Correspondencia de la Parroquia de Corral. 1962

De Casiopea
Parroquia de Corral (1960).jpg



TítuloCorrespondencia de la Parroquia de Corral. 1962
Año2012
AutorJaime Reyes
CoautoresMacarena Álamos, Karen Carrera, Archivo Histórico José Vial Armstrong, Jorge Sánchez
Tipo de PublicaciónInforme, Inédito, Perpendiculares, Web, Video, Otro, Simposio
Indexación
«ISI, SieLO, Latindex, Scopus, UGR, Arts & Humanities Citation Index, Social Sciences Citation Index, Science Citation Index - Expanded, ArtBibliographies Modern, Art Index, DAAI: Design & Applied Art Index, IBZ: International Bibliography of Periodical Literature, International Bibliography of Humanities & Sociological Literature, MLA International Bibliography, World Textile Abstracts, ERIH: European Reference Index for the Humanities, Ergonomics Abstracts, WoS» no se encuentra en la lista (ISI, SieLO, Latindex, Scopus, UGR, Arts & Humanities Citation Index, Social Sciences Citation Index, Science Citation Index - Expanded, ArtBibliographies Modern, Art Index, ...) de valores permitidos de la propiedad «Indexación».
ColecciónCorrespondencia
CiudadCorral, Valparaíso
Palabras Clavecorral, iglesias, terremoto, doc, correspondencia
LíneaCiudad y Extensión
Carreras RelacionadasArquitectura, Diseño, Diseño Gráfico, Diseño Industrial, Náutico y Marítimo, Ciudad y Territorio, Formación y Oficio

Previo

Se trata de un cuerpo documental de 8 Cartas (33 páginas), mecanografiadas y manuscritas de José Vial y Jorge Sánchez, a propósito de diversos temas relacionados con la reconstrucción de la Parroquia. La mayoría de los documentos están fechados en 1962. A continuación se presentan dos archivos PDF

Cartas y escritos, mecanografiados y manuscritos, intercambiados por los arquitectos encargados de la reconstrucción de la Parroquia de Corral a partir de 1960. Los principales remitentes son Jorge Sánchez R., quien estaba viviendo en Corral a cargo de la obra, y José Vial Armstrong, en ese momento director de la Escuela y uno de los gestores y uno de los arquitectos principales.

Introducción

Esta transcripción se leerá y comprenderá mejor teniendo a la vista los originales, por lo que estos pueden consultarse sin problema en el enlace anterior. Las anotaciones aclaratorias de esta transcripción están entre [corchetes].

Estas transcripciones y el trabajo de digitalización, catalogación y digitalización han sido realizados por el equipo a cargo de la investigación Nueva reconstrucción Parroquia de Corral, de la DI PUCV. El equipo está compuesto por las titulantes de diseño gráfico Karen Carrera, Macarena Álamos; el Encargado Mayor del Archivo Adolfo Espinoza y el profesor Jaime Reyes.

A veces se repiten ciertos textos pues en los originales se cuenta con un mismo texto manuscrito y luego mecanografiado.

Las secciones son agrupaciones de temas y documentos correlativos. Las páginas y sus números se refieren las páginas del archivo PDF presentado más arriba. Siguiendo estas páginas y sus numeraciones se puede comparar la transcripción y el original.

  • Sección A. DOC cor 62 - A carta de J. Vial a J. Sánchez - 001, 002.
  • Sección B. DOC cor 62 - B carta de J. Sánchez a J. Vial (15-5-62) - 001 al 006.
  • Sección C. DOC cor 62 - C consultas importantes - 001 al 005.
  • Sección D. DOC cor 62 - D de los trabajos arquitectónicos - 001 al 004.
  • Sección E. DOC cor 62 - E carta de J. Vial a J. Sánchez (6-2-62) - 001 al 006.
  • Sección F. DOC cor 62 - F carta de J. Vial a Méndez - 001, 002.
  • Sección G. DOC cor 62 - G carta de J. Vial a F. Méndez - 001 al 004.
  • Sección H. DOC cor 62 - H carta a J.Purcell - 001 al 005.

Sección A. carta de J. Vial a J. Sánchez

Página 1

[mecanografiada]

14. Noviembre Parroquia Corral. A Jorge Sánchez.

querido pino: te escribo cortamente.

