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El diseño industrial como parte de la construcción de las ciudades

La interacción en los espacios público

El permanecer en los espacios públicos

"La envergadura de un cuerpo ocupa un lugar. En cambio, está en un lugar con relación con otros cuerpo, de manera que la espacialidad no dependerá ya de la estructura misma del cuerpo, sino de su modalidad de relación con otros, pero esta modalidad de relación cabe entenderla como un acto de pensamiento." (René Descartes)

El hombre, por una necesidad gregaria, ha construido un ente que le caracteriza como muy pocos: la ciudad, ese conjunto de edificios cerrados y lugares abiertos, de estancias privadas y espacios públicos. En la cultura mediterranea el derecho romano separa claramente, por primera vez, el espacio público de lo privado. El espacio privado se establece de puertas adentro, mientras que el público está constituido por las calles y plazas, con sus aceras y calzadas.

Esta separación se refleja en los planos de las ciudades, cuyo objetivo es diferenciar la propiedad pública de la privada de la tierra. El espacio privado es el de las practicas íntimas y personales, alejadas de la vista de los otros. El público es aquel en el que se desarrollan las relaciones entre ciudadanos que habitan la ciudad, donde existe comunicación, comercio, justicia, espectáculos, expresiones de fe religiosa o política.

En la plaza se compra y se vende; se presentan diversiones como la música y teatro, se ahorcaba o se guillotina, se establecen torneos, se celebran cambios de mando del poder, paradas militares etc. Todos los actos sociales o políticos, aquellos en los que se establecen relaciones entre las personas de la ciudad se realizan al aire libre en el espacio público de calles y plazas.


La importancia de la percepción de "apropiación" de los espacios públicos

Toda persona que habite una ciudad necesita de espacios de libre disposición para poder realizar distintos tipos de actividades, ya sea de pasatiempos, de entretención, de relajación etc. Entonces La manera en cómo se desenvuelven las personas en el entorno permiten dimensionar y distribuir el equipamiento de un espacio público.

La disciplina con la que se cuenta para poder recrear las sensaciones de confort y seguridad es la proxémica, la cual establece las distancias que toman las personas entre sí. En el espacio social la distancia de interacción con extraños, está comprendida entre 120 y 360cm.

Una vez respetadas las distancias en el entorno, el diseñar un espacio público eficaz se logrará por estos tres factores:

-Establecer sistemas para el control de quienes hacen uso de él (control). -Generar el efecto sorpresa al interactuar (discovery). -Ofrecer la percepción de apropiación / propiedad (ownership).

Aqui las claves para que que estos tres atributos sean plasmados.

El control en el diseño es quien establece que tan abierto o restrictivo será el uso del espacio público. Se fundamenta en:

.Enmarcar el uso al que esté sujeto el equipamiento, .Crear mecanismos que orienten como debe ser su uso y .No generar mascaras que oculten los elementos. .El efecto sorpresa o descubrimiento se da cuando, dentro de los límites de uso, se establece un rango para el ingenio y la creatividad innata del ser humano, fomentada por las prestaciones que el equipamiento disponga.

La percepción de apropiación se da al generar espacios amables al usuario, que se formaliza con el discurso que propone el equipamiento.

La percepción de propiedad es establecida por grupos de personas, a veces identificadas dentro de una tribu urbana, que por sus acciones hacen de un espacio público algo asociado a su identidad , por ejemplo al reclamar un espacio con intervención gráfica o colonizar espacios subutilizados para darle una función a fin a su cultura.

El Control, el Efecto Sorpresa y la Apropiación son las directrices para generar espacios públicos y equipamiento urbano acorde con las actitudes del usuario, con la intención de que se compenetre con el entorno.


Como interviene el diseño industrial en la interacción entre las personas sobre el espacio público

Cuando se planean las ciudades desde la escala macro, donde algunas de las preocupaciones podrían ser la cantidad de automóviles que transitan diariamente por una avenida o la hora del día en que es necesario activar sistemas de iluminación artificial, será muy difícil, considerar en el proceso de diseño factores como los elementos cognitivos que se activan en un transeúnte al cruzar aquella avenida o el estímulo emocional que brinda la luz del atardecer en el paisaje urbano. Pero la realidad es que estas relaciones cognitivo-emocionales entre los ciudadanos y la ciudad existen, y tienen un gran potencial en cuanto favorecer la comprensión de los sistemas urbanos, el sentido de pertenencia y de compromiso hacia la urbe y la construcción una cultura cívica saludable, funcional.

A través de la observación, esa sensibilidad que tiene el diseñador con el usuario, el construir esa relación con los objetos pueden ser de gran valor para estudiar y forjar esta relación íntima entre el ciudadano y la ciudad, el habitante y su hábitat, pues a lo largo de su historia, esta disciplina ha estudiado desde distintas perspectivas las relaciones del individuo con los artefactos que corresponden a la escala humana (ergonómica), es decir una escala en la que se establece un contacto táctil y/o visible de forma directa y que influyen de gran manera en la manera en que vemos la vida, el habitar día a día, la ciudad, el como nos relacionamos con los demás en los espacios públicos, esos momentos efímeros de las reuniones en lugares públicos con desconocidos y como se construye ese momento efímero.


