchos de nuestros mapas.” [3]

Es por esto que se reivindica mayormente el método para llegar al resultado final (con todo lo que implica aquél procedimiento mencionado anteriormente). Es en este momento cuando la persona está adquiriendo conocimientos fundamentados en relaciones de diferentes temas y extendiendo la obtención real de aprendizajes significativos, y no conocimientos temporales que se olvidarán una vez pasada la materia. El mapa es un procedimiento personal en el que se ordenan de manera visual, lo que muchas veces no tiene una estructura explícita en la conexión de diversos textos extendidos, o por otro lado, permite ordenar visualmente los conocimientos que la persona cree no haber comprendido, pero que en realidad solamente no sabía como estructurarlos y disponerlos de manera óptima para rescatar un aprendizaje.

Mapas conceptuales en el aprendizaje

“En ningún momento hablamos de aprendizaje compartido, porque el aprendizaje no es una actividad que se pueda compartir, sino un asunto en el que la responsabilidad es del individuo. En cambio, los significados sí se pueden compartir, discutir, negociar y convenir. La confección de mapas conceptuales por grupos de dos o tres estudiantes puede desempeñar una útil función social y originar también animadas discusiones en clase.” [4] Se reitera la idea de la individualidad del aprendizaje como un proceso personal. Sin embargo, mediante los mapas conceptuales se pueden ordenar las diversas ideas que se tienen en la cabeza y lograr transmitirlas a un grupo de personas, que del mismo modo tendrán también sus correlaciones de conceptos y se conllevará a una discusión de temas específicos con el fin de intercambiar opiniones y adoptar más conocimientos en función de incluir más vinculaciones. Esto ocurre en grupos pequeños, como salas de clases de diferentes instituciones, siendo un procedimiento que se utiliza por lo general en ámbitos educacionales, ya sea enseñanza básica, media o universitaria, también es utilizado en grupos de empresas laborales como un modo asesor profesional.

Los diagramas de afinidad

Los diagramas de afinidad se enmarcan en el contexto de los modelos mentales, de acuerdo a Indi Young, en su libro Mental Models: Aligning Design Strategy With Human Behavior (2008) [5], un diagrama de afinidad es el resultado de un estudio de los comportamientos de los usuarios clasificados en diferentes categorías, donde se relacionan distintos conceptos y se agrupan. La idea principal es tener una panorámica clara de los usuarios con que se trabajará, de acuerdo a sus comportamientos, metas, formas de vida, etc. El diagrama de afinidad está basado en la empatía, ya que es la manera en que el diseñador o el investigador puede situarse en el lugar de la persona a quien le está diseñando algo, lo que conlleva a adentrarse al caso y no verlo como algo ajeno. Es aquí cuando se entra en el proceso de pensamiento de los usuarios, el paisaje emocional y filosófico que están viviendo en un determinado momento.

Modelo mental de una cotidiana mañana de diversas personas antes de ir a trabajar donde se muestran comportamientos como levantarse de la cama, cepillarse los dientes, vestirse. En la zona inferior se muestran los diferentes productos que la empresa ofrece para satisfacer esas necesidades.

Proceso del diagrama de afinidad

La parte fundamental del diagrama de afinidad del estudio de usuarios es adentrarse a ellos como individuos reales. Esto implica llegar a ellos y tener una conversación cercana donde se recogen perspectivas de vida, vocabularios, aspiraciones, etc. Una vez obtenidos los datos de todos los usuarios requeridos, es necesario comparar cada uno de ellos con otros usuarios y reconocer diferencias y similitudes, elaborando un análisis comparativo que conlleve a plasmarlo visualmente en un plano para evidenciar de manera más clara el campo de estudio que se tiene. Cuando todos los datos se encuentran ordenados y agrupados, la cuestión a diseñar ya tiene más claridad, ya que tiene un punto de partida.

