El ritmo

De Casiopea


TítuloLo propio en lo Público
Tipo de ProyectoProyecto de Taller
Palabras Claveprivacidad, público, habitar, recorrer, ritmo, celosía
Período2016-2016
AsignaturaTaller del Habitar,
Del CursoTaller del Habitar 2016,
CarrerasDiseño, Diseño Industrial
Alumno(s)Natalia Marquez
ProfesorMarcelo Araya, Carlos Chávez

El RITMO COMO APOYO

https://soundcloud.com/natalia-marquez-804832800

En esta lámina la intención es que el observador (como ritmo) se apoye en los plisados, cortes y por sobre todo en la propuesta de color que esta le proporciona. Que vayan al mismo volumen, velocidad y entonación que los pensamientos de su lectura, de sus impresiones y de la melodía que la estará acompañando.

Tal como en La economía del relato que explica Italo Calvino, “cuando los acontecimientos, independientes de su duración se vuelven puntiformes, ligados por segmentos rectilíneos, en un movimiento en zig-zag que corresponde a un movimiento sin pausa” es lo que se tratará de reproducir en la melodía, que unifique todo lo que se esta viendo, sin ignorar sus particiones porque un conjunto rítmico debe incluirlas.

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La deformación nuevamente se da en lo angosto que otorga la altura

Se generará una nueva relación entre el ritmo de la propia observación, de la construcción tridimensional de esta y de su melodía que no debieran desligarse en ningún momento, pues se entiende como una participación equitativa de todos los elementos para generar un único momento, que no puede ser igual a ningún otro conjunto de coordenadas del mismo rigor pero que si puede ser parecido al relacionarse mentalmente con experiencias vividas en el contexto observado para quien se le expone.

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El encierre se da en lo alto, en lo sensitivo

Como una sola unidad se enfrenta al problema de la segmentación de sus particularidades, el evadir esto es fundamental para lograr un elemento particionado y a la vez compacto, imposible de resumir sin quitar de ésta su esencia. Porque no por economizar en su lectura se desprecia la dilatación de este, los silencios del ritmo también son sonidos y forman la parte y su contraparte, ayudan a dar forma y agregan datos a sus particularidades como el volumen y velocidad. Es importante para esto entonces, entender que el no incorporar en un momento, no significa dejar de crear o destruir, porque todo el conjunto construye, y la lectura debe ser acorde a lo total.

El ritmo nos solo es imagen viva del universo, no solo segmentación, es entonación, velocidad, volúmenes y repetición porque el ritmo no lo hacen sus elementos por separados, es “esto y lo otro” y al mismo tiempo “aquello y lo de más allá”, son un conjunto indestructible, pasivo y propicio a la aparición de las imágenes, que están frente al observador como materia puesta y dispuesta a la seducción y encanto, importantísima en la aparición de lo observado.

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En los planos el límite no lo otorgan tanto sus construcciones edificadas sino límites causales de desnivel

Cuando la imagen esta cargada y plena de si misma es cuando intervino el ritmo, y ahí también es cuando se refleja que quien mire se transforma en ritmo, no es algo ajeno a nuestros pensamientos, emociones y sensaciones, es por esto que cuando el ritmo “va hacia” es porque nosotros vamos también en él y vamos con una intencionalidad dirigida. Al igual que el mito, el ritmo es un pasado que también es un futuro, es decir, no tiene un tiempo fijo y de una sola interpretación, es susceptible en el tiempo con un sinfín de posibilidades en su lectura, pues recurre a un tiempo original, perpetuamente recreándose, y de esto se trata también, de generar un propuesta completa del tiempo en el mirar, escuchar y hasta tocar, en el caso de desearse.

Esta lectura compromete al observador de mente abierta, entregado y a la vez crítico en la recepción de estímulos, pero que obedezca a las reglas planteadas, no desarrollando un concepto preconcebido en un momento del que no se participó en la conversación con el elemento.

El sonido y construcción de la lámina tienen lo característico del caballo, dispuesta a transportar con su propia andadura, trote o galopes a quien se permita dejar llevar por el conjunto de sensaciones que permite transmitir, que sea el mismo ritmo con el que se habita y transita Valparaíso, que se cante y escriba su privacidad y su adaptación de espacios públicos.

