Espinares - Isidora Marín
| Título | Yelmo móvil: Espinares |
|---|---|
| Asignatura | Taller Topológico Multiescalar 1S 2025 |
| Del Curso | Taller Topológico Multiescalar 1S 2025 |
| Carreras | Diseño |
| Nº | 05 |
| Alumno(s) | Isidora Marin |
Fundamento
La forma de la máscara está inspirada en la morfología del erizo de mar, un organismo marino caracterizado por su estructura radial y su sistema de defensa basado en espinas móviles. Esta referencia natural se traduce en una geometría orgánica y radial, centrada en una cresta estructural que permite el despliegue articulado de púas.
El volumen proyectado hacia el frente y la extensión de las púas a partir del eje craneal buscan amplificar la presencia escénica y romper la silueta del cuerpo humano, permitiendo que el intérprete se disuelva dentro de un nuevo ser escénico.
Además, el uso de alambre y materiales flexibles genera una forma ligera pero resistente, capaz de adaptarse al movimiento corporal. El resultado es una estructura híbrida entre lo biológico y lo mecánico, que responde físicamente a los gestos del cuerpo, transformando el rostro y el torso en un mecanismo expresivo en sí mismo.
Articulación principal
Eje cabeza‑hombros: La cabeza puede inclinarse y rotar con respecto a los hombros gracias a un arnés ligero oculto bajo el disfraz.
Conexión flexible: Un cable delgado se desplaza suavemente dentro de una guía cuando el portador baja la cabeza, transmitiendo el movimiento a las púas y generando oscilaciones orgánicas.
Anclaje cervical: Una estructura rígida situada en la nuca sujeta el yelmo con firmeza, asegurando estabilidad sin sacrificar libertad de movimiento.
Mecánica del torso Los brazos se insertan en un arnés integrado en el pecho que enlaza con la cabeza. Al descender el yelmo, la tensión del sistema eleva las púas, de modo que cada gesto del actor se traduce en un efecto visual fluido y coherente.
Tratamiento de superficie (piel)
El conjunto se reviste con láminas de bolsas de plástico fusionadas por calor, creando un manto semitranslúcido en blanco y negro que oculta por completo al intérprete. Sobre esta capa se disponen «costillas» externas que sugieren la presencia de una criatura parasitaria alojada en la cabeza. Al respirar o moverse, el ser parece cobrar vida: las costillas se expanden y las púas palpitan rítmicamente, reforzando la ilusión de un ente autónomo.
Uso técnico del color: blanco y negro
El uso de blanco y negro en la propuesta responde a criterios de contraste, percepción espacial y diferenciación de capas.
Contraste visual: El blanco y el negro generan una silueta legible desde la distancia, facilitando la visibilidad del movimiento en contextos escénicos abiertos.
Percepción de volumen: El blanco refleja luz, acentuando relieves y texturas; el negro absorbe luz, generando profundidad y ocultando el cuerpo del intérprete.
Lectura estructural: El color permite distinguir entre el soporte (cuerpo/torso) y los elementos móviles (púas y costillas), mejorando la comprensión visual del mecanismo en funcionamiento.
Resultado escénico
El sistema ofrece un lenguaje corporal ampliado: cada inclinación, torsión o respiración del performer se amplifica en la máscara, dotándola de una expresividad casi biomecánica y evocando el gesto mítico del Ser del Pasacalle.
Lamina
Seña ergonómica: la base que sostiene al ser
Bajo la máscara, existe una estructura anatómica silenciosa, una seña ergonómica de alambre que define el gesto desde lo invisible. No tiene rostro, porque la máscara lo cubre por completo. Pero en su ausencia, el cuerpo habla: mentón, cuello, hombros y brazos se convierten en los puntos clave que posicionan y sostienen la criatura escénica.
Está construida con circunferencias de alambre que dibujan el cráneo, el cuello y el busto, extendiéndose hacia los brazos, donde el intérprete se introduce para activar el sistema.
Para evitar que esta estructura se pierda visualmente bajo la complejidad de la máscara, se reviste con papel diamante en zonas específicas: el mentón, busto, brazos y espalda. Este revestimiento acentúa la forma, otorga volumen y brillo, y permite que la seña se lea claramente como base estructural del nuevo ser escénico.
Lamina Final


