Magdalena Friedrichs Lagos Tarea 4 - Módulo investigación T2 2016

De Casiopea



TítuloMagdalena Friedrichs. Tarea 4
Del CursoMódulo Investigación T2 2016
CarrerasArquitectura
4
Alumno(s)Magdalena Friedrichs Lagos


Discusión de autores.

SEGREGACIÓN RESIDENCIAL: VIVIENDA Y EQUIPAMIENTO URBANO.

  • Alumna: Magdalena Friedrichs Lagos.
  • Carrera: Arquitectura.
  • Profesores guía: Mauricio Puentes, Rodrigo Saavedra.


Archivo:Segregacion argentina cdn.plataformaurbana.cl.jpg
Segregación urbana. Fuente: www.cdn.plataformaurbana.cl

ABSTRACT.

La segregación socio residencial es un fenómeno que define el grado de proximidad espacial de las familias pertenecientes a un mismo grupo social dentro del contexto de urbano. Esta problemática acarrea una serie de situaciones que privan a las familias involucradas de la suficiente movilidad social para salir de su estado. La principal respuesta de la población ante esta situación es la auto construcción, generando una ciudad informal que se escapa de las normativas, alejándose de los centros urbanos y perdiendo contacto con los servicios básicos que estos ofrecen.

El escenario actual de la compra de terrenos disponibles para vivienda limita el campo de acción tanto del Estado como de los pobladores, dado que su valor es demasiado elevado; sin embargo, dentro de un contexto urbano interactúan otros tipos de equipamientos además del residencial, conformando así un entorno rico en cuanto a la relación entre sus partes. Cabe entonces la pregunta: ¿cómo afecta el contexto urbano de la vivienda al fenómeno de la segregación residencial?


Dentro de este panorama, la presente discusión de autores busca indagar sobre las perspectivas desde las cuales diferentes autores miran la segregación socio residencial, sus posibles causas y los potenciales métodos de acción frente a la segregación urbana.


Palabras claves: Segregación residencial, equipamiento urbano, contexto urbano, ciudad informal.


Nota: Desde la presente discusión de autores surge la potencial propuesta: un espacio educacional y comunitario que sea un centro articulador del barrio. Un centro educativo y social que integre a los todos los pobladores posibles, de tal manera que un mismo complejo de cabida a un espectro etáreo amplio de la población radicada en el área de influencia del proyecto.

DESARROLLO DE LA DISCUSIÓN DE AUTORES

CONCEPTO Y PANORAMA ACTUAL.

La segregación socio residencial se refiere al grado de proximidad espacial o de aglomeración territorial de las familias pertenecientes a un mismo grupo social (Sabatini, F. (2001)). Este fenómeno involucra no sólo a los grupos más pobres dentro de una sociedad, sin embargo, son estos los que, de padecerla, la adolecen de mayor manera. Esto sucede debido a la inaccesibilidad que tienen las familias de aquellos segmentos sociales para acceder a los servicios básicos, los cuales se encuentran en los centros urbanos, alejados de los sectores donde residen los grupos familiares de menores recursos.

En este caso, la tendencia es a reubicar a dichas familias para subsanar el aislamiento que las afecta, además de mejorar la calidad de la construcción de su vivienda. Sin embargo. el lugar dónde se radican nuevamente estos grupos sigue siendo segregado, ya que ni ellos ni el Estado tienen acceso a terrenos de un valor moderado que no se encuentren en una situación lejana de los centros urbanos, generando así un círculo vicioso que se acentúa por la desinformación y la inactividad por parte de los afectados. La inaccesibilidad al suelo para la construcción de viviendas sociales es la principal causa del aislamiento de centros residenciales vulnerables (Castillo, M., Forray, R. 2014), sin embargo, la reubicación de los grupos afectados es sólo una de las medidas a tomar. Diversos autores proponen una variedad de posibles políticas a aplicar .


Para el caso en particular de la presente discusión de autores se hablará de segregación en términos socioeconómicos en las ciudades chilenas. Se expondrán las medidas propuestas para dicha problemática por autores diferentes tratando el fenómeno de la segregación residencial desde un perspectiva transversal, llegando luego al consenso y a las diferencias entre ellos.

ENFOQUE DE LA PRESENTE DISCUSIÓN: ACTORES Y FACTORES.

