Diseño como interpelación: Dispositivo etnográfico de la Visión Aviar
| Título | Proyecto de título 1 - Carla Béjares |
|---|---|
| Tipo de Proyecto | Proyecto de Titulación |
| Período | 2025-2026 |
| Asignatura | Taller de Título |
| Del Curso | Interacción Material Territorial 2° semestre 2025 |
| Carreras | Diseño |
| Alumno(s) | Carla Bejares |
| Profesor | Daniela Salgado, Leonardo Aravena |
Agradecimientos
Este proyecto se desarrolló en el marco del proyecto FONDECYT Regular N° 1252155 "Geografías Animales Decoloniales del Sur: Trayectorias Multiespecie a través de Los Andes en el contexto del cambio ambiental", liderado por el profesor Pablo Mansilla Quiñones. Se agradece el apoyo de este proyecto en el desarrollo, difusión y exhibición del trabajo de título.
Etnografías Multiespecie en el Antropoceno
Desglose de conceptos clave
El Antropoceno
El Antropoceno es el término utilizado para designar la época geológica actual, caracterizada por el impacto significativo y a escala planetaria de las actividades humanas. Combina las raíces griegas anthropos (humano) y kainos (nuevo), significando “la nueva era del humano”. Describe el momento en que nuestra especie se ha convertido en un factor geológico, capaz de alterar el clima, la atmósfera, los océanos y la biodiversidad.
Concepto y origen
Popularizado por el químico Paul Crutzen y el biólogo Eugene Stoermer en el año 2000.
No está oficialmente reconocido como época geológica por la IUGS (Unión Internacional de Ciencias Geológicas) , y existe debate sobre su inicio: algunos lo ubican en la Revolución Industrial, otros en la colonización global, el sedentarismo o incluso la primera detonación atómica (1945). La “gran aceleración” de mediados del siglo XX intensificó la producción, el consumo, el crecimiento demográfico y la urbanización, dejando una huella visible en el registro geológico. Hoy, la masa de los objetos fabricados por humanos supera la biomasa viva del planeta. Ejemplo: la masa de plásticos producidos duplica la masa de todos los animales.
¿Antropoceno o Antropocentrismo?
- Antropoceno: describe un fenómeno material y geológico.
- Antropocentrismo: es una postura filosófica que coloca al ser humano como centro y medida de todas las cosas, atribuyéndole un valor superior.
Aunque relacionados, no son sinónimos: el Antropoceno describe hechos, el antropocentrismo explica una forma de pensar que favorece esos hechos.
Impactos característicos
- Quema de combustibles fósiles y cambio climático.
- Deforestación y agricultura intensiva con pérdida acelerada de biodiversidad.
- Acidificación de los océanos por absorción de CO₂.
- Transformaciones en el ciclo del agua mediante represas y desvíos de ríos.
- Acumulación de residuos no biodegradables, como plásticos.
Debate y perspectivas
Algunos científicos y filósofos proponen otros términos: Capitaloceno (centrado en la economía global), Chthuluceno o Multiespecies (enfatizando la interdependencia entre formas de vida).
Más allá de su reconocimiento formal, el concepto de Antropoceno sigue siendo clave para entender el alcance del impacto humano y plantear soluciones críticas y creativas.
Etnografía y Etnografía Multiespecie
La etnografía es un método de investigación cualitativa que estudia culturas o grupos sociales mediante observación participante, entrevistas y análisis cultural, buscando describir en detalle cómo las personas viven, interactúan y dan sentido a su mundo.
Características principales:
- Observación participante: el investigador se involucra en la vida cotidiana del grupo.
- Entrevistas y relatos: se obtienen perspectivas internas y experiencias.
- Análisis cultural: identifica patrones y significados.
- Descripción profunda: evita generalizaciones y refleja la complejidad del contexto.
Usos:
La etnografía es un método que permite comprender culturas y modos de organización social, resolver problemas sociales desde su raíz cultural y diseñar intervenciones o artefactos ajustados a contextos reales. La etnografía multiespecie amplía este enfoque al incluir a los no-humanos como agentes activos, buscando entender cómo se entrelazan las vidas humanas con las de otras especies y ecosistemas. Este método permite investigar los “modos de conocer de los animales” y otras formas de organización vital, ofreciendo bases sólidas para el diseño de herramientas que faciliten la mediación y el análisis de estas relaciones complejas.
Lo multiespecie
El término multiespecie describe cualquier contexto que involucra la interacción de diferentes especies dentro de un mismo sistema (animales, plantas, hongos, microorganismos e incluso entidades no vivas como artefactos tecnológicos).
Aplicaciones: en arte contemporáneo, para fomentar empatía y crítica ecológica; en sociología, para analizar las familias multiespecie (cohabitación humano-animal).
Reflexión crítica: invita a abandonar la idea de que los humanos somos entidades aisladas y reconocer que somos parte de una red de interdependencias vivas y no vivas.
Reflexiones clave: hacia una crítica multiespecie
El problema de la humanización
El diseño multiespecie no debe caer en la trampa de humanizar a los animales. Reconocerlos en su propia naturaleza significa entenderlos como agentes sintientes con lógicas propias. Un gato no es un humano en miniatura: es un felino con necesidades específicas. Un puma en la ciudad o un cóndor en una ventana no necesariamente “resisten en su territorio”: más bien, nos interpelan sobre cómo hemos invadido y transformado sus hábitats.
“¿Problema de quién?”
Cuestionar la idea de “problema” es esencial: Los castores que tapan ríos no tienen un “problema” ellos; somos nosotros quienes lo definimos así según nuestra infraestructura. La “caca de perro” en las calles no se resuelve solo con más basureros: revela una relación disfuncional entre humanos, mascotas y espacio público. El diseño no debe imitar la naturaleza, sino crear herramientas críticas que nos permitan acceder a lógicas que nos son ajenas.
Propósito del diseño
El proyecto no busca ofrecer soluciones finales, sino construir una postura crítica sobre el diseño en el contexto multiespecie, el diseño no debe imitar la naturaleza, sino crear herramientas críticas que nos permitan acceder a lógicas que nos son ajenas.:
¿Por qué diseñar para lo multiespecie si soy humano y cualquier cosa que haga será humanizada?
La paradoja nos obliga a pensar diferente, a buscar “aprietos interesantes” que nos revelen algo nuevo.
El diseño en este marco no pretende mejorar paternalistamente la vida de otros seres, sino crear artefactos de análisis y mediación que nos permitan comprender la compleja red de afectaciones del Antropoceno.
Se puede decir que este proyecto explora la intersección del diseño y la investigación para abordar la crisis ambiental del Antropoceno. El objetivo es crear elementos materiales y artefactos de mediación que faciliten nuevas formas de conocimiento multiespecie, donde lo humano dialogue con lo no-humano (animales, plantas, ecosistemas, microorganismos, incluso artefactos tecnológicos).
La idea es ir más allá de la visión antropocéntrica y generar una crítica profunda al sistema ambiental, preguntándonos cómo el diseño puede acortar la brecha y permitirnos comprender los "modos de ser" de otras especies, abordando problemas complejos desde perspectivas no convencionales.
Surgen preguntas esenciales:
- ¿Cómo los artefactos nos permiten mediar la relación con comunidades no-humanas?
- ¿Podemos comprender los modos de conocer de los animales y cuestionar cómo cambiamos nosotros al intentarlo?
- ¿Qué problemas emergen si observamos el mundo desde la perspectiva de otra especie?
- ¿Podemos diseñar ciudades que sean legibles para los pájaros?
- ¿Artefactos que traduzcan el estrés de un árbol en señales perceptibles para nosotros?
- ¿Experiencias que nos hagan sentir, aunque sea por un instante, la perspectiva de un río o de un insecto?
Problemáticas desde una mirada multiespecie en el Antropoceno
Explorar las problemáticas del territorio desde el enfoque del diseño multiespecie no significa buscar soluciones inmediatas, sino cuestionar profundamente nuestras interpretaciones sobre el territorio, la agencia de otras especies y la lógica de lo “ambiental”.
¿Cómo intersectan el diseño y el problema?
Como humanos (y especialmente como diseñadores) tendemos a mirar el mundo desde una visión antropocéntrica. Pensamos primero en términos humanos, como si nuestro bienestar fuera la única medida de lo que funciona. Trabajar desde lo relacional, tensionando esa mirada humana con la lógica de lo no humano, implica despojarnos de este enfoque centrado exclusivamente en nuestra especie.
Podemos imaginar artefactos, plataformas o experiencias que no representen únicamente la perspectiva humana, sino que abran espacio para la agencia de otras especies. Reconocer a lo no humano como agente sintiente exige no caer en la trampa de la humanización: no se trata de atribuirles cualidades humanas, sino de respetar su propia naturaleza y sus formas de habitar el mundo.
