Eduardo Puertes Espert Neoplasticismo-Presentación Vanguardias 2018

De Casiopea




TítuloEduardo Puertes Neoplasticismo - Presentación de las Vanguardias 2018
Del CursoPresentación de las Vanguardias 2018
CarrerasArquitectura
1
Alumno(s)Eduardo Puertes Espert


El Neoplasticismo holandés y la búsqueda de lo etéreo

Introducción

El siguiente trabajo de investigación tiene por objetivo profundizar en los movimientos de vanguardias a través del estudio de una de las corrientes artísticas que conformaron todos los cambios en el panorama artístico de la primera década del siglo XX. Con el Manifiesto Neoplasticista se ha hecho una primera aproximación al movimiento en sí. A través de la lectura de las obras Principles of Neo-Plastic Art y Realidad Natural y Realidad Abstracta, se ha pretendido sumergirse en el pensamiento de los dos principales precursores del Neoplasticismo holandés: Theo van Doesburg y Piet Mondrian. Una vez comprendidas las dimensiones de sus obras y sus ideas, se ha reflexionado sobre la búsqueda humana de lo etéreo en relación al acceso al conocimiento y al vínculo particular de este movimiento con la teosofía. Con este motivo, y tras la lectura de la Teoría de las Ideas y la Alegoría de la caverna de Platón, se busca la posible relación entre ambos pensamientos.


Proceso: subtitulación

Para llevar a cabo la tarea, tras las lectura de las obras arriba mencionadas, se ha procedido a la subtitulación de citas que ayudan a construir el discurso.


Realidad natural y realidad abstracta. Piet Mondrian

Traducción por Rafael Santos Torroella. Año 2005. Ediciones Coyoacán. México D.F. Original Natural reality and Abstract reality. Año 1919

Al contrario: cuanto más se abstrae la naturaleza, más sensible se vuelve la relación. La nueva pintura lo ha demostrado claramente. Ella ha desembocado, así, sólo en la expresión de relaciones.

(Pág. 11)

Bastará, pues, que consideremos cada cosa en sí como una dualidad, una multiplicidad, un complejo y, viceversa, cada elemento de un complejo como parte del todo. Entonces no veremos más que la relación y conoceremos las cosas unas por las otras. En esa variedad de relaciones sólo una es inmutable: la posición de ángulo recto y es en ella en la que, plásticamente, tenemos nuestro apoyo firme.

(Pág. 17)

Sino efectivamente que la forma natural-caprichosa no puede suscitar en nosotros esa gran paz a la cual aspiramos interiormente.

(Pág. 23)

¿Será menester, por tanto, que miremos siempre más allá de la naturaleza para contemplar conscientemente la paz?

No debemos mirar más allá de la naturaleza sino, mejor, a través de ella: debemos ver más profundamente, nuestra visión debe ser abstracta, universal. Entonces lo exterior se convierte para nosotros en lo que efectivamente es: el espejo de la verdad. Para llegar a ellos es menester que nos liberemos del apego a lo exterior, pues sólo entonces sobrepasamos lo trágico y podemos contemplar conscientemente, en todas las cosas, el reposo.

(Pág. 23)

Son las cosas más exteriores las que nos conducen a la conciencia de nuestro ser, es decir, a las cosas más interiores. Y en el arte ocurre lo mismo: no es la sensibilidad o el pensamiento individual del hombre, sino justamente la naturaleza la que conduce a la pintura a una plástica purificada, a una expresión estética más estable. Nos conduce a la contemplación, a la exaltación de la universal y, en cierto modo, a un devenir objetivo. Todo sentimiento, todo pensamiento individual, toda voluntad puramente humana, todo deseo particular, toda suerte de apego, en una palabra, conducen a la representación de lo trágico e imposibilitan la pura plástica de la paz.

(Pág. 24)

Al hombre le ha sido otorgada, mediante la contemplación estética abstracta, la posibilidad de unirse a lo universal de modo consciente. Toda contemplación desinteresada eleva ya al hombre por encima de su condición natural. En el instante estético de la contemplación, lo individual se diluye y lo universal aparece. Materializar por medio del color y de la línea lo universal que aparece en la contemplación, ha constituido siempre el sentido profundo de la pintura. Y cuando la pintura del tiempo inminente se caracteriza por la representación más netamente definida de lo universal, desprendiéndose de la aparición natural, debemos ver en ello una manifestación del espíritu nuevo de ese tiempo.