La segregación socio residencial, al ser un término acuñado desde las Ciencias Sociales, posee más de una definición. A lo largo del presente trabajo usaremos la definición dada por Sabatini, Cáceres y Cerda (2001), la cual se refiere al concepto de segregación residencial como aquella disposición espacial aglomerada de un grupo social que contribuye a agravar determinados problemas de sus integrantes. De acuerdo al mismo autor, este fenómeno involucra dos dimensiones principales: la tendencia de los grupos sociales a concentrarse en determinadas áreas y la homogeneidad de los barrios conformados (escala de segregación).

La tendencia de los grupos sociales dentro de la ciudad es a agruparse con aquellos individuos que comparten características afines, y que por lo tanto los identifican. A esto se le llama adolescencia social. La situación se torna problemática cuando a este hecho se le suman las variables de la ubicación de dicho agrupamiento (su cercanía o lejanía de los centros urbanos y el equipamiento que los contextualiza) y la escala territorial que abarca este. Cuando el tamaño del grupo segregado a nivel espacial se vuelve de mayor, hay una mayor proporción de desempleo y de jóvenes sin trabajo ni estudios, lo que deriva en una desinformación general además de una red de contactos laboral débil que impiden revertir dicha situación. Una segregación espacial a gran escala influye directamente en los tiempos de viaje para acceder a servicios básicos y fuentes laborales, esto tiene un carácter negativo especialmente si los grupos afectados son pobres (Cáceres, G., Cerda, J., Sabatini, F. 2003).

CAUSAS Y MEDIDAS DE ACCIÓN PROPUESTAS CON RESPECTO A LA SEGREGACIÓN RESIDENCIAL.

Andrea Pino (2013) y Pablo Millán (2016) afirman que las causas de la segregación residencial se remontan a la migración campo-ciudad, la cual habría generado un déficit habitacional y el consiguiente hacinamiento de las clases obreras dentro del contexto urbano. Sin embargo María José Castillo y Rossana Forray plantean que la raíz actual del problema radica principalmente en la inaccesibilidad al suelo por parte del segmento más pobre de la población. Ambas posturas no son antagónicas, si no que la segunda deriva históricamente de la primera.

Dentro del la situación actual del difícil acceso a terrenos edificables, Andrea Pino habla de la desregulación del mercado de suelo urbano y de la inaccesibilidad a la vivienda formal por parte de la población más pobre. Según postula, esto, más la imposibilidad de este grupo de efectuar la compra de viviendas o terrenos, son dos de las principales causas de la expansión de los asentamientos informales (autoconstruidos) dentro de la ciudad. Castillo y Forray (2014) afirman que en las ciudades ya no existe suelo asequible por montos que el Estado esté dispuesto a aportar, de modo que la vivienda social como producto ya no es válido. También Francisco Sabatini afirma que el crecimiento de la escala de segregación residencial fue producto de la liberación de los mercados de suelo y por consiguiente el alza desmesurada del precio de los terrenos, lo que nuevamente apunta a un déficit habitacional producto de la carencia de suelo apto para la edificación de viviendas.

Los autores concuerdan en que el hecho del difícil acceso al suelo edificable es el problema de fondo: afirman que la imposibilidad de adquirir una porción de territorio a causa de su elevado valor hace que se busquen precios más bajos cada vez más lejos de los centros urbanos, o bien que los pobladores en necesidad se apropien de terrenos residuales y de riesgo para levantar sus viviendas.


Existe una opinión más bien unánime con respecto al origen de la problemática urbana tratada, mas las posibles medidas de acción con respecto a ella abarcan un espectro más amplio en las propuestas de los distintos autores. Lautaro Ojeda (2012), citando a Jordi Borja (2007), apunta a una planificación urbana inclusiva y participativa para mejorar la calidad de vida urbana, donde los principales actores de dicho proceso debieran ser los ciudadanos a través de mecanismos de participación común.

M. Castillo y R. Forray postulan que es imprescindible buscar soluciones diferentes a las actualmente implementadas para poder integrar los barrios residenciales de diversos caracteres socioeconómicos. En primer lugar exponen la necesidad de que el Estado central o local gestione terrenos y los reserve para vivienda social, además de consolidar futuros barrios con la reubicación de grupos familiares/afectivos, y no familias aisladas que se combinen de manera azarosa. Afirman que el desafío es lograr que la vivienda sea integrada para diversos sectores socio económicos de la ciudad.

