Lucía Aros - Unidad 01
| Título | Lucía Aros - Unidad 01 |
|---|---|
| Asignatura | Taller del Habitar |
| Del Curso | Taller del Habitar 2026 |
| Carreras | Diseño |
| Nº | 01 |
| Alumno(s) | Lucía Aros |
27, Agosto
Linealidad interrumpida
El cuerpo habita en la irregularidad en respuesta a su entorno, interrumpiendo el curso habitual del movimiento y adecuándose momentáneamente a las condiciones que lo rodean. En un recorrido cotidiano, el movimiento se presenta de manera fluida y continua: los pasos, el braceo, la mirada y la postura se articulan en un mismo ritmo. Sin embargo, esta continuidad se quiebra cuando aparece una interrupción que obliga al cuerpo a modificar su gesto para continuar. La irregularidad no se encuentra únicamente en las condiciones físicas de un lugar, sino también en la manera en que nos desenvolvemos en él, provoca que el andar se vuelva pausado y que cada paso implique una decisión. El cuerpo se redirige, se estabiliza y adapta su postura frente a aquello que interrumpe su recorrido. Es en esa pequeña pausa donde aparece el desfase: el momento en que el cuerpo deja de seguir su gesto habitual y debe modificarlo. El cuerpo se ve en un recorrido interrumpido, cambia su velocidad y dirección: acorta el paso, rota el torso, busca un nuevo espacio vacío hacia donde continuar. Así, la irregularidad se manifiesta en ese quiebre donde el movimiento deja de ser continuo y el cuerpo debe responder mediante una decisión. Es este cambio del gesto habitual lo que construye el habitar irregular: una forma de ocupar el espacio mediante adaptaciones corporales frente a aquello que interrumpe el recorrido.



20, Agosto
Fragmentar de la fluidez
Al observar el habitar por situaciones irregulares como caminar por una bajada rocosa o una duna, la mente se pone en estado de alerta, el movimiento deja de ser continuo, es más, se fragmenta por cada paso dirigido al espacio para mantenerse en equilibrio. El andar es pausado puesto que la superficie irregular requiere de toma de decisiones ante los relieves y obstáculos, y es en esa diminuta “pausa” donde se quiebra la fluidez, el accionar exige la redirección del cuerpo adaptándose a las condiciones.
Otro ejemplo que sigue estas condiciones es el tránsito por calles concurridas. El espacio es la calle y los peatones en conjunto, el caminar de la gente interrumpe en tiempo real la continuidad de la calle, son prominencias en la superficie en que se desplazan. El cuerpo se reorienta y cambia de velocidad por cada vez que se encuentra con otro peatón, a diferencia del primer ejemplo, el caminar en una calle concurrida es de una caminata muy poco cautelosa, se aprecian zancadas largas y despreocupadas hasta que se interrumpe este encontrar que fuerza un movimiento que acorta el paso, encoge los brazos, rota el torso, y la cabeza se levanta -cuando el semblante está bajo- y atentamente busca donde ir posteriormente, y una vez decidido, la punta de los pies se redirecciona a la zona vacía. Es por esto que… es el gesto en el habitar del espacio irregular.



13, Agosto
Desplazar interrumpido
Desde las observaciones del habitar de las personas en la irregularidad, el gesto que se presenta se manifiesta en un trayecto mayormente interrumpido o no lineal debido a las distintas formas que aparecen ante el recorrido. Este es un caminar activo o atento a las escabrosidades, relieves dados o objetos presentes, se puede decir que la persona se adapta al entorno para solucionar dificultades o situaciones del hábito irregular, como es por ejemplo agachar el centro de gravedad ante un camino rocoso o una pendiente. Cabe entender que bajo la misma situación pueden ocurrir acciones en respuesta distintas según el contexto y características en las que se encuentra la persona, reaccionando a distintos momentos del entorno, como una anticipación que exige tomas de decisión. por ejemplo, un árbol de ramas bajas en una vereda estrecha puede ser motivo para agacharse (o no hacerlo) dependiendo la altura del sujeto, o pasar en un semáforo interrumpido por autos detenidos, esquivar bolsas de basura en una vereda o cambios de ritmos en el caminar en una calle concurrida.
Es por lo anterior que el gesto que se sitúa en el espacio viene determinado por la interrupción de un cuerpo ajeno, circunstancias dadas por el entorno, o situaciones creadas desde el habitar, y todas estas condicionan la manera de interactuar de la persona que se adecua.
Encargo 02
10, Agosto









Encargo 01
03, Agosto












