Diseño efímero: El boleto de transporte público, Valparaíso, Chile

De Casiopea



TítuloEl boleto de transporte público en Valparaíso: parte del patrimonio visual y cultural de Chile, y su evolución a través del tiempo
Tipo de ProyectoProyecto de Curso
Palabras Clavediseño efímero, ephemeral design
Período2015-2015
AsignaturaPresentación 3° DG 2015
Del CursoPresentación del Diseño 2
CarrerasDiseño Gráfico
ProfesorKatherine Exss


Introducción

Al comenzar a pensar sobre el «Diseño Efímero» para determinar un caso de estudio determinado, se reconoce un ejemplo que resulta cotidiano para la comunidad, específicamente para quienes utilizan con frecuencia el transporte público, este es: el boleto.

Argumento

El pasado 29 de abril del presente año se implementó una integración tarifaria entre trenes y trolebuses en de Valparaíso. La iniciativa busca, en una primera etapa, la integración tarifaria entre Metro, troles y ascensores, a través de un medio de pago común; y, en una segunda fase, la integración física que se materializará con la construcción de una estación intermodal en Barón hasta donde se extenderá el recorrido de los trolebuses.

Si bien, aún se acepta el efectivo como medio de pago en los trolebuses, y por ende la entrega de boletos continúa vigente, se reflexiona acerca de la posible desaparición eventual de boletos de transporte público en la región; tal y como sucedió en la región metropolitana con la implementación del sistema de pago con tarjeta bip! en el año 2007.

Es así como se toma el boleto, más que un mero comprobante de pago, a modo de objeto gráfico portador de identidad cultural para el patrimonio, tanto regional como nacional.

Descripción del proyecto

El siguiente proyecto de investigación se abocará al estudio de boletos de microbuses pertenecientes a Valparaíso, y se incluye también los boletos de la empresa de Trolebuses de la misma comuna, que actualmente es la única en Chile. El intervalo de años será desde 1980, década en la que comenzaron a aparecer boletos con la inscripción "Casa de Moneda de Chile" impresa en su parte inferior, hasta el presente año 2015.

Desarrollo

Contexto

El boleto es un impreso breve de formato pequeño, que se usa para ser entregado como comprobante de pago en el transporte público.

Éste incorpora ciertos detalles que permiten situarlo dentro de un contexto histórico, como por ejemplo, publicidad, nombre de la empresa de transporte, tipografía empleada, colores del número de serie, diseños, isotipos, logotipos, etc.

Su historia, está estrechamente ligada a la historia del transporte público.

Historia del boleto en el transporte público, Chile

Hasta mediados del siglo XIX Santiago no requirió de un sistema de transporte público ya que todavía era posible recorrer a pie, una ciudad que mantenía un ritmo cansino y premoderno. No obstante, su progresiva expansión demográfica y económica demandó la implementación de una red de transporte capaz de relacionar lo más rápido posible las distintas áreas de la ciudad. Así, en 1857 se inauguró en la Alameda una línea de carros de sangre, el primer medio de transporte público capitalino. Llegado 1880, se entregaban fichas, e incluso monedas de 2, 5 y 10 centavos que se compraban en los terminales como medio de pago por el servicio.

En 1896, el creciente desarrollo experimentado por la ciudad motivó a la municipalidad a convocar a una licitación para la adjudicación de un servicio de transporte movido por tracción eléctrica, iniciativa celebrada por toda la comunidad que estaba fastidiada por la mala calidad del sistema de los carros de sangre, las inmundicias que inevitablemente caían en los recorridos y las molestas e insalubres caballerizas que habían en toda la ciudad.

Con la llegada del tranvía eléctrico en 1897 apareció del boleto, usado para hacer diferencia entre la Primera y Segunda clase. Con él aparecen también, por primera vez, los cobradores, quienes cumplían el rol de recaudar el valor del pasaje, distinguiendo además el tipo de clase de cada pasajero, haciéndole entrega del boleto correspondiente.

El beneficio escolar hace aparición en el año 1862 con la creación de la primera universidad, “Universidad de Chile”. En estos se aprecia el uso de papel roneo texturizado con colores propios, naturales del papel. En 1910 comenzaron a funcionar los primeros carros de transporte público a gasolina. Sin embargo, fue en la década siguiente en la que se establecieron sistemas más constantes que permitieron la lenta aparición de nuevos recorridos.