Por otro lado, Francisco Sabatini, Gonzalo Cáceres y Jorge Cerda, además de concordar con la necesidad de políticas de integración espacial tanto de los sectores más pobres como de los grupos medios y altos, proponen la aplicación de medios de control de la especulación del mercado de suelo, de manera de moderar los valores que estos fijan. También exponen como la reducción de la homogeneidad social en las zonas internas de la ciudad como otra forma para combatir la segregación urbano residencial, esto se refiere a la diversificación de los usos de suelo y la integración residencial de los distintos grupos socioeconómicos. Plantean también fomentar el desarrollo de actividades no residenciales en las zonas pobres, diversificando el equipamiento urbano en zonas alejadas o marginales.

CONCLUSIÓN.

Los autores expuestos coinciden en que la dispersión espacial es una medida necesaria que debiera ser tomada con respecto a la segregación residencial. Este consenso apunta a la causa expresada en primer lugar: la dificultad de acceso al suelo urbano para la construcción de viviendas. Si bien Ojeda propone que esta venga de la participación ciudadana, y otros, como Castillo y Forray postulan que debiera ser una acción estatal, el conjunto de autores expuestos afirman que la integración socioeconómica en el espacio residencial de la ciudad debiera ser una política a aplicar. Para poder llegar a esto, debe haber una reubicación de las familias radicadas en el suelo urbano, de manera que implica necesariamente la movilización de los grupos segregados.

Los puntos concordantes que postulan los autores citados hacen alusión al equipamiento urbano de tipo residencial específicamente. Sin embargo, Sabatini, Cáceres y Cerda postulan además del esparcimiento de los grupos sociales dentro del territorio, la diversificación del uso de suelo tanto en los centros urbanos como en los sectores más pobres y alejados. Según estos autores esta forma de acción es una medida de reducir la escala de segregación en grandes porciones territoriales, revirtiendo así los factores perjudiciales de la inactividad y la desinformación anteriormente nombrados.


Las medidas expuestas por los autores citados abarcan dos perspectivas principales: aquella que apunta a la vivienda(s) segregada(s) y a su reubicación, y por otro lado la que hace alusión al contexto de los hogares afectados y los servicios que este ofrece, enriqueciendo el entorno que da cabida a la residencia.

BIBLIOGRAFÍA CITADA.

1. Cáceres, G., Cerda, J., Sabatini, F. (2001). Segregación residencial en las principales ciudades chilenas: Tendencias de las tres últimas décadas y posibles cursos de acción. Revista EURE (Santiago), 27(82), 21-42.

2. Castillo, M., Forray, R. (2014). La vivienda, un problema de acceso al suelo. Revista ARQ (Santiago), 01(86), 48-57.

3. Millán, P. (2016). Aplicación e impacto de la Ley de Habitaciones Obreras de 1906: el caso de Valparaíso (Chile). Revista EURE (Santiago), 42(125), 273-292.

4. Ojeda, L. Galleguillos, X. (2012). Quebradas de Valparaíso: Memoria social autoconstruída (Prólogo). Ed. Universidad Técnica Federico Santa María (Santiago).

4. Pino, A. (2012). Quebradas de Valparaíso: Memoria social autoconstruída. Ed. Universidad Técnica Federico Santa María (Santiago).

5. Pino, A., Ojeda, L. (2013). Ciudad y Hábitat Informal: Las tomas de terreno y la autoconstrucción en las quebradas de Valparaíso. Revista Invi (Santiago), 78(28), 109-140.


6. Sabatini, F., Forno, S., Mora, P. & Bustos, M. (2013). Valparaíso: cerros de gente, cultura de diversidad. En F. Sabatini, G. Wormald, A. Rasse & M. P. Trebilcock (Eds.), Cultura de cohesión e integración social en ciudades chilenas (págs. 174-204). Santiago, Chile: Colección Estudios Urbanos UC.

ANEXO: FICHAS DE LECTURA.

Ficha 1.

Autor: Gonzalo Cáceres, Jorge Cerda, Fernando Sabatini.

Título: Segregación residencial en las principales ciudades chilenas: Tendencias de la últimas décadas y posibles cursos de acción.

Editorial: EURE

Año: 2001

Ciudad: Santiago

Documento: Artículo de revista académica

Tema: Cómo se ha desarrollado la segregación residencia en Chile en los últimos años: cómo ha cambiado su escala geográfica y sus crecientes efectos. Cómo estos cambios se vinculan con la liberación de los mercados de suelo.