Los pumas, zorros o serpientes no resisten pasivamente nuestras acciones. Habitan, se mueven y se entrelazan con los territorios que también nos pertenecen. Muchos de sus desplazamientos ocurren porque somos nosotros quienes invadimos o desconfiguramos sus hábitats.
¿De quién es realmente el problema?
Al hablar de “problemáticas” debemos preguntarnos: ¿el problema lo es desde la perspectiva humana o responde a otra lógica?
Por ejemplo:
¿Los castores que cortan árboles y tapan ríos son un problema para ellos, o para nuestra infraestructura que no considera procesos naturales?
¿La caca de perros en espacios públicos es un problema de los perros, o de nuestra forma de habitar y gestionar espacios compartidos?
Estas preguntas revelan que, a menudo, lo que nos molesta como especie humana no coincide con lo que verdaderamente afecta a los ecosistemas.
En algunos lugares, se han instalado campos con vacas muertas para evitar que los cóndores sobrevuelen ciertos sectores. Esta “barrera natural” es en realidad una solución antropocentrada que busca controlar el comportamiento del cóndor sin dialogar con su lógica ecológica. Situaciones así nos invitan a cuestionar cómo definimos lo “natural” y cómo intervenimos en los territorios.
Si diseñamos desde la abstracción crítica, un objeto o propuesta “útil” no debe imitar la forma humana. Pero entonces, ¿por qué diseñar para lo multiespecie si inevitablemente será un acto humano?
Diseñar en este marco no significa resolver paternalmente la vida de otras especies. Implica aceptar la paradoja: como humanos, inevitablemente “humanizamos”. Sin embargo, el diseño multiespecie emerge como herramienta de análisis, como un medio para explorar interdependencias, tensiones, límites y conflictos del Antropoceno.
Algunos ejemplos concretos lo ilustran:
¿Pumas apareciendo en zonas urbanas son un problema de seguridad humana o un síntoma del desplazamiento territorial?
¿Cóndores en techos de casas son una invasión o reflejo de la contracción de su hábitat?
¿Serpientes en áreas residenciales son un peligro o consecuencia de nuestra expansión?
¿Estamos leyendo mal las señales? ¿Cuál es el verdadero escenario de conflicto?
El libro Vivir en y contra el Antropoceno profundiza este debate desde una mirada latinoamericana crítica, cruzando historia, ciencia, cultura y alternativas transformadoras. Sus autores presentan el Antropoceno no solo como una época geológica dominada por los humanos, sino como un puente capaz de desafiar la separación entre sociedad y naturaleza, proponiendo alternativas más justas y sostenibles.
El texto se organiza en tres ejes:
- Epistemología: cuestiona cómo conocemos y pensamos el Antropoceno desde América Latina, desafiando el paradigma moderno y su pensamiento extractivista.
- Dimensiones materiales: explora causas sociohistóricas como la modernización agrícola, la expansión urbana y la industrialización.
- Alternativas: propone revalorizar prácticas bioculturales e imaginarios indígenas, así como nuevos modelos de producción y consumo ecocéntricos.
El libro enfatiza la justicia social y ambiental, y critica la lógica extractivista que domina Latinoamérica. Esta mirada me resulta relevante porque ofrece un marco filosófico y político sólido para diseñar no desde la resiliencia humana, sino desde redes vitales sostenibles y justas donde otras especies tengan voz propia.
Epistemologías: ¿cómo conocemos el Antropoceno?
Las etnografías multiespecie no buscan solo recopilar datos, sino cuestionar desde qué punto de vista se producen.
¿Cómo conoce un puma su territorio?
¿Qué significa cruzar una carretera para un agente sintiente no humano?
Quizás el desafío sea diseñar un artefacto o plataforma que no traduzca la experiencia animal a la humana, sino que haga visible su propia lógica. ¿Podemos aprender a ver como ellos en vez de verlos como “problema”?
Dimensiones materiales: impactos reales del Antropoceno
Las carreteras, la tala de araucarias, las represas y la fragmentación de corredores biológicos son manifestaciones físicas de este tiempo geológico. En Melipeuco y Lonquimay, la tala, la infraestructura turística y la presión inmobiliaria han desplazado pumas y cóndores hacia zonas urbanas, evidenciando la pérdida de hábitat.
¿La presencia de estos animales en ciudades es un problema para ellos o para nosotros?
Capitaloceno: el sistema que nos atraviesa
El Antropoceno es denso porque nombra un tiempo moldeado por la mano humana, pero dentro de él aparece el Capitaloceno, un modo de vivir dominado por un sistema que nos impone la compra y el consumo como forma de supervivencia.
Como especie, actuamos desde nuestra propia lógica de subsistencia (igual que cualquier otro ser vivo), pero lo hacemos en un marco capitalista que excede nuestro propio control. Esta visión no busca ser subjetiva, sino mostrar cómo este sistema humaniza y domestica todo lo que toca, reconfigurando la vida multiespecie.
Aquí resuena lo que plantea el libro "Ensamblajes multiespecies en el Antropoceno" : la forma es el medio a través del cual interactuamos humanos y no humanos. La infraestructura humana también es una forma material con efectos salvajes, no previstos por quienes la diseñan.
Un camino pavimentado que corta un manglar puede destruir el ecosistema al alterar el flujo de agua salada, sin que ese haya sido el objetivo original de la obra. Así, las formas nunca son neutrales ni benignas.
Simbiosis e interdependencia
La simbiosis revela que todas las especies (incluidos los hongos) son compañeras de otras especies. Sin embargo, mientras intentamos “conservar” la biodiversidad en bancos genéticos, destruimos los paisajes donde estas relaciones multiespecie ocurren de manera real.
Los hongos, por ejemplo, muestran la condición humana: algunos han sido domesticados para producir enzimas industriales, mientras que otros, como los champiñones comunes, apenas han cambiado. Su papel en la regeneración de ecosistemas subraya que la interdependencia no es una excepción, sino la regla.
Si reconocemos este parentesco con otros organismos, ¿por qué forzamos a las especies a vivir bajo nuestros estándares en lugar de aceptar sus modos de vida propios?
Preguntas para diseñar desde lo multiespecie
¿Cómo reconozco a otros seres sin humanizarlos, viéndolos como agentes reales?
¿De quién es realmente el problema? ¿Estamos respondiendo a conflictos humanos o a tensiones ecológicas verdaderas?
¿Hasta dónde puedo diseñar sin imponer una mirada paternalista?
¿Podemos crear artefactos que nos enseñen a ver como ellos en vez de verlos como obstáculos?
Diseño Especulativo
La exploración del libro Speculative Everything de Anthony Dunne y Fiona Raby nos invita a formular una pregunta provocativa y simple: ¿qué pasaría si…?. No se trata solo de imaginar futuros tecnológicos brillantes, sino de abrir grietas en el presente, incomodar lo que damos por sentado y ensayar mundos posibles.
El diseño crítico y especulativo inspira a emprendedores, líderes de producto y diseñadores a desafiar el presente, no a aceptarlo como inmutable.
Ejemplos que ilustran este enfoque
- Diseño gráfico: el proyecto Fast State de Metahaven usa el lenguaje visual corporativo para criticar la disolución de fronteras entre consumismo y ciudadanía. ¿Qué pasaría si un diseñador UX tomara esta estrategia? Podría crear una interfaz que nos obligue a cuestionar cómo las redes sociales moldean nuestra identidad.
- Diseño de Vestuario: en los años 60, los trajes futuristas desafiaban límites estéticos y abrían nuevos imaginarios. ¿Qué estéticas podrían hoy empujarnos a repensar los cánones de la industria? El diseño conceptual no siempre mira al futuro; a veces basta con volver a mirar el presente con otros ojos.
- Slowcar: una silla de oficina motorizada dentro de una burbuja transparente. No busca predecir el futuro del transporte, sino ironizar sobre nuestra obsesión con la velocidad urbana. ¿De verdad queremos vivir así? Un UX designer, en lugar de diseñar apps que promuevan la prisa, podría crear experiencias que incentiven la calma y la atención plena.
Restaurante solar: cocinar con el sol reinventa la experiencia gastronómica y nos obliga a sincronizarnos con los ritmos naturales. Imagina una app de reservas que, además de mostrar menú y ubicación, indique la disponibilidad de luz solar para vivir una experiencia única.
Conclusiones iniciales
El diseño especulativo no siempre busca resolver problemas dentro del sistema. A veces su objetivo es más radical: cuestionar el sistema mismo. Es un llamado a repensar nuestros valores y abrir posibilidades alternativas.
El diseño crítico va un paso más allá del diseño funcional: usa propuestas provocativas para examinar el papel de la tecnología en nuestras vidas. Plantea escenarios “qué pasaría si”, donde lo importante no es predecir, sino especular y provocar.
Ejemplos:
Un reloj estadístico que muestra en tiempo real muertes por modo de transporte, recordándonos la fragilidad de la vida.