(Pág. 28)

Cuando abordamos la naturaleza sólo con la visión natural no es posible evitar la visión trágica. De aquí que sea necesaria una visión más profunda. Así, sólo escapa a la emoción trágica aquel que, precisamente por haber desarrollado en sí mismo la visión plástica pura, ha aprendido a elaborar lo universal a partir de lo individual.

(Pág. 35)

Para hacer frente a la insistencia de todo lo que está fuera de nosotros no existe en nosotros nada convincente y sólido. Nuestra interioridad, eso a que he llamado “nuestra visión subjetiva”, no se halla en armonía con la aparición objetiva de la naturaleza: la primera es entonces débil; la segunda, fuerte.

(Pág. 39)

Ver plásticamente es contemplar en conciencia. Mejor aún: es ver a través. Es distinguir, es ver verdaderamente. Ver plásticamente conduce a comparar y, en consecuencia, a ver relaciones.

(Pág. 49)

La visión plástica pura debe edificar una nueva sociedad, del mismo modo que, en arte, ha edificado una Nueva Plástica. Será una sociedad fundada en la dualidad equivalente de lo material y de lo espiritual, una sociedad constituida por relaciones equilibradas.

(Pág. 54)

Nuestra visión interior es diferente de nuestra visión retiniana, pero la visión interior no siempre es consciente, y entonces –pese a una visión interior más espontánea- uno se atiende, con todo, más o menos, a la visión retiniana, sobre todo una vez transcurrida la emoción primera.

(Pág. 56)

Lo descriptivo puede serlo, pero la belleza puramente plástica queda disminuida por el elemento descriptivo. Lo descriptivo pertenece al tiempo y cambia continuamente. Toda apariencia cambia, todo se mueve, todo fluye, como se dijo ya en la antigüedad. Todo cambia y nosotros también… nosotros somos siempre “otro”.

(Pág. 72)

La pintura-según-la-naturaleza no puede, por ello mismo, satisfacernos siempre. Una emoción de belleza en que lo individual predomine en mayor o menor medida, es una emoción temporal. Sólo la pura plástica de lo universal puede satisfacernos sin cansarnos.

(Pág. 97)

Esa es una de las razones precisamente por las cuales la Nueva Plástica puede aparecer como un “estilo”. En las grandes épocas estilísticas la “persona” desaparecía: el pensamiento general de la época era la fuerza que guiaba la expresión artística. Lo mismo ocurre hoy.

(Pág. 104)

La acción y la aparición plástica están, en la vida, veladas y desfiguradas casi siempre. La gran tarea de los tiempos nuevos consiste en hacer que ambas aparezcan claramente. Es así como se revela la verdad. La verdad es el principio de los nuevos tiempos.

(Pág. 109)

Empezando por tener la fuerza de no considerar el factor material como el más importante. Pero eso exige espíritu de sacrificio. Debemos empezar por sacrificarnos por un ideal: al presente de la nueva sociedad se reduce a eso. Debemos empezar por formar en nosotros, a propósito de todo, la imagen de lo que la sociedad deberá realizar un día.

(Pág. 114)


Principles of Neo-Plastic Art. Theo van Doesburg

Año 1966. Traducción del alemán por Janet Seligman. Inglaterra. Grundbegruffe der Neuen Gestaltenden Kunst. Originalmente en Bauhausbücher. Año 1925

Deben establecerse principios elementales y universalmente inteligibles del arte, y sólo este es el objetivo.

(Pág. 9)

Aunque puede suponerse erróneamente que el artista no necesitará en el futuro un objetivo temático específico para su obra de arte individual, debe enfatizarse que todas las obras de arte deben basarse indirectamente en las experiencias de la realidad.

(Pág. 19)

Es en este punto donde la transformación cesa (primero imitación, luego representación y finalmente formación) y la formación exacta con medio exactos empieza.

