M1: Encargo 1 TDH 2019 - Croquis borde costero / Pablo Chicano

De Casiopea



TítuloM1: Encargo 1 TDH 2019 - Croquis borde costero / Pablo Chicano
AsignaturaTaller del Habitar
Del CursoTaller del Habitar 2019
CarrerasDiseño, Diseño Gráfico, Diseño Industrial
1
Alumno(s)Pablo Chicano

Croquis del borde costero

El encargo consistió en cubrir el sector entre el 5to sector de Reñaca al Muelle Pratt, dividiendo el taller en grupos para cubrir cada segmento de este trayecto. Se debía observar de qué manera se habita el borde costero, encontrando así las particularidades de cada segmento.

Reflexión

Personal

Hay zonas del borde costero que habitamos al paso, donde este habitar es el atravieso de esta misma. Creamos y construimos un dialogo entre lo que ya está y lo que requerimos para este habitar, armamos un borde que nos contenga, a merced de la naturaleza de curva u contra curva del terreno, la cual nos presenta la lejanía como un muro ante la visual, muro que se desvela con el paso. El paso comprende momentos, los cuales se separan físicamente. Pasos bajo nivel que otorgan más de un espacio en el mismo y permite la vialidad. Así mismo, aparece el descanso, como un momento independiente de quien camina por la vereda, un momento donde el escaño tiene su propio espacio. Este descanso comprende también el que permite la mirada al “templo” dado así en la “virgen negra”, donde la detención es otra. Un lugar que no interviene en la naturaleza del mismo, que está dotado de una inercia de otro tiempo. El habitar de paso entonces, junto con ser un corte en el borde costero, es la aparición del constante cambio que sufre el terreno a merced de la necesidad vial, según el estándar de su actualidad.


Post-Corrección

El habitar el borde costero tiene una dimensión contemplativa durante todo su largo, está preparado para recibir a quien contempla. Aun así en el paso, donde sus momentos tienen un tiempo distinto para cada cual, separando así en varios pasos. De estos tiempos se separan con una huella, dejada por quien habita el borde, este borde, en su extensión más vial, presenta desde la curva, la lejanía como un muro cercano, lo cual se abre hacia el mar. Se hace la diferencia entre adaptar y adaptarse, y este adaptarse es el cómo se aborda el borde costero, su habitar. El contraste entre borde ciudad se va volviendo más brusco, denotando por sí mismo el cambio de sector. El borde costero también se habita desde el juego, desde la reunión. Desde el borde se sale a la ciudad. Las personas aparecen como flujo, delimitando la ciudad del borde. Así, la transición entre calle y playa, las escaleras, se habita desde un vacío continuo.

Croquis

Flickr de eltinterodeadan.