MBN2016T12: Registro Ágape de cierre Farándula 2016

De Casiopea


TítuloRegistro Ágape - Celebración cierre farándula 2016
AsignaturaTaller de Diseño Acto y Celebración 2016
CarrerasDiseño Industrial
12
Alumno(s)Mariana Boubet Neumann
PDFArchivo:MBN2016T12Registro Agape Farandula2016.pdf


Trama gráfica en movimiento

Espacialidad Formal

Se propone una trama gráfica a partir de la construcción de una elevación tridimensional de un plano. Esto toma posición como un fondo escenográfico en el espacio, modulándolo a traves de la unidad discreta a un cuerpo colectivo.

A través del movimiento en el espacio, ocurre un aparecer de una nueva gráfica donde la unidad discreta aparece manteniendo la unidad. Así, construímos la escena del acto que se desarrolla en conjunto a los módulos.


Construcción de módulos

Ocho módulos se inscriben frente a la Iglesia La Matriz, donde el espacio se conforma como un anfiteatro que llama al centro [lám. 1]. Se disponen, en un primer momento, como un fondo escenográfico que aparece como un total. En un segundo momento, los módulos rompen la gráfica lineal y aparece la trama, donde comienza la lectura del acto y la danza que lo acompaña. En un tercer momento, los módulos avanzan hacia donde se desarrolla el movimiento del cuerpo dando cuenta de la relación con el otro, lo colectivo dentro de lo individual.

Éstos forman a partir del plano la gráfica tridimensional, donde una tela de lycra define una forma sinuosa como la impresión resultante que se modela sobre la figura. De esta forma, durante el tercer momento del acto, quienes sostienen los módulos, imprimen el cuerpo sobre el material creando nuevas tramas tridimensionales.

Los módulos están constituídos por un marco de madera de 160 cm x 160 cm, con un espacio destinado para el montaje del ágape de 63cm. Allí se monta una trama de cortes en cartón dúplex, donde se encaja el bocado y se posicionan los vasos [lám. 2]

Un tubo de PVC atraviesa de una de las aristas del cuadrado hacia la base, lo cual forma el trazo que se imprimirá en la cubierta de lycra.

De este modo, esta trama de bocados y vasos, incluyendo la silueta de quién sostiene y mueve el módulo, se transparenta de manera opaca a través de la tela.


El bocado

Receta <36 bocados> ½ litro de leche 3 marraquetas 2 huevos 100 gr azúcar 3 manzanas medianas ¾ cucharadita de canela en polvo

Remojar el pan en la leche y formar una masa. Batir el huevo con el azúcar, la canela y la manzana pelada y cortada en trozos pequeños. Se incorpora todo en una sóla mezcla, para luego meterla al horno a temperatura media por aproximadamente 45-50 minutos.

El bocado resulta consistente y firme, lo que permite posicionarlo sin problemas en la estructura. El sabor cálido se acompaña con el vino que se sirve en el lugar.


Acto y Relato

El relato Selk’nam y “Las Ruinas Circulares” de J.L. Borges

El relato en el que se basa la farándula, es una adapatación de la leyenda de la cración Selk’nam y el cuento de realismomágico de Jorge Luis Borges. El último capítulo del relato, el cual cierra el pasacalles, se considera como la creación y proyección de la vida y la muerte, donde el ser humano, como unidad y colectivo, consolida su existencia.

Durante el acto que iniciará el ágape, se realiza una lectura de este texto, la cual va siendo acompañada por una danza que, si bien no reproduce lo leído, rescata lo esencial del hombre en el relato y lo manifiesta en lo corpóreo, tal como lo hacemos en el proceso de observación abstracta a la materialización de un objeto:

Guión

I. El Aparecer

<Para dar comienzo al acto y la lectura, los módulos se encuentran posicionados en una línea contínua, uno al lado del otro. Luego de un momento para llamar la atención, se giran en su eje central hacia la derecha. Los danzantes, que se encontraban ocultos tras la escena gráfica, avanzan al centro del espacio y se comienza la lectura:>

Cada vez que se ponía el sol, Sees y Asken <se apunta a las estatuas que resguardan el santuario circular> se unían y un nuevo ser humano nacía. Estos seres humanos crecieron y a la noche siguiente se unían para hacer nacer un nuevo antepasado, y así sucedió todas las noches, durante mucho tiempo. Cada noche surgía un nuevo antepasado, y rápidamente se pobló Karukinka, Tierra del Fuego.

<Los danzantes trazan la espacialidad del lugar. Se reconoce el individuo y aparece el encuentro entre los cuerpos los cuales se vuelven homogéneos>

II. La Transición

Pronto los templos con sus regiones se encontraron llenas de hombres y mujeres, los primeros Selk’nam. Los antepasados ancestrales se reencarnaron en las plantas, vegetales y animales. Nuestro alimento es nuestro propia esencia.

