Macarena Caro: Taller de Amereida 2° Trimestre VII

De Casiopea




TítuloTravesía, La ruta y el oficio
AsignaturaTaller Amereida 2014
Del CursoTaller Amereida VII
CarrerasDiseño Industrial

Travesía, La Ruta y el Oficio

.. “También el olvido es bello, olvidar por ejemplo que el arrojo es la travesía y no la vida de un obstáculo, en este caso el perro, pero la hermosura cuenta menos que la ruta y esto si que es difícil aprenderlo. ¿Qué es la ruta? Es solo seguir partiendo siempre, es mantener el rumbo abierto, ¿Será un comienzo sin fin como el amor?, hacer tal ruta, abrir tal rumbo....”

Jaime reyes. Volumen 2. Amereida [1]


El segundo y tercer trimestre de cada año es un período de preparación, bien sabemos que travesía es el camino que cada curso emprende a diferentes lugares de América, en cuyo lugar de destino se entregará una obra realizada por los mismos alumnos y profesores. Aquí es donde podemos encontrar el concepto de regalo, cada obra se describe como tal por el hecho de ser simplemente por interés. La travesía sin objetivo es un modo de crear en la gratuidad, donde aflora lo imprevisto y lo incalculable, por un lado pretendemos desarrollarnos como diseñadores o arquitectos. Así como también darnos cuenta del que somos americanos, pero ¿Cómo darse cuenta o dar cuenta de esto? El vivir en América no basta para decirse americanos, para dar cuenta de nuestra condición de americanos es necesario oír, abrir el corazón y oír con el corazón, a través del oficio es que podemos fundar américa, re descubrirla, darle esa calidad de independencia que antes no tenía, el oficio en lo abierto, abrir significa adentrarse en los desconocido, porque lo conocido es lo que está, es en lo que vivimos sin darnos cuenta, de que hay algo detrás de aquello tan simple, y que pasa desapercibida su compleja naturaleza, para cuidar este regalo debemos hacerlo parte de nosotros, a través del oficio, volver a mirar, quien nos da ese foco, esa chispa que te invita a ser americano desde el oficio, es la palabra poética, te brinda la curiosidad de querer ser americano, adentrándose en el desconocido, lo que no está fundado, para fundar realmente desde allí y no vivir en la convención, esa es la américa que hay que descubrir y crearla, traerla al presente, al regalo, darle sentido a ese regalo que tenemos que aún no ha sido abierto, a medida que se va abriendo por cada uno, se comienza a tejer el nosotros, el nosotros América, porque América no es hasta que le brindamos su identidad a través de un nosotros.


“.. Hay un espesor entre los hombres, la espesura, es la espesura invencible, el arte de la cortesía de la convención de los oficios, como santo y seña, para ahuyentar el miedo , mantiene a todos los humanos y hace que nos atengamos los unos a los otros, ni el amor basta para atraversala, no se puede atravesarla cruzarla por la convención de los caminos, hay que ir a campo traviesa, saber, saber, saber, que el camino nunca es el camino, harto difícil será para todos nosotros comprender esto.... “

Jaime Reyes, vol 2. Amereida [2]

Hay que tener el coraje de improvisar, de ser originales, de dejarse atravesar por este abismo espesura, saber que el camino nunca es el camino. ¿ Como diseñadores tenemos el objetivo de improvisar, el coraje de ser originales, el arrojo . Atravesar esta espesura y saber que el camino nunca es el camino, pero, ¿Qué puede la poesía?, la condición humana tiene a la voz. No hay nada sabido de ante mano.. todos los planes de los expertos, las comisiones, no van a poder salvar la espesura de américa, hay que hacer algo distinto de la previsión por el futuro. “Solo podemos oírnos en virtud del rumbo”, la incertidumbre de hallarnos desorientados. Así es como la travesía es una oportunidad en el que el obrar y el oficio conjuntan creando en su máximo esplendor un regalo invaluable, siendo su fin último la belleza. Esto no quiere decir que aquella no pueda ser lograda; pero si esta en tal caso se ve concebida, su importancia es menos relevante y tiene menos valor que la ruta hecha hacia o hasta esa belleza. Esto nos quiere decir que el verdadero valor de la travesía es el camino que hemos realizado, en el fondo, no vamos en travesía en pos de una obra considerada como objetivo, no es su motivo. El vivir América desde lo territorial, el recorrido del cuerpo en la geografía, por sobre la obra. Así es como Si bien la originalidad, la poesía nos transforma en diseñadores que viven América Ha de hacernos la interrogante del ¿Porqué una obra en cada travesía, si su real importancia es el trayecto realizado? Para esto quiero traer a evidencia dos mis travesías realizadas.