Palabras clave: Segregación Residencial, Escala de Segregación.

Citas:

Pág 2.

“El término segregación se hace equivaler con desigualdades sociales, exclusión social e incluso pobreza; y en muchos casos es la forma propia que tienen los estudiosos de la ciudad latinoamericana para llamar a la pobreza urbana. Se confunde el reflejo de las desigualdades sociales en los niveles de vida urbana o en los estándares habitacionales, con la relación, más compleja, que existe entre desigualdades sociales y segregación residencial.”

Pág. 3.

“La segunda forma de entender la relación entre desigualdades y segregación otorga énfasis al análisis de procesos sociales. (…) Los grupos apelan a la segregación espacial como forma de afirmar sus identidades. Podemos concluir, entonces, que la segregación espacial opera como una suerte de "comodín" o recurso complementario al que recurren los grupos sociales para mantener sus identidades sociales en formación o en riesgo.”

Pág. 6-7.

“La segregación residencial puede definirse, en términos generales, como el grado de proximidad espacial o de aglomeración territorial de las familias pertenecientes a un mismo grupo social, sea que éste se defina en términos étnicos, etarios, de preferencias religiosas o socioeconómicos , entre otras posibilidades. Nuestro estudio de las ciudades chilenas se refiere a la segregación espacial de grupos socioeconómicos. En términos más específicos, la segregación residencial tiene tres dimensiones principales: (1) la tendencia de los grupos sociales a concentrarse en algunas áreas de la ciudad; (2) la conformación de áreas o barrios socialmente homogéneos; y (3) la percepción subjetiva que los residentes tienen de la segregación "objetiva" (las dos primeras dimensiones).”

Pág. 8.

6. La escala geográfica de la segregación residencial y sus cambios en las ciudades chilenas.

Las ciudades chilenas, como las latinoamericanas, son conocidas por presentar una segregación "a gran escala". Las caracterizan extensas zonas de pobreza y una notoria aglomeración de los grupos de altos ingresos en una zona principal de crecimiento que une el Centro con la periferia. Alternativamente, las ciudades podrían mostrar una segregación "a pequeña escala", consistente en la existencia de barrios homogéneos de pequeño tamaño dispuestos alternadamente en el espacio urbano.”

Pág. 10.

“En términos operacionales, la segregación residencial la podríamos definir como aquella disposición espacial aglomerada de un grupo social que contribuye a agravar determinados problemas para sus integrantes.”

Pág. 12.

“(…) A mayor segregación, mayor la proporción de desempleados, de jóvenes sin empleo, y de jóvenes que no estudian ni trabajan (inacción juvenil).”

Pág. 13.

"Los efectos de la segregación sobre el desempleo posiblemente tengan que ver con los tiempos de viaje y con la exigua información sobre oportunidades de trabajo que circula en áreas socialmente homogéneas, especialmente si son pobres. (…) La residencia de gente discriminada en barrios segregados (…)funciona como un "cerrojo espacial" que inhibe el acceso al trabajo, en parte porque no surgen allí redes de información laboral o porque ellas son débiles. La inacción juvenil nos habla, en cambio, de efectos de desintegración social. (…)Un estudio de la Fundación Paz Ciudadana demostró la importancia de la inacción juvenil como fenómeno precursor de la delincuencia y la drogadicción en las tres principales ciudades de Chile (El Mercurio y El Metropolitano, ediciones de julio 10 de 1999)."

Pág. 16.

“Por otra parte, los altos precios del suelo y la inexistencia de vías ilegales para adquirirlo –los programas de regularización de la tenencia a través de la entrega de títulos de propiedad de los años 1980 fueron masivos– están empujando a las nuevas familias pobres a localidades lejanas o comunas aledañas.”

Pág. 20-22.

“Las cuatro siguientes son líneas de política que, creemos, requieren las ciudades chilenas para hacer frente a la segregación residencial:

8.1. Políticas de dispersión espacial de la pobreza. (…)

8.2. Políticas de apoyo a la dispersión espacial de los grupos medios y altos. (…)

8.3. Políticas de reducción de la homogeneidad social de las zonas internas de cada ciudad. (…)

8.4. Políticas de control de la especulación con suelos."

Ficha 2.

Autor: Francisco Sabatini, Isabel Brain.

