Luciano Cimino: Taller de Amereida IV

De Casiopea




TítuloTaller de Amereida IV 2014
AsignaturaTaller de Amereida
Del CursoTaller de Amereida 2014
CarrerasDiseño Gráfico

Primera clase

Se dice que la poesía es lo que abre y funda, que, gracias a nuestra condición poética, la palabra es la forma más pura y sencilla de crear y hacer en el mundo. La palabra eleva y elogia de tal manera que esta es parte del todo, o bien, es la parte esencial del todo. Sin esta, el todo no está completo y presenta una carencia que sólo aquellos que han trabajado sus ojos, su vista y sus otros sentidos pueden percibir a través de la relación que existe de ese algo consigo mismo. Hablo de las relaciones existentes entre partes de un todo y como ellas se relacionan con las demás. Este todo es, de cierta forma, una frase como tal: presenta una idea, un sentido, una acción, etc. Y la palabra, como componente de la frase, es la clave que da y rectifica el sentido de esta. Es un regalo que se le da a la forma para poder ser y caber en el mundo, un regalo.

De esta forma, América constituye un regalo al ser nombrada: el presente. Un regalo que se le otorga a cada ser Americano junto con la identidad de pertenecer a esta cultura y las vivencias que a cada ser particular le toca. En otras palabras, América está compuesta por las experiencias de cada ser americano, estas configuran la realidad social y cultural, tal como una palabra dentro de una frase que dan origen a un sentido, el cual cada uno descubre y arma constantemente.

Segunda clase

Los sentidos son parte fundamental y más primitiva del hombre. Primitiva porque no han cambiado en nada desde que poseemos tal cualidades de ver, hablar, sentir, oír y oler. Son cualidades que vienen antes del juicio, es decir, que la información que uno capta es pura y libre de ambigüedades. América, como cualquier otro tipo de información, es adquirida por los sentidos en una primera instancia como américa en sí, pero es tras los procesos cognitivos de cada persona en donde cada uno posee una visión o un sentido diferente de la misma américa. Pero, ¿Qué hace que una persona termine pensando diferente de otra?, si supuestamente todos recibimos la misma información, ya que proviene del mismo entorno, ¿De dónde nacen estas conclusiones diferentes? ¿Será, acaso, que los procesos cognitivos de cada ser son, en cierta forma, condicionados por la misma información?

Al parecer la respuesta es que puede que la información sea la misma, pero la forma de recibirla puede varia. Esto conlleva a que el asombro sea otro. El asombro entiéndase como la impresión en el ánimo, causada por alguna cualidad o algo inesperado. Esto (el asombro) podría ser factor importante en la formulación de un pensamiento, en donde su participación se resume en un “me gusta” o en un “no me gusta” lo que estoy viendo o escuchando o cual sea el caso.

Tercera clase

Durante la existencia del hombre ha habido un problema que, hasta el día de hoy, por algún motivo, no se ha podido resolver del todo. Este problema consiste en cómo expresar EXACTAMENTE lo que pienso, cómo demostrar al otro lo que quiero decir sin caer en confusiones o malos entendimientos. Aun a través de la evolución de la comunicación, como lo son las cartas, los e-mails, mensajes de textos, llamadas telefónicas, etc. La comunicación no logra tener todo su potencial. La comunicación no involucra solamente un alguien que tiene un mensaje que quiere decir algo a alguien, sino que es un sistema más complejo. Existen variantes como la distancia de persona a persona tanto física como jerárquica, o la expresión facial o gestual del emisor al momento de emitir un mensaje.

Estas variantes son difíciles de mostrar a través del teléfono o de un mensaje. Ahora la comunicación no sólo involucra el sentido del habla y el escucha, sino que también el de la vista. Mirar y prestar atención a los movimientos del emisor es esencial, ya que en ellos también existe un mensaje aún más fiel a los pensamientos en comparación a la palabra. Estaríamos diciendo, que, el cuerpo supera a la palabra en sentido de la verdad.