Una tecnología que lee emociones y las analiza constantemente, con un resultado inquietante: un comentario humorístico pero perturbador sobre vigilancia y manipulación.
¿Y si una app de citas midiera compatibilidad emocional en lugar de fotos y perfiles?
Más allá de la utilidad
El diseño crítico no busca ser negativo o cínico, sino generar debate y conciencia. Recurre a la sátira y la ironía como recursos para involucrar al público de forma constructiva. No se trata de crear distopías estériles, sino también de imaginar futuros esperanzadores: las microutopías, pequeños experimentos de vida y convivencia que pueden abrir caminos más amplios.
Aquí emergen preguntas clave:
¿Qué valores estamos incorporando en nuestros productos?
¿Cuáles son las consecuencias no deseadas de nuestros diseños?
¿Cómo podemos diseñar no solo para la eficiencia o la rentabilidad, sino para un mundo mejor?
Imaginación y futuro
El libro nos recuerda que el futuro no es algo que simplemente nos sucede: es algo que creamos. El diseño especulativo nos da herramientas para ser arquitectos de nuestro propio destino.
La imaginación aquí es fundamental: especular no es predecir, sino despejar espacio para el pensamiento crítico. Las especulaciones se vuelven catalizadores para redefinir nuestra relación con la realidad, creando escenarios ficticios pero provocadores, que nos permiten cuestionar el presente.
Stuart Candy lo ilustra con su diagrama de conos del futuro:
- Lo probable: donde suelen moverse los diseñadores.
- Lo plausible: aquello que podría pasar.
- Lo posible: territorios aún inexplorados.
El diseño especulativo nos invita a movernos más allá de lo probable, a experimentar con lo posible.
Reflexiones
Soñar es un acto político. Los sueños alimentan la industria del entretenimiento, pero también pueden impulsar esperanzas colectivas. A veces es más fácil imaginar el fin del mundo que el fin del capitalismo, pero el diseño especulativo abre un espacio para soñar otros futuros.
El reto es entonces preguntarnos:
¿Qué papel puede jugar el diseño en medio de la crisis climática, la sobrepoblación y la escasez de agua?
¿Cómo creamos experiencias sensoriales e inmersivas que hagan tangible lo que especulamos?
Si pudiéramos diseñar nuestra propia microutopía, ¿qué valores encarnaría?
El diseño especulativo nos recuerda que imaginar ya es un acto transformador. Que el futuro no es solo destino: es construcción compartida.
El Diseño como Interpelación
A continuación, se presenta un análisis y reflexión sobre el enfoque multiespecie desde una perspectiva situada en el Sur Global, basándose en el Dossiê "Futuros em disputa: abordagens teórico-metodológicas sobre o porvir nas periferias do Sul Global" (Vargas García y Varela Trejo, 2024).
Un Grito del Sur Global
Hace poco más de diez años, la academia antropológica del Norte global bautizó con el nombre de “multiespecie” un modo de estudio y escritura que descentra lo humano y presta atención a la fuerza sociocultural y afectiva de múltiples cuerpos y materialidades en la composición del “cuerpo” social y cultural. No obstante, esto ha formado parte constitutiva de muchos pueblos del Sur Global, cuya experiencia histórica, situada y encarnada da cuenta de epistemologías y modos de vida borrados por el sistema moderno racista colonial.
Estos pueblos han sabido reconocer y nombrar nuestra condición frágil y precaria, que necesita de otros seres para hacerse posible en íntima afectación, interdependencia y en una supervivencia colaborativa. Por lo que "multiespecie" no es tan solo una palabra más para llamar al intricado o enredado espacio de relaciones que dan forma y contenido a aquello que llamamos sociedad, cultura o naturaleza. En tiempos de Antropoceno, una era de aniquilación de la vida bombeada por el capitalismo y el especismo, es necesario reconocer nuestras conexiones vitales con múltiples cuerpos (humanos, animales, vegetales, minerales) para plantear políticas de colaboración y de interdependencia.
Especismo: El Problema Fundamental
El especismo es la discriminación hacia otros seres vivos, basada en la creencia de que la especie humana es superior y que, por lo tanto, los animales no humanos tienen menos derechos morales. Este prejuicio se manifiesta al ignorar el sufrimiento y los intereses de los animales solo por no pertenecer a la especie humana, de manera similar al racismo o el sexismo. El especismo está arraigado en la sociedad, justificando la explotación de animales en la alimentación, el trabajo, la investigación y el entretenimiento.
Entonces, ¿cómo podemos hacer notar o reconocer este especismo a partir del diseño? La interacción puede entenderse como el acto que se ejerce recíprocamente entre dos o más objetos, personas, agentes, fuerzas o funciones. Un objeto podría tener como objetivo lograr una acción o resultado mutuo entre dos o más entes. Tomando en cuenta el diseño crítico y especulativo, se podría diseñar algo que corte esta brecha del especismo, de manera incómoda, para generar conciencia en las personas que habitan en el Antropoceno. Esto se convierte en una investigación sobre el diseño y para el diseño, donde se busca una problemática para generar cruces entre el diseño crítico y las problemáticas multiespecie en el Antropoceno a partir de una etnografía.
Futuros Plurales y Narrativas Alternativas
Para Berenice Vargas y David Varela, en tiempos de Antropoceno, es posible imaginar y disputar futuros desde y en América del Sur, a partir de "gramáticas multiespecie de lo animado" como alternativa a esta época de ruinas. Los autores simpatizan incluso con términos menos populares para continuar aquí (Cththuluceno, Plantacionoceno, Tecnoceno, Cementoceno).
Si el Antropoceno se entiende como una era de aniquilación de la vida, donde la humanidad consume a los seres como recurso, "colaborar/cooperar para sobrevivir se vuelve un modo de embate fundamental." (Vargas y Varela, 2024). Uno de los objetivos es invitar a pensar que lo que la academia llama multiespecie es solo otra manera de nombrar fenómenos, prácticas y saberes relacionales que han resistido los embates del neoliberalismo moderno-colonial; modos de relacionalidad con los que podemos especular e imaginar, de cara al Antropoceno, relatos alternativos de futuro, "utopías concretas" (Louçã, 2017, 2019). Esta idea de "especular de cara al Antropoceno" es central para el proyecto.
Multiespecie: Una Relacionalidad Constitutiva
El enfoque multiespecie es un giro sobre la representación de alteridades más-que-humanas, preguntándose sobre la interdependencia para la reproducción sociocultural. Los animales, plantas, hongos y otras existencias pasan a un primer plano en las etnografías, con vidas y biografías políticas legibles. Se sustraen de la zoé (el mero hecho de estar vivo) para integrarlos a la bios (vidas cualificadas para la vida política y comunitaria).
Este es un nuevo género de investigación con presupuestos epistemológicos y filosóficos de corte posthumanista y postdualista (Smart y Smart, 2017), más inclusivo, que aborda las maneras en que hemos sido más que humanos a lo largo de la historia.
Para Vargas y Varela, la etnografía multiespecie no es el imperio humano, sino las formaciones-de-vida contingentes que se enmarañan en la construcción de mundos policéntricos. "La fórmula analítica y de comprensión no puede reducirse a la suma de las partes [...], sino que debe reconocerse que nada preexiste a sus relaciones: nos formamos en entramados constitutivos de sentido, en tanto seres y cuerpos abiertos, afectantes y afectados" (Varela Trejo, 2024).
Desde nuestro punto de vista, el proyecto multiespecie no es solo un método etnográfico para capturar datos, sino un posicionamiento epistémico para el estudio de la fragilidad de la vida. El proyecto busca cortar brechas y acercarse a realidades de manera etnográfica, a partir del diseño.
Desafíos y Reflexiones Personales
Es necesario pensar en clave descolonial, ya que los tintes globalizantes del Antropo-capitaloceno borran otras perspectivas y conocimientos locales. Este concepto impone un único y apocalíptico futuro que vuelve responsables a todos por igual. Con el diseño, podríamos evitar que se borren estas "gramáticas más vivas".
Si el Antropo-capitaloceno es una era experta en la fabricación de ausencias, necesitamos "contar otros relatos para 'postergar el fin del mundo' para 'seguir con el problema'" (Haraway, 2019).
Me pregunto si la problemática real del Antropoceno parte del anthropos.
¿Cómo sería un planeta ideal sin nosotros? ¿Es que realmente si se genera conciencia podemos cambiar el mundo? O, ¿simplemente debemos aceptar nuestra condición y situación, viviendo en esta era del Antropoceno y poder hacer conciencia? ¿Para qué quiero esto?
Estas problemáticas en el Antropoceno nos afectan día a día, no solo por la conciencia animal, sino por nuestro propio bienestar y el de las generaciones futuras. Es por esto que hay que diseñar, para vivir con la conciencia de reconocer nuestro modo de vida sin olvidar que somos habitantes del mismo planeta, y que yo, como humano, no tengo por qué decidir por el otro.
