Elogio "Colectividad y Hospitalidad"

De Casiopea



TítuloColectividad y Hospitalidad
AsignaturaTaller Diversión del Hábito, Taller Diversión del Hábito 2016
Del CursoTaller Diversión del Hábito 2016
CarrerasDiseño, Diseño Industrial
Alumno(s)Antonia Martinez

Colectividad y Hospitalidad

La belleza de realizar un acto de celebración radica en la oportunidad de trabajar desde la colectividad para un todo, un otro: construir el espacio, la forma y la experiencia en torno al traspaso de lo nuestro a lo vuestro, donde el canal y límite es el objeto,

El plato y la entrega es el puente capaz de concentrar en un instante el choque entre lo previo, todo el trabajo realizado por semanas para este momento y lo posterior, que es la experiencia eterna de cada asistente, aunándose así en un presente, presente en el objeto.

Entonces podemos entender que este regalo, este presente: el calor del fuego, la textura del plato y la fragancia de la comida, no es solo un instante, es un tiempo eterno en el que se inscribe una experiencia total, pasada, presente y futura, de lo mío, lo nuestro y lo vuestro.

De esta forma, la entrega se vuelve tan importante, que el rol de diseñador toma también forma de un hospedador múltiple, el cual debe entregar y generar en cada experiencia de cena, para cada visitante, la hospitalidad. Por lo tanto, cada detalle debe estar vedado de este cariño que genera acogimiento, cada detalle debe tener el cuidado suficiente, para que sea apreciable por un otro, aun cuando se está trabajando a una escala tan grande, tan colectiva, que fácilmente todo esto se puede disolver.

Pero a su vez, el freno de esto, es que simultáneamente a la escala múltiple (lo macro), se trabaja en una escala personal (lo micro), donde para cada huésped y para cada hospedador, existe un solo momento de entrega y el recibimiento, y es en este instante donde el gesto de la sutileza con la que se toma un frágil plato como una fruta de un árbol, el cuidado con el que se llena uno a uno cada contenedor de distintos colores, sabores y fragancias, el calce perfecto en el cuenco de una bebida que logra la completitud de la cena, y el punto exacto en el que el hospedador, nosotros y el huésped, vosotros, se encuentran unidos por un diseño, el plato.

La hospitalidad es la palabra que debe nutrir cada entrega, cada diseño realizado por un hospedador, ya que es la única manera de que quién lo reciba, sea capaz de envolverse en él e interactuar con el diseño, como si éste fuera un territorio, en el que se está presente. De esta forma, quien es acogido por un diseño, logra sentir y compenetrar el cariño inmerso el él.