En la década de 1920 se establecieron sistemas más constantes que permitieron la lenta aparición de nuevos recorridos hechos por los autobuses denominados “taguas” o “góndolas” por los usuarios. En este mismo periodo se da énfasis a la creación de los primeros “tirajes”, término que recibieron los rollos de boleto en aquella época, que además incorporaron número de serie, el que permitiría medir la cantidad de pasajeros que ingresaba diariamente al medio de transporte. Estos boletos no cumplían con un tipo de papel o formato definido, y se caracterizaban por incorporar escritos publicitarios.

Con el nacimiento de los boletos se crean además las famosas “peseras”, cajas de madera diseñadas especialmente para colocar los boletos y que incorporaban pequeñas hojas de sierra, que cumplían la función de cortar los boletos, ya que no tenían prepicado.

Por el año 1945, la Empresa Nacional de Transportes Colectivos cumple un rol social importante dentro de las tareas como empresa estatal, destacando así la existencia de tarifas diurnas, nocturnas y de días festivos, presentando en el texto “Control Estatal” en los boletos. Estos, a su vez, se fueron unificando en diseño, manteniendo el texto de Control Estatal y especificando el tramo horario al cual correspondía.

En 1947 empezaron a circular por Santiago los primeros “trolleybuses” lo que precipitó la desaparición de los tranvías eléctricos, que dejaron de circular el 21 de febrero de 1959. Pronto y frente a la competencia de los buses a diesel o micros como se les conoce en el país (apócope de microbús), los “trolleys” también desaparecieron. En este escenario, durante la década de 1960 se impuso un transporte colectivo basado en micros, cuyo número alcanzó a 5.400 en 1978 y a 11.500 diez años más tarde. En la década de los años 60, las empresas Bogmag y Casa Mackenzie comienzan a utilizar papel blanco para la impresión de boletos, pero éstos no alcanzan a circular por mucho tiempo, producto del gran costo que el papel tenía al ser traído directamente desde el extranjero. Por esta razón se vuelve al uso de papeles anteriores. Alrededor de esos mismos años, un incendio llevó a la extinción a la Casa Mackenzie, y Bomag comenzó a desaparecer, probablemente debido a deudas acarreadas producto de la importación de papel.

Es entonces cuando en 1964 la empresa estatal “Casa de Moneda de Chile” se hace cargo de la impresión de los boletos, utilizando mejor tecnología y eficiencia para su producción. Aquellos boletos presentaban un tamaño más grande que los tamaños estándar actuales y llevaban impresa la inscripción “CAMONEDA CHILE”.

Por el año 1970, con la adquisición de nuevas máquinas que diseñan boletos y estampillas en forma correlativa, el formato del boleto cambió a como lo conocemos hoy en día: papel blanco, formato estándar y tradicional. Estas nuevas máquinas permitían un solo tipo de tamaño, otorgaban una impresión rápida y eficaz, y la tinta era exactamente igual a la utilizada en la impresión de estampillas.

El uso del boleto comenzó a requerir un medio de distribución a nivel nacional, y fue por medio del Banco Estado de Chile; quien como ente Fiscal, era la única institución -hasta nuestros días- en tener oficinas a lo largo de todo Chile.

El boleto pasa a ser entonces, una especie valorada, al ser comprobante de uso del transporte público y también el seguro de vida para el pasajero, que con solo el hecho de portarlo, era asegurado por el ISE (Instituto de Seguros del Estado) en caso de sufrir un accidente dentro del trasporte. Acorde con las políticas económicas implementadas durante el régimen militar, a partir de 1979 se desarrolló una política tendiente a liberar el mercado del transporte urbano incorporando nuevos buses y recorridos que mejoraron la cobertura y disminuyeron los tiempos de espera. Pero el sistema también originó una serie de externalidades en el funcionamiento de la ciudad que han tratado de ser corregidas por diversas iniciativas de gobierno, después de los noventa.

Alrededor del año 1980, aparecen los boletos con la inscripción de “Casa de Moneda de Chile" impresa en su parte inferior. Estos boletos se caracterizan por presentar un diseño de calidad, muy elaborados y con detalles parecidos a los del billete, permitiendo que fueran difíciles de falsificar.

