El alzar como tensión de ascenso desde el reposo - Trinidad Cárcamo
| Título | El alzar como tensión de ascenso desde el reposo |
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| Asignatura | Taller de Observación Fundamento y Forma |
| Del Curso | Taller de Observación Fundamento y Forma 2026 S1 |
| Carreras | Diseño |
| Nº | 4 |
| Alumno(s) | Trinidad Cárcamo |
Unidad 4 : ¿Cómo el cuerpo se posa/permanece en la ciudad?
Estudio de la silla Ulmer Hocker

La Ulmer Hocker o Taburete de Ulm, representa un manifiesto de los principios del diseño moderno, siendo una de las piezas más importantes. Fue diseñada en 1954 (siglo XX) por Max Bill en colaboración con Hans Gugelot para la Hochschule für Gestaltung Ulm (HfG Ulm), la cual fue fundada en 1953, su origen se relaciona con las ideas desarrolladas por la Bauhaus, escuela fundada en 1919 que promovía la unión entre arte, diseño y funcionalidad mediante formas simples y racionales.
Tras el cierre de la Bauhaus por el régimen nazi en 1933 después de la Segunda Guerra Mundial, la escuela buscó actualizar los principios de la Bauhaus mediante un enfoque más científico, funcional e industrial. Como antiguo alumno de la escuela clausurada y primer director de la escuela de Ulm, Max Bill desempeñó un papel fundamental en esta nueva etapa del diseño. En este contexto surgió la Ulmer Hocker, un objeto que sintetiza los ideales de sencillez, funcionalidad y versatilidad, convirtiéndose en uno de los referentes más importantes del diseño del siglo.

Lo que hace especial ésta pieza no es únicamente su apariencia, sino su forma de entender el diseño, ya que Max Bill defendía que un objeto debía surgir de la relación entre función, estructura, economía y claridad en su forma. La Ulmer Hocker resume estos principios mediante ésta silla: madera donada (en libro 1000 sillas es embalsamada en negro), tres tableros de madera ensamblados mediante uniones dentadas y una barra transversal que rigidizan la estructura y, al mismo tiempo, sirve como asa para transportarla y reposapiés.
Para Bill, la sencillez era mucho más que una reducción a lo estrictamente funcional.
"A través de la simplificación no solamente se excluye aquello que no es necesario;ㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤ
se busca, al mismo tiempo, todo aquello que es voluntariamente omnivalente y abierto."
La Ulmer Hocker destaca por sus diversos usos, ya que puede funcionar como taburete, mesa auxiliar, estantería o soporte, demostrando que un mismo objeto puede responder a múltiples necesidades mediante una forma simple y racional.

Max Bill fue un arquitecto, diseñador industrial, pintor, escultor, tipógrafo y teórico de nacionalidad suiza, considerado una de las figuras más influyentes del diseño moderno, su trabajo buscó unir el arte, la arquitectura y el diseño basado en el pensamiento racional, las matemáticas, la geometría y la producción industrial.
En 1953 fue uno de los fundadores de la Hochschule für Gestaltung Ulm (HfG Ulm), una escuela que se convirtió en la institución de diseño más importante del mundo después de la Bauhaus. Su objetivo era formar diseñadores capaces de resolver problemas mediante un método sistemático. Para Bill, diseñar no consistía en crear objetos bonitos, sino en comprender las necesidades humanas y traducirlas en formas claras, funcionales y constructivas.
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Lamina Ulmer Hocker pt.1
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Max Bill (1908–1994)
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Lamina Ulmer Hocker pt.2
Replica silla Ulmer Hocker
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Vista lateral
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Vista frontal
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Vista superior
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Vista frontal
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Vista lateral

Estudio del gesto : ¿Cómo es el Alzar?
El alzar como tensión de ascenso desde el reposo
En la propuesta presentada se aborda el alzar, gesto que se entiende como la acción de levantar, extender o dirigir una parte del cuerpo hacia arriba, pasando desde un estado de reposo en lo bajo, estando inmóvil, a uno de tensión, el cual se encuentra dinámico y en movimiento. Este cambio implica una decisión consciente que activa el cuerpo y modifica temporalmente su posición habitual para realizar un ascenso. Este gesto consiste en mover algo hacia una mayor altura, exigiendo una adaptación corporal donde la figura modifica su postura y cambia su dirección, generando una serie de transformaciones, entre ellas, dobleces en los brazos; por ejemplo, al momento de tensarlos, lo cual permite aproximarse a aquello que busca alcanzar, sostener, mostrar u observar.
El gesto del alzar fue seleccionado, ya que puede reconocerse en acciones tan simples como cuando acercamos ciertos objetos al rostro, realizando una extensión de nuestros brazos para observar dicho objeto, como, por ejemplo, unos audífonos cuyo cable buscamos desenredar. Todas comparten una misma dirección empinada y una misma condición de ascenso. En ellas, el cuerpo abandona momentáneamente la quietud para proyectarse hacia arriba, generando una tensión visible entre el peso y la elevación, donde el levantar crea una tensión y observamos un doblez que se transforma de estar estirado a plegado, disminuyendo su tamaño visual. Flexionamos distintas articulaciones que permiten dirigir el movimiento hacia arriba.