Mediante un proceso de formación con medios estéticos puros el artista le da una nueva forma a la realidad.

(Pág. 22)

Si asumimos en base a principios genéticos e históricos que el objetivo del arte es dar forma a la esencia fundamental mediante medio artísticos y nada más, automáticamente sucede que no podemos considerar todas las obras ideales como obras de arte.

(Pág. 25)

[Sobre el arte figurativo] El objetivo artístico no se alcanza directamente mediante medios artísticos, sino indirectamente, oculto detrás de formas naturales. Ni el color ni la forma aparecen en su estado puro como color y forma. En su lugar, el color y la forma se utilizan para producir una ilusión de algo más, por ejemplo, hojas, cristal, extremidades, seda, piedras, etc.

(Pág. 31)

El gran avance logrado por la obra de arte exacta consiste en el hecho de que consigue el equilibrio estético con medios puramente artísticos y solo mediante éstos.

(Pág. 33)

El objetivo del artista: crear armonía formativa, darle veracidad en la forma de belleza. El artista no encarna nunca más su idea a través de representación indirecta: símbolos, género, escenas, etc.; él da forma a sus ideas directamente y puramente mediante los medios artísticos disponibles para tal propósito.

La obra de arte se convierte en independiente, organismo artísticamente vivo (plástico) en el que todo equilibra todo el demás.

(Pág. 34)

No: reconstruir no es el objeto. Muchas personas creen ingenuamente que han entendido completamente una obra de arte moderna cuando han conseguido reconocer el tema objetivo que inspiró al artista.

(Pág. 38)

No es imposible que esta visión artística se parezca a la armonía o la exaltación religiosa, porque la esencia más interior se expresa en la obra de arte, pero con la diferencia fundamental que la contemplación artística, la conciencia emergente y la exaltación –en una palabra: la experiencia artística pura- no tiene nada de vago ni imaginativo; al contrario: la verdadera experiencia artística es completamente real y consciente.

(Pág. 40)


Manifiesto Neoplasticista. De Stijl

Año 1917. Revista De Stijl. Theo Van Doesburg & Piet Mondrian & Bart an der Leck, J.J.P. Oud

Prefacio I

"Allí donde la nueva estética no haya llegado al gran público, es misión del especialista despertar la conciencia estética de este público."

"El artista verdaderamente moderno, es decir consciente, tienen una doble tarea. En primer lugar, debe crear la obra de arte puramente plástica; en segundo lugar, debe encaminar al público la comprensión de una estética del arte plástico puro. Por ello, una revista de estas características es indispensable, tanto más cuando la crítica oficial no ha sabido suscitar una sensibilidad estética abierta a la revelación del arte abstracto."

Prefacio II

"Así como el hombre ha madurado para oponerse a la dominación del individuo y al arbitrio, del mismo modo el artista ha madurado para oponerse a la dominación de lo individual en las artes plásticas, es decir, a la forma y al color naturales, a las emociones. Los que intencionalmente interpretan mal las nuevas concepciones y nociones y consideran las nuevas obras plásticas, del mismo modo que consideran las obras impresionistas, es decir, no más allá de la superficie, colaboran inconscientemente en la creación de una nueva concepción del arte y de la vida."

Manifiesto I

"Hay una vieja conciencia del tiempo, y hay otra nueva. La primera atiende al individualismo. La nueva tiende hacia lo universal. La batalla del individualismo contra lo universal se revela tanto en la guerra mundial como en el arte de nuestra época. El arte nuevo ha puesto en evidencia el contenido de la nueva conciencia del tiempo: proporciones equilibradas entre lo universal y lo individual."

"Los artistas de hoy, movidos en todo el mundo por la misma conciencia, han participado, en el campo espiritual, en la guerra contra la dominación del individualismo, el capricho. Simpatizan con todos los que combaten espiritual y materialmente por la formación de una unidad internacional en la Vida, en el Arte, en la Cultura."


