Máscara Cinemática: Gestos y Movimientos - Beatriz Castro
| Título | Máscara Cinemática: Gestos y Movimientos - Beatriz Castro |
|---|---|
| Asignatura | Taller Topológico Multiescalar 1S 2025 |
| Del Curso | Taller Topológico Multiescalar 1S 2025 |
| Carreras | Diseño |
| Nº | 04 |
| Alumno(s) | Beatriz Castro Vega |
Introducción
Este artefacto tridimensional nace de la búsqueda por extender al cuerpo un gesto biológico: el de las pinzas marinas y sus dinámicas de apertura y cierre. A través del estudio anatómico de artrópodos y la reinterpretación de mecanismos precedentes como el Ondíl, se elabora una máscara que no sólo cubre, sino que responde al cuerpo, desplegando un movimiento rítmico con la cabeza y la mandíbula.
La pieza se construye desde una reflexión sobre el cómo accionar: cómo articular dos extremos (faz y antifaz), cómo permitir una expansión desde el cuerpo hacia el exterior. El uso de alambre soldado como estructura guía este desplazamiento mecánico, que se apoya en una lectura precisa del cráneo y la mandíbula para permitir una apertura activa, casi respirante.
Más que representar, esta máscara busca habitar un gesto: el de una oscilación interna, un vaivén corporal traducido en forma. Así, se continúa una investigación que parte desde las máscaras del pasacalle y avanza hacia una propuesta más íntima y estructural, donde arte y biomecánica dialogan en una escala nueva, sin perder el ritmo vital que dio origen al movimiento.
Inspiración
La propuesta nace desde la observación detenida del gesto de organismos marinos, especialmente aquellos dotados de pinzas y apéndices móviles. Estos movimientos, entrecortados pero rítmicos, sirvieron como punto de partida para indagar en un lenguaje mecánico que pudiera traducirse al cuerpo humano. Se buscó una sintonía entre lo biológico y lo estructural, utilizando la figura de los artrópodos como referente morfológico y dinámico, permitiendo que el diseño se fundamente en una lógica de comportamiento más que en una forma preconcebida.
Iteraciones
Primera propuesta
La primera iteración de la máscara se enfocó exclusivamente en la articulación de la mandíbula. A través de una estructura sencilla, se exploró cómo generar un movimiento mecánico que simulara una apertura mandibular, utilizando elementos metálicos que permitieran rigidez y movilidad. Esta fase fue clave para comprender cómo el gesto podía emerger desde una mínima acción corporal y comenzar a expandirse hacia una respuesta estructural. A pesar de su simplicidad, la pieza ya sugería un vínculo claro entre impulso corporal y transformación formal.



Segunda propuesta
En una segunda etapa, la máscara evolucionó hacia una articulación más compleja, integrando el eje cuello-mandíbula como unidad de movimiento. Esta ampliación permitió repensar la máscara no solo como una prótesis localizada, sino como un dispositivo que reacciona al equilibrio y al gesto completo del tren superior. El diseño se volvió más envolvente y dinámico, incorporando tensiones y conexiones adicionales que permitieron una mayor capacidad de apertura, sin perder la precisión del movimiento mandibular inicial.



Tercera propuesta
En esta tercera iteración, la máscara se refina como un dispositivo articulado que responde directamente a la acción de abrir y cerrar la mandíbula. Se consolidan las conexiones entre los ejes móviles, de modo que al descender la mandíbula, se activa un mecanismo que eleva las “patas” o extensiones superiores, y al cerrarla, estas caen por gravedad, generando un gesto visible y rítmico. A diferencia de las versiones anteriores, esta etapa logra una mayor precisión en la relación entre impulso corporal y respuesta mecánica, permitiendo que el movimiento surja de forma más natural e inmediata. Aunque aún no incorpora las láminas de plástico prensado a color, esta versión ya establece con claridad el lenguaje cinético de la pieza, concentrándose en la eficacia del gesto y en su integración con la estructura craneal.






Movimiento y mecanismo
El mecanismo de la máscara está concebido como una extensión viva del gesto corporal, activada exclusivamente por los movimientos naturales de la cabeza y la mandíbula. Al abrir la boca, el descenso de la mandíbula inferior genera una tracción que impulsa hacia arriba dos estructuras laterales —las “patas”—, en un gesto rápido de expansión. Cuando la boca se cierra y la mandíbula se relaja, estas patas descienden por gravedad, recuperando su posición inicial. Además, al dejar caer la cabeza hacia adelante, una serie de arcos articulados ubicados en la nuca se desplazan hacia adelante, cubriendo parte del cráneo y generando una especie de cierre envolvente. Este mismo efecto se produce si la cabeza se inclina hacia atrás, activando por gravedad el mismo mecanismo oscilante. Así, el artefacto no responde a un control mecánico externo, sino que se mueve en sincronía con el cuerpo, en un diálogo constante entre tensión muscular y caída libre, entre impulso y reposo. El resultado es una máscara que no solo acompaña, sino que dramatiza el gesto, haciéndolo visible, sonoro y estructural.
Materiales
La primera y segunda mascara fueron construida principalmente con alambre número 14, seleccionado por su capacidad de mantener forma sin perder flexibilidad en puntos clave. Las uniones soldadas aportan rigidez estructural, mientras que la ligereza del material permite una respuesta ágil al movimiento corporal. Esta elección de materiales no solo responde a necesidades funcionales, sino que también define una estética que resalta lo expuesto, lo esquelético y lo articulado, reforzando el carácter mecánico y vivo del artefacto.
Material plástico
La técnica empleada consiste en una disposición en capas: se utiliza una toalla como base térmica, seguida por una hoja de papel mantequilla, sobre la cual se colocan las capas de bolsas plásticas. Finalmente, se cubre con otra hoja de papel mantequilla. Esta disposición permite aplicar calor mediante una plancha durante 15 a 20 segundos, controlando que el plástico se funda de forma homogénea sin llegar a romperse. El resultado es una lámina de superficie arrugada y textura irregular. Si se desea obtener un acabado más liso y parejo, la aplicación del calor varía: en lugar de mantener la plancha fija, se desliza suavemente sobre el papel mantequilla, permitiendo una distribución uniforme del calor y evitando la formación de pliegues.
Lámina