Título: La segregación, los guetos y la integración social urbana: mitos y claves.

Editorial: EURE.

Año: 2008.

Ciudad: Santiago.

Documento: Artículo en revista académica.

Tema: El presente artículo trata las concepciones más comunes y erróneas sobre la segregación residencial, y cómo se responde a ellas.

Palabras clave: Segregación residencial, guetos, Integración residencial.

Citas:

Pág. 3.

“Mito Uno. Da lo mismo dónde vivan las personas pobres y vulnerables; lo que importa es que tengan casa. (…) En la mayoría de los países, desarrollados o no, la reforma económica ha vuelto m.s inestables y difíciles las condiciones de inserción laboral y política de los grupos urbanos de menores ingresos.”

Pág. 7.

“La verdadera relación entre “lo social” y “lo espacial” –afirmaremos– no será tanto una entre diferencias sociales y segregación espacial, sino que una más compleja entre procesos de diferenciación social y segregación residencial. Toda estructura social es dinámica y toda ciudad va transformando su estructura espacial. En efecto, el afán por construir o defender identidades sociales o de grupo representa uno de los factores que impulsan la segregación residencial, entendida .ésta, por cierto, como un proceso permanente.”

Pág.9.

“La necesidad y las posibilidades que vemos de alcanzar mayores niveles de integración socio espacial en nuestras ciudades, las resumimos en las siguientes cinco claves: (…). Primera clave. La segregación espacial de los estratos populares es un problema crítico, por lo que resulta urgente actuar en dirección de su control La segregación de los grupos populares en la periferia de las ciudades tiene impactos urbanos e impactos sociales. Entre los primeros destacan los problemas de accesibilidad y la carencia de servicios y equipamientos de cierta calidad en sus lugares de residencia; y entre los segundos, los problemas de desintegración social que están escalando hoy. (…) La segregación espacial hace que los grupos populares de nuestras ciudades sean aún más pobres. (…) De tal forma, es posible concluir que, mientras en el pasado la segregación de las familias de menos ingresos tenga efectos tanto negativos como positivos, ahora se están agravando sus efectos más complicados de descomposición social. Iguales o, incluso, menores niveles de segregación espacial –en Santiago la segregación retroceden forma importante entre 1992 y 2002– estar.an dando lugar hoy a fenómenos de “guetización” de los barrios populares (drogas, crimen, deserción escolar) que no exist.an antes o que eran mucho menores3. La “guetización” parece ser el .último eslabón de un proceso que comienza con la reducción de las oportunidades.(…) Entre los hogares que viven en los conjuntos más segregados es mayor el desempleo y menor la probabilidad de salir de la pobreza.”

Pág. 10.

“Un estudio indica que la mayoría de las mujeres que habitan esos barrios populares altamente segregados prefiere no trabajar (53,8% inactivas) puesto que la compensación monetaria proveniente del ingreso mínimo al cual ellas generalmente pueden optar, no suple el gasto tanto en tiempo como en dinero que les implica trasladarse a los lugares de trabajo. A esto se suman la intranquilidad que les produce dejar sus casas e hijos solos durante todo el día, con el riesgo que puedan involucrarse en el consumo o tráfico de drogas, y el riesgo de caminar por lugares peligrosos.”

Ficha 3.

Autor: Francisco Sabatini, Stefania Forno, Pía Mora, Marcos Bustos.

Título: Valparaíso: Cerros de gente, cultura y diversidad.

Editorial: Colección Estudios Urbanos UC.

Año: 2013.

Ciudad: Santiago.

Documento: Artículo académico.

Tema: Trata la diversidad social y cultural que hay en los cerros de la ciudad de Valparaíso en la primera parte de sus cerros, más cercana al plan que sectores ubicados en cotas más alejadas. Palabras clave: Valparaíso, diversidad, gentrificación.

Citas:

Pág. 177.

“(…) el anegamiento de quebradas y barrios y a veces hasta el viento que amenaza los tejados, especialmente en los barrios pobres que se descuelgan detrás de las últimas cotas.”

Pág. 179.

“(…) las dificultades de movilidad cotidiana basociadas a los cerros pierden importancia en relación con las ventajas que esa misma morfología contiene en materia de redes, sociabilidad e identidad (Fadda, Cortés, Olivi & Tovar, 2010).” “Valparaíso tiene proporcionalmente más pobres que el país (22,6 por ciento versus 15,1 por ciento de pobres en Chile, según la Encuesta de Caracterización Socioeconómica [Casen] 2009) y un elevadísimo nivel de informalidad de su fuerza de trabajo (…)”.