La velocidad en la propuesta no es una velocidad física sino mental que dispondrá su lector en relación a lo construido. Volviendo a la relación que se debiese establecer con la presentación, me permito explicar a que se debe regir un ritmo que presente la sensación de encierro, de privacidad de las personas, de apropiación de nuevos espacios y que además estas se produzcan de una forma poco regular, mientras mas alto en el cerro, mayor cantidad de pasajes o callejuelas que permiten que estas coordenadas se produzcan y señalen al mismo tiempo.

Estas apariciones no se dan sin contener en la presentación su desaparecer, las aceleraciones tampoco se dan sin su desaceleraciones, porque en el ritmo, el ying y el yang se complementan para existir.

Para presentar todos estos elementos se contará con la coordenada del color que no solo señalará, sino que tendrá que ver también con el color que se emplea. ¿Qué color representa de mejor manera la privacidad? A criterio personal vendría siendo un color pastel, suave que genere una tranquilidad e incluso perfectamente acompañado de una melodía relajada y diltada, sin embargo, al agregar la condición de que debe representar también apropiación de nuevos espacios, este color pastel se torna automáticamente uno mas encendido. Un poco más agresivo de cierta forma, pues quien no habita se vuelve una persona ajena en el mismo espacio público que cuadras más abajo le pertenecía e invitaba.

Archivo:Caja nataliam.jpg
Caja de volúmenes

Es entonces cuando una idea acelerada de lo que reflejara la lámina aparece, esta vez coincide con lo expuesto, pues efectivamente el ritmo en la falda del cerro variará en su mayor rango en relación a su cima.

El color en este caso será el naranjo, este irá aumentando al ritmo que aumente el cerro y sus calles, si bien no es constante, mientras más arriba, mayor abundancia de estos espacios tan propios y tan ajenos al mismo tiempo. El ritmo se hace más lento a mayor ancho de los rectángulos y se acelera al cuadricularse la figura que vendría siendo la modificación de la estructura base que guiará la lectura.

Participará un solo color que sin el blanco no tendría significado alguno, la ausencia de este es el que lo hace aparecer, son los blancos que se genera en el recorrido, habitar y leer en la propia lámina construida.

En esta etapa aparece la problemática de querer ligar de manera inmediata el ritmo sentido en el momento de ir a observar con la melodía compuesta, siendo que paso por paso hay mayor control, siendo el orden: observación, lámina y melodía, cada una en base a la anterior, de esta manera nos quitamos la necesidad de buscar una manera armónica que solemos asociar a algo elocuente, que dice algo claro y no confuso cuando tal vez lo que estamos observando desde un principio tiene un poco de ambas.

Estos altibajos se generan de manera automática al considerar cada irregular como un idioma a decodificar, ya que todo los rasgos en la composición altera el resultado final y los detalles pseudo azarosos dejan de serlo al tomar significancia.

“Saber encadenar una historia con otra y en saber interrumpirse en el momento justo: dos operaciones sobre la continuidad y la discontinuidad del tiempo. Es un secreto del ritmo” del texto 6 propuestas para el próximo milenio describe en pocas palabras la problemática a superar tanto en la lectura como en la construcción de este ritmo determinado por las misma calles y espacios dentro de ellas y lograr los “efectos que mantienen vivo de escuchar la continuación” aplicándose el cambio en este caso para los verbos observar y tocar.

Archivo:Caja nataliam2.jpg
Caja de volúmenes

Destaco del texto El Arco y la Lira de Octavio Paz “La confianza ante el lenguaje es actitud espontánea y original del hombre: las cosas son su nombre” y “Las palabras, que son los dobles del mundo objetivo” como dos ideas claves que se enfrentan en este proyecto, pues de esto trata la entrega en la que debe verse envuelto el observador para entrar en una relación de comunicación bilateral, el preguntarle a la lamina y responderse de ella.

Para terminar quiero aclarar que esto es una construcción de un lenguaje casi instintivo, asociando ritmos, palabras, figuras y espacios sin estas, que sin leerse como conjunto pierden significación completa y al nosotros ser considerados ritmos nuestros pensamientos y frases también lo son.

Cuento con que la lámina hable por quien se pare al frente dispuesto a sentirlo, que se deje llevar y que sin hacer lecturas forzadas coincidan con la propuesta, abarcando tanto emocional como intelectualmente todo su proceso previo y tácitamente incluido.