Daniel Moris, Taller de Amereida VIII

De Casiopea



TítuloEntrega Taller de Amereida VIII
AsignaturaTaller de Amereida 2014, Taller Amereida VIII
Del CursoTaller de Amereida 2014, Taller de Amereida VIII, Taller Amereida VIII, Taller Amereida 2014
CarrerasArquitectura
Alumno(s)Daniel Moris

DEVENIR POÉTICO DEL TALLER DE OBRAS LAUSANNE-VALPARAÍSO

En torno a Lecturas y Actos realizados en el Taller de Obra Lausanne-Valparaíso


“El acto da hospitalidad a los huéspedes de la época nuestra. Cabe, entonces, advertirse acerca de esta. Bien lo parece, ella es fecunda. Rápida, aún vertiginosamente. Echando hijos al mundo –como se decía antaño. Ahora, tomando este echar, podemos caracterizar plásticamente, con esa plasticidad que hemos venido desarrollando, a la época como una de hechos.”
Alberto Cruz
El Acto Arquitectónico, capítulo 5. (1)


El siguiente texto versa sobre la presencia de la poesía en el Taller de Obras Internacional Lausanne-Valparaíso, ocurrido durante el mes de Agosto de 2014 en Ciudad Abierta, Ritoque. Éste dio cabida a que estudiantes y profesores de tres universidades suizas (dos Escuelas Politécnicas Federales, la de Lausanne y la de Zúrich; y la Academia de Arquitectura de Mendrisio) construyeran en conjunto con estudiantes de la Escuela de Arquitectura de la PUCV el primer momento de una obra arquitectónica llamada Pórtico de los Huéspedes.

Habrá que señalar la convergencia de cuatro lenguas: francés, alemán, italiano y español. El punto de convergencia entre éstas fue en inglés. Por lo cual, al haber tal diversidad de idiomas, los textos leídos no siempre pertenecían a una lengua determinada.

Durante las tres semanas que acontecieron, los alumnos suizos se hallaron con algo que habían visto en el Taller de Obras realizado en Lausanne durante el año pasado: el encuentro entre Poesía y Arquitectura. Podría decirse entonces que acá apareció una re-mirada de aquel encuentro previo. Entonces, en este volver a encontrarse, los estudiantes re-afirman el carácter poético de la Escuela. Ya no viven esta dimensión desde el punto de vista del visitado, sino del visitante, que se integra en la experiencia de Trabajo, Vida y Estudio. El día miércoles 30 de junio, son partícipes de dos actos poéticos: el primero, realizado en la mañana y en conjunto con los demás alumnos de la escuela en las dunas de Ciudad Abierta; el segundo, al medio día, dentro del perímetro donde se debatía dónde la obra habría de construirse.

El primero, entonces, consistío en una invitación del poeta Carlos Covarrubias a los estudiantes suizos a pasar al frente del semicírculo formado por el cuerpo estudiantil. El juego consistió en que gritaran sus nombres y luego, los chilenos, al ser designados por el poeta que para esto utilizaba una vara, también gritaban sus nombres. El Acto se transformó en un coro vociferante de nombres. Después, se les pidió decir a los suizos algunas palabras en sus propios idiomas, siendo la última “Mono desnudo”. Esto último causó impresiones y risas.

El segundo, contó con cuatro pizarrones que, esparcidos, formaron una suerte de cuadrado. Cada pizarrón tenía expuesta una palabra traída desde la proyección de la Cruz del Sur en el continente Americano expresada en Amereida. Las palabras son: Origen, Luz, Aventura y Ancla. Algunos estudiantes forman un círculo interno en el cual, siéndoles entregdos papeles con dibujos, otros estudiantes debían acercarse y darles un nombre, el primero que se les ocurra con respecto al dibujo en cuestión. Estos estudiantes, además, deben decirles a qué pizarrón desean enviar la palabra.

Finalmente, a cada pizarrón se le otorga un idioma de los cuales se hablan entre los alumnos extranjeros: francés, alemán, italiano e inglés; y se ubica una persona por tabla, la cual lee las palabras asignadas, agregándoles como calificativo la misma palabra pero en el idioma que a ésta le corresponde. Ejemplos: La luz de la Lumiére; El ancla del Anker Este Acto posee una importancia fundamental para la Obra: permite comprender in situ la cantidad de personas que el Pórtico debe albergar. Ese mismo día, al término de la jornada, Carlos Covarrubias lee en la Sala de Música un poema de Jorge Teillier:


La ventana abierta (2)


Todas las nubes
me anunciaban que tú llegarías
Cuando despertaba para volverme
hacia la ventana secreta de los sueños.
Pero tú debías extraviarte:
los pájaros se comían las migas
que sembraba para señalarte el camino.