Pág. 180.

“En el plan se ubica gran parte de los servicios públicos de la comuna, lo mismo que los servicios privados de mayor envergadura, como supermercados, bancos y tiendas. Se sitúan también aquí las instalaciones portuarias que permiten el comercio por vía marítima, y el Congreso Nacional de Chile”.

Pág. 181.

“Fuera del plan, la ciudad-puerto está constituida por cuarenta y dos cerros predominantemente residenciales. (…)Quebradas y zonas altas más alejadas del plan tienden a concentrar a las familias de origen popular y las viviendas de mayor precariedad. Los cerros son mixtos, pero organizan una cierta segregación social del espacio”.

“La paulatina “gentrificación” experimentada por algunos cerros parece estar produciendo efectos de diverso signo. Por un lado, activación de la alicaída economía local a través de la valorización inicial de los inmuebles y la creación de nuevos puestos de trabajo; por otra, desplazamiento y riesgo de desplazamiento de residentes y obstaculización de la llegada de grupos de menores ingresos, debido a los altos precios de las viviendas y el costo de la vida. Asimismo, la gentrificación instaló tensiones y aprendizajes asociados a la negociación de patrones culturales y estilos de vida entre viejos y nuevos residentes”.

Pág. 183.

“Mucho del abastecimiento de sus bienes de consumo es realizado por los vecinos en el Mercado Cardonal, en los supermercados de la ciudad o sus ferias de chacareros. Los pequeños negocios del barrio captan apenas una parte del consumo diario, como el pan, las golosinas de los niños, el periódico o los refrescos”.

Pág. 188.

“Pero la convivencia e identificación con los sectores populares tiene un límite de identificación hacia abajo. Hay grupos que quedan excluidos de esa identidad comunitaria. La población que vive en las partes altas de los cerros es frecuentemente señalada como la que genera desconfianza entre los vecinos, porque incluye a los “marginales” y los “flaites”.

Pág. 192.

“(…) es motivo de reflexión el cómo evitar la expulsión de grupos de bajos ingresos derivada de las presiones ejercidas por la gentrificación de algunos cerros”.

Pág. 200.

“(…) entonces es posible conjeturar que menores desigualdades van de la mano con mejores oportunidades de una vida social más integrada”.

Ficha 4.

Autor: Andrea Pino, Lautaro Ojeda.

Título: Ciudad y Hábitat Informal: Las tomas de terreno y la autoconstrucción en las quebradas de Valparaíso.

Editorial: Invi

Año: 2013

Ciudad: Santiago.

Documento: Artículo de revista académica.

Tema: El artículo habla de la situación informal de la ciudad de Valparaíso y de la forma en que esta se ha asentado en las quebradas. Las quebradas y la parte alta de los cerros constituyen la periferia de la ciudad.

Palabras clave: Quebradas, tomas, hábitat informal, Valparaíso.

Citas:

Pág. 111.

“El hábitat informal (…) como solución habitacional y como proceso natural de construcción de nuestras ciudades”.

“Hábitat informal que entendemos como una realidad socio-espacial compleja y como una producción ex nihilo que busca consolidarse y ser parte de la ciudad”.

“El hábitat informal en las quebradas nace de tomas de terreno de carácter individual y/o de pequeños grupos familiares, que obedecen a una lógica de movilidad familiar”.

Pág. 116.

“Y la ciudad informal estaría conformada por todas aquellas prácticas que se instauran, desarrollan y consolidan fuera de las leyes y ordenanzas, en este caso nos referimos a las formas de apropiación por las cuales se accede al suelo urbano y a la vivienda, desde la adquisición de los terrenos, hasta la auto construcción de la vivienda”.

Pág. 120.

“Este es un problema (acceso informal al suelo) que comienza a gestarse en algunos centros urbanos del país desde mediados del siglo XIX, producto de la modernización y la industrialización. Así, encontramos las siguientes causas comunes:

1- Migración campo-ciudad, generada por la concentración de los servicios en los centros urbanos.

2- Hacinamiento en los centros urbanos, producto de un agolpamiento de la clase trabajadora y campesina en insalubres conventillos, cuartos redondos y cités.