Tal vez nuestra salud mental y la salud del planeta mejorarían si lo cuidamos. Porque se sabe que la vida en la Tierra se puede ir acabando. Nosotros, como humanos, no sabemos vivir; solo consumimos. Es una cadena que tal vez inició con una necesidad, pero se fue excediendo, afectando nuestro hábitat. Nos hemos aprovechado de especies no-humanas que no hablan y, para nuestra época, "no sentían", aunque ya hay estudios que demuestran que todo ser siente.
Se entiende que a partir del diseño no podemos solucionar todo, pero sí podemos generar preguntas incómodas que inviten a la reflexión y a generar conciencia.
Conclusiones
El Antropo-capitaloceno es una mezcla chocante y monstruosa que produce fantasmas, perturbaciones y futuros desoladores. Este es nuestro presente, desde el cual podemos ficcionar porvenires que ratifican lo que ya existe y que disputamos: una justicia multiespecie, polifónica, fundada en los afectos, en las posibilidades de los cuerpos, en la potencia de la vulnerabilidad compartida. Tal vez no es "postergar nuestro fin y el de las demás refugiadas de su especie", que puede ser una invitación para quienes, con su sensibilidad hacia la vida, se atreven a plantear investigaciones sobre los futuros multiespecie que aguardan en alguna cueva, cielo, humedal o depósito de basura.
Diseño como Acto de Interpelación: La Visión Aviar
En esta etapa del proyecto busca llevar la teoría a la práctica, entendiendo el diseño como un acto de interpelación en el contexto del Antropoceno. El objetivo no es resolver un problema funcional, sino crear un diálogo y un puente de comprensión entre la experiencia humana y la de otros seres vivos. Reconocemos que es difícil salir de la lógica antropocéntrica, pero nuestro trabajo se enfoca en explorar sus límites y potenciar el diálogo a través de una propuesta de diseño especulativo.
La pregunta que guía esta fase es:
¿Cómo la comprensión de la visión multiespecie nos permite adentrarnos en fenómenos ópticos de las aves, y adquirir una aproximación al habitar de un modo que no es el nuestro?
Esta pregunta articula la intención de usar la visión y la movilidad de un cóndor andino como una herramienta etnográfica. El diseño se convierte en un método para traducir y explorar la percepción de otro ser, alejándonos de nuestra propia perspectiva. Esto nos permite cuestionar nuestra realidad y los sistemas que la definen, como el especismo que nos hace creer que el mundo nos pertenece.
Ejes de la Investigación
El proyecto se sitúa en la intersección de varias esferas de conocimiento, lo que le otorga un carácter multidisciplinario y una base conceptual sólida. Estas áreas de estudio se entrecruzan y se nutren mutuamente para dar forma al proyecto:
- Diseño Crítico y Especulativo: El diseño no es una solución, sino una provocación. Usamos el diseño para crear artefactos que cuestionan el status quo y generan debate en lugar de ofrecer productos de consumo.
- Etnografía Multiespecie: Un método para estudiar la relacionalidad constitutiva entre lo humano y lo no-humano. Reconocemos la agencia de otras especies y nos esforzamos por comprender sus modos de vida, sus "gramáticas".
- Antropoceno: El macro-problema que busca interpelar nuestra lógica de dominio sobre otras especies, y que nos obliga a reconocer la urgencia de repensar nuestro rol en el planeta.
- Experiencia Personal: Mi intención de cuidado animal y la forma en que este tema me interpela y me hace sentido a nivel personal. Es esta conexión la que da el impulso para explorar la fragilidad de la vida y nuestra responsabilidad en ella.
Propuesta de Exploración: La Visión del Cóndor
Para llevar a cabo nuestra exploración del diseño como interpelación, se ha elegido al Cóndor Andino como el "ser-actante" central del estudio. Su elección no es arbitraria; está profundamente relacionada las problemáticas y conceptos que se han investigado. La visión y la movilidad del cóndor representan una perspectiva radicalmente diferente a la nuestra, ofreciendo un punto de partida tangible para una etnografía multiespecie.
¿Por qué el Cóndor?
Símbolo y Geografía
El cóndor es un ícono de los Andes, un territorio que es central para el pensamiento decolonial en América del Sur. Su vuelo monumental sobre las cumbres, cañones y valles chilenos lo convierte en un observador privilegiado de un paisaje que nosotros, desde la tierra, solo vemos de forma fragmentada. El cóndor, al sobrevolar, no ve fronteras políticas ni divisiones de propiedad; ve un ecosistema interconectado.
Problemas y Amenazas
La vida del cóndor está directamente interpelada por las problemáticas del Antropoceno. Su existencia se ve amenazada por:
- Envenenamiento: A menudo consumen carroña de animales que han sido envenenados para controlar depredadores (como pumas o zorros), una práctica que revela nuestra lógica de dominación sobre el ecosistema.
- Reducción de su hábitat: El avance de la minería, la infraestructura y la urbanización fragmenta sus territorios, obligándolos a modificar sus rutas de vuelo y buscar alimento en zonas peligrosas.
- "Especismo rapaz": Nuestra indiferencia hacia la vida de un carroñero, un ser que limpia el ecosistema, es una manifestación clara del especismo. Nuestra lógica valora a los animales que nos son "útiles" o "bonitos", y desprecia a aquellos que no lo son.
La Visión como Herramienta Etnográfica
Al investigar la visión del cóndor, no estamos solo estudiando biología. Estamos usando su perspectiva para traducir y explorar las problemáticas del territorio. Su visión monocular (que capta la inmensidad del paisaje) y binocular (que enfoca un pequeño punto a kilómetros de distancia) nos permite abstraer elementos visuales para hacer visibles las amenazas y las redes de interdependencia que, desde nuestra lógica humana, son invisibles. Es un método para adentrarnos en la geografía animal y comprender cómo el cóndor habita su mundo.
Fenómenos Ópticos y Percepción Aviar
Para comprender la visión de las aves, se investigarán los fenómenos ópticos que les permiten percibir el mundo de manera única. Esto incluye su visión monocular, que les brinda un campo de visión amplio para detectar amenazas, y su visión binocular, sumamente precisa para el enfoque a larga distancia. Además, se explorará su capacidad para percibir la luz ultravioleta (UV), que para los humanos es invisible, permitiéndoles ver patrones y señales en el entorno que nosotros no podemos.
Abstracción de Elementos Visuales
A partir de esta comprensión, buscaremos abstraer elementos visuales para representarlos en un dispositivo. Las categorías de abstracción podrían incluir:
- La Fragilidad de la Vida: Zonas de riesgo, como basurales o minas, que para el cóndor representan un peligro mortal. El dispositivo podría hacer visibles estas amenazas invisibles desde el suelo.
- Redes de Interdependencia: Patrones que revelan la conexión entre la flora, la fauna y el agua, elementos vitales para la supervivencia del ecosistema. Desde la altura, el cóndor percibe una red de relaciones que a nosotros se nos escapa.
- La Huella Humana: La infraestructura, la deforestación y la contaminación vistas no como objetos funcionales, sino como barreras que fragmentan el hábitat y alteran las rutas de vida de los animales.
Posibilidades y Oportunidades
Para materializar esta exploración, se considerarán dispositivos y plataformas que permitan simular la visión y la movilidad del cóndor.
Dispositivos Físicos: Se podría diseñar un casco o visor que replique la visión del cóndor. Este artefacto podría contar con filtros que simulen la visión UV y la combinación de visión monocular/binocular. Funcionaría como una herramienta etnográfica para un recorrido que permita al usuario "sobrevolar esa ruta" desde una perspectiva no-humana.
Plataformas Digitales: Estudio plataformas que permitan reconstruir escenarios y visualizar el recorrido de un cóndor a partir de datos reales de movimiento. La idea es digitalizar la experiencia, creando un espacio donde el usuario pueda adentrarse en la perspectiva aviar y entender cómo el cóndor se mueve en el espacio, cómo vive y habita su territorio.
El objetivo final es diseñar una herramienta etnográfica que, a través de la visión y la movilidad, nos permita explorar la fragilidad de la vida y la relacionalidad constitutiva que el Antropoceno nos ha hecho olvidar.
Estudios, aplicaciones y plataformas relevantes
BirdTracking

Plataforma online para científicos que suben datos de vuelo de aves con sensores, pueden ver trayectorias en 2D y 3D, analizar rutas, velocidades, etc. Se puede ver cómo se grafican estas rutas, qué datos se usan (posiciones GPS, altitud, tiempo). Ejemplo de modelo para un dispositivo que visualice vuelo del cóndor.
¿Para qué se usa?
El rastreo de aves proporciona datos cruciales que permiten a los científicos responder a preguntas como:
- Rutas migratorias: Entender exactamente por dónde vuelan las aves, dónde se detienen a descansar y alimentarse, y a qué velocidad viajan.