Al igual que nuestro creador, los hombres y mujeres que se sentían tan viejos y que habían perdido la voluntad de vivir, se envolvían en su capa y se tendían en el suelo y yacían como si estuviesen muertos. Los que tenían la suerte, se rejuvenecían en el sueño de la metamorfosis. Pero con el tiempo, la vejez se adueñaba de los cuerpos y de los corazones, y a veces sucedía que alguien ya no se levantara más, y así también le sucedió a Kenos.

<Aparece la captura del cuerpo, se vuelven una sóla unidad>

III. La Ascención <Materialización de lo abstracto>

<Mientras los cuerpos bajan del éxtasis, sobre los paños de los módulos se imprimen los cuerpos y gestos de quienes los sostienen. La lectura continúa encima del movimiento>

Se repitió lo acontecido hace muchos siglos. Las ruinas del santuario del dios supremo Timaúkel, fueron destruidas por el fuego. Kenos cayó en la cuenta que era el momento de por fin volver a su casa celeste. Vio a aquellos cuyos cuerpos que no rejuvenecieron, salir fulminantes y convertirse en las estrellas y los planetas que pueblan el luminoso cielo. Ante ese espectáculo, el mago supo que los que quedaban no rejuvenecerían, pero que el fuego cambiaría su acusador trato como Timaúkel lo había anticipado.

Cuando fue el turno de Kenos de acometer contra las llameantes ráfagas, estas no mordieron su carne, éstos lo acariciaron y lo inundaron sin calor y sin combustión. Con alivio, con humillación, con terror, Kenos comprendió que él también era una apariencia, que otro estaba soñando, Kenos ya no se levantará más. Había llegado la hora de volver por fin a su casa celeste, y como los que no rejuvenecieron, tuvieron el privilegio de acompañarlo y se convirtieron en las estrellas y los planteas que pueblan el luminoso cielo de Tierra del Fuego.

Pueblo Selk’nam. Hoy observamos cómo se puebla la casa celeste de nuestros antepasados. Hoy como acto de gratitud celebramos a Kenos por darnos la vida y la muerte. Brindamos al cielo, a Timaúkel y a quienes perdonó el fuego. A nuestros antepasados míticos que nos entregan este alimento.

<Una vez que termina la lectura, se giran los módulos por su eje derecho y se devela el ágape>

El acto tiene como irreductible el paso del individuo a lo colectivo, tomando como eje central el concepto de «unidad». Como dice Schlemmer en su enseñanza en la Bauhaus, tomamos la medida del hombre en relación a su entorno lo que nos trae como consecuencia su instalación en el mismo.

Al concentrarnos en el espacio, la forma, el color, el tono, el movimiento y la luz, el actor ya no es un ser persona natural, si no que pasa a reflejar todas las posibilidades expresivas en las cuales nos inscribimos, como un prototipo de comportamientos que se desarrollan a través de los elementos estéticos descritos.

De este modo, construímos un ritmo a través de los ocho módulos que componen el escenario, y los movimientos que les dan cabida en el espacio y el tiempo.


Ágape

====La celebración y el tiempo festivo====

Una vez que se muestra el ágape, el público se acerca a través de los pasillos a compartir y celebrar el cierre del pasacalles. El comer en colectivo, a través de lo modular, conforma el sentido de celebración que nos trae Gadamer, cuando evoca el celebrar primitivo donde el sentido de comunidad aparece más claramente. Nos proponemos volver el tiempo festivo a través de la espera, de la contemplación y vínculo con el otro.

“Naturalmente, el ejemplo del ritmo en una serie monótona no es un ejemplo del arte; pero indica que sólo oímos el ritmo dispuesto en la forma misma si lo marcamos desde nosotros mismos, es decir, si nosotros mismos somos realmente activos para escucharlo del exterior. (...) Cuanto más nos sumerjamos en ella, demorándonos, tanto más elocuente, rica y múltiple se nos manifestará. La esencia de la experiencia temporal del arte consiste en aprender a demorarse. Y tal vez sea ésta la correspondencia adecuada a nuestra finitud para lo que se llama eternidad.”[1]

De este modo, esta apertura en el acto le da un contexto temporal a la celebración. Se descubren tres momentos que lo construyen. El aparecer y la sorpresa lo sostiene, en un comienzo, como una comprensión de lo estético y lo conceptual. Luego, se atraviesa físicamente la trama espacial culminando la espera, donde el compartir se hace explícito, para luego extender el tiempo en lo festivo.


Referencias

[1]Gadamer, Hans-Georg. La Actualidad de lo Bello. 1977. Barcelona. Pág. 110-111