3- Inaccesibilidad a la vivienda formal, ya que la población más pobre del país no tiene acceso a comprar viviendas ni terrenos.

4- Ineficacia e insuficiencia de las políticas y programas gubernamentales, generados para dar una solución eficaz a la problemática de la vivienda.

5- Existencia de terrenos baldíos en los centros urbanos y grandes propiedades en las periferias urbanas que suscitan la especulación.

6- Desregulación del mercado del suelo urbano.”

Ficha 5.

Autor: Andrea Pino Vásquez.

Título: Quebradas de Valparaíso: Memoria social auto construida.

Editorial: Universidad Técnica Federico Santa María.

Año: 2012.

Ciudad: Santiago.

Documento: libro.

Tema: El libro trata la apropiación de las quebradas de Valparaíso como territorio informal y su consolidación a través del relato de sus habitantes.

Palabras: Quebradas, Valparaíso, Ciudad Informal.

Citas:

Pág. 8.

“(…) la lógica de mercado es lo que ha regulado el crecimiento urbano, lo que se ha traducido en un suelo desregulado con altos índices de segregación socio-espacial por localización y en una extrema centralización de recursos en la capital (Santiago).” “(…) apropiación socio-espacial de la quebrada es un proceso evolutivo que vehicula representaciones sociales e imaginarios colectivos, y que se materializa mediante la autoconstrucción y auto-urbanización de su hábitat”.

Pág. 9.

“(…) el mejoramiento de la calidad de vida urbana se sostiene en una planificación urbana inclusiva y participativa, donde los ciudadanos son los principales actores de dicho mejoramiento (Borja, 2007)”.

Ficha 6.

Autor: María José Castillo, Rossana Forray.

Título: La vivienda, un problema de acceso al suelo.

Editorial: ARQ ediciones.

Año: 2014.

Ciudad: Santiago.

Documento: Artículo académico.

Tema: El artículo desarrolla la hipótesis de que el origen del déficil habitacional que existe a nivel nacional es producto de la inaccesibilidad al suelo edificable por parte de los compradores interesados, ya sean estos personas naturales, o el mismo Estado.

Palabras clave: Vivienda social, planificación territorial, tomas.

Citas:


Pág. 48.

“Así, la política chilena de financiamiento que fomenta la propiedad privada de la vivienda y que se basa en subsidios, no es viable a largo plazo. Primero porque en las ciudades ya no hay suelo asequible por los montos que el Estado está dispuesto a aportar”.


“Segundo, porque actualmente los valores a los que llega la vivienda social alcanzan los precios de la vivienda para sectores medios aunque nadie lo denuncie abiertamente, de modo que el producto vivienda social tradicionalmente aceptado como una vivienda de menor estándar por su bajo costo, ya no es válido. Tercero, porque como el precio de la vivienda ha aumentado y el aporte de las familias ha disminuido, además de emplearse para cubrir el alza del precio del suelo y de la construcción, el subsidio se ha destinado a financiar el monto que antes cubría el crédito hipotecario otorgado a las familias”.

  • Se evidencia que la vivienda social está peligrando como sistema viable dada la carencia de suelo disponible. Pero esto no por la carencia de hecho de estos, si no por los elevados precios que hacen inviable la modalidad de subsidios como método.

“Es imprescindible buscar otras soluciones que le permitan a la gente vivir en barrios socialmente integrados, bien servidos y seguros: arrendamiento con compra a largo plazo, arrendamiento mediante subsidios, cooperativas que aseguren el acceso a la vivienda a las familias que no tienen otras opciones. Para todas estas alternativas es indispensable que el Estado, central o local, gestione terrenos y los reserve para vivienda para los más pobres. Pero además, para consolidar barrios socialmente sustentables, es necesario asegurar que la gente pueda permanecer cerca de las poblaciones donde han crecido o vivido como allegados o arrendatarios, en las cuales ya existe un entramado social sólido y solidario que los acoge. Este requisito es relevante considerando que las periferias urbanizadas con vivienda social se han transformado en territorios degradados donde los pobladores no quieren permanecer. Hoy, el desafío es cómo hacer vivienda integrada para los diversos sectores socioeconómicos en la ciudad”.

  • El actual método que reubica a las familias lejos de centros urbanos y lejos también de su familia y red de amistados (de una vida) crea inseguridad en los grupos reubicados.


Pág. 49.