- Uso del hábitat: Determinar qué áreas son vitales para la reproducción, la alimentación o el descanso de una especie, y cómo utilizan su entorno.
- Amenazas y conservación: Identificar los peligros que enfrentan las aves, como zonas de caza, líneas eléctricas, o áreas de deforestación. Esto ayuda a crear planes de conservación para proteger a las especies.
- Comportamiento social: Estudiar cómo se relacionan las aves entre sí y cómo interactúan con otros animales y con el paisaje.
Dispositivo Etnográfico de la Visión Aviar
Introducción y Pregunta Central
Este proyecto se enmarca en la intersección del diseño crítico, las etnografías multiespecie y la reflexión sobre el Antropoceno. En su etapa inicial, el trabajo se centra en comprender y traducir la experiencia sensorial de un agente no-humano —el cóndor andino— como un medio para cuestionar y ampliar la visión humana del territorio.
La investigación nace de una pregunta fundamental que articula la metodología y el objetivo final:
¿Cómo la comprensión de la visión multiespecie nos permite adentrarnos en fenómenos ópticos de las aves, y adquirir una aproximación al habitar de un mundo que no es el nuestro?
El objetivo central no es encontrar una solución funcional o ingenieril para un problema ambiental, sino diseñar un acto de interpelación, creando un puente de comprensión que revele la complejidad de la coexistencia multiespecie.
Marco Teórico y Universo Bibliográfico
La solidez del proyecto reside en un universo bibliográfico que delimita la metodología y el contexto crítico de la investigación. Las referencias utilizadas sostienen el enfoque del proyecto:
- Dunne, A., & Raby, F. (2013). Speculative Everything:
Este texto fundacional abre el campo del diseño especulativo como la principal herramienta metodológica. El diseño se entiende aquí como un medio para proponer escenarios alternativos, provocar la reflexión y plantear preguntas éticas y existenciales, más allá de la mera resolución de problemas.
- Goebel Mc Dermott, A., & Kaltmeier, O. (Eds.). (2025). Vivir en y contra el Antropoceno:
Este libro ofrece una perspectiva crítica, decolonial y situada del Antropoceno, fundamental para comprender que la crisis no es solo geológica, sino una crisis de poder y desigualdad. Sitúa el problema desde una óptica latinoamericana, relevante para el contexto andino del cóndor.
- Lowenhaupt Tsing, A. (2024). Ensamblajes multiespecies en el Antropoceno:
Esta referencia es clave para la aproximación etnográfica. Invita a comprender la interdependencia y los vínculos intrincados entre todas las formas de vida. De aquí se toma la idea de que el mundo está compuesto por "ensamblajes" en constante relación, donde el ser humano es solo un nodo más.
Ejes de Investigación y Posicionamiento del Diseño
La investigación se estructura en cuatro ejes que actúan como la brújula conceptual del proyecto, definiendo su ética y su propósito:
Diseño Crítico: Su rol es provocar, no resolver. El artefacto propuesto debe obligar al usuario a cuestionar sus propios sesgos antropocéntricos.
Etnografías Multiespecie: Su método es estudiar otras agencias. Se busca entender la "gramática" de habitar del cóndor, reconociéndolo como un sujeto con sus propias reglas y lógicas.
Antropoceno: Su función es interpelar el problema de fondo. El proyecto busca señalar las consecuencias de la lógica de dominio humana sobre otros agentes de la vida.
Experiencia Personal: La empatía es el impulso que da inicio al proyecto, reconociendo la conexión afectiva entre el ser humano y el ecosistema.
El Diseño en el Antropoceno
En este contexto de crisis, el diseño es un acto de interpelación. Su propósito principal es abrir un diálogo y crear un puente de comprensión entre la experiencia humana y la no-humana. El diseño especulativo se convierte en el medio para explorar los límites de la lógica antropocéntrica, cuyo objetivo es desnaturalizar lo humano como centro y abrir espacio para perspectivas más amplias y relacionales.
El Cóndor como Interlocutor y Su Perspectiva
La Lógica Humana vs. la Lógica Aviar
El cóndor andino es elegido como el interlocutor central porque encarna el conflicto del Antropoceno:
Lo Humano: Mide, controla, delimita y ve el mundo como un recurso, imponiendo sus fronteras (físicas, legales) sobre el territorio.
El Cóndor: Despliega otra escala. Vuela sin fronteras impuestas, no posee, sino que habita. Es dueño de su vuelo y de su propia perspectiva del mundo. Su visión no está hecha "para nosotros," pero nos interpela a mirar distinto.
Modos de Visión: La Herramienta Etnográfica
El proyecto se enfoca en los fenómenos ópticos porque el acto de observar estos modos es acercarse a un mundo visual ajeno al nuestro, haciendo tangible lo que es invisible a simple vista.
- Visión Monocular: Le permite captar una amplitud del paisaje inmensa, dándole una visión panorámica del ecosistema completo.
- Visión Binocular: Le otorga la capacidad de enfocar con precisión a kilómetros de distancia, crucial para la supervivencia y la toma de decisiones en el vuelo.
- Percepción Ultravioleta (UV): Revela patrones invisibles a nuestros ojos, como rastros químicos, marcas de orina o patrones en el plumaje y la vegetación, transformando radicalmente la percepción de la realidad.
Abstracción y Diseño del Dispositivo
Categorías de Abstracción para el Diseño
A partir de la visión del cóndor, se proponen tres categorías conceptuales que serán materializadas a través del dispositivo etnográfico. Estas categorías actúan como herramientas para pensar el territorio:
La Fragilidad de la Vida: Se enfoca en las zonas de riesgo (basurales, minas, contaminación) que amenazan directamente al cóndor y a los ecosistemas.
Redes de Interdependencia: Busca hacer visibles las conexiones invisibles entre fauna, flora, ciclos del agua y la vida microscópica.
La Huella Humana: Señala las infraestructuras que fragmentan el hábitat, como carreteras, tendidos eléctricos y proyectos extractivos.
Objetivo y Posibilidades de Exploración
El objetivo primordial del proyecto es diseñar un dispositivo etnográfico que, en lugar de copiar al cóndor, sirva para interpelarnos a experimentar su perspectiva.
- Exploración Física: Desarrollo de un visor con filtros ópticos que simulen la visión UV o panorámica del cóndor. No es un simulador de realidad virtual, sino una herramienta de performance y observación.
- Exploración Digital: Uso de plataformas digitales como BirdTracking para reconstruir y visualizar las rutas de vuelo en 3D a partir de datos GPS reales.
Casos Referenciales
Bear 71: Inspira la idea de usar la tecnología para contar una narrativa desde el punto de vista animal.
BirdTracking: Provee la base de datos reales para anclar la simulación digital a la experiencia concreta del cóndor.
Posicionamiento Final y Reflexiones
El proyecto concluye con una clara postura crítica que debe trascender el objeto de diseño:
Problematización Final y Posicionamiento
El trabajo abre preguntas fundamentales que desafían la lógica del Antropoceno:
¿El cóndor en un techo urbano es una invasión, o un síntoma de hábitat reducido? Desde el diseño multiespecie no se busca resolver la vida de estas especies, sino abrir tensiones que nos inviten a repensar la nuestra.
- El diseño es una herramienta de pensamiento: Su función es interpelar, no cerrar respuestas.
- Exploración de conflictos: Al usar la visión y movilidad del cóndor, exploramos la fragilidad de la vida, las interdependencias y el conflicto que define nuestra era.
El cóndor no necesita de nuestro diseño. Somos nosotros quienes necesitamos de su mirada para reconocer los límites de la nuestra.
Documentación evaluación intermedia
Visión Aviar
Entre lo humano y lo aviar
La visión es uno de los sentidos mas determinantes para comprender el mundo. No es solo un mecanismo biológico de cada ser, es también un marco de interpretación que es parte de la definición de como un ser habita, se orienta y se relaciona con su entorno. A través de los ojos, cada especie configura un campo visual diferente, un universo perceptivo de cada ser que responde a necesidades específicas de supervivencia, alimentación, interacción.
Para entender la comparación de visiones en este tiempo o momento, hay que explorar tres modos de visión fundamentales, que en alguna parte del espectro visual de cada uno, podemos tener en común con un ave. Estos modos de visión son la monocular, binocular y la percepción ultravioleta, que se manifiestan en aves y/o humanos. Lo que podríamos entender esa similitud entre lo humano y lo aviar no antes estudiado (en vez de sus diferencias), para llegar a una "etnografía visual" entre especies.
Visión Binocular
La visión binocular se produce cuando ambos ojos enfocan simultáneamente un mismo objeto desde ángulo ligeramente distintos. Esta diferencia se llama disparidad binocular y es lo que permite al cerebro calcular la profundidad y la distancia con mayor precisión.