Alegoría de la caverna. Platón

La República. Tomos VI-VII.Año 2007. Editorial Diálogo. Ed. Carlos Roser Martínez. Original Año 380 a.C

"Supongamos ahora que se les libre de sus cadenas y se les cure de su error; mira lo que resultaría naturalmente de la nueva situación en que vamos a colocarlos. Liberamos a uno de estos prisioneros. Le obligamos a levantarse, a volver la cabeza, a andar y a mirar hacia el lado de la luz: no podrá hacer nada de esto sin sufrir, y el deslumbramiento le impedirá distinguir los objetos cuyas sombras antes veía."

"Y si se le obliga a mirar la misma luz, ¿no se le dañarían los ojos? ¿No apartará su mirada de ella para dirigirla a esas sombras que mira sin esfuerzo? ¿No creerá que estas sombras son realmente más visibles que los objetos que le enseñan?"

"Sus ojos deberán acostumbrarse poco a poco a esta región superior. Lo que más fácilmente verá al principio serán las sombras, después las imágenes de los hombres y de los demás objetos reflejadas en las aguas, y por último los objetos mismos. De ahí dirigirá sus miradas al cielo, y soportará más fácilmente la vista del cielo durante la noche, cuando contemple la luna y las estrellas, que durante el día el sol y su resplandor."

"Después de esto, poniéndose a pensar, llegará a la conclusión de que el sol produce las estaciones y los años, lo gobierna todo en el mundo visible y es en cierto modo la causa de lo que ellos veían en la caverna."

"Ésta es precisamente, mi querido Glaucón, la imagen de nuestra condición. La caverna subterránea es el mundo visible. El fuego que la ilumina, es la luz del sol. Este prisionero que sube a la región superior y contempla sus maravillas, es el alma que se eleva al mundo inteligible."

"Ahora bien, lo que hemos dicho supone al contrario que toda alma posee la facultad de aprender, un órgano de la ciencia; y que, como unos ojos que no pudiesen volverse hacia la luz si no girase también el cuerpo entero, el órgano de la inteligencia debe volverse con el alma entera desde la visión de lo que nace hasta la contemplación de lo que es y lo que hay más luminoso en el ser; y a esto hemos llamado el bien, ¿no es así?"

"Todo el arte, continué, consiste pues en buscar la manera más fácil y eficaz con que el alma pueda realizar la conversión que debe hacer. No se trata de darle la facultad de ver, ya la tiene. Pero su órgano no está dirigido en la buena dirección, no mira hacia donde debiera: esto es lo que se debe corregir."


Ensayo

¿Fueron las vanguardias un nuevo intento por entender el ‘más allá’?


Avant-garde.
Avante-guardia.
Guardia que va delante.