Primer Año Travesía Corral 2012

La primera el año 2012 en la localidad de Corral, Valdivia, junto con Michelle W., Alfred, José B. y Vanessa S. Partimos aproximadamente a las 8.00 pm del terminal de buses, el cual nos llevó durante toda la noche hasta llegar a Valdivia, ahí tomamos un bote que nos dejó en la localidad de Corral; Allá realizamos una obra que consistió en crear una plaza al lado de una iglesia, por supuesto fue concebida para las personas del lugar, dar lugar a un espacio en conjunto de comunicación y reunión. Una vez terminada, emprendimos viaje de vuelta una tarde de Noviembre, realizando el mismo trayecto de ida que duró 1 día.

Por otro lado mi segunda travesía fue realizada el año 2013 junto con el profesor Juan Carlos Jeldes y la ayudante Daniela Salgado, en Tarabuco. Bolivia. [3] Esta fue diferente, primero se divide el taller por grupos para tomar un avión en diferentes horarios desde Santiago que nos dirigiría a Calama. Todos allá, dormimos en un local de comida, para a la mañana siguiente subirnos a un bus que pasa por la frontera con Bolivia para llegar a Uyuni, en donde tuvimos la oportunidad de visitar el salar, relacionarnos más con las personas del lugar. A los días pasamos a Sucre, donde nos quedamos una noche, al día siguiente tomamos una “trufi”, a lo que ellos llaman un furgón, y finalmente llegamos a Tarabuco. La real magia de esta travesía fue que no tenía un rumbo fijo, la incógnita de saber dónde realizar la obra nos movía por Bolivia descubriendo nuevas personas y lugares. Esta última fue prácticamente una división del periodo una semana de recorrido y una semana de obra, A diferencia de la primera que tan solo fue un dos días de viaje y 12 días de trabajo. Ambas muy diferentes tanto en trayecto como lugar, la real escencia que me trajo y recogió fueron la relación del trayecto con el cuerpo, como el nuestra anatomía recoge cada kilometro. Los lenguajes, expresiones y el contacto con la gente es realmente la escencia de la travesía.

Sin embargo, Nunca se deja el oficio de lado. Aunque uno trate no se puede, uno piensa de una manera y ese pensamiento se va adaptando a las distintas acciones que realizamos y ese pensamiento es creado a través del oficio, de ese aprender continuo y permanente e incesante. En conclusión el ser, la travesía y el oficio están muy relacionados desde hace miles de años atrás, siempre se ha sentido esa necesidad del conocerse, el descubrir y el aprender. Y se seguirá sintiendo hasta el fin, a pesar del paso del tiempo, uno nunca deja de conocerse porque el ser no se encuentra en un estado único, se encuentra en un estado de progresión, dónde en un momento el descubrir y el aprender se vuelven una primera necesidad y desde el momento que ésta llega solo crece.

Citas y Bibliografía

  1. Amereida Segunda Bitácora Pag 52, Nota 46, Volumen 2. http://wiki.ead.pucv.cl/images/b/ba/AME_1986_Amereida_2_bit.pdf
  2. Amereida Segunda Bitácora, Pag 54, Nota 49, Volumen 2. http://wiki.ead.pucv.cl/images/b/ba/AME_1986_Amereida_2_bit.pdf
  3. Travesía Tarabuco Bolivia 2º Diseño Industrial 2013 http://wiki.ead.pucv.cl/index.php/Traves%C3%ADa_Tarabuco