Este nuevo diseño tenía como característica además, el llevar clave, es decir, incorporaba una letra, que podía ser de la A hasta la O. Este detalle es conocido como la Serie del Boleto, que era única. No existen dos boletos con la misma serie, numeración y diseño.

Ya por el año 1983, las empresas del transporte quedan con mayor libertad de acción en cuanto a lo referente al seguro en caso de accidentes, permitiendo de esta forma, tomar los seguros con las empresas que ellos consideraban pertinentes. Por este motivo ya no era obligación comprar boletos a “Casa de Moneda de Chile”.

En 1986 se dicta la ley 18.490, que establece Seguro Obligatorio de Accidentes Personales Causados por Circulación de Vehículos Motorizados, es decir, todo individuo, ya sean pasajeros, conductores y auxiliares, peatones o personas no transportadas, incluyendo a los vendedores ambulantes, recibirían atención médica, con el solo hecho de verse involucrado en un accidente, sin importar si portaban su boleto o no. Este seguro de Accidentes Personales (SOAP), era contratado por el dueño del transporte y cumplía con la función de cubrir todos los riesgos de muerte y lesiones corporales que sufrían las personas a consecuencia de accidentes en que participen vehículos de la locomoción colectiva y taxis colectivos. A partir de este momento el boleto pasa a ser únicamente un documento que tiene la calidad de comprobante de pago y que ayuda a la fiscalización, por parte de los empresarios dueños de microbuses, permitiendo controlar que la recaudación correspondiera a la cantidad de boletos cortados, entregados a los pasajeros.

Desde 1987, las empresas comienzan a incorporar sus propios en los boletos; esto sucede tanto en Santiago como en Regiones, donde destaca una variedad de diseños más personalizados que incluían logos, geografía del lugar o incluso algunos diseños apaisados, que rompían un poco con el esquema tradicional del boleto.

Conjunto a esto, también se llevaron a cabo iniciativas para motivar a los usuarios a conservar el boleto; que al haber perdido su calidad de seguro, ya no era guardado con tanto recelo. Estas iniciativas iban desde concursos de raspe, cartillas, boletos sumergidos en cloro a sorteos. Esto se hacía a modo de evitar que los boletos fueran devueltos al conductor una vez que se bajaban del transporte, para ser posteriormente reciclados por él, lo que implicaba una pérdida para la empresa.

En 1992 Casa de Moneda deja de encargarse de la producción de boletos producto de la licitación de transporte que se realiza este mismo año. A partir de este momento la mayoría de los empresarios comenzaron a hacer sus boletos en imprentas de costos más bajos y de menor calidad. Esto posibilitó la falsificación de los mismos, así que los empresarios optaron por renovar los diseños a cada cierto tiempo, para controlar esta situación.

Dentro del marco del nuevo sistema de licitación, por el año 1998, aparecen los cobradores o validadores automáticos con el propósito de mejorar el sistema y la calidad del servicio; con el fin de que el conductor se enfocara única y exclusivamente a la conducción de la máquina. Por otro lado, hay quienes optaron por el uso de cobradores humanos para cumplir con esta norma legal.

Estos validadores o cobradores, emitían un papel térmico con los datos del servicio. Solo existían dos modelos de cajero que usaban los boletos tradicionales. Uno incorporó en un boleto la imagen del mismo; era bastante pequeño en comparación a otros y fue usado por pocas empresas. El otro entregaba boletos hechos en primera instancia por Casa de Moneda de Chile y posteriormente por Impresores 27. Estos boletos tenían sacados en las esquinas para que la máquina los expulsara a medida que la persona depositara sus monedas en el cajero. También contaban con prepicado, pero su formato era más angosto que los boletos tradicionales.

En un plazo no mayor a los dos años, el sistema fracasó por diversas razones, ya sea porque los pasajeros no contaban con sencillo o los cajeros fallaban. Al final muchas empresas terminaron usando el cajero solo para emitir el boleto y el chofer terminaba recaudando el dinero tal y como lo hacía antes de la puesta en marcha de este sistema de pago.

De esta manera en el año 2001 se retoma el uso del boleto, y algunas líneas incorporaron diseños bastante atractivos, impresos a todo color con el propósito de publicitar su empresa, pero sobre todo para crear boletos de colección. Estos boletos tenían series de colección de acuerdo a la época del año, como fiestas patrias, navidad, vacaciones, etc. En cada una de estas temporadas, entregaban series de 6 boletos dentro del mismo rollo; es decir, los 6 diseños venían unidos de forma continua, algo fuera de lo común si se piensa que todos los boletos presentan un solo diseño por rollo.