Avanzaba la guardia a finales del siglo XIX y principios del siglo XX ondeando las banderas y estandartes de lo abstracto, apuntando sin pudor al arte figurativo. Artistas e intelectuales de toda Europa tomaron sus pinceles y lápices como armas y declararon la guerra a todo lo establecido. Suprematismo y Constructivismo ruso, Bauhaus alemana, Neoplasticismo holandés, Futurismo italiano, Cubismo francés. Cada nación con su propio ejército luchaba contra un objetivo común. Toda una revuelta artística se convertía así en el eco de los cambios sociales mucho más profundos que estaban sucediendo.
Es algo inherente al ser humano plantearse la existencia de lo intangible, lo etéreo, lo que nuestros sentidos no alcanzan a percibir, es decir, lo abstracto. Durante muchos años, la religión se encargó de darle sentido a toda pregunta encaminada en esa dirección, la que intuitivamente se ha denominado ‘más allá’ (¿Más allá de dónde? ¿De nosotros? ¿Dónde terminamos nosotros y empieza ‘aquello’?). Sin embargo, la sociedad estaba cambiando. La Revolución Industrial primero (que concluyó entre 1820 y 1840), la Primera Guerra Mundial (entre 1914 y 1918) y la Revolución Soviética después (1917) habían calado en un pueblo que, al igual que los esclavos de la Alegoría de la caverna de Platón, empezaba a despertar y a cuestionar.
En el escrito de Platón que data del año 380 a.C., se planteaba ya el ascenso espiritual del «ser» como un proceso necesario para acceder al conocimiento (¿Cómo es posible que 2.500 años antes alguien hubiera descrito una situación parecida a la que ocurriría tanto tiempo después? ¿Acaso está el ser humano destinado a rebelarse, a despertar?). Según su teoría, distingue entre el mundo sensorial y el mundo que nos ofrece la razón. Divide la realidad en dos grandes ámbitos: el mundo visible o sensible, que es cambiante, sometido al devenir y que, por tanto, nunca «es» propiamente; y el mundo inteligible, el mundo de las ideas que sólo es accesible por la razón, y que es atemporal, in-espacial y, por tanto, invariable.
Para explicar cómo se produciría el paso del mundo sensible al inteligible lo ilustra con el ejemplo de unos prisioneros en una cueva que deben liberarse del yugo de las apariencias para ascender hasta el exterior, donde todo está iluminado de la luz de sol y la sabiduría [Fig.1]. En esta alegoría, los hombres atrapados en la caverna representan a las masas ignorantes. Sólo ven la representación de los objetos, las vistas y sonidos que pueden discernir nuestros sentidos físicos. Tan solo aquel capaz de subir y escapar de la caverna alcanzará el conocimiento.
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‘Ésta es precisamente, mi querido Glaucón, la imagen de nuestra condición. La caverna subterránea es el mundo visible. El fuego que la ilumina, es la luz del sol. Este prisionero que sube a la región superior y contempla sus maravillas, es el alma que se eleva al mundo inteligible.’
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Platón (380 a.C.). Alegoría de la caverna. La República: Tomos VI-VII (Ed. Carlos Roser Martínez). Año 2007. Editorial Diálogo
Cuando Theo van Doesburg y Piet Mondrian junto a otros artistas e intelectuales fundan la revista De Stijl en el año 1916, aspiraban a provocar cambios mucho más profundos que los meramente estéticos. De hecho, se podría decir que éstos fueron en realidad consecuencia intrínseca de adoptar toda una nueva forma de ver el mundo que representara al nuevo hombre: la Visión Universal. Para alcanzarla, al igual que el personaje de Platón, el nuevo hombre vanguardista debe abandonar el mundo de las formas, de lo exterior y ser capaz de ver en la naturaleza la realidad pura y exacta.
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‘No debemos mirar más allá de la naturaleza sino, mejor, a través de ella: debemos ver más profundamente, nuestra visión debe ser abstracta, universal. Entonces lo exterior se convierte para nosotros en lo que efectivamente es: el espejo de la verdad. Para llegar a ellos es menester que nos liberemos del apego a lo exterior, pues sólo entonces sobrepasamos lo trágico y podemos contemplar conscientemente, en todas las cosas, el reposo.’
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Mondrian, Piet (1919). Realidad Natural y Realidad Abstracta (Traducción por Rafael Santos Torroella). Año 2005. Ediciones Coyoacán. México D.F. Pág. 23