Esto puede tener ventajas como una percepción tridimensional del espacio, alta precisión para calcular distancias; que en depredadores o humanos, son esenciales como para lanzar, atrapar o manipular objetos. Por otro lado hay limitaciones como el campo visual total es mas estrecho, ya que ambos ojos miran hacia adelante y es menor la cobertura panorámica.
Esta visión suele asociarse en la naturaleza con depredadores como por ejemplo, felinos o rapaces, que necesitan estimar distancias exactas de su presa.
Visión Monocular
La visión monocular ocurre cuando cada ojo se utiliza de manera independiente para cubrir campos visuales amplos. En muchas aves y animales de presa, los ojos están ubicados lateralmente, de modo que cada ojo cubre un hemisferio distinto del espacio.
Las ventajas que tiene esta visión son un campo visual panorámico, llegando en algunos casos hasta 300° o más, mayor capacidad de detectar amenazas provenientes de los costados o la retaguardia. Las limitaciones que tiene esta visión es que es de escasa o nula percepción de profundidad, y tiene menos enfoque en detalles a larga distancia, salvo en aves que compensan con otras adaptaciones
La visión monocular se asocia a especies que deben estar en constante alerta frente a depredadores, como los herbívoros terrestres y muchas aves.
La visión en los humanos
A diferencia de las aves, los humanos tenemos los ojos situados al frente del rostro, lo que privilegia la visión binocular. Nuestro campo visual abarca aproximadamente 180° en total, con una zona central de unos 120° donde los ojos se superponen y permiten calcular profundidad.
Las fortalezas son que es una excelente percepción tridimensional y capacidad de enfocar en detalles finos. En cambio, como debilidad el campo visual lateral reducido en comparación con otras especias. Dependemos de girar la cabeza o mover los ojos para ampliar la cobertura o cambiar el enfoque en el entorno.
Visión en las aves
Las aves representaan una gran diversidad de configuraciones visuales, que responden a su ecologpia y comportamiento. En general los ojos de una ave suelen ocupar una gran proporcion muy grande en su cabeza, lo que aumenta su capacidad de captar la luz y detalle. Muchas veces las aves poseen vision tetracromatica, es decir, pueden percibir no solo 3 colores basicos (rojo, azul, verde) como los humanos, si no tambien el ultravioleta (UV), lo que abre un espectro que es inisible para nosotros. La ubicación de los ojos de un ave define el balance entre la visión binocular y monocular:
- Ojos laterales: gran campo panorámico, más monocular.
- Ojos frontales: mayor enfoque en profundidad, más binocular.
Ejemplos comparativos de visión aviar
| Aves | Ojos | Campo Visual | Binocularidad | Particularidad | Interpretación |
|---|---|---|---|---|---|
| Paloma | Ubicados lateralmente | Cercano a los 300° | Muy reducida, unos 20°-30° frontales | Pueden detectar patrones ultravioleta, lo que ayuda en orientación y en distinguir señales en el plumaje de otras aves | La paloma vive en alerta constante, percibiendo casi todo el horizonte, aunque sacrifica la percepción de profundidad detallada |
| Gallina | Ubicados lateralmente, con predominio de visión monocular | Cercano a los 300° | Casi inexistente, apenas un estrecho ángulo al frente | Utiliza cada ojo para tareas distintas (visión lateral para vigilar, visión frontal para picotear alimento). Esto se llama visión lateral especializada | La gallina encarna la estrategia de vigilancia y supervivencia: ver mucho, pero sin gran precisión tridimensional |
| Cóndor | Ubicados lateralmente, pero con un campo binocular mayor | Entre 250° y 270° de amplitud | Alrededor de 60–70°, suficiente para calcular distancias a grandes alturas | Visión extremadamente aguda, capaz de identificar carroña o presas potenciales a varios kilómetros de distancia. Además, como muchas rapaces, aprovecha la percepción UV para detectar rastros en el terreno | El cóndor combina lo mejor de ambos mundos: amplitud para explorar el paisaje y una franja binocular lo bastante precisa para planear a más de 6.000 metros de altura y ubicar alimento |

¿Cómo ven las aves?

Para sobrevivir los animales y seres vivos, necesitamos órganos de sentidos que nos ayudan a conseguir alimento, refugio, pareja, etc. Los órganos de la visión son muy útiles para reconocer, por ejemplo, si un fruto esta maduro o no. La visión en los animales vertebrados ocurre gracias a las células llamadas fotorreceptores , que se encuentran en la retina del ojo.
¿La Visión Binocular tridimensional?
Los seres vivos y aves, ambos tenemos dos ojos que son conocidos por la visión binocular la que tiene 3 niveles de percepción. Los seres que habitamos este planeta tenemos un sistema de comunicación con nuestro entorno bastante complejo los sentidos (oidos, visión, gusto, tacto, olfato). Como puerta de entrada hacia el exterior probando aromas, texturas, colores, sabores, etc. Cuando uno de ellos funciona de forma deficiente o nula, los demás toman más importancia, afinando sus capacidades para compensar y tratar de hacer que el individuo pueda sobrevivir.
La visión es un sentido complejo, que conjuga anatomía, fisiología, óptica aritmética de una manera muy precisa, dando la facultad al individuo de capturar formas, sombras, contrastes, movimientos, etc. Si la visión se ve interrumpido su desarrollo por alguna causa orgánica (traumatismo o enfermedad), el individuo tendrá la capacidad visual disminuida afectando su relación con el entorno.
¿Por qué tenemos 2 ojos?
Euclides en el siglo III a.C, intentó encontrar una respuesta e incluso publicó un tratado sobre óptica que la respuesta parecía ser obvia... "para ver mejor que con solo uno"
Dos ojos con el objetivo de lograr captar con mejor detalle los objetos, ya que tener dos imagenes, una separada de la otra por muy poca que sea la distancia ocasionan una perspectiva distinta del mismo objeto, dando la sensación de profundidad, anchura, tamaño, forma, dando una visión en tres dimensiones.
Para poder entender mejor esto, hay que conjugar varios factores, procesos fisiológicos y ópticos, donde participan las vías visuales y los sistemas corticales del individuo que dará una visión binocular efectiva, lo que se llama "Niveles de visión binocular" que son:
- Visión y percepción simultánea
- Fusión
- Estereopsis o estereoscópica
Percepción Simultánea
Hace referencia a cada ojo que percibe la misma imagen pero con una ligera variación en la perspectiva y forma, por la separacion interocular de cada persona, el cerebro tiene la facultad de percibir y procesar dos imagenes diferentes pero al mismo tiempo.
Fusión
Se refiere al acto en el que nuestro cerebro toma las dos imágenes que son captadas por uno de nuestros ojos y las conjuga para percibir una sola imágen.
Estereopsis o estereoscópica
Cuando el cerebro ha conjugado esas dos imágenes simultáneas y las ha logrado fusionar. que nos permite percibir el minimo "espacio perceptible" entrando en juego factores oculomotores como la convergencia y divergencia dando como resultado la percepción de fondo, forma, tamaño y distancia.
Son tres procesos que se van desarrollando durante la infancia la cual es la etapa más importante de nuestra vida, en donde se reciben nuestros primeros estímulos sensoriales desarrollando y perfeccionando las habilidades de nuestros sentidos.
Durante este proceso de estimulación el individuo ve entorpecido, su aprendizaje puede desarrollarse de forma deficiente o nula, esta capacidad de captar profundidades.
Entonces, se puede decir que la percepción de profundidad se lleva a cabo por la conjugación de varios procesos sensoriales y oculomotores que se realizan a nivel de la corteza cerebral, cada persona debería tener la misma capacidad de agudeza estereoscópica pero los problemas visuales no corregidos limitan esta capacidad.

El Cóndor
Con estos estudios se puede pensar que el dispositivo como que "rompe" con la comodidad humana para interpelar al usuario y obligarlo a experimentar una perspectiva diferente. Lo que se concluye ya que el campo visual del condor es mas amplio al tener una visión mayormente monocular y amplia al panorama visual.
La cabeza del cóndor es pequeña en relación a su cuerpo, no tiene plumas en su cabeza por lo que tiene mayor facilidad con su vista ya que es bastante panorámica facilitando la detección del alimento con campo visual mucho mas amplio a diferencia de otras aves que tienen mayormente un campo visual binocular (frontal) que les permite cazar y perseguir sus presas. Pero el cóndor tiene visión monocular, no caza ni persigue, ya que es un animal carroñero.
El cóndor es un ave diurno ¿Qué significa esto?, que al igual que las aves rapaces utilizan las corrientes térmicas para planear y buscar carroña a gran altura, es activo durante el día. Es crucial saber esto porque para "intersecan o conjugan" estas visiones (humana y aviar), se juntan en que pueden ser adaptadas para la luz solar brillante.
¿Cómo podemos mirar como un cóndor?