En todos estos años y a pesar de los intentos por impedir las irregularidades, los usos fraudulentos de los boletos no menguaban, fue por esto que los empresarios tomaron nuevas medidas. Una de ellas fue sacar boletos diferentes dentro de una misma empresa, así el empresario lograba un control más exhaustivo de sus propias máquinas. Otra de las ventajas de esta medida era la reducción de costos; puesto que no tenían que mandar a imprimir sus boletos necesariamente a la misma imprenta donde los mandaba la empresa a la que prestaba servicio, sino que podían escoger una alternativa más económica.

Aunque estas medidas no fueron suficientes, se llegó a una nueva forma de control que consistía en incluir en los boletos sellos dorados, para impedir la falsificación de éstos, ya que al ser escaneados o fotocopiados a color, este sello no se reproducía. Otra medida que se tomó, fue la de incluir el número de bus y su respectiva patente.

En el marco de estos proyectos de mejoramientos, a principios del siglo XXI, en el año 2005, el gobierno implementó un nuevo sistema de transporte público que integró el Metro con la locomoción colectiva. Esta es la etapa de transición entre las "micros" amarillas, y el nuevo y moderno transporte público que sería implementado a finales de este mismo año, para consolidarse en febrero del 2007; este es el "Transantiago", y con ello, el boleto empezaba a contar sus días de circulación, para dar paso al sistema de pago con la "tarjeta bip!"

Fuentes:[1] & [2]

Trabajos relacionados al tema

1. Proyecto de título

  • Título: «El boleto de transporte público en la ciudad de Santiago de Chile: elemento portador de identidad y cultura popular» [3]
  • Autor: Carola Márquez Aguirre
  • Tipo de proyecto: Tesis
  • Carrera: Diseño Gráfico, Facultad de Arquitectura y Urbanismo. Universidad de Chile.
  • Fecha: 2009
  • Descripción: Esta tesis muestra una investigación exhaustiva de la historia y evolución del boleto de Santiago de Chile, como su fabricación y otros datos referentes al tema. Su objetivo es dejar en evidencia el valor cultural que el boleto trae consigo y propone un proyecto que de a conocer su valor a la comunidad.

2. Exposición

  • Título: "Exíjalo y consérvelo" [4]
  • Organizada por: Natalia Gutiérrez
  • Tipo de proyecto: Examen de grado
  • Carrera: Comunicación Gráfica, Academia Mac.
  • Fecha: 2011
  • Descripción: Unas 250 piezas, entre 1970 y 2007, se presentan desde el 9 de diciembre en la exposición "Exíjalo y consérvelo" que pone énfasis en el diseño gráfico de desaparecidos boletos ya convertidos en íconos urbanos.

3. Artículo

  • Título: "Microfichas" [5]
  • Redactado por por: Eduardo Castillo, Diseñador.
  • Tipo de archivo: Artículo de revista ARQ núm. 52, pp. 12-13. Pontificia Universidad Católica de Chile, Santiago, Chile.
  • Fecha: Diciembre 2002
  • Descripción: Esta es una selección de la colección de boletos de micro del autor. Se trata de un conjunto de aproximadamente 3.000 boletos recogidos durante la década del '90 en la ciudad de Santiago de Chile.

Investigación

Actualmente, no se conoce la existencia de un documento público que registre la totalidad de ejemplares que se han emitido y han circulado, de forma cronológica desde los inicios de estos impresos, hasta la actualidad. Una de las razones es, probablemente, la diversidad de imprentas que se han dedicado a imprimir los boletos a través de la historia.

Primer paso: Recopilación del material de estudio

Se comienza a recolectar los boletos de las diferentes líneas que recorren Valparaíso y se hace una búsqueda exhaustiva a través de internet. Paralelamente se acude a las oficinas de “Buses del Gran Valparaíso S.A y Trolebuses de Chile S.A.

1. Buses del Gran Valparaíso S.A

En la oficina de Buses del Gran Valparaíso (Francia 160, Valparaíso) el encargado de los boletos Héctor Trejo, informa que desde se efectuó la licitación del transporte público en Chile, Casa de Moneda dejó de hacerse cargo de imprimir los boletos. De esta manera, se aconseja acudir a este organismo estatal para conseguir información. Por su parte, me facilita los datos de la imprenta “sociedad impresora dos reinas”, donde actualmente se diseñan e imprimen los boletos de esta empresa de buses en particular.

