El cuerpo como transfiguración del espacio escénico en el Medioevo - Pilar Flores Alballay

De Casiopea



TítuloEnsayo 1-2ºS 2021
AsignaturaTaller del Programa y Forma de la Edificación
Del CursoTaller del Programa y Forma de la Edificación 2º Semestre 2021
CarrerasArquitectura
8
Alumno(s)Pilar Flores Alballay

El cuerpo como transfiguración del espacio escénico en el Medioevo

Resumen

El presente trabajo analiza el concepto de espacio escénico y su transfiguración en el medioevo. Esta fusión del espacio público como puente entre el acto escénico y sus posibles espectadores. La aparición de ciertos entes que vienen a dar imagen y cuerpo a grandes gestas escénicas como las celebraciones, las procesiones o ferias que se representan en plazas, lugares donde mayoritariamente se mezcle la oración con el pueblo. Colectividad que hasta el día de hoy sigue representando en la cotidianeidad de las personas lo extraordinario de la procesión y el aparecer del cuerpo dentro del marco de celebración religiosa.

Palabras claves: Espacio escénico – cuerpo– celebración – medioevo

Introducción

Desde tiempos antiguos las primeras civilizaciones necesitaron de un espacio en concreto para poder llevar a cabo las diferentes representaciones de carácter escénico. Construyendo espacios con el fin de habitarlos en función de su uso, contexto y adaptándolo a las necesidades que surgieran de las representaciones teatrales. El inicio se sitúa en Grecia, donde se construyen las primeras edificaciones de carácter escénico al aire libre, luego le sigue Roma, en donde se sirven de las obras de los griegos para la ejecución de sus propias obras dedicadas al juego y representación del poder, y posteriormente en la Edad Media se devuelve el espacio escénico y se transforma en un espacio público. Transfiguración que da lugar a que el teatro termine por expandirse por las calles de la ciudad. Redefiniendo el concepto de espacio escénico, aparecen celebraciones como actos teatrales que convergen a la participación y comunión, la transfiguración del cuerpo como (forma) el espacio escénico (Garcés,2019)

DESARROLLO

CELEBRACIÓN MEDIEVAL COMO PIEDRA ANGULAR. ENCAMINA EL HABITAR HACIA LO PÚBLICO

Fuente: elaboración propia

La sociedad del medievo era gran parte analfabeta y solo una minoría podía acceder a los privilegios de saber leer y escribir, por tanto, la Iglesia toma el papel de educar y traspasar sus ideales a través de una alguna forma universal y amena. Apoyándose en la representación, con la ayuda de imágenes en retratados en tapices, pinturas, esculturas, pero, por sobre todo de índole escénico, por medio de ritos o celebraciones donde el pueblo sea capaz de participar, de captar y de entender. De modo que la iglesia mediante sus celebraciones se encarga de llevar el espacio escénico al límite, transformando lo simbólico, lo dramaturgo, los actores y por sobre todo el espacio escénico donde se desarrollan los actos y los espectadores. (Ramos,2009)

“La procesión es un espacio compuesto por fragmentos que se vinculan entre sí, donde en cada una de las estaciones se representa en una escena en particular” (Garcés, 2019, p74)

Las procesiones tenían el propósito de salir a las calles para transformar y transportar la figura divina del altar, ubicada dentro de la iglesia, guiándola hacia donde participase todo el pueblo (Garcés,2019). Así los pueblos celebraban y brindaban por un Divinidad, marcando días específicos en el calendario, transformando días en extraordinarios dignos de celebración y encaminando la vida de fieles hasta el día de hoy.

Encaminan la vida de las personas en diferentes tiempos dependiendo del momento y lugar, apareciendo el momento de confesión, de perdón, de mandas, de penitencias, de saludo. En algunos casos significaba caminar de pueblo a pueblo, bailar durante todo el día, prender una vela, traer flores o simplemente un saludo. Pero siempre disponiendo del cuerpo para poner los actos en curso, caminando en vista de la Divinidad hasta culminar en una celebración por el recorrido de los fieles por las calles del pueblo. De modo que las celebraciones van acondicionando la ciudad y guiando a las personas de manera lineal pero con estaciones de por medio (Garcés, 2019).

EL CUERPO Y EL ACTO ESCÉNICO INVADEN LA CALLE. EL APARECER DEL CUERPO DENTRO DE LA FIESTA COMO UNA ESCENA PÚBLICA

Esquema de elaboración propia. El aparecer del cuerpo dentro de la procesión


“Un modo de estar yendo en el acto y espacio compuesto donde se contempla y a su vez se transita con él” (Garcés, 2019, p73)

Con estas celebraciones del Medievo, se transfiguran el espacio público como puente entre el acto y espacio escénico de las fiestas, donde través de un continuo recorrer la escena converge a un gran acto, así como las iglesias abren y transportar su espacio litúrgico hacia el espacio público con las procesiones, los actos escénicos cobran lugar en la calle (Garcés, 2019). Enderezando la intención y medios para encaminar tanto la visión como el cuerpo hacia la calle, de modo que este acto se hace accesible a todos y aparecer el cuerpo del espectador como protagonista, se deja verse por lo común del espacio público eliminando la caja escénica de los teatros antiguos. Transformando la calle en un continuo e inevitable participar de los actos, revelando lo presente del extraordinario en lo cotidiano (Garcés, 2019). Causando sorpresa, admiración o movimientos externos en el contexto. En busca de una emanación de lo real y de una nueva matriz sobre el espacio escénico, una relación de inmediatez entre acto y espectador borrándose tanto la estabilidad y nitidez del limite de la escena. El cuerpo viene a cambiar la percepción del espacio.