Si imaginamos que la visión tiene una panorámica ¿cómo es ella? ¿es rectangular? ¿circular? ¿elíptica? Porque podemos pensar que es como una pelicula o pantalla, tal vez un modo rectangular que en sí, si puede captar un cuadro que cumple o al menos se acerca a la visión humana. Pero considerando que la visión aviar es como que fueran dos panorámicas que si bien una parte es como la humana. Ahora ¿Cómo podemos mostrarla? Imaginar que el campo visual, es como un cono por ojo, pero como plasmar esto en una vision humana? ¿se da esa "redondez" por el movimiento que podemos darle al ojo?
Abstracción Proyectual

La pregunta sobre cómo podemos mirar como un cóndor nos obliga a abandonar la comodidad del cuadro rectangular humano (la pantalla, la fotografía) para entender la visión aviar como un campo de acción volumétrico. La aproximación a la visión del cóndor no puede ser una imitación fiel, sino una abstracción geométrica de su experiencia perceptiva, liberando al diseño especulativo para que idee nuevos mundos.
El Contraste con el Cuadro Ergonómico Humano
Nuestra visión, como se evidencia en los diagramas de ergonomía, está optimizada para la cercanía y el confort. El campo visual humano se percibe como un cuadro o pantalla cóncava, donde el foco es frontal y binocular, limitado por ángulos de rotación óptima del ojo de apenas 25° a 35°. La ligera redondez o forma curva que podemos percibir en la periferia se debe principalmente a la limitada rotación ocular y la geometría de la retina, lo que resulta en un único "cuadro" de información de alta resolución en el centro.
La Conjugación de los Conos: Amplitud y Precisión
La visión del cóndor se define, por el contrario, por la separación funcional y geométrica de dos estructuras visuales que operan simultáneamente.
La visión monocular lateral, representada en el diagrama como la gran zona Amarilla, se aproxima a una esfera incompleta de detección, no a un cono. Esto se debe a la posición fija y lateral de los ojos, que proporciona una panorámica amplia, orientada a la detección de movimiento y cualquier perturbación en su ecosistema. El cóndor vive en una amplitud del paisaje, y su campo monocular constituye el fundamento de esa esfera espacial y visual.
El verdadero cono visual en la visión aviar aparece en la superposición estrecha y frontal, representada por la zona Rosada/Morada. Este cono, más reducido que el humano, es en esencia un rayo láser de alta densidad, un Cono Binocular de Precisión optimizado para un enfoque telescópico a kilómetros de distancia. Dado que el cóndor tiene un movimiento ocular interno muy limitado, este cono hiperfocal se convierte en la herramienta que el ave utiliza para "cortar" y fijar su objetivo en el paisaje, lo que requiere un esfuerzo físico de orientación de la cabeza y el cuello.
El Fundamento Proyectual de la Observación
Para plasmar esto en una visión humana, el desafío es materializar la conjugación antinatural de estas geometrías. El diseño debe forzar al usuario a experimentar una disociación: un campo visual circunferencial de baja resolución (la esfera monocular) coexistiendo con un cono de alta resolución que solo puede ser orientado mediante el movimiento corporal. Esto demuestra que la visión del cóndor es una estrategia de habitar que sacrifica la comodidad ergonómica humana a favor de la eficiencia ecológica, obligándonos a reconocer los límites de nuestra propia mirada.
Avances e Investigaciones
Entrevistas
- Juan Carlos Magunazelaya
- Matías Garrido
La luz que revela lo invisible
Las aves ven más colores que nosotros. Donde el ojo humano se detiene en los límites del espectro visible, ellas continúan hacia lo ultravioleta. En ese rango, los colores adquieren una intensidad y una viveza que para nosotros resulta imposible de imaginar. Se ha descubierto, por ejemplo, que la orina de los ratones ,que usan como señal olfativa para sus congéneres refleja radiación ultravioleta. Este brillo, imperceptible para nosotros, se vuelve un mapa luminoso para las aves rapaces, que pueden seguir sus rastros frescos entre la hierba o la maleza con sorprendente precisión.
Nosotros, en cambio, solo podemos intuir ese mundo oculto mediante la “luz negra”: esa radiación ultravioleta usada en discotecas o para verificar billetes. Bajo ella, ciertas fibras, tintas y materiales resplandecen con un blanco eléctrico.
El sentido del ultravioleta
Entender la visión ultravioleta no es solo pensar en colores más fuertes o brillantes. Se trata de una forma de percepción con propósito: las aves usan la luz como guía para orientarse, comunicarse y decidir sus movimientos. El cóndor, por ejemplo, trabaja literalmente con la luz. Su vida está tejida a las térmicas (esas corrientes ascendentes invisibles que lo sostienen en el aire). Antes de emprender su vuelo largo, el cóndor describe círculos en el cielo, capturando y “construyendo” su corriente. En ese gesto, lee el territorio a través del calor, de la velocidad, de las ondulaciones lumínicas que el ojo humano no percibe.
El cóndor no solo mira: siente la luz. Su visión monocular y binocular le permite moverse entre escalas (vasto paisaje a un punto preciso en la distancia). Su percepción ultravioleta le revela patrones invisibles, rastros, brillos y señales que componen una gramática del vuelo.
El tiempo de mirar
En el Antropoceno, el ser humano es una especie fugaz, pero paradójicamente capaz de alterar profundamente la biodiversidad. Comprender nuestra relación con la luz y con quienes la habitan de otros modos, es una forma de reconciliar esa velocidad con la conciencia. El tiempo es ahora, y mirar se vuelve un acto ético. Mostrar es invitar a mirar, y mirar es abrir una pregunta: ¿Quién es el que observa, y quién es observado?
El cóndor, símbolo nacional y sudamericano, no solo representa grandeza o libertad, sino también fragilidad. Es emblema de la pérdida de especies, del peligro de extinción y del espejo que somos como humanidad: un paso rápido, casi imperceptible, sobre la Tierra.
El diálogo del vuelo
Cuando vemos un cóndor sobrevolando el valle, sentimos asombro. Es una primera vista que maravilla. Pero después surge la pregunta: ¿Está aquí porque invade nuestro territorio, o porque nosotros hemos invadido el suyo?
Ese momento de duda (de cuestionamiento) es precisamente el punto de partida del diseño que busco: un objeto o dispositivo que interpele esa frontera, ese cruce de miradas, esa convivencia incómoda pero necesaria entre especies.
Abstracción y construcción de la visión

Imaginemos el campo visual como un cono, una especie de panóptico natural. El ojo humano, con un campo aproximado de 150°, percibe el mundo de forma panorámica, rectangular, casi fotográfica. Su movimiento; el desplazamiento del iris y la rotación ocular, genera un barrido elíptico, como si estiráramos la superficie de ese cono sobre un plano.
El cóndor, en cambio, amplía esa superficie. Su campo visual se extiende alrededor de los 300°, casi el doble del nuestro. Puede ver hacia los lados, arriba y atrás sin girar completamente la cabeza. Si transformáramos su campo visual en una figura geométrica, sería un cono más abierto, casi envolvente. Al desplegarlo en dos dimensiones, se asemejaría a una panorámica circular (como la que registra una cámara GoPro 360) donde el centro no es fijo, sino móvil, un punto que orbita y se reajusta constantemente.
Esta visión expandida no solo multiplica la percepción del espacio, sino que redefine la relación entre cuerpo y territorio. Ver como el cóndor no significa mirar más lejos, sino mirar distinto: en movimiento, en curvatura, en conexión con las corrientes y las luces que sostienen la vida.
Avance 23 de Octubre
Prototipado
Fundamento
Ver no es simplemente abrir los ojos: es un acto biológico, una especie de arquitectura sensorial que traduce luz en mundo. La visión se construye en un diálogo constante entre el cuerpo, el entorno y la mente, donde cada especie desarrolla una geometría óptica que responde a su manera única de habitar. Los ojos capturan fragmentos luminosos, donde el acto seguido es que el cerebro los ordena, donde ambos levantan una realidad.
Nosotros vemos de frente, y tenemos la capacidad como seres sintientes que pueden decidir no necesariamente o directamente del instinto animal, podemos priorizar ver de frente, hacia los costados, hacia abajo, etc.
Otros disponen de la visión diferente, sin decisión, pero con una amplitud diferente. Su instinto es diferente, algunos son presa y tienen esa amplitud por naturaleza, no deciden su destino, solo siguen el instinto. ¿Tal vez eso nos diferencia? Visión y supervivencia.
La visión humana está diseñada para la coordinación frontal, la interacción social, la manipulación de objetos cercanos. Nuestra percepción se concentra en un rectángulo estrecho hacia adelante, donde la estereoscopía nos permite medir distancias, pero nos vuelve casi ciegos al resto del paisaje o lo que nos envuelve.