«Sociedad impresora dos reinas limitada Imprenta
Jorge Hunneus N° 4718
Comuna Quinta Normal - Santiago
Teléfono 227739599
E-mail: imprenta27@hotmail.com»

2. Trolebuses de Chile S.A

En la oficina de Trolebuses S.A(Carlos Van Buren 2526) se habla con el gerente general Juan Antonio Massai, y se da a conocer que actualmente no existe un diseño especial de boletos de trole desde que la impresión de ellos les fue adjudicada a la empresa. Pone énfasis en que al momento de diseñarlos solo se preocupan de cambiar el color año a año para evitar el reciclaje de boletos.

Contacto con Coleccionistas de boletos de la 5ta región (o boleccionistas)

1. Colección José Arancibia

De todas las personas contactadas, la primera de la cuál se obtuvo respuesta fue de José Arancibia (Cerro Cordillera, de 65 años de edad). Él permite el acceso a su álbum perteneciente a la región de Valparaíso. Sus álbumes se encuentran organizados según empresa y numeración, más la fecha es por el momento incógnita de la mayoría de ellos (exceptuando los que lo llevan impreso), debido a la antigüedad de las mismas.

Análisis

Antes de partir el análisis, se acota el caso de estudio. En un primer momento se define que los boletos de las empresas a estudiar deberán estar dentro de las empresas pertenecientes a la comuna de Valparaíso.

Lo que dicta que una empresa de buses pertenezca a cierta comuna, es, a parte de la prestación del servicio para ella y rededores, es que el domicilio de la empresa debe estar en dicha comuna, y esté registrada de esta manera en impuestos internos.

La cantidad de buses de los que se tiene registros han pertenecido a la Quinta Región son 93, y de ellas pertenecientes a Valparaíso son 36. De esas 36 empresas, se recaudó la colección de 15.

En un segundo momento, para acotar aún más el margen de análisis se define trabajar con las empresas cuyo recorrido se enmarque entre Con con y Playa Ancha, excluyendo de esta manera los "boletos de talonario" entregados en viajes largos, que a su vez poseen información de otra índole, como fecha, hora y número de asiento.

Finalmente la lista de boletos que entrará en el análisis serán los de las siguientes empresas.

Boletos caso de estudio:

  1. Central Placeres
  2. Cerro Barón
  3. Congreso
  4. La Torre
  5. Ona
  6. Rocamar
  7. Verde Mar
  8. Trolebuses
  9. Gran Valparaíso
  10. Top Tur

Elementos presentes en los boletos

Se hace una tabla donde se dispone la cantidad de elementos observados en la totalidad de los boletos, versus la totalidad de los ejemplares. Luego se define qué ejemplares poseen qué elementos; obteniendo de esta manera, una combinación de elementos específica.

Posteriormente se suprimen los boletos con combinaciones idénticas y de esta manera se llega a una muestra cualitativa para el análisis posterior.

Según cada empresa

1.1 Central Placeres:

La lista de elementos o variables totales encontradas en los boletos son, en orden descendente, de una muestra de 26 combinaciones encontradas en los diseños, son:

  1. Isologo 100%
  2. Pie de imprenta 100%
  3. Tarifa con 65%
  4. Corte inspector con 42%
  5. Datos bus con 34%
  6. Mensaje tiro con 31%
  7. Línea con 27%
  8. Trama con 23%
  9. Recorrido con 19%
  10. Publicidad retiro con 15%
  11. Precio con 15%
  12. Ilustración con 4%

Cantidad de elementos presentes por boleto:

El 70% de los boletos posee entre 4 y 5 elementos, con 35% cada uno. Siguiendo, el 19% posee 6, el 8% posee 3, y el 3% posee 7.