Hoy ha llegado tu telegrama comunicando que el Obispo presentará la iglesia de Corral y Paillaco a la Corvi.

Hemos recibido también hace algunos días el informe semanal, con el cual se lleva el control del cuadro de avance.

He recibido hoy un telegrama pidiendo urgente el envío de la malla para las troneras de ventilación.

Acerca de estas tres cosas te respondo brevemente.

1. En la medida que el tiempo te alcance trata de escribirme algo acerca de lo conversado con el Obispo de Corral y el presupuesto presentado a la Corvi.

2. Del informe Semanal; La Sara me ha dicho que la realización del informe les resulta sumamente pesado, ya que deben hacerlo después del trabajo del día y se quedan como hasta las 12 de la noche anotando-

Es posible que lo estén haciendo demasiado detallado, aunque eso fue lo que acordamos. Pienso solamente en que no sea una carga muy pesada.

En verdad tal como llega, es muy claro y ordenado y da cuenta total de lo hecho en todos sus detalles. Con ellos vamos haciendo el plan de avance.

En unos días más pretendo hacerte una proposición al respecto que ahora no te la adelanto. De todos modos, si la tarea es excesiva, haz hacer una anotación menos completa aunque cuidando siempre no perder la gran cosa que hemos logrado de estar en perfecta comunicación sin radio ni teléfono.

3. La malla sale en dos días más para el sur. Espero que cumplan los plazos los fabricantes. Te avisaré con telegramas. Irá probablemente en dos camiones de Barrientos destino a Socrin.

Ahora respecto a informes de Polilla:

Hemos tenido una consulta con Patricio Schmidt, arquitecto, dedicado en forma especial a materiales y problemas técnicos.

Con él hemos hablado el problema de la madera: preservación contra hongos y polilla.

CONTRA POLILLA.

La polilla no es polilla: es una termita, uno de los tantos tipos existentes en EEUU. y La variedad del Sur (hay varias parecidas) tiene el siguiente proceso:

hembra (que vuela) pone en verano huevos EN LA TIERRA.

Los huevos se convierten en larvas, que trepan hasta la madera no está en contacto con la tierra. Una verdadera construcción.

Se introducen en la madera y hacen su galería, en invierno.

Cuando han crecido y convertido en el insecto alado salen.

El proceso dura un año.

Luego, al cabo de un año, NO hay ni una termita en la madera.

Luego, no se saca nada con atacarla en la madera, porque muchas veces no está. Tampoco se saca nada con cambiar el palo, porque al año siguiente la nueva larva vuelve a atacarlo.

Según la información, no hay remedio que valga.

Lo que podemos hacer más valioso es envenenar el suelo de tierra del subterráneo, que es la cuna de todo el mal. En el exterior también estarán los huevos, pero la larva al subir, se puede observar por su construcción de barro.

Buscaremos ahora un producto para envenenar el suelo.

Otra posible solución sería - se me ocurre a mi - hacer un empedrado con esa piedra semi plana y tapar la junta con hormigón. Pero esto, además de caro, puede resultar inefectivo, ya que la larva sube hasta por las pequeñas grietas que dejan los radier habituales.

Otra cosa que hay que hacer, según Patricio Schmidt, es un especie de botagua de cobre, como una canal invertida, colocada a lo largo de todo sobrecimiento, de dimensiones muy reducidas. Esto hace, que la larva no pueda subir, porque se le desmorona su construcción (un túnel) al atravesar este

Página 2

[dibujo, esquema]

Sección B. carta de J. Sánchez a J. Vial

Página 3

[mecanografiada]

Corral, 15 de Mayo de 1962

Pepe,

Estamos armando el presbiterio y creo que no será tan corto como imaginamos.

El coro se esta armando pues hubo que colocarle vigas de refuerzo pues tenía envigado cada 1 mtd y estaba mal amarrado al muro, mas ahora que debe despegarse a las vigas

Las puertas de 95 cm. serán las puertas del diario y dominical. La puerta central de 190 será la puerta prosecional y se habrirá con una españoleta desde dentro.

La puerta lateral B he decidido que sea un acceso ocasional y una salida de emergencia. Se usará para salidas dominicales y en caso de pánico. No creo necesario una puerta diaria pues están ambas demasiado juntas y la entrada por B es demasiada poco cobijada desde afuera y muy brusca la entrada al interior.

