Lamina parcial ciclo 1 - Consuelo Miranda

De Casiopea



TítuloLamina parcial ciclo I - Consuelo Miranda
Asignatura4ºB ARQ 2015
Del Curso4ºB ARQ 2015
CarrerasArquitectura
Alumno(s)Consuelo Miranda

LÁMINA PARCIAL CICLO 1: CONJUNTOS HABITACIONALES

Un conjunto habitacional es un umbral enclave entre lo público y lo privado

Cuándo y Cómo hay conjunto

El conjunto se da como un umbral que contiene al cuerpo en diferentes ritmos y amplitudes, permitiendo así desarrollar dentro de el diferentes actividades como el morar, contemplar, encuentro, transito dentro del conjunto como también hacia y desde la ciudad. Da cabida y relaciona lo privado, lo cotidiano, lo común y lo publico. Sus ritmos son dados por el desnivel, la vertical y el acontecer del habitante. El conjunto es con una doble apertura, una propia de el y otra hacia la ciudad que se vinculan mediante el barrio, los habitantes y sus quehaceres. Se da con 3 bordes o limites, uno en el que el conjunto se relaciona con el habitante en una escala mas pequeña y resguardada, otro en el que el conjunto se relación el barrio haciendo participe y accesible a los habitantes del barrio lo común del conjunto, y otro borde o limite en el que el conjunto se relaciona con la ciudad. Asi también el conjunto es con cierta distancia, una propia y otra hacia la ciudad.


¿CÓMO SE DA LA RELACIÓN CONJUNTO-CIUDAD?

El conjunto es una articulación dentro de la ciudad que se dispone como un atravesar que permite la relación entre conjunto-ciudad mediante cierta distancia, este atravesar es vislumbrado en cuatro momentos que gradúan el paso de lo publico a la privado. Un primer momento referente al cuerpo, en el cual se da cabida al encuentro y la permanencia, es así como lo intimo se da con el limite abarcable al cuerpo, la inmediatez de una contención que convive con lo cotidiano en el encuentro, el saludo y la permanencia, es el borde primero que cobija al habitante y lo deja en lo privado Un segundo momento referente a lo común, donde la ciudad se vuelve abarcable al ojo, por lo que se esta en un horizonte con la ciudad presente. Este es el borde o limite donde lo cotidiano se vuelca a lo común y aparecen actividades referentes a la ciudad pero en una escala menor, tales como transitar y permanecer en “escalera mirador” o “salón permeable”. Un tercer momento referente a el barrio, en el que el cuerpo se encuentra con un mayor flujo de peatones y vehicular, comienza a aparecer el comercio y el giro va revelando la apertura de un horizonte proyectado que se vislumbra a medida que se recorren y atraviesan las esquinas, en este momento la ciudad se torna abarcable al cuerpo quedando refugiado en la vertical construida y perdiendo el horizonte visual que se tenia estando en la vertical natural del cerro. Un cuarto momento referente al encuentro con el Valparaíso dinámico, el que revela en holgura contenida el plan, y con ello sus flujos. Una encrucijada de horizontes que permiten al cuerpo adentrarse en una escala mayor.