1.2 Cerro Barón:

La lista de elementos o variables totales encontradas en los boletos son, en orden descendente, de una muestra de 12 combinaciones encontradas en los diseños, son:

  1. Nombre empresa 100%
  2. Pie de imprenta 100%
  3. Ilustración 75%
  4. Tarifa 42%
  5. Tarifa retiro 33%
  6. Mensaje retiro 33%
  7. Trama 25%
  8. Pie de ilustración 25%
  9. Recorrido retiro 25%
  10. Nombre empresa retiro 17%
  11. Tarifa retiro 17%
  12. Pie de imprenta retiro 17%
  13. Recorrido 17%
  14. Mensaje frontal 17%
  15. Fotografía 17%
  16. Detalle tarifa 8%
  17. Datos bus 8%
  18. Precio retiro 8%

El 40% de los boletos poseen entre 4 y 5 elementos, con 20% cada uno. 8% de los boletos poseen 3, 6, 7, 8, 9 y 10 elementos respectivamente.

1.3 Congreso

La lista de elementos o variables totales encontradas en los boletos son, en orden descendente, de una muestra de 6 combinaciones encontradas en los diseños, son:

  1. Nombre empresa 100%
  2. Ilustración 100%
  3. Pie de imprenta 83%
  4. Tarifa 67%
  5. Precio 67%
  6. Datos bus 33%
  7. Línea 17%
  8. Inspector 17%
  9. Mensaje frontal 17%

El 33% de los boletos posee entre 6, 5 y 4 elementos cada uno respectivamente.

1.4 Gran Valparaíso

La lista de elementos o variables totales encontradas en los boletos son, en orden descendente, de una muestra de 7 combinaciones encontradas en los diseños, son:

  1. Isologo 100%
  2. Tarifa 100%
  3. Pie de imprenta 100%
  4. Recorrido 86%
  5. Mensaje inverso 43%
  6. Inspector 43%
  7. Trama 14%
  8. Unidad 14%
  9. Código de barras 14%

El 57% de los boletos analizados posee 5 elementos, el 29 % posee 6, y el 14% posee 4%.

1.5 La Torre

La lista de elementos o variables totales encontradas en los boletos son, en orden descendente, de una muestra de 3 combinaciones encontradas en los diseños, son:

  1. Nombre de empresa 100%
  2. Pie de imprenta 100%
  3. Ilustración 100%
  4. Recorrido 67%
  5. Timbre 67%
  6. Tarifa 33%

El 33% de los boletos analizados posee 5, 6 y 3 elementos respectivamente.

1.6 Ona

La lista de elementos o variables totales encontradas en los boletos son, en orden descendente, de una muestra de 8 combinaciones encontradas en los diseños, son:

  1. Pie de imprenta 88%
  2. Ilustración 75%
  3. Nombre empresa 75%
  4. Tarifa 50%
  5. Mensaje frontal 25%
  6. Datos bus 25%
  7. Precio 25%
  8. Isologo 13%
  9. Trama 13%
  10. Inspector 13%

El 50% de los boletos tienen 4 elementos, y 25% posee 3 y 5 variables respectivamente.

1.7 Rocamar

La lista de elementos o variables totales encontradas en los boletos son, en orden descendente, de una muestra de 2 ejemplares, son:

  1. Tarifa 100%
  2. Nombre empresa 100%
  3. Pie de imprenta 100%
  4. Recorrido 50%
  5. Ilustración 50%
  6. Mensaje frontal 50%

El 50% posee 4 y 5 elementos, respectivamente.

1.8 Verdemar

La lista de elementos o variables totales encontradas en los boletos son, en orden descendente, de una muestra de 8 ejemplares, son:

  1. Isologo 100%
  2. Trama 100%
  3. Tarifa 88%
  4. Pie de imprenta 88%
  5. Mensaje frontal 25%
  6. Datos bus 25%
  7. Mensaje inverso 25%
  8. Recorrido 13%
  9. Línea 13%
  10. Precio 13%

El 63 % de los boletos posee 5 elementos. El 25% posee 4 elementos, y el 13%, 6 elementos.

1.9 Trolebuses

La lista de elementos o variables totales encontradas en los boletos son, en orden descendente, de una muestra de 5 ejemplares, son:

  1. Ilustración 100%
  2. Pie de Imprenta 100%
  3. Tarifa 67%
  4. Recorrido 67%
  5. Nombre empresa 67%
  6. Datos bus 67%
  7. Isotipo 60%
  8. Mensaje frontal 60%
  9. Inspector 60%
  10. Precio 40%
  11. Trama 20%

El 40% de los boletos posee 9 elementos. 20% poseen 10 7 y 3 respectivamente

1.10 Top Tur

La lista de elementos o variables totales encontradas en los boletos son, en orden descendente, de una muestra de 6 ejemplares, son:

  1. Tarifa 100%
  2. Isologo 100%
  3. Pie imprenta 100%
  4. Mensaje frontal 100%
  5. Mensaje inverso
  6. Trama 33%
  7. Ilustración 33%
  8. Recorrido 17%

El 33% de los boletos posee entre 6 y 5 elementos respectivamente. El 17 posee 7 y 4 respectivamente.