Tópicos que hacen un buen lugar para permanecer en comunidad (Proyect for public spaces)

1. Imagen e identidad

Históricamente, las plazas han sido el centro de las comunidades que, tradicionalmente, han ayudado a formar la identidad de ciudades enteras. A veces, las fuente o piletas han sido utilizada para dar a la plaza una imagen fuerte y potente. Por ejemplo, piense en la majestuosa Fontana di Trevi, en Roma, o en la Fuente de Swann en Filadelfia. La imagen de muchas plazas ha estado estrechamente ligada a los grandes edificios cívicos de sus cercanías, tales como: las catedrales, los ayuntamientos o las bibliotecas. Hoy en día, la creación de una plaza que se convierte en el lugar más importante en una ciudad, es un desafío absolutamente necesario si las grandes plazas cívicas quieren regresar.


2. Atracciones y destinos

Cualquier gran plaza tiene una variedad de pequeños “lugares” dentro de ella misma para atraer a varias personas. Estos pueden ser: cafés al aire libre, fuentes, esculturas, o una concha acústica para espectáculos. Estas atracciones no necesitan ser grandes para que la plaza sea un éxito. De hecho, algunas de las mejores plazas cívicas tienen numerosas atracciones pequeñas, como un vendedor de carrito, por ejemplo. A menudo usamos la idea de “El Poder de los Diez” para establecer los objetivos para los destinos dentro de un cuadrado. La creación de diez buenos lugares, cada uno con diez cosas qué hacer, ofrece un programa completo de una plaza exitosa.

3. Comodidades

Una plaza que cuentan con comodidades que hacen que sea cómodo para la gente a usar. Un receptáculo de residuos al lado del banco, o simplemente la ubicación correcta de los bancos, puede hacer una gran diferencia en cómo la gente elige usar un lugar. La iluminación puede fortalecer la identidad, a la vez que destaca las actividades específicas, las entradas, o caminos. Además, el arte público puede ser un gran imán para los niños y, en general, las personas de todas las edades.

4. Diseño Flexible

El uso de una plaza cambia durante el transcurso del día, las semanas y años. Para responder a estas fluctuaciones naturales, la flexibilidad tiene que ser construida dentro un escenario en permanente cambio, por ejemplo, un escenario retráctil o temporal. Asimismo, es importante tener un almacenamiento para sillas móviles, mesas, sombrillas y juegos para que puedan ser utilizados en cualquier momento.

5. Estrategia de temporada

Un cuadrado de éxito no puede prosperar con un sólo diseño o estrategia de gestión. Grandes plazas, como Bryant Park, el Rockefeller Center, incluyen pistas de patinaje, cafés al aire libre, mercados, exposiciones de horticultura, el arte y la escultura ayudar a adaptar el uso del espacio de una temporada a otra.

6. Acceso

Para tener éxito, un cuadrado tiene que ser de fácil acceso. Los mejores plazas son siempre fácilmente accesibles a pie: los pasos de peatones tienen que están bien marcadas, las luces están programadas para los peatones, no para los vehículos, el tráfico se debería mover lentamente, y las paradas se tiene que encontrar cerca. Una plaza rodeada de vías de tráfico rápido será cortada para los peatones y privado de su elemento más esencial: las personas.

7. La plaza interior y exterior de la plaza

La mítica idea visionaria del parque planificador, de Frederick Law Olmsted, contaba con un ”parque interior” y un “parque exterior”, y es tan relevante hoy como lo era hace 100 años. Las calles y las aceras de alrededor de una plaza afectan en gran medida su acceso y uso, al igual que los edificios que la rodean. Es cosa de imaginar una plaza situada junto a una biblioteca pública: las puertas de la biblioteca abiertas a la derecha de la plaza, la gente sentada afuera, leyendo, pero adentro, los niños en la sala de lectura tiene un espacio o incluso una librería y un café . Una plaza activa, acogedora exterior es esencial para el bienestar de la plaza interior.

8. Llegar como un pulpo

Tan importante como el borde de la plaza es la forma de las calles, aceras y plantas bajas de los edificios adyacentes que conducen a ella. Como los tentáculos de un pulpo, que se extienden a los alrededor de un vecindario, la influencia de una buena casilla (como Union Square, en Nueva York) se inicia por lo menos una cuadra de distancia. Los vehículos transitan más despacio, caminar se vuelve más agradable, y de hecho, aumenta el tráfico peatonal. Los elementos dentro de la plaza son visibles desde la distancia y la actividad de la planta baja de los edificios tientan a los peatones a desplazarse hacia la plaza.

9. El papel central de la gestión

Los mejores lugares son los que la gente vuelve a una y otra vez. La única manera de lograrlo es a través de un plan de gestión que entienda y promueva formas de mantener esta caja fuerte como una animada plaza. Por ejemplo, un buen administrador entiende a los usuarios actuales y potenciales, y como funciona para ambos tipos de personas. Los buenos administradores familiarizados, tanto con los patrones de cómo las personas usan el parque, así como por qué los recipientes de basura se vacían en el momento justo y las tiendas para comer están abiertas cuando la gente más quiere. Los buenos administradores crean una sensación de confort y seguridad en una plaza, arreglar y mantenerla de tal manera que la gente se sienta segura de que alguien está a cargo.

10. Diversas fuentes de financiación

Estas asociaciones buscan complementar lo que la ciudad puede proveer con fondos de diversas fuentes, incluyendo-pero sin limitarse a-renta de cafés, mercados u otros usos comerciales pequeños en el sitio, los impuestos sobre las propiedades adyacentes, rodajes y eventos para recaudar fondos beneficio.