Algún vestido siempre de negro te vigilaba
y quería transformarte en otra
para que yo no te reconociera.
Hasta que de pronto nos encontramos
y la realidad hecha de pompas de jabón
voló de retorno al país de la pureza


Durante esa misma semana, el día viernes 1 de Agosto los estudiantes extranjeros celebran el Día de la Independencia de Suiza, para ello invitan a los alumnos chilenos a realizar, como es tradición en su país, una gran fogata, la cual se prende en las dunas, y en torno a ésta se forma una suerte de ronda. En ella, entre todos se leen poemas de Arthur Rimbaud. Los poemas están en francés. Aquellos que no hablan la lengua hacen el intento por recitarlos. Uno de los poemas es ‘Les Premières Communions’. Otro de los poemas leídos se presenta a continuación:


Le dormeur du val (3)


C’est un trou de verdure où chante une rivière,
Accrochant follement aux herbes des haillons
D’argent; où le soleil, de la montagne fière,
Luit: c’est un petit val qui mousse de rayons.


Un soldat jeune, bouche ouverte, tête nue,
Et la nuque baignant dans le frais cresson bleu,
Dort; il est étendu dans l’herbe, sous la nue,
Pâle dans son lit vert où la lumière pleut.


Les pieds dans les glaïeuls, il dort. Souriant comme
Sourirait un enfant malade, il fait un somme:
Nature, berce-le chaudement: il a froid.


Les parfus ne font pas frissonner sa narine;
Il dort dans le soleil, la main sur sa poitrine,
Tranquille. Il a deuxtrous rouges au côte droit


Y su traducción al español:


El soldado dormido (4)


Un hueco en la espesura donde un río cantante
ensarta entre las yerbas locamente jirones
de plata; donde el sol, desde el moneto arrogante,
brilla; un valle ne que hierven claras irradiaciones.


Entreabierta la boca, desnuda la cabeza
y la nuca en los berros azules, un soldado
duerme; se llama tendido en la fresca maleza,
blanco en su lecho verde donde el sol ha llorado.


Duerme entre los galdiolos y sueña junto al río
sonriendo como un niño que la fiebre consume.
Naturaleza, mécelo con calor; tiene frío.


Duerme en medio del sol con la mano en el pecho
inmóvil. Ya no aspira su nariz el perfume.
Tiene dos manchas rojas su costado derecho.
Moris1Fogata.jpg

Esta experiencia marca un punto de inflexión importante en el grupo de estudiantes del Taller de Obras ya que permite que, a través de la poesía, se conforme un gran cuerpo: unidos por los verbos de Rimbaud que se pronuncian de uno en uno, el Taller va también volviéndose uno solo, a pesar de las diferencias culturales y lingüísticas que lo separan.

A la semana siguiente, una vez terminados dos de los prototipos que dan cuenta de la altura de la Obra, cuando el sol ya se ha ocultado, Carlos Covarrubias invita a los presentes a acercarse a la Escultura que está próxima a la Sala de Música. Allí les indica la Cruz del Sur, grupo de estrellas que antaño habría señalado el rumbo de muchos navegantes; grupo de estrellas que la Escuela y Amereida han incrustado en el continente Americano, para indicarle así su Origen, su Luz, su Ancla y su Aventura. Carlos Covarrubias y David Jolly comentan con respecto a estos cuatro puntos y su correlación con las cuatro estrellas que componen a la Cruz del Sur. Ésta es, entonces, revelada y traída a presencia por primera vez para los estudiantes suizos, quienes desde el otro lado del mundo viven bajo una bóveda completamente distinta.

Carlos lee un poema del poeta galés R. S. Thomas, el cual para entendimiento de la mayoría de los presentes, está escrito (y recitado) en inglés:

Moris2Cruzdelsur.jpg
The Untamed (5)


My garden is the wild
Sea of the grass. Her garden
Shelters between walls.
The tide could break in;
I should be sorry for this.


There is peace there of a kind,
Though not the deep peace
Of wild places. Her care
For green life has enabled
The weak things to grow


Despite my first love,
I take sometimes her hand,
Following straight paths
Between flowers, the nostril
Clogged with their thickscent.