Desde A y D -entradas habitual- se entra bajo el coro y sus pilares como a una nave de preparación.

Página 4

[mecanografiada]

Las paredes están bellísimas, con sus terminaciones vivas y plomo de las paredes. Es como cortada en piedra y dibujada con las tenues líneas de sus horizontales y diagonales.

El color, ahora que está opaco y lluvioso me gusta más y sigo sin saber como pintarlo. Es todo un color blando que ilumina unas paredes vivas y duras.

Dime, piensas tu venir para discutir aquí los colores y pintarla a mano, pues se lo merece. Que feliz estaría aquí la Sofie Touber - Arp.

Te escribiré de todas maneras una proposición de pintura para que me contestes.

Pino.-

mvc/1983.- [esta anotación corresponde a la fecha de archivado 
en los registros administrativos de la Escuela]

Página 5

[manuscrita]

15 Mayo 62

Corral

Pepe

estamos armando el presbiterio y creo que no será tan lento como lo imaginamos.

el coro se esta armando pues hubo que colocarle vigas de refuerzo pues tenía envigado cada 1 mts y estaba mal armado al muro, mas ahora que debe despegarse de las vigas.

La puerta de entrada tiene 2 de las cuatro hojas buenas y las otras dos están podridas y desarmadas. Se le han cambiado las batientes. De ninguna manera se puede dejar las 4 hojas juntas pues son de 1 ¼ ‘’ de espesor y no resiste. He decidido colocar 2 pie - parados que harán de marcos y tendremos puertas así.

[Dibujo]

Página 6

[manuscrita]
[dibujo]
[el texto a continuación quedó exacto en la carta mecanografiada].

Las puertas de 95 cm. serán las puertas del diario y dominical. La puerta central de 190 será la puerta prosecional y se habrirá con una españoleta desde dentro.

La puerta lateral B he decidido que sea un acceso ocacional y una salida de emergencia. Se usará para salidas dominicales y en caso de pánico. No creo necesario una puerta diaria pues estan ambas demasiado juntas y la entrada por B es demasiada poco cobijada desde afuera y muy brusca la entrada al interior.

Desde A y D -entradas habitual- se entra bajo el coro y sus pilares como a una nave de preparación.

Página 7

[manuscrita]
[dibujo]

Las paredes estan bellisimas, con sus terminaciones vivas y plomo de las paredes. Es como cortada en piedra y dibujada con las tenues líneas de sus horizontales y diagonales.

El color, ahora que está opaco y lluvioso me gusta más y sigo sin saber como pintarlo. Es todo un color blando que ilumina unas paredes vivas y duras.

Dime, piensas tu venir para discutir aquí los colores y pintarla a mano, pues se lo merece. Que feliz estaría aquí la Sofie Touber - Arp.

Te escribiré de todas maneras una proposición de pintura para que me contestes.

Sección C. consultas importantes

Página 8

[manuscrita]
[encabezado impreso de papelería institucional]
UNIVERSIDAD CATÓLICA DE VALPARAÍSO
Fundación Isabel Caces de Brown
Valparaíso • Chile
CASILLA 4059 TELEFONOS 56177-8


CONSULTAS IMPORTANTES A REALIZAR:

A. excavación en los bordes para saber a qué profundidad entra el cimiento del muro de piedra en 1, 2, 3, 4

B. entrar al subterráneo M y verificar la existencia de una solera corrida al medio que puede haber, y el estado de los durmientes y la altura del subterráneo en varios puntos.

C. verificar las medidas a eje de las cabezas de los durmientes del 2º piso en el costado indicado por plano, para poder determinar con exactitud la cantidad de tijerales y la dimensión de las costaneras.

D. comprobar la ubicación de la matriz de agua potable y su diámetro

Página 9

[manuscrita]

En la bóveda se produce una diferencia luminosa del tipo que aparece en ese corte que he hecho. No aparece sombra. Mas bien es una diferencia de intensidad luminosa y de manera de llegar a la luz. Creo que la bóveda no entorpece.

• En cualquier parte de la Iglesia se puede estar con comodidad en el acto de la misa. He caminado y pasado de un punto a otro comprobando la calidad y la comodidad de la luz.

