Manuel Toledo. Tarea 1. Poética Gral 2015

De Casiopea



TítuloTerritorio concéntrico y territorio acéntrico
AsignaturaPoética General
Del CursoPoética General Mg 2T 2015
CarrerasCiudad y Territorio
1
Alumno(s)Manuel Toledo

Territorio concéntrico y territorio acéntrico

La plaza española y las nuevas plazas efímeras Americanas

Existen múltiples relaciones del hombre con el espacio, en ellas la invención de la ciudad configuró una acción modeladora del espacio, es decir del territorio. Según Milton Santos-[1] todos los espacios son geográficos porque están determinados por la sociedad de producción que aportan a construir un modo particular de estar, cuando lo sentimos propio se redefine su significado, en algunos casos el hombre interviene el medio a tal punto en que se confunden las voluntades del territorio por las voluntariosas o sutiles forma arquitectónica (una piedra al borde del camino se trasforma en un asiento para un hombre cansado, una alta montaña en un lugar para contemplar o una escalera fuera de un edifico en un siendo local para vender, pero esto es hablar desde otra escala), perdiéndose la destinación particular del territorio como resultado de una de las formas mas básicas en que nos apropiamos del espacio. Entonces la acción del hombre sobre el espacio implica una dimensión con-formadora del lugar. Así cuando definimos las cualidades físicas del territorio y lo nombramos paisaje estamos en vista de una invención donde la percepción le otorga valores a formalides espaciales, esto nos permite habitar de un 'modo particular'. Es decir podríamos hablar de una voluntad expresamente territorial.

El territorio como contenedor.

El territorio es el primer contenedor de las formas de habitar del hombre y aun así a través de la historia nos hemos enfrentado en una suerte de dialéctica entre esta dimensión (la voluntad del hombre) expresada en la ciudad contra el territorio. En el libro ciudades invisibles de Italo Calvino, la ciudad de “Despina” que se encuentra enfrentada por un lado al mar y por el otro al desierto; se describe que la impresión de ésta depende del medio en que se llegue ya que se presenta de dos modos, el que llega a camello ve apareciendo una ciudad a punto de embarcar cortada del horizonte en las dunas, “sabe que es una ciudad pero la piensa como una nave que lo sacará del desierto, un velero a punto de partir, con el viento que ya hincha las velas todavía sin desatar”, en cambio el que llega por mar “sabe que es una ciudad pero la piensa como un camello de cuyas albardas cuelgan odres y alforjas de frutas confitadas, vino de dátiles, hojas de tabaco (…) lo lleva del desierto del mar hacia el oasis de agua dulce a la sombra dentada de las palmeras”(Calvino, 1972),[2].En este relato Calvino expone las voluntades del territorio cuando declara finalmente que “cada ciudad recibe su forma del desierto al que se opone”, ya que revela la ciudad como formalidad del hombre, la cual recibe su forma en atrevimiento del territorio, es así que parece de tener su propia voluntad conformadora. Entonces “Si la realidad es apenas una, Emoticón like cada persona la ve de forma distinta; (…), la visión del hombre de las cosas materiales es siempre deformada. Nuestra tarea es la de superar el paisaje como aspecto para llegar a su significado” (Santos, M. 1995).

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Por esto mismo nos corresponde entender una particularidad del territorio del lugar en que vivimos, mas aún si pensamos que al continente Americano le fue arrebato semánticamente su voluntad al momento de ser Colonizado y por lo tanto en la práctica carece del que podríamos llamar sentido o voluntad original.

Revisemos, ¿Cual es la radicalidad del territorio americano?:

El cono sur americano presenta accidentes o formas geográficas diversas que conforman una percepción que podría medirse mediante el modo en que veían y desarrollaba la vida las personas que habitaban originalmente este territorio; Si analizamos brevemente algunas de las culturas originales americanas nos revela una situación referente a las grandes extensiones como como dominio del hombre, más allá que la contención de los valores habitacionales que presentan el arquetipo urbanano de fundación de la ciudad americana a manos de europeos. Investigaciones recientes respecto a los pueblos originales revelan esta situación. Los pueblos que habitaban el altiplánico tenían una apreciación mayor respecto al dominio ya que la altura les posibilitaba ver a mayor distancia, habitaban las cumbres, contrario a los españoles que desarrollaron su vida en los valles. Esto traía dos principales diferencias, los límites delas ciudades de origen español estaban delimitadas por las barreras fiscas de territorio, al asentarse en un valle las montañas impedían el crecimiento extensivo, en cambio el original disponía de la extensión total ya que su vida se encontraba en las alturas de las montaña.