Estudio total

La lista de elementos o variables totales encontradas en los boletos son, en orden descendente, de una muestra de 83 ejemplares, son:

  1. Código de serie 100%
  2. Pie de imprenta 96%
  3. Tarifa 67%
  4. Isologo 58%
  5. Nombre empresa 49%
  6. Ilustración 49%
  7. Mensaje frontal 30%
  8. Recorrido 27%
  9. Trama 27%
  10. Datos bus 24%
  11. Inspector 22%
  12. Mensaje inverso 20%
  13. Precio 16%
  14. Línea 11%
  15. Tarifa retiro 5%
  16. Recorrido retiro 4%
  17. Pie de ilustración 4%
  18. Isotipo 4%
  19. Fotografía 3%
  20. Timbre 3%
  21. Nombre empresa retiro 3%
  22. Pie imprenta retiro 3%
  23. Detalle tarifa 1%
  24. Código de barra 1%
  25. Precio retiro 1%

El 35% de los boletos posee 5 elementos. El 28% posee 4. El 17% posee 3. El 8% posee 3. El 5% posee 7. El 4% posee 9. El 2% posee 10. El 1% posee 8 elementos.

Tabla con los resultados aquí

Análisis de los elementos

Pie de imprenta

Pie de imprenta: Expresión del nombre de la imprenta o editorial y del lugar y año de impresión de un libro, revista u otra publicación, que suele ir al pie de la portada o de la contraportada.

Las imprentas presentes en los boletos pertenecientes a la comuna de Valparaíso estudiados son:

  1. Casa de Moneda
  2. Roensa S.A
  3. Impresores 27
  4. Jormar
  5. J. Mora
  6. 2 Reinas

Los usos que hacen las empresas de las imprentas son las siguientes:

1. Central Placeres:

  • Casa de moneda
  • Impresores 27
  • Jormar
  • J.Mora

2. Cerro Barón:

  • Roensa S.A
  • J.Mora

3. Congreso

  • Casa de moneda
  • Jormar
  • J. Mora

4. Gran Valparaíso

  • Impresores 27
  • 2 Reinas

5. La Torre

  • Jormar

6. Ona

  • Casa de moneda
  • Jormar

7. Rocamar

  • Jormar

8. Verdemar

  • Casa de moneda
  • Jormar
  • J. Mora

9. Trolebuses

  • Casa de moneda
  • 2 Reinas

10. Top Tur

  • J. Mora

Tarifas

Las tarifas que presentan los boletos se dividen en:

  1. Directo (tramo intercomunal)
  2. Local (tramo dentro de la misma comuna)
  3. Plan Cerro (tramo cerro)
  4. Escolar (precio estandarizado)
  5. Específico (tramo intermedio entre local y directo)
  6. Nocturno (precio de tarifa nocturna)
  7. Festivos (precio de tarifa en días festivos)

Boletos de empresas según imprenta

Isologos

Los boletos con isologos encontrados y sus respectivas variaciones son los siguientes:

Referencias

  1. El boleto de Transporte Público en la Ciudad de Santiago de Chile: Elemento portador de Identidad y Cultura Popular. Carola Márquez Aguirre, Santiago, julio 2009. Tesis Escuela de Diseño, Facultad de Arquitectura y Urbanismo, Universidad de Chile. Issuu
  2. Los sistemas de transporte público en Santiago Memoria Chilena, Biblioteca Nacional de Chile
  3. El boleto de Transporte Público en la Ciudad de Santiago de Chile: Elemento portador de Identidad y Cultura Popular. Carola Márquez Aguirre, Santiago, julio 2009. Tesis Escuela de Diseño, Facultad de Arquitectura y Urbanismo, Universidad de Chile.Repositorio Universidad de chile
  4. "Exíjalo y consérvelo" Dibam y Centro Nacional de la Cultura y las Artes
  5. "Microfichas" Redalyc