Se toma como ejemplo, lo expuesto por Diego Gómez Venegas, Diseñador Gráfico de la Universidad de Chile, en el contexto del Seminario De la Hipótesis al Diseño "Aproximaciones, casos y obras" (2014)[6], quien junto a su grupo de trabajo no consideran que la investigación clásica sea exclusivamente la forma de investigar. Es por esto que realizaron una intervención en el eje principal de Santiago (metro línea 1 que cruza transversalmente la capital) y se encontraron con diversos sujetos, los cuales tomaron como caso de estudio y vieron como éstos se relacionaban con potenciales conflictos políticos, a través de actividades, entrevistas y otros. A partir de este estudio in situ lograron conocer a los usuarios y comenzaron a especular para crear escenarios tipo, donde los sujetos se desenvolvían, es decir con todos los datos obtenidos realizaron un orden y una clasificación de la información. Posterior a esto, el grupo de trabajo comenzó a diseñar lo que ellos llamaban “mediaciones algorítmicas” y a partir de eso empezaron a prototipar. En este momento, están en la fase del diseño de dos productos para “mediaciones algorítmicas”, lo cual tuvo como punto de partida un diagrama de afinidad.

Un modelo mental es simplemente un diagrama de comportamientos de usuario, de acuerdo al mismo libro mencionado anteriormente de Indi Young. El diagrama se estructura de dos secciones, la superior expone la información obtenida de los estudios de usuario, esta a su vez se subdivide en dos categorías, primero las torres de afinidad, donde se agrupan patrones de conductas, y segundo los espacios mentales, los cuales son agrupaciones de torres en conductas generales. La segunda sección data de las características del producto que se quiere crear, y se alinean debajo de las torres de afinidad que las personas mencionaron con sus conceptos. El modelo mental completo tiene como objetivo perfilar el producto y las oportunidad que se pueden analizar en las deficiencias de estas.

Visualización como estrategia para luego diseñar

El diagrama de afinidad no es un fin en sí mismo, aunque se presenta como una imagen visual entendible para otras personas. Sin embargo, los diagramas son un método estratégico utilizado en empresas como guía para el diseño de lo que se esté trabajando. El diagrama otorga confianza en lo que se está diseñando, ya se que tiene una base concreta y objetiva de “antecedentes” que validan las decisiones que se irán tomando en el proceso de diseño. Es por esto también que este método entrega buenas decisiones de negocios, ya que es muy claro en su análisis. Esta representación mental entrega una claridad de lo que se tiene y lo que se puede o debe realizar. Es una imagen que debe ser entendida por otras personas y lograr deducir una arquitectura acorde a lo requerido.

Conclusiones

Las técnicas visuales de organización de la información son métodos de trabajo donde la finalidad no es específicamente la imagen, sino que la completitud del proceso que culmina en otra instancia donde la imagen funciona como medio para comprender una gran idea (en el caso del mapa conceptual), o para pensar en el diseño de algún producto o sistema (diagrama de afinidad). De manera distinta ocurre, por ejemplo con la visualización de datos, donde el diseñador crea una imagen visual que aparte de mostrar una cierta cantidad de información, elabora una obra que es atractiva en su manera de mostrarse, no es una organización del contenido que fundamentalmente queda para las personas que lo crearon con el afán de llegar a otra cosa posterior.

Sin embargo, es indispensable, por lo menos en el diagrama de afinidad, una elocuente y clara organización de los contenidos, mientras que en el mapa conceptual lo esencial es el aprendizaje obtenido en la elaboración de éste. Luego de la realización de este ensayo, se puede decir que las técnicas visuales tienen diferentes intereses y diferentes métodos, al igual que muchas otras técnicas de organización de la información, sean visuales o no. En el caso particular del diseño, se cree necesario la utilización de este tipo de herramientas, ya que aparte de lograr claridad con las ideas, se apropia de la creatividad del modo de mostrar una cierta información para personas que no tienen las mismas aptitudes de sintetizar datos en una imagen gráfica.

Si bien estas dos técnicas se utilizan a distintas escalas de trabajo, es un procedimiento similar en el que se ahonda más en el tema, requiriendo necesario una doble lectura para lograr crear aprendizajes o hallazgos del tema mediante el ojo, pero no a través de textos extensos sino que mediante una simplificación que se estructura acompañada del dibujo mediante líneas, círculos, flechas, entre muchos otros.

Referencias

  1. Arnheim, R. (1969). Visual Thinking, página 37
  2. Novak, J. Gowin, B. (1988). Aprendiendo a aprender
  3. Novak, J. Gowin, B. (1988). Aprendiendo a aprender. página 11
  4. Novak, J. Gowin, B. (1988). Aprendiendo a aprender. página 45
  5. Young, Indi. (2008). Mental Models: Aligning Design Strategy With Human Behavior
  6. Seminario De la Hipótesis al Diseño, "Aproximaciones, casos y obras" (2014) Escuela de Arquitectura y Diseño PUCV. Exposición de Diego Gómez Venegas.