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El camino del inca como trazo económico, da cuenta de una percepción territorial americana donde trata la distancia como un valor territorial. Las apachetas son un cúmulo de piedras que se encuentran en las rutas andinas, como demarcador que va formándose con el aporte piedra a piedra de cada individuo. Se dejan como un testimonio personal del paso por esa ruta y del sacrificio que ello implica, estableciendo así un nexo con los caminantes anteriores y con los que vendrán. El pueblo andino percibe el territorio no como una imagen que se contempla, sino como un lugar que se recorre. El prefijo “apa" en el pueblo andino significa tiempo y “cheta” es lugar, definiéndose el término apacheta “el lugar del tiempo”, como signo, da cuenta de un espesor recorrido, la visión territorial implicaba distancia y su sacrificio al recorrerla implicaba veneración. Existe en el territorio o superficie, una voluntad expresamente poética desarticulando el concepto de territorio y nos invita a responderle a su verdadero significado. La experiencia y sensibilidad referida al espacio. Por otro lado, el pueblo Guaraní se vinculaba longitudinal al continente a través del Rio Paraná, en las grandes extensiones de los ríos de América, a su vez la extensión del territorio del Chaco o de la cuenca del Titicaca proponen la concepción del territorio abierto donde todos los servicios estaban repartidos en él, por dar algunos ejemplos. Quizás la percepción del territorio Americano se condice más con la extensión que con la contención. Así su modo de habitar es en lo abierto. En ese sentido la extensión le otorga al territorio una dirección y una magnitud.

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Panorama actual

Contrario a esto, los procesos económicos, administrativos, políticos y culturales de modelos implantados por el ente descubridor español, respecto a la concepción de la ciudad, centra en la plaza todos los valores civiles, paisajísticos y de esparcimiento social, tiñendo al territorio con una "percepción espacial" ortogonal-concéntrica distinta quizás a la Americana original. La visión castrense de la idea de urbanización Española concibió en generar zonificaciones y jerarquizaciones urbanas que degradan la urbe, lo que hoy podríamos llamar como patologías urbanas se condice con la invención urbana del in-mundo ( referencia*), esto constituye una percepción concéntrica del modo en que hoy nos desarrollamos en la ciudad, la plaza o el parque se desarrollan como centros de esparcimiento urbano el cual perfila un modo de apreciar y habitar de una manera particionada, especificando funciones mediante parches urbanos. La idea concéntrica de ciudad le otorgó al panorama americano (principalmente de origen español) un “lado correcto” de vivir la ciudad, lo que está fuera se considera in-mundo. No solo dentro de los límites urbanos sino que también dentro de la misma ciudad. [6] 1200px[7]


Es por esto que la reivindicación del concepto de “descubrimiento" por “hallazgo" del continente americano que propone “Amereida” (1967), le otorga al continente la posibilidad de haber sido y ser original, nos permite poder volver a mirar la radicalidad del territorio que se entrega como un regalo, el regalo de vivir en la extensión.

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“este modo nuestros padres se sentían nuevas generaciones respecto de las antiguas que habitaban en el centro de la ciudad en el ceremonial de sus casonas de tres patios pero recorrer la extensión de un parrón es hoy – hojear un álbum mientras tanto la distancia se ha vuelto una imperfección sólo la velocidad redime la imposibilidad de contar con ella es un castigo muchas veces tolerable pero un castigo nos sentimos aislados en las distancias pequeñas y pocas ya dejan de serlo ajenos en ellas a ese confluir de la extensión y la naturaleza ¿no viene la extensión hoy a mostrarnos que la persistencia no está íntimamente ligada a la fidelidad?[9]vale decir si hemos logrado partir vencer las antipartidas y estamos a mitad de nuestro caminar el simple persistir no puede constituirse con la única medida de nuestra fidelidad pues de ese modo irremediablemente en la encrucijada entre lo uno y lo múltiple tomaremos partido en favor de lo uno” (Amereida I, Pag.115)

La extensión americana, (como precisa Amereida) es solo una, una gran extensión y distancia que se entrega en un valor absoluto, no positivo ni negativo. Hoy en día podríamos entender la distancia como una fuerza de voluntad, un ejercicio que requiere energía y gasto, por lo tanto productivamente ineficiente, en cambio, la extensión americana se dona indómita, como un regalo, un presente absoluto, ni bueno ni malo, sino que presente. Por esto la extensión no tiene un lado.