• Tu me preguntas como se mira para afuera bueno ya te lo he dicho que en el castillo cercano al presbiterio el ojo mira todas las casas, partes de ellas y verde, cielo muy poco. En el otro, el del lado del presbiterio se ve el dispensario un muro de lata gris […] (zinc oxidado En las ventanas de la Bóveda cielo - sol sobre el presbiterio y en la del coro solo cielo (celeste o gris).

• Todavía no te puedo decir si yo pensaría en hacer una modificación del palillaje. A la primera inspección de los primeros 3 días sí, ahora ya no lo siento así. Es muy distinta la luz ambiental de la ciudad de Valparaíso a la de Corral. Creo que esto lo dejaremos para más tarde, una vez que al interior de la iglesia se vaya aclarando de palos - librándose de ellos. El estudio hecho en la Escuela puede y no puede ser una determinación fija, es lo que aquí me parece.

Página 10

[manuscrita]

En cuanto a la luz artificial ha sido mi problema constante desde, podríamos decir, “que la oí nombrar”. No te puedo dar una idea al respecto, pero si una opinión.

Me parece que la Iglesia debe en la noche tener un ritmo luminoso, semejante en el fondo, al que tiene en el día, me parece que debe tener unidad y pienso en la luz reflejada.

Pienso en el tubo de la luz fosforescente porque arroja una luz más pareja, además que no es un punto luminoso. Su color es azuloso pero más acogedor que el amarillento de las ampolletas. Claro que una ampolleta de 200 w. da una luz bien clara pero es concrentrada.

La ampolleta se me ocurre como el uso de la escoba, acto casero, (del cura) y el de la enceradora que rinde más y satisface más (tubos)

La iglesia es grande espacialmente, pero muy próxima, de manera que la ampolleta se me ocurre solo como luz auxilliar, para moverse en ella a deshoras o para la preparación de actos de la Iglesia.

Sería muy bueno entrar en esto de la luz eléctrica. Yo aquí en Corral estoy frito. Pero allí en la Escuela se podría ir viendo que pasa con la luz fosforescente no sólo en las Iglesias, sino también en algunas casas del cerro [Castillo] y nuevos locales, fuera de los que existen. Ver como allá acogen a la gente y a los actos que toman. Yo sobre la luz fosforescente no puedo hacer nada acá. Y sobre la luz artificial algo (condiciones del pueblo). ¿Qué me dices

Página 11

[manuscrita]

y del exterior. En el interior es fundamental. En el exterior no tanto porque no están en juego los mismos valores, aunque los del exterior son otros, creo que más importante un buen estudio de esto.

Creo que aquí habría una relación color - luz (natural y artificial) además de las exigencias arquitectónicas propias del espacio, de este espacio - color.

Es serio esto de la luz artificial porque en invierno es ella la que se juega en la Iglesia prácticamente. Yo no sé mucho, por no decir nada, de luz artificial, pero haré todo lo necesario. Se han puestos luces, ampolletas, en la Iglesia para poder trabajar en el interior hastas las 8 pm.

Con éstas yo haré experiencias subiéndolas, bajándolas, apagando, etc. Ya he hablado con Alejandro Rozas, Jefe de Bodega y Instalador Eléctrico para que hagamos esto. Además de Pablo.

Perdona Juan todo lo malo que haya aquí ya sea en la letra, croquis o algunas ideas, es debido a la prisa con que te he escrito, debido al tiempo y a un cierto cansancio. Aunque me pillaste preparado en cuanto a lo que me preguntas, porque ya […] y estoy mirando esto de la luz, no me pillas igual en la luz artificial. En realidad me pillaste. Espero que en próxima, si es que he tenido tiempo de hacerlo, te contaré mis opiniones sobre la luz eléctricas y las experiencias que te conté.

Página 12

Estuvo hoy aquí en Corral, que ni en Paillaco, ni en Pto. Montt hay nadie. ¿Cómo va Concepción ¿Y los padres franceses?

Te quedo agradecido de antemano por tu respuesta a esto.

“Saludos y Escribe”

[firma] Rocuart

Todos estamos bien. “Sufriendo cada día”. La obra avanza pese a todo. Pino como siempre; a veces peor que siempre. La familia de Pino muy bien creo que parten el domingo hacia Viña.

Saludos a todos

Corral 13 Febrero 1962

Sección D. De los trabajos arquitectónicos

Página 13

[mecanografiada]

Respecto a los trabajos arquitectónicos de la Iglesia:

1) Pintura exterior.