“Durante los últimos cincuenta años los pobladores han utilizado tres mecanismos principales para acceder a suelo urbano. El primero es la “toma de terrenos”. (…) El segundo mecanismo es la compra de terrenos, posibilidad que se presenta desde que en 2001 se implementa el Fondo Solidario de Vivienda. (…) El tercer mecanismo es, desde 2006, la discusión sobre leyes e instrumentos de planificación territorial y sobre la posibilidad de crear un banco de suelo fiscal”.

Pág. 54.

“(…) El acceso al suelo sigue siendo el aspecto de la producción de vivienda donde más trabas encuentran; de hecho es el puntal de la lucha: sin terreno no hay vivienda. Sin un terreno bien localizado no hay derecho a la ciudad”.

  • Esto abre la pregunta de por qué no hay ciudad. Qué hace la ciudad. ¿Es la sola adición de viviendas? ¿Cómo se nutren las ciudades?.


“A partir de 2006, los esfuerzos de los pobladores se centraron en asegurar que los allegados consigan terrenos y no sean desplazados fuera de la ciudad. Desde 1997, además de afirmar que en Santiago no hay suelo para la vivienda social, las autoridades modifican el PRMS argumentando que es necesario expandir el área urbana justamente para aumentar la oferta de suelo destinado a vivienda social, pero confirmando al mismo tiempo que la periferia lejana es el lugar que les asigna a los pobres”.

Ficha 7.

Autor: Pablo Millán Millán.

Título: Aplicación e impacto de la Ley de Habitaciones Obreras de 1906: el caso de Valparaíso (Chile).

Editorial: Revista EURE.

Año: 2016.

Ciudad: Santiago.

Documento: Artículo académico.

Tema: Trata del origen de la crisis de déficit de vivienda que sufre la ciudad de Valparaíso, que se evidenció el terremoto e incendio 1906. A partir de esto se exponen los mecanismos aplicados desde el gobierno central para subsanar el hacinamiento e insalubridad en que vivían las familiar obreras en la ciudad.

Palabras claves: Vivienda, política habitacional, estructura urbana.

Citas:

Pág. 274.

“ En un momento de la historia en que las grandes ciudades crecían a un ritmo exponencial extendiéndose como manchas de aceite, merece especial atención una población limitada topográfica, espacial y materialmente, como la de Valparaíso, lo que hace de este caso un ejemplo de referencia. Su importante papel económico en el país, su ubicación y configuración como ciudad-puerto, su alta concentración social a fines del siglo XIX y su singularidad topográfica (…).”

  • Características que marcaron el origen de la segregación espacial en la ciudad.


Pág. 276.

“Mientras que en Santiago y en otras grandes ciudades los nuevos asentamientos más pobres y populares se fueron ubicando en las nuevas periferias, siguiendo un modelo concéntrico de crecimiento (Capel, 2002, p. 378), en Valparaíso estas nuevas periferias serán los cerros (Puentes, 2013).”

  • De aquí se ven las primeras instancias de segregación residencial en la ciudad de Valparaíso, y su ubicación que se mantiene hasta hoy en día.


Pág. 283.

“ Como se puede observar, fue muy superior el número de demoliciones al de reparaciones. La eliminación de estos cuartos supuso un aumento de la presión social y de demanda de techo, con el consiguiente incremento del precio de los cuartos existentes. La mayor parte de los vecinos desalojados de los cuartos eliminados subía a los cerros, donde ocuparían nuevas áreas mediante la auto construcción”.

  • Déficit habitacional.


Pág. 285.

“Las áreas de los conventillos en Valparaíso se ubicaban, sobre todo, en la zona de la ladera próxima al plan y fueron extendiéndose hacia lo alto de los cerros. El proceso de transformación y de sustitución debería haber generado en estas zonas las nuevas construcciones higiénicas, pero no fue así. A la etapa de eliminación no le continuó la de construcción. Los motivos que originaron esta carencia constructiva estarían determinados por una topografía adversa a construcciones masivas, una escasez aguda de materiales baratos que permitieran construir a precios lógicos para una clase empobrecida, la falta de interés inversor por parte de los propietarios de los terrenos y una fuerte vinculación a la auto construcción, respaldada por el alto porcentaje de inmigración rural”.

  • Se evidencia la descordinación desde el gobierno central al aplicar políticas transversales que no toman en cuenta las variables por lo menos topográficas de cada región.