La importación de lo inmundo

El cuerpo humano tiene un delante, por donde este se comunica y expresa, el detrás está oculto y en cierto sentido es el encargado de desechar lo “inmundo" del cuerpo. La extensión es sin revés ni derecho, es siempre de frente, puesto que estar frente, es la acción o posición predilecta para que dos cosas se “conozcan”, en cierto sentido estar de frente a las cosas las hace aparecer. La extensión permite el aparecimiento. David Yolly,[10] en sus “observaciones semanales” publicadas en la página de la escuela de arquitectura y diseño de la PUCV, reflexiona acerca de un barco en el puerto de Valparaíso fondeado en una orilla de la ciudad, precisa una relación entre lo interior y exterior, nos dice de una dirección y ésta de una magnitud. La ciudad se vive en ambas.

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“Esta espacialidad de una nave nos está mostrando que el espacio arquitectónico es sin revés ni derecho, tiene las verdaderas magnitudes al interior y al exterior”.

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Nos dice que la “total dirección del habitar”, este revés ni derecho, que nos demuestra el espacio del buque tiene iguales posibilidades de contener y exponer en la extensión, esa es una magnitud, ser dentro y fuera a la vez. América se entrega en esa dimensión, no hay adentros y afueras, sino que solo una. La ciudad trajo consigo la importación de la visión del inmundo. La ciudad americana heredera de una mezcla española (Andaluza) y musulmana, generó la posibilidad de mirar al territorio desde un solo punto de vista, constituyendo a su contrario como un lado poco decoroso, poco digno. La radicalidad del territorio americano se merma bajo los ordenamientos de las voluntades arquitectónicas europeas.


800px<refhttp://www.leyes.congreso.gob.pe/leyes_indias.html</ref>

La nueva plaza

Hoy en día la vida en la ciudad se ha matizado y desarrollado en formas y modos antes impensados, el soporte urbano y territorial presenta variantes y radicalidades formales que no son suficientes para soportar las nuevas formas de hacer ciudad. Estas van trazando nuevas rutas o radicalidades espaciales que se condicen más con el habitar en lo abierto; tales como las nuevas "plazas urbanas"[13] distintas a una formalidad espacial.

La mesa fragmentada y efímera

En Valparaíso podríamos distinguir rutas que muestran un flujo de las personas en la ciudad. Los vendedores ambulantes, semi establecidos o establecidos, demarcan estos flujos y ofrecen restauro a las personas que pasan. Podríamos decir que esa mesa extensa, constituida por N sujetos que ofrecen en un mismo eje urbano un lugar de reunión, intercambio, ocio y restauro, constituyen una nueva dimensión de la plaza, que ya no es continua ni estática, sino que fragmentada y efímera. Responde a los flujos de las personas como un inicio lo hacían las casa de restauro en el siglo XVIII a diferencia de que hoy en día la inscripción urbana de los vendedores ambulantes o nuevos mesoneros articulan y desarticulan “el lugar” constituyendo en un tamaño urbano una temporalidad del flujo que responde a una necesidad y realidad social. Aparece y desaparece medido por el ritmo productivo del sistema económico y comercial. Aparece la plaza alargada y fragmentada en la mañana cuando las personas bajan los cerros y se dirigen a trabajar, pasado el tiempo de la jornada ésta se desarticula y vuelve a aparecer en la tarde. La ciudad muta respondiendo a las necesidades de las personas, ratificando ejes urbanos a partir de inscripción urbana. La plaza deja de ser un lugar delimitado y establecido respondiendo vernácularmente a las necesidades y ciclos que las mismas personas demarcan, constituyen vacíos habitables, que posibilitan la significación de los lugares. El equipamiento y la infraestructura urbana dan cabida a los elementos que constituyen “la nueva plaza”. Se re-significan los elementos urbanos y los trasforman en lugar. El desnivel de la calle en un asiento, el espacio libre al término de un bandejón central de la avenida Brasil se convierte en un perfecto lugar de reuniones informales y restauro. Hablamos de inscripción urbana.