The old softness of lawns
Persuading the slow foot
Leads to defection; the silence
Holds with its glovew hand
The wild hawk of the mind.
But not for long, windows,
Opening in the trees
Call the mind back
To its true eyrie; I stoop
Here only in play


He aquí una versión en español del mismo:


Indómito (6)


Mi jardín es el salvaje
Mar de la hierba. Su jardín
refugia entre los muros.
La ola podría penetrarle;
Debería lamentarlo


Existe una cierta paz;
Aunque no la paz profunda
De los sitios salvajes.
Ella ha cuidado a la verde vida,
Permitiendo que cosas débiles crezcan


A pesar de mi primer amor,
A veces tomo su mano
Siguiendo entre las flores
Sendas rectas,la fosa nasal
Es obstruída por su espeso aroma
La antigua suavidad del césped
Persuadiendo a los pies lentos
Guía a la deserción; el sielncio
Sujeta con su mano en guante
Al salvaje águila de la mente


Pero no por mucho, las ventanas
Abiertas entre los árboles
Vuelven a llamar a la mente
Hacia su verdadero nido;
Sólo aquí poso inclinado


El último día del Taller de Obras ocurren dos importantes eventos en los cuales la poesía entra en juego.

El primero es un poema que se forma entre todos después del almuerzo en el cual participan, además, algunos habitantes de la Ciudad Abierta. En dicho Acto se reunen a modo de círculo todos los presentes, y los alumnos y profesores extranjeros, que están los unos junto a los otros en el perímetro del círculo, comienzan a decir, por turnos y en español, algunas frases que les son regaladas al Taller de Obras. Esto funciona con una escuadra de construcción que se va pasando de mano en mano a modo de testamento.

Finalmente, ese mismo día, los estudiantes (acompañados brevemente por David Jolly) se reunen bajo la estructura del Pórtico de los Huéspedes, que tras días de trabajo ha tomado forma, y realizan una segunda fogata. Hay pan, carne y cerveza. Es ahí cuando música y poesía se mezclan: alguien saca un libro con los Petits Poëmes en prose (7) de Baudelaire y ello da pie a que alguien comience a realizar sonidos beatbox mientras otro canta al son del ritmo las letras del poeta francés. A esto se le suman dos personas que tocan armónica y flauta traversa.

Es, en definitiva, el último momento del Taller de Obras, el último poema leído, la última estancia del cuerpo conformado por suizos (y, cabe destacar, un colombiano, una boliviana y dos francesas) y chilenos.

El encuentro entre Poesía y Arquitectura se va tejiendo a través de estos Actos. Y es ahí donde donde va apareciendo para los suizos la comprensión del modo de vivir el oficio que la Escuela viene llevando desde hace años. Estos Actos son, además, un modo de ser hospitalarios. El modo en el cual la Escuela es hospitalaria para con los suizos. Haciendo referencia a la cita que prologa a este texto: El acto da hospitalidad a los huéspedes de la época nuestra (8).

Los extranjeros son los huéspedes, pero además construyen una obra cuyo fin es hospedar. Entonces, desde la posición del hospedado, han proyectado para hospedar, para otro hospedado. Y así se ha constituído el Pórtico.

La experiencia de trabajo entre las escuelas suizas y la e[ad] permite comprender aún más lo radical que acá se versa en cuando al desarrollo del oficio, ya que finalmente el juego poético va constituyendo el tiempo, el temple y/o la postura en la cual arquitectos y diseñadores se plantan frente a las actividades que les conciernen. Y el Taller de Obras, bajo ese prisma, en su traer a presencia a la poesía, permite caer en la cuenta de la singularidad que la Escuela posee.

Moris3Tallerdeobra.jpg

(1) Cruz, A. El Acto Arquitectónico. Valparaíso, Ediciones Universitarias de Valparaíso. Página 50.

(2) Teillier, J. Los Dominios Perdidos. Santiago, Editorial Fondo de Cultura Económica. Página 47.

(3) Rimbaud, A. Las Cahiers de Douair. Éditions Gallimard. Página 70.

(4) http://samuel-ramon.blogspot.com/2009/02/el-soldado-dormido-arthur-rimbaud.html

(5) http://www.poetryfoundation.org/poem/237194

(6) Traducción no rimada, realizada por el autor de este ensayo.

(7) Baudelaire, C. Petits Poëmes en prose, Éditions Gallimard.

(8) Cruz, A. El Acto Arquitectónico. Valparaíso, Ediciones Universitarias de Valparaíso. Página 50.