El cóndor, en cambio, habita el aire. Su visión es amplia, circular, estratégica: un campo visual que bordea los 300°, más cercano a una cúpula perceptual que a una ventana. Allí la profundidad se negocia con la panorámica; la vigilancia es lateral, el tiempo es como el viento.
La visión, entonces, no es un órgano: sería como un territorio perceptual diseñado por la relación entre el cuerpo y el mundo que habita.
El objetivo entonces es reconocer ese carácter constructivo y relacional de ver: Comprender cómo se arma la visión es comprender también por qué vemos así y no de otra manera. Y si podemos entender la geometría que sostiene nuestra percepción que serían sus límites, sus extensiones, o tal vez sus deformaciones posibles podemos también alterarla.
Al diseñar un dispositivo etnográfico para mirar como un cóndor implica una invitación a reconfigurar nuestra arquitectura o estructura visual, a desmontar el rectángulo humano y ensayar una visión más envolvente. Una visión que no se encuadra, que no domestica el horizonte, que nos sitúa en un territorio compartido con otras formas de vida.
La "envoltura" que tiene la visión del cóndor, se dice que es así porque es como si la pared de un cono estuviera al rededor de su cuerpo.
Construcción
Objeto
Modelado 3D
Registro Fotográfico
Lámina
Avance 6 de Noviembre
Entrevistas
Alejandro Kush
- Ver Entrevista
Sergio Alvarado
- Ver Entrevista
Observaciones
¿Por qué el cóndor tiene mejor vista que el ser humano?
¿Qué podemos aprender nosotros como humanos del cóndor?
Lentes para Tejer
Funcionamiento de un Prisma
Pruebas y esquemas
videoprototipo
Prototipado
Lentes doble curvatura
Nueva Propuesta
Ultimas Propuestas y decisiones
Presentación
Lámina Final
Segundo Semestre
Visita al CRAR: el cóndor en tierra
Durante el verano tuve la oportunidad de realizar una salida al CRAR (Centro de Rehabilitación de Aves Rapaces), donde pude ver cóndores de cerca. Si bien no se trata de un encuentro en estado silvestre, esta visita fue fundamental para el proyecto: me permitió observar al cóndor en una dimensión que hasta entonces no había podido estudiar de primera mano, la del cuerpo en reposo, el cóndor que no vuela.
Hasta este punto, toda la investigación había girado en torno a la visión y al vuelo: el cóndor como ser de las alturas, planeando sobre la cordillera, observando el territorio desde una escala que nos es ajena. Pero verlo en el suelo abrió otra pregunta, más íntima y minuciosa: ¿qué pasa cuando el cóndor no vuela y está, por un momento, como nosotros?
El cóndor en el suelo
Lo primero que me marcó fue su presencia física. De cerca, el tamaño del cóndor es imponente; una cosa es leer que alcanza tres metros de envergadura y otra muy distinta es tenerlo al frente, dimensionar el volumen real de su cuerpo, el peso de su quietud. Esa escala, que en el vuelo se diluye en el cielo, en tierra se vuelve concreta y casi solemne.
Lo segundo fue cómo se mueve. En tierra, el cóndor pierde la fluidez del planeo y adopta un andar distinto, más pesado, más terrestre. El desplazamiento que en el aire es puro deslizamiento, en el suelo se vuelve un caminar medido, donde el cuerpo entero participa del movimiento. Ahí aparece una similitud breve pero reveladora con nuestra propia torpeza terrestre: el cóndor, fuera de su elemento, también negocia con la gravedad.
Y lo tercero, lo más importante para mi investigación, fue cómo usa el cuello y la cabeza para mirar. Pude confirmar con mis propios ojos lo que los entrevistados me habían descrito: el cóndor no mueve los ojos como nosotros, sino que dirige la mirada moviendo la cabeza y el cuello completos. Cada vez que algo llamaba su atención, giraba la cabeza con una precisión casi mecánica, orientando todo el eje cervical hacia el punto de interés. Ver, para el cóndor, es un gesto que compromete al cuerpo entero.
Lo que aportó al proyecto
Esta observación directa confirmó y dio cuerpo a una de las ideas centrales del dispositivo: que en el cóndor ver es siempre un acto corporal. No basta con replicar el campo visual; hay que entender que esa visión está anclada en una postura, en un movimiento del cuello, en una manera de orientar el cuerpo hacia el mundo. La visita al CRAR me permitió pasar de la teoría de las entrevistas a la observación encarnada, completando la aproximación etnográfica con la experiencia de estar frente al ave.
Registro fotográfico
Registro en video
Exhibición Geografías Animales
Propuesta de Montaje
Infografía
Pantalla
Video Pantalla
Registro Fotográfico
Archivo:ExihibionEM GA (24).jpg
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Testeo y Validación
Avance de Propuesta
Propuesta 1
prismas con lente
Propuesta 2
prismas con lentes (monocular y binocular)
Propuesta 3
Propuesta de lentes con 4 prismas
Propuesta 4
Maqueta nueva de 40 mm x 4 lente con prisma(o 50mm)
Propuesta 5
Prototipo listo performativo (Arduino)
Observaciones
Fundamento
El cuerpo como instrumento óptico: traducción postural de la visión aviar El cóndor andino (Vultur gryphus) no dirige su mirada mediante el movimiento de las pupilas ; a diferencia del humano, cuya fóvea central permite rastrear objetos con mínimo movimiento cefálico, el cóndor rota el cuello completo para redirigir el eje visual. Esta particularidad anatómica implica que ver, para el cóndor, es siempre un acto corporal: la postura determina la percepción. Su sistema visual opera en dos modos distintos según la postura de vuelo:
1. Modo monocular: Planeo horizontal
Cuando el cóndor planea con el cuerpo horizontal y las alas completamente extendidas, cada ojo opera de forma independiente, captando simultáneamente dos campos visuales distintos. Este modo alcanza aproximadamente 300° de visión panorámica total y se activa durante el planeo térmico — el estado de quietud sostenida en que el ave se deja llevar por las corrientes de aire caliente sin aletear. En este estado el cóndor no busca activamente: escanea pasivamente el territorio completo en busca de carroña.
2. Modo binocular: Inclinación de picada
Cuando el cóndor detecta un objetivo en el suelo, inclina el cuerpo hacia adelante y dirige ambos ojos hacia el mismo punto. Esta convergencia binocular le otorga profundidad de campo y precisión para estimar distancia y tamaño. La inclinación del torso es la condición postural que activa este modo — no es una decisión de los ojos, sino del cuerpo completo.
Traducción al dispositivo
El dispositivo etnográfico traduce esta lógica postural en una experiencia interactiva con dos estados activados por el cuerpo del usuario: Cuando el usuario extiende los brazos horizontalmente ; imitando el planeo donde se "activa" la visión monocular: los lentes laterales se descubren expandiendo el campo visual periférico. Este estado requiere ser sostenido: la quietud es la condición de la visión. Si el usuario baja los brazos, la visión se cierra. Cuando el usuario inclina el torso hacia adelante; imitando la postura de picada, se activa la visión binocular frontal: los lentes convergen hacia el centro, concentrando el campo visual en un punto. Este gesto tiene un nombre en etología aviar: se denomina "postura de localización" o target fixation posture, y es el momento en que el ave transita del escaneo pasivo a la búsqueda activa. El dispositivo no simula la visión del cóndor, la condiciona al gesto. El usuario no puede elegir qué modo visual usar sin adoptar primero la postura que lo produce. El cuerpo humano se convierte así en el mecanismo que traduce comportamiento aviar en percepción.
Forma
Bibliografía
Textos y fuentes académicas
Birkhead, T. (2018). Los sentidos de las aves: ¿qué se siente al ser un pájaro? Capitán Swing.
Dunne, A., & Raby, F. (2013). Speculative Everything: Design, Fiction, and Social Dreaming. MIT Press.
Euclides. (2000). Óptica. Catóptrica. Fenómenos (P. Ortiz García, ed. y trad.; Biblioteca Clásica Gredos, n.º 277). Editorial Gredos. (Obra original ca. 300 a.C.)
Goebel McDermott, A., & Kaltmeier, O. (Eds.). (2025). Vivir en y contra el Antropoceno.
Haraway, D. (1984). Teddy Bear Patriarchy: Taxidermy in the Garden of Eden, New York City, 1908-1936. Social Text, (11), 19-64.
Hays, G. C., et al. (2016). The future of satellite tracking technology: An overview of current methods. Trends in Ecology & Evolution, 31(11), 897-900.
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Recursos y artículos web
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Gafas de asegurar: vacuna de lesiones. (s.f.). El Cohete – Sputnik Climbing. https://elcohete.sputnikclimbing.com/gafas-de-asegurar-vacuna-de-lesiones/
Lazy glasses review: Improve your posture while crafting. (s.f.). The Glass Creative. https://theglasscreative.com/lazy-glasses-review-improve-your-posture-while-crafting/

