Detención contenida en la contemplación

De Casiopea



TítuloDETENCIÓN CONTENIDA EN LA CONTEMPALCIÓN
Tipo de ProyectoProyecto de Taller
Período2016-2016
AsignaturaPresentación 2° DG 2016
CarrerasDiseño Gráfico
Alumno(s)Catalina Ortúzar
ProfesorNicole Arce, Sylvia Arriagada

DETENCIÓN CONTENIDA EN LA CONTEMPLACIÓN

ÍNDICE

1. Introducción al tema 2. Observación 3. Explicación del tema 4. Contextualizar cultura 5. Arte: cualidades y características 6. Observación de la obras 7. Desarrollo y análisis 8. Referencias 9. Ejemplos 10. Referencias 11. Conclusión 12. Bibliografía

OBSERVACIÓN

Lo simple entendido como el momento de detención contenido y concentrado. La sensación de lo íntegro, puro y esencial. El permanecer en el instante de conexión consigo y de contemplación. Es en esa experiencia en que se produce lo simple; cuando se está en un estado total, en que la propia experiencia que se está viviendo o la “simple” existencia del momento y del ser, es lo importante, y nada más distrae.

RESUMEN

Desde ese punto de vista, dicha sensación es posible encontrarla en la práctica de la meditación. Esta práctica se desarrolla, primeramente, en un ambiente de puro silencio y quietud, para que nada distraiga del sentido y para optimizar el momento de lo simple. No se requiere de nada más que el sentir sólo el cuerpo y el momento en paz. Necesita de lo mínimo para abarcar lo máximo. De hecho, la idea es mantener todo pensamiento lejos de la mente y dejarla en blanco, en una concentración del mero existir. Se dice, que la meditación lleva a un estado de iluminación, que sería, el estado de lo simple, el cual, es posible alcanzar también, con la contemplación de las obras de arte de la cultura oriental, más precisamente, la civilización del Tíbet. El Tíbet, es una región autónoma que se encuentra en Asia central al noreste del Himalaya. Surgió en el siglo VII y se dividió luego en una serie de territorios. El arte tibetano contempla profundamente el alma humana y la espiritualidad, que logra generar la misma sensación que la meditación, es decir, el momento de detención y concentración, denominado como lo simple.

¿Cómo es esto posible?

A través de imágenes que actúan como ventanas a esta dimensión total y pura. La contemplación de las obras provoca la detención contenida y la sensación de lo simple.

¿Qué tiene el arte tibetano que provoca lo simple?

Tienen un aura que atrapa. Aura construida mediante la armonía de los detalles de su composición, que crea un efecto de tapicería, en que todos los elementos posicionados geométricamente en el espacio, no sobrecargan la imagen, y la hacen agradable y apacible en su contemplación. Con la ayuda de un compás, realizaban los diagramas de espacio. En otras palabras, su complejidad y dinamismo otorgan el momento de contemplación, el instante de lo simple. No es lo que se muestra, sino que cómo se muestra, porque por ejemplo, hay pinturas que tienen como personajes principales personas con caras desagradadas, que gracias a la construcción de la técnica, cumplen con entregar el momento de lo simple. Son cálidas y cautivantes. Las obras son de suma delicadeza y sutilidad, demostrada por la angulosidad de los contornos de las figuras dentro de ellas. La técnica con la que es trabajada la pintura, es de un trazado hábil, refinado, redondeado, de líneas frágiles y curvas, derivadas de la técnica del pincel. Los colores que se utilizaban era una combinación de colores brillantes y de alta viveza en relación con colores traslúcidos, pálidos y planos. Esto también, ya que los colores se creaba en base a una mezcla de barro, que hace a los colores más homogéneos entre ellos. Debido a la ligera pigmentación de ellos, se combinaban muy bien y creaban el efecto de equilibrio visual.

REFERENCIAS

Arte tibetano de los sueños, Nida Chenastsantg El arte tibetano de la serenidad, Christopher Hansard El arte de la pintura tibetana, Tiffany Gyatso Video Mandala de arena de arte tibetano

BIBLIOGRAFÍA

El arte sagrado del Tíbet, Fundación “La Caixa”, 1997

Archivo:Pintura tibet.jpg
El buddha Shakyamuni con escenas de su vida, Tíbet oriental, Gugue, segunda mitad del siglo XV, thangka, guache sobre algodón, 101,5 x 81,3 cm