He pensado dos variantes:

a) No hacer el cuadro plateado que te decía un día en la fachada posterior, y que estaría destinado a hacer presente la iglesia hacia lo cerros y Corral bajo.

Me ha parecido después una presencia un poco débil esa, y además, transitoria: un cura un día decide pintar todo y se terminó el efecto.

La pintura, en cambio no tiene ese carácter. Es algo que en el futuro no gobernamos. Cualquiera pintará como quiera. Si lo que hacemos con ella es comprendido, probablemente permanecerá y se habrá entonces estableciendo algo. Si no, no. Por otra parte, bien sé que no estamos haciendo una pintura de “brocha gorda” como se pensó al principio, es una pintura de mucho dibujo, que será difícil repetir si no hay alguien después precisamente tenga la voluntad de hacerlo. b) Cuidar el gris del sistema de franjas que hemos pensado.

Si tu recuerdas, tenemos una franja roja, ya hecha, y colocaremos una gris y después una plateada.

He estado mirando el gris. Creo que el gris, como todos los colores intermedios, debe ser proporcionado sea “tendiendo al negro” o “tendiendo al blanco”. Un gris no como el de los buques de guerra, en el caso de Corral. No tampoco un gris que sea justo medio entre negro y blanco. Un gris que tienda francamente al blanco. O sea plateado (brillo), gris-blanco, rojo ya colocado.

[este párrafo a continuación fue tachado con lápiz de pasta]

2) Pintura interior

Hace unos días hemos pintado unas piezas chicas de madera que hicimos en las casas nuestras. Pinté blanco y gris (gris-blanco). He notado esto. La pintura al óleo da una consistencia bastante pesada, gruesa: no transparente y liviana, como la pintura al agua. Habrá que tomar en cuenta –no sé cómo– esto. A esto contribuye en gran proporción el enmasillado, que tapa las junturas de los entablados: aparece entonces una superficie blanda e informe. He pensado entonces que habrá que considerar seriamente la posibilidad de pintar sectores y encerar otros.

[anotación manuscrita, con pasta azul] 

De todas maneras, dejar la tabla neta, sin rellenos.

Página 14

[mecanografiada, nueva versión del texto de la página anterior]

Respecto a los trabajos arquitectónicos de la iglesia.

He pensado dos variantes:

a) No hacer el cuadro plateado que te decía un día en la fachada posterior, y que estaría destinado a hacer presente la iglesia hacia lo cerros y Corral bajo.

Me ha parecido después una presencia un poco débil esa, y además, transitoria: un cura un día decide pintar todo y se terminó el efecto.

La pintura exterior general en cambio, no tiene ese carácter. No podemos gobernar, en el futuro, qué pintura se colocará. Cualquiera pintará como quiera. La que hacemos ahora, si es comprendida y se convierte en algo propio de la iglesia, entonces permanecerá. En ese caso se habría establecido algo más de la iglesia. Pero si no, no. La pintura, como la potencia de las ampolletas de la luz eléctrica, están también en manos de los habitantes y del tiempo. Podemos dar la iniciación. Por otra parte, bien sé que no estamos haciendo una pintura de “brocha gorda”, como se pensó al principio: es una pintura de mucho dibujo que será difícil repetir si no hay alguien después que precisamente tenga la voluntad de hacerlo.

b) Color gris.

Si tu recuerdas habíamos decidido colocar al lado de las franjas rojas ya pintadas de las planchas, una franja plateada y una gris.

Me refiero a ese gris. Creo que el gris, como todos los colores intermedios debe ser proporcionado sea “tendiendo al negro” ó “tendiendo al blanco”. No debe ser un gris que sea justo medio entre blanco y negro. Tampoco un gris como el de los buques de guerra. Para el caso de Corral, creo, tendríamos que colocar un gris francamente tendiente al blanco, que fuera liviano. Haz algunas pruebas aclarando gradualmente el gris.

2) Problemas de la luz

Te explicaré algo largamente lo que he visto de la luz de Corral - en relación a lo que dice Rocuanto - y la referencia que creo que tiene en las ventanas y la pintura exterior.

1. Hay dos momentos claramente diferentes luminosos en la ciudad: la luz general del invierno y la luz general del verano.