De esta forma, al declararle la guerra al arte convencional y «natural», las vanguardias estaban en el fondo hablando de abandonar el mundo sensible para encaminarse hacia el inteligible. El arte figurativo, todavía esclavo de las formas naturales y de los sentidos, no permite al ser humano avanzar hacia el conocimiento universal. No porque en él no exista dicho conocimiento, sino porque se halla oculto tras una representación realista que conduce los sentidos hacia la superficialidad. Se trata de una cuestión de reconocer versus extrañar en el sentido más puro de las palabras. El re-conocimiento que provoca la obra figurativa en el hombre al identificarse él mismo en los objetos y seres protagonistas de la composición, dificulta cualquier otra lectura que parta del cuestionamiento que se haga él mismo frente a la pieza de arte.
Desde la abstracción, entonces, sería posible remover al espectador y forzarle a la reflexión que parte del extrañamiento superando la atracción que pueda desprender la obra naturalista por la facilidad de identificarse a uno mismo en ella. Concretamente, para los neoplasticistas, solo utilizando los medios expresivos artísticos propios de cada disciplina sería posible superar este ‘engaño’ y encontrar el equilibrio estético que plasme el conocimiento adquirido. Por lo tanto, no se buscaba en ningún caso el realismo puro, de la misma manera que se evitaba también la mera simplificación de la naturaleza. La obra de arte del pintor vanguardista sería consecuentemente abstracta habiendo logrado, idealmente, extraer lo esencial de lo percibido, esto es, las relaciones entre las cosas [Fig.2]:
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‘Ver plásticamente es contemplar en conciencia. Mejor aún: es ver a través. Es distinguir, es ver verdaderamente. Ver plásticamente conduce a comparar y, en consecuencia, a ver relaciones.’
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Mondrian, Piet (1919). Realidad Natural y Realidad Abstracta (Traducción por Rafael Santos Torroella). Año 2005. Ediciones Coyoacán. México D.F. Pág. 49
Theo van Doesburg hizo el ejercicio de transfiguración conocido como The Cow (Composition VIII) [Fig.3] en el año 1918, y con él venía precisamente a ilustrar este camino hacia la abstracción. Partiendo de la observación del elemento natural, paso a paso va liberándose de la apariencia para quedarse con la composición geométrica de planos de color que expresan las relaciones entre las partes. Con ello no quiere decir que la transfiguración sea el objetivo último, sino el medio para el fin. Siendo los planos, las líneas y los colores primarios las herramientas expresivas de la pintura, es con ellas – y sólo con ellas - con las que uno puede armar la composición pictórica, y así lo hizo van Doesburg, y así se unió a lo universal:
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‘Al hombre le ha sido otorgada, mediante la contemplación estética abstracta, la posibilidad de unirse a lo universal de modo consciente. En el instante estético de la contemplación, lo individual se diluye y lo universal aparece. Materializar por medio del color y de la línea lo universal que aparece en la contemplación, ha constituido siempre el sentido profundo de la pintura. Y cuando la pintura del tiempo inminente se caracteriza por la representación más netamente definida de lo universal, desprendiéndose de la aparición natural, debemos ver en ello una manifestación del espíritu nuevo de ese tiempo.’
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Mondrian, Piet (1919). Realidad Natural y Realidad Abstracta (Traducción por Rafael Santos Torroella). Año 2005. Ediciones Coyoacán. México D.F. Pág. 28
Una vez superada la fase de concienciación, el nuevo hombre no necesitará de todo este proceso para entender lo abstracto, lo tendrá tan interiorizado que su mirada estará continuamente centrándose en esta dimensión de la naturaleza. Así pasará con todo lo natural susceptible de ser observado. Por ejemplo, cuando mire un cielo estrellado, tan solo verá la relación geométrica y de posición que se genera entre los distintos puntos, el equilibrio cromático y contraste entre los elementos, el ángulo recto que expresará las conexiones de la forma más pura, y un posible horizonte que desaparecerá [Fig.4]. Es por esto que el arte nunca dejará de ser “natural” propiamente dicho pues siempre la naturaleza será la base para el conocimiento. Simplemente será capaz de darle una nueva forma a la realidad que se esconde detrás de ella.
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‘Mediante un proceso de formación con medios estéticos puros el artista le da una nueva forma a la realidad’.
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van Doesburg, Theo (1925). Principles of Neo-Plastic Art (Traducción por Janet Seligman). Año 1966. New York Graphic Society. New York (USA). Pág. 22
Casi como si de una experiencia religiosa se tratara, uno debe abandonar lo terrenal para unirse a lo espiritual, lo natural para llegar a lo universal. En una época en la que la religión estaba perdiendo parte de la influencia de la que había gozado durante siglos, era el Arte el que trataba de dar respuesta a lo etéreo de la existencia humana. Las vanguardias, demostrando una confianza ciega en la capacidad de raciocinio de las personas, trataron de incentivar el desarrollo intelectual global que estaba al alcance de todos siendo el pintor el posible guía, como lo sería el filósofo para la Antigua Grecia de Platón, o el sacerdote para el cristianismo.
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¿Fueron las vanguardias un nuevo intento por entender el 'más allá'?
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Si bien política y económicamente el socialismo le estaba dando respuesta a una buena parte de las necesidades de una sociedad en pleno cambio, había todavía un vacío que nada ni nadie había sabido canalizar. Este vacío, el referido a la intelectualidad y espiritualidad del hombre, como se ha visto en el caso del Neoplasticismo holandés, fue posiblemente la chispa que inició el proceso de las vanguardias y su razón de ser.
Fue un momento histórico de intelectualización y conceptualización del Arte que, más allá de la estética, empezó a transformar toda una sociedad que empezó a buscar respuestas sobre su existencia en sí mismo, cuestionándose lo hasta entonces asumido. Aunque no se puede asegurar con certeza si realmente se logró salir definitivamente de la caverna y obtener respuestas con la claridad que proporciona la luz del Sol, sí se sabe que las sombras de los objetos proyectadas en las paredes de piedra dejaron de ser suficientes iniciándose así el camino hacia el exterior. Quizás sea un camino que dure para siempre. Quizás el ‘más allá’ se llame así precisamente por eso. O quizás algún día, el ser humano consiga, tal y como pretendió el Neoplasticismo, encontrar el equilibrio entre lo material y lo espiritual y, de esta forma, el reposo al fin.
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‘La visión plástica pura debe edificar una nueva sociedad, del mismo modo que, en arte, ha edificado una Nueva Plástica. Será una sociedad fundada en la dualidad equivalente de lo material y de lo espiritual, una sociedad constituida por relaciones equilibradas’.
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Mondrian, Piet (1919). Realidad Natural y Realidad Abstracta (Traducción por Rafael Santos Torroella). Año 2005. Ediciones Coyoacán. México D.F. Pág. 54



