Los escondidos
| Título | Los escondidos |
|---|---|
| Autor | Godofredo Iommi |
| Páginas | 7 |
| Imágenes | 7 |
| Ancho | 21 cms. |
| Alto | 27 cms. |
| Fecha | 1947 |
| Colección | Poesía |
| Fondo | Iommi-Amunátegui |
| Conjunto | Carpeta Celeste |
| Número de Ingreso | 018 |
| Nota | Versión original mecanografiado. Poema perteneciente al conjunto editado con el título Fuese (Escuela de Arquitectura UCV, Viña del Mar 1984). En la primera página se lee manuscrito «18» y «1947»; y en la séptima página: «1947». |
| Archivo:Los escondidos.pdf | |
| Código | IOM-POE-IAM-CCE-ESC-947-018 |
p. 1
con su color
suspendido
en la gran cuenca viva
con gruesas gotas
de las que sale el sol
futuro y continua
como las días dormidos
sobre los hombros
del verano
o el mar
que nos abre en dos partes santas
una para quedarse
y otra que sin volver
nos sigue esperando en algún lugar.
p. 2
Vuestra pasión
se recibe se recibe
asomándonos
sobre valles que los cuerpos
despegan de los colores
quienes han dicho lentamente
en un jardín (me quedaba quieto en su jardín
como un frío o
un sonido que volvía de su primera vuelta
alrededor del mundo)
y los gestos cometidos
de cualquier instante que todavía
da volteretas por el aire sin el son del pandero
o del oficial vestido de negro
que toca dos o tres instrumentos
y mendiga después de la guerra.
p. 3
Un acto que se esconde en otro
como en la cáscara blanca
o amarilla o azul o negra del día siguiente
hasta que vuelvan a ser
el primer huevo
con buenos tic-tacs, con sus lugares
los mismos
de la partida
como el experimentado viajante de provincias
porque están perdonadas
en el estanque
las pececillos de rápido desliz
porque el perdón nos deja verlos
unidos, vinculados
con la distancia que existe en los regalos.
p. 4
sus narcisos florecerán en el agua
y las pupilas sin hundirle
y el viento que aun no es quitado
de sus giros
murmurando dentro de uno: yo fui.
Estos nuevos y viejos objetos
se reúnen como una oración
bajo las plantas
para este paso de la luz que se desvive
y entra con dulces brazadas
en los huesos
la exactitud se cierra
como una semilla.
Pero – quien es sí mismo en el puro estar de pie
en las estaciones que saca
de su interior
como quien otorga facilidades
de pago?
p. 5
el número
cuando se renueva el vuelo
de aquellos pájaros
frente a cuyas cuevas
en alta montaña
envueltos por el frío, en el fuego
mínimo de fumadores
solían los días
y nadie sin embargo jamás les disparaba
y el aire
se deja hacer sonido
cuyas laderas gozan y aprietan
contra sus blancuras,
alargan con presteza
semejante a un licor que se evapora
de valle en valle
sin que su esfuerzo
llegue hasta los hombres
p. 6
si mutuamente nos pedimos las licencias
y en común abrimos la ración
y en común nos perdemos en un acto familiar
en medio del paisaje
ella aligera el espacio
los útiles suben la intimidad
hasta el sabor
del pan junto a la llama
p. 7
me golpean con delicadeza, rubios,
y los vecinos gentiles me saludan
y el contorno conmovido se pone en mi figura
conmigo se juntan en la cena
un amigo
y el fiel antipático que labra con amor mis bordes
un claro físico
como una sílaba
cuya palabra no podré conocer por
ahora
del mismo modo como se abría el paisaje
para recibir las voces
y una herida cuidada con afecto para que nada
se pierda.
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Fondo Iommi-Amunátegui / Carpeta Celeste:
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