Cuarta clase

Quinta clase

Carlos habló sobre la existencia (o que deberían existir) 7 sentidos adicionales a los 5 sentidos que ya cada uno posee. Él habla de la inmensidad, la profundidad, el número, proporción, novedad, movimiento y orgánico. Pero a mi parecer, estos sentidos son más cualidades, cualidades que deben ser adquiridas según el esfuerzo de cada ser. No son como los 5 sentidos con los que todos nacen y poseemos por igual, claro que, algunos nacen con algunos sentidos más desarrollados que otros, o con diferentes potenciales. Pero estos otros 7 “sentidos” son diferentes, por ejemplo: La profundidad es algo que se va concretando a través de los años gracias a las experiencias vividas, las relaciones que uno tiene, o quizás, cuántos libros a leído, o en cuantos trabajos ha estado integrado, o cualquier otra situación que le haya permitido poder crecer su capacidad de profundización y reflexión sobre el entorno.

Pero esto no quiere decir que sean cosas total y completamente separadas. Yo creo que los sentidos son la primera instancia para poder acceder a estas cualidades. Como había dicho, los sentidos son la base para poder entender el entorno, son la puerta por donde la información entra para luego ser entendida y tras la gnosis poder construir estas cualidades. Quizás puedan ser en cierta forma sentidos por el hecho de estar construidos por los mismos sentidos, pero de ser así deben ser entendidos como sentidos secundarios, ya que no pueden mezclarse con los sentidos principales.

Sexta clase

Amereida viene de la unión de dos palabras claves: Eneida y América. La Eneida es el viaje que Eneas realiza tras la destrucción de su hogar, un viaje en donde trata de buscar su identidad y su sentido, su destino en la vida y hacia donde tiene dirigirse. Si tomamos esta referencia de la Eneida y la traslapamos con América, como resultado tendríamos la búsqueda de la identidad americana y qué sentido tiene esta identidad, que diferencia existe entre el ser americano y no serlo.

Claramente existe una gran diferencia entre una identidad americana y una, por ejemplo, europea. Primero que todo, antes de que América fuera nombrada como tal, ya contaba con civilizaciones y pueblos, cada una con sus propias costumbres, creencias, ritos, etc. Pero estas civilizaciones fueron invadidas por las tropas colonas provenientes de Europa y comenzaron a regir como líderes en esta “nueva tierra”. Por ende, una identidad actual americana es gracias a una mezcla de identidades, por un lado la identidad de las tierras conquistadoras, y por otro lado, la identidad del pueblo autóctono de la zona.

Lamentablemente, la identidad nueva americana cada día se va perdiendo más. Cada vez olvida más sus raíces de un pueblo originario y comienza a ver a la identidad vecina como la identidad suprema, a la que el alma anhela a ser. De esta forma, la identidad americana es una identidad que desde sus inicios ha estado en constante transacción de una a otra. Por ende, no se puede definir exactamente qué es ser una persona americana, pues, con el tiempo, este sentido ha ido cambiado paulatinamente. Lo que ayer fue un ideal, el día de hoy puede ser sólo un sueño, y mañana aquel sueño será cambiado por otro.

Séptima clase

La palabra, sobre todo la poética, posen un misterio, en donde la palabra, indirectamente, no va unida al contexto del eterno que la rodea. Así una palabra en una frase puede significar algo en un momento de la línea del tiempo, y en otro momento puede significar algo muy distinto. Esto nos dice que la palabra es algo que va más allá, algo que no se puede atar a un momento, si no que la palabra es con el tiempo y viaja a través de él. Por esto, la palabra es parte importante de la forma, del objeto, ya que así, la forma trasciende a medida que avanza el tiempo y no pierde su sentido a pesar que cambie de entorno.

Octava clase

Durante el transcurso de la vida de cada ser, se está buscando algo, lo que sea, un sueño, un anhelo, un deseo… Y piensa o se imagina en algún día encontrarse con eso que tanto quería. Pero existe un misterio dentro de esta búsqueda, en donde quizás la persona encuentre lo que quería pero no como quería, es y a la vez no es. Y no es porque sea otra cosa, sino que es lo no-buscado de lo buscado, una forma diferente de encontrarse con eso. Quizás cuantas han sido las veces que te has encontrado con algo que pareció ser menor, pero sin darte cuenta, era aquello que tanto buscaste, eso por lo que tanto viajaste y tanto esperaste. Pero ¿cómo saber si lo que no estoy buscando es lo que sí estoy buscando? ¿Cómo saber que es lo mismo pero entregado de otra forma? ¿Tener los sentidos bien abiertos será suficiente para poder identificar uno del otro? A mi parecer, arriesgarse es la única forma de saber. Ponerse en juego para descubrir si lo que tengo en frente es lo que quiero en verdad. Y sí es algo similar ¿Habrá que conformarse con eso o seguir buscando tras los intentos?