Láminas de trabajo

Se han realizado cuatro láminas de estudio del movimiento Neoplasticista cuyo contenido es el siguiente:

00. NEOPLASTICISMO. INTRODUCCIÓN:
Cronología destacada del Neoplasticismo y Manifiesto Neoplasticista.
01. MONDRIAN. PLATÓN. AL CONOCIMIENTO:
Ilustración y estudio de la Alegoría de la caverna de Platón y la Visión Universal de Piet Mondrian.
02. THEO VAN DOESBURG. HERRAMIENTAS:
Estudio del proceso de abstracción Neoplasticista y de los elementos básicos de composición.
03. PAISAJES. VOL. I. VER A TRAVÉS:
La naturaleza como espejo de verdad y base para alcanzar la visión universal.

Entrega en PDF

En el siguiente link se encuentra el ensayo y la subtitulación en formato PDF y tamaño carta: El Neoplasticismo holandés y la búsqueda de lo etéreo


Referencias

  • Realidad natural y realidad abstracta. Piet Mondrian. Traducción por Rafael Santos Torroella. Año 2005. Ediciones Coyoacán. México D.F. Original Natural reality and Abstract reality. Año 1919
  • Principles of Neo-Plastic Art. Theo van Doesburg. Año 1966. Traducción del alemán por Janet Seligman. Inglaterra. Grundbegruffe der Neuen Gestaltenden Kunst. Originalmente en Bauhausbücher. Año 1925.
  • Manifiesto Neoplasticista. Año 1917. Revista De Stijl. Theo Van Doesburg & Piet Mondrian & Bart an der Leck, J.J.P. Oud.
  • Alegoría de la caverna. La República. Tomos VI-VII. Platón. Año 2007. Editorial Diálogo. Ed. Carlos Roser Martínez. Original Año 380 a.C
  • Cronología del movimiento Neoplasticista: https://www.theartstory.org/movement-neo-plasticism
  • Timeline de Piet Mondrian: https://www.softschools.com/timelines/piet_mondrian_timeline
  • Timeline de Theo van Doesburg: https://www.theartstory.org/artist-van-doesburg-theo
  • MoMA: https://www.moma.org
  • Stedlijk Museum in Amsterdam: https://www.stedelijk.nl
  • Mauritshuis Museum in Den Haag: https://www.mauritshuis.nl
  • Mondrian. Umbro Apollonio. Colección: Los grandes pintores. Ed. Viscontea. Buenos Aires (Argentina).Año 1979
  • Caminos a lo absoluto: Mondrian, Malévich, Kandisnky, Pollock, Newman, Rothko y Still. John Golding. Ed. Fondo de Cultura Económica. Madrid (España). Año 2003.