LA TRANSFIGURACIÓN DEL AMBULANTE-ALUGAR ESCÉNICO. DUALIDAD CUERPO-ESPACIO

Croquis n°23. Fuente: elaboración propia
Croquis n°27. Fuente: elaboración propia

“El espacio de un elemento de soporte de todos los signos creados e interpretados, pero también funciona como signo o conjunto de signos” (Navarrete, 2019, p58)

Navarrete (2019) explica que hay ciertos factores que influyen directamente sobre el concepto espacio escénico, los cuales son el espacio propiamente tal, la ubicación de los elementos que lo componen y como estos van mutando en relación con el escenario. En una primera instancia está el concepto de espacio como “envolvente”, como el lugar que contiene a la escena donde se representa dichos actos. Luego vienen los elementos que se anteponen en el contexto y a una distancia de los espectadores. Y en último lugar el orden de estos elementos para actuar como signos y símbolos e impactar con los espectadores.

De esta manera el espacio escénico no se estanca en un determinado formato, sino al contrario va mutando constantemente, así como las ferias de abastos donde se mantiene la esencia del acto que se desarrolla a su interior, pero su contenedor va mutando tanto de lugar como forma. Así nace metafóricamente este orden de a-lugar del espacio escénico donde en las ferias se transforman momentáneamente un lugar y tiempo para su comercio, los actores callejeros lo hacen en su oficio para deambular por las calles y el acto escénico pueda alojarse, sin permanecer mucho tiempo fijo en un mismo lugar. Aprovechando al máximo la limitación del espacio (Garcés, 2019).

De manera que el espacio escénico depende de líneas que traspasa el tiempo y espacio del espectador. Ejes que determinan el asomo y detención de las personas y a su vez, estos mismos determinan estos ejes, como una suerte de dualidad entre ser un espacio real y un espacio teatral.(Ferrer, 1992).

EL CUERPO COMO LIMITE DEL ESPACIO ESCENICO

Croquis N°26, Guión N°3.Fuente: elaboración propia


Así finalmente el espacio escénico se convierte en un espacio que transmuta constantemente al depender de los elementos que lo compongan, careciendo de limites y por tanto de reglas. Por lo que el cuerpo viene a jugar el rol de mediador.

“Para medir el espacio, nuestro cuerpo tiene la necesidad del tiempo. La duración de nuestros movimientos mide pues su extensión. Nuestra vida crea el espacio y el tiempo, el uno para el otro. Nuestro cuerpo viviente es la Expresión del Espacio durante el tiempo, y del tiempo en el espacio.” Appia, Adolphe. (París, 1921, p72)

Como dice Appia (1921) el centro de la escena será reflejo del cuerpo en el espacio escénico. El cuerpo será quien defina el espacio y los limites a través de la significación e interpretación de los elementos. Donde a través de la percepción se formarán límites tangibles e intangibles, dualidad entre algo real y algo teatral.

Conclusiones

A modo de síntesis, el teatro en el Medievo sufre radicales cuestionamientos y transformaciones que terminan con el traspaso del espacio escénico, heredado de las culturas antiguas, en un re-fundamento del espacio como tal. Apareciendo un momento “dual” dentro de la celebración, entre un espacio tangible y no tangible y- real. Además de apoyarse en la doble función de los elementos que componen la dimensión del espacio existente-concreto

Por otra parte, esta transfiguración queda en evidencia de que el teatro como tal no necesita de un espacio claramente definido para poder llevar a cabo algún acto escénico y por tanto no existe como tal un espacio específicamente. Sino al contrario surge de lo espontáneo, se nutre y forma con lo que tiene en ese momento en específico. Y de ahí viene la palabra a-lugar puesto que “arrienda”, “renta” o “alquila” momentáneamente la calle como espacio escénico.

Referencias

Appia, A. (1921). L’Oeuvre d’Art Vivant. Edición Hardpress Publishing.

Ferrer, T. (1992). El espectáculo profano en la Edad Media: espacio escénico y escenografía. Dialnet. https://entresiglos.uv.es/wp-content/uploads/espectprofano.pdf

Garcés, A. (2019). La Ciudad teatro. El lugar de la escena y otros lugares. Ediciones Universitarias de Valparaíso. [Archivo en PDF link:] https://www.ead.pucv.cl/app/uploads/2020/04/La-ciudad-teatro-2019.pdf

Guardo, G. (2013, octubre). El espacio escénico: Desde las primeras civilizaciones hasta el siglo XVII. Revista Méthodos, 11(1).http://186.113.25.117:4443/ojs/index.php/methodos/article/view/41/142

Navarrete, I. (2019b, enero). Navarrete, I. (2019, enero). Arquitectura y danza. Simbiosis: análisis de la escenografía de “Sorolla” del BNE. [Archivo Digital UPM. ] https://www.aiu.edu/applications/DocumentLibraryManager/upload/1-5252013-73051-41494125.pdf

Ramos, J. (2009). Teatro medieval. Histriones, curas y otras gentes del mal vivir. Cuadernos del Ateneo, 27. https://mdc.ulpgc.es/utils/getdownloaditem/collection/cateneo/id/481/filename/632.pdf/mapsto/pdf