Mesa extendidafragmentada y efimera.jpg[14]

Red de Relaciones, La ciudad digital que hoy vivimos

Hoy en día con los avances tecnológicos nos han llevado al otro extremo en materia de habitabilidad, ya que actualmente basados en una sociedad estrechamente relacionada con lo que hoy en día se llaman redes virtuales sociales, de alguna u otra manera todos nos hemos encontrado con una forma distinta de participar de la ciudad, impensada incluso solo 10 años atrás, se vive en la “red de relaciones” asumiéndola como una virtual pero real forma de relacionarse. Martin Henaff precisa el termino en el libro “la ciudad que viene” declarando que en las redes inalámbricas y virtuales le permitieron a la ciudad encontrar una forma en que “el hacer ciudad” resulta más significativo, porque el soporte urbano muta más velozmente y de mejor manera en voluntad del individuo siendo capaz de satisfacer sus necesidades con la urbe de una forma más satisfactoria cuando las relaciones con el espacio se vuelven virtuales y menos “tediosas” ; el espacio y el tiempo se vuelven abstractos. La democratización masiva de la tecnología digital (masivamente los Smartphone) nos ha posibilitado habitar el territorio y la ciudad desde otro punto de vista; la trama urbana se vuelve un soporte para un sinfín de capas de información que los aparatos tecnológicos nos visibilizan cargando a la ciudad de significados filtrables, de información requerida que la misma ciudad no visibiliza o incluso de un mundo imaginario resultado de un juego. Se puede trascender incluso del espacio urbano. Estas “aproximaciones urbano/territoriales” nos muestra y ratifica la pluralidad del uso del espacio urbano, de cierta manera los instrumentos que delimitan, jerarquizan y sectorizan el territorio con una destinación especifica (PREMVAL o PRV) no son suficientes para mostrar el carácter expresivo (y obligatoriamente urbano) del espacio delimitado por este tipo de planificación; la tecnología ha avanzado más rápidamente en materia urbana permitiéndole a las personas usar la ciudad de manera más significativa, inmediata y especifica.

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Referencias

  1. Santos,M. La metamorfosis del espacio habitado. 1995.
  2. Calvino, I. Ciudades invisibles 1972
  3. Ciudades invisibles, Italo Calvino. "Despina" Por Luis Rico, http://www.domestika.org/es/projects/174466-las-ciudades-invisibles
  4. Google Street con modificaciones personales. Ciudad de Quillota (año de fundación 1717), contenida en el valle de Quillota. La ciudad crece mediante el contenedor territorial lo permita.
  5. Camino del Inca, Apacheta.
  6. Tesis doctoral de Jorge ferrada, "la utopía del margen arquitectónico"
  7. Planimetrias dela ciudad de santiago, visión ortogonal particionada del territorio.
  8. Amereida pagina 112-114-115-116.
  9. ¿no viene la extensión hoy a mostrarnos que la persistencia no está íntimamente ligada a la fidelidad?: referido a que la extensión de americana permite que suceda lo multiple, puesto que se reconoce voluntades propias
  10. Profesor de esta escuela de Arquitectura y Diseño de la PUCV.
  11. http://www.ead.pucv.cl/temas/sin-reves-ni-derecho/
  12. http://www.ead.pucv.cl/temas/sin-reves-ni-derecho/
  13. relativizando el concepto,para hablar de "lo" plaza, hablar del sentido que significa el concepto, no la forma.
  14. Estudio Taller de diseño, 3ro Diseño de Objetos PUCV,Dibujos de Alumna Barbara Madariaga
  15. Aplicaciones para smartphone utilizando tecnologia GPS para generar una suerte de realidad aumentada geo referenciada. Juego pokemón: Juego para soporte de celulares,basado en la historia del maestro pokemon, el motivo del juego es recorrer la ciudad para ir a atrapar pokemones que se esconden en la ciudad, con tecnología GPS se genera un mapa común en donde se localizan pokemones, "hay que ir para conseguirlo", este juego se configura como un motivador para recorrer la ciudad, esta se ve con otros ojo construyendo una ciudad imaginaria sobre el soporte urbano. Waze: (Aplicación Smartphone) Utiliza tecnología GPS, localiza los caminos y carreteras y mediante una red de personas que usan la aplicación van localizando accidentes, desvíos, presencia policial, desperfectos en el camino, etc. La aplicación en tiempo real permite planificar próximas rutas, o permite llegar a destinos con menos tiempo de demora. El plano de los caminos se llena de información que la misma ciudad no puede disponer. A modo de juego que te permite acceder a puntos.

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