Podemos apreciar este gesto en nuestro día a día, respondiendo a una necesidad particular, como cuando observamos a una persona esperando en un paradero de colectivo, encorvando su postura para inclinarse hacia delante mientras mantiene su brazo en reposo. Observamos una secuencia al verlo ascender, mientras este es flexionado y tensado para detener el colectivo, produciendo una transformación secuencial que se relaciona con el espacio al posicionarse en un lugar con altura.

A través de este gesto se hacen evidentes distintos contrastes. Se reconoce una abstracción entre apoyo y desprendimiento, ya que una parte del cuerpo permanece estable mientras otra busca elevarse. También aparece un contraste entre reposo y movimiento; por esto mismo, la propuesta construye una forma que busca extenderse, pero que, a su vez, presenta una secuencia. Al desplegar el cubo podemos apreciar diversas formas y un conjunto de dobleces que representan la quietud del reposo en la parte inferior, la cual es interrumpida por una acción activa y dinámica en su parte superior. Se configura así una propuesta con movimiento que orienta el cuerpo hacia arriba para desplegar otra secuencia. Del mismo modo, se manifiesta una relación entre gravedad y ascenso, expresando una intención constante de superar temporalmente el peso propio del cuerpo para enfocarse en el alzar entre estos dos horizontes.
El proyecto busca poner atención en esta condición compartida, entendiendo que lo relevante no es la acción específica que se ejecuta, sino la forma que adopta el cuerpo al construir una relación con su entorno mediante la elevación. Cada vez que una persona realiza el alzar, modifica su postura, genera una dirección ascendente y flexiona distintas partes de su cuerpo. El alzar se entiende como una acción cotidiana que transforma la relación del cuerpo con el espacio y con los objetos que lo rodean. La propuesta formal traduce estas observaciones mediante una estructura de dos horizontes que evidencia las tensiones y dobleces presentes en el alzar. Asimismo, abstrae las relaciones de tensión, extensión y ascenso que aparecen reiteradamente, mostrando una dinámica de movimiento en su parte superior al desplegarse, mientras la parte inferior se mantiene estática. Se aprecian elevaciones progresivas; el volumen busca presentar la transformación que experimenta el cuerpo al abandonar el reposo para ascender y desafía al espectador a poner en práctica el gesto del alzamiento.
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Letra capitular
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Letra de cubo


Croquis relevantes
Fragmentos de la cotidianidad humana y su figura en el entorno





La figura humana está presente constantemente en nuestro entorno; sin embargo, muchas veces pasa desapercibida debido a la rutina y a la rapidez con la que vivimos el día a día. Se busca observar y registrar a las personas en situaciones cotidianas, poniendo atención a sus posturas, gestos y formas de ocupar el espacio. A través de esta observación es posible reconocer acciones simples que forman parte de la experiencia humana y que, aunque parezcan comunes, poseen un gran valor expresivo.
La cotidianidad se construye a partir de pequeños momentos que ocurren todos los días, como caminar, esperar el semáforo cambie, conversar, descansar o simplemente permanecer en un lugar. Cada una de estas acciones refleja una relación entre el cuerpo, el entorno y el tiempo. La figura humana se transforma y varía en estas escenas, permitiendo rescatar aquello que normalmente pasa desapercibido y valorar los detalles presentes en los movimientos, las actitudes y las diversas formas corporales. Más que representar a una persona en particular, el interés está en capturar situaciones comunes que puedan ser reconocidas por cualquier observador.





Salida Muelle Vergara
¿Cómo se pliega y se repliega el cuerpo en el permanecer de la ciudad?






Croquis relevantes
El alzar en campus Sausalito












Búsqueda de la forma
Prototipo 1
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Vista iteración de letra A
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Cubo momento 1
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Cubo momento 2
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Cubo momento 3
Prototipo 2

Forma final


Entrega Final
El alzar como tensión de ascenso desde el reposo
El proyecto aborda el alzar como un gesto cotidiano que transforma el cuerpo desde un estado de reposo hacia una condición de ascenso, donde aparecen tensiones, dobleces y cambios de dirección. A partir de la observación de acciones comunes, se reconocen las relaciones entre cuerpo, movimiento y espacio, las cuales son abstraídas en una propuesta formal que evidencia el contraste entre reposo y movimiento mediante una estructura de dos horizontes. De este modo, el volumen expresa la secuencia de transformación presente en el gesto del alzar, presentando las relaciones de tensión, extensión y elevación que caracterizan esta acción y permitiendo comprender cómo un gesto cotidiano puede traducirse en una forma abstracta y no literal.