2. La luz del verano es con sol.

La luz del invierno, el nublado, la lluvia, la neblina.

3. La luz del sol se caracteriza por su “energía” y su mayor intensidad.

Es fuertemente capaz de “reflejos”. Enérgica, puede multiplicarse reflejos en grado 1º, 2º y 3º y hasta 4º. La sombra del verano con sol es una sombra llena de reflajos.

La luz de invierno, nubes, “viene” ya difundida. Puede ser muy brillante pero es muy poco energética. Poca capacidad de reflejo. Además, es de menor intensidad.

Esta capacidad de reflejo de la luz es una de las propiedades más vitales para estudiar los interiores.

4. En verano, a través de una ventana penetra un rayo de sol. O no, entran simplemente los reflejos del suelo o el cielo. Ellos adentro r

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[mecanografiada, continuación de la página anterior]

rebotan iluminando y rebotando dos, tres, cuatro veces sin perder su energía: son a la vez dos tres, cuatro o cinco calidades de grises vivos que iluminan a cada objeto.

Si entra un rayo de sol, desde su punto de choque, ya en el interior, esta vitalidad se acrecienta. Todo iluminado, y todo matizado.

En invierno: la luz ya difundida por las nubes a gran altura hace entrar por el vano de la ventana una masa revuelta de luz en todas direcciones de poca energía: digo: sin capacidad ya de reflejo. La ventana permanece brillante, pero el interior se desmaya rápidamente.

La baja intensidad hace el interior obscuro.

Por eso en invierno, las ventanas vistas desde los interiores ofrecen un gran contraste. Una ventana brillante en un interior obscuro: el semi encandilamiento. La poca capacidad de reflejo: ¿Te acuerdas en invierno que si te colocas incluso debajo de una mediagua, se está en un lugar “obscuro”? El invierno en un pueblo, en los árboles, es lleno de obscuridades. Quiero hacer una diferencia con lo que es “sombra”. La sombra no es obscuridad: está llena de matices luminoso y “contraluces”.

Hay entonces esta “energía”.

5. Corral se caracteriza por su encerramiento entre grandes cerros. Creo recordar que el sol se pone detrás de uno de estos grandes cerros, y que la luz del atardecer penetra por la gran ventana detrás del presbiterio y hace tangencia con la ventanas del castillo lado Stmo. Ahí el sol en tangencia ilumina la tierra de los vidrios y los palillos por un lado, al ras, y hace una transparencia iluminada.

Ahora, el sol al ponerse entre los cerros, más o menos temprano, está aún alto, antes de ponerse en el mar. Ilumina la bóveda del cielo largamente antes de ocultarse en el horizonte. Un atardecer muy largo. Esto significa para Corral una larga tarde de luces “reflejadas” de gran energía que vienen en dirección cenital - algo así como ocurre también en Valparaíso, cuando el sol se esconde detrás de los cerros y las quebradas reciben una luz coloreada, refleja, pero de gran energía.

Esta luz tiene una gran suavidad. No produce el brillo que ciega. El brillo que borra la sensación de color. Por eso esta luz destaca grandemente los colores. Una semi - luz de la tarde con gran cantidad de color, y una claridad prolongada.

Esa tarde larga, es la característica de Corral. En el día, no. Sol: y podemos tomar para esas otras horas (salvo la mañana temprano, que no la he visto) a grosso modo, las mismas determinaciones que tomaríamos en otro lugar, aquí por ejemplo.

Esa luz cenital de las tardes me ha hecho pensar en el techo: plateado.

El reflejo blanco en la tarde amortiguada de brillos y con colores hará un foco potente contra la luz cenital.

Lo mismo en el invierno: reflejo a la luz cenital.

6. Hay un Corral de invierno para el cual hay que trabajar.

Obscuridad.

¿Te acuerdas lo que hablamos de que pintar el exterior con una sola masa de un solo color nos traía una blandura e informidad de un galpón mal hecho? Y de eso mismo, cómo con las franjas plateadas y grises introducimos lo “claro” y al mismo tiempo un dejo de color sin ser el color como tal el protagonista, el color unido a lo luminoso, al brillo del aluminio: algo que apareció como por azar al pintar tú los bordes de las planchas con el anti-corrosivo. Los recortes netos de la lata, también, formando superficie plana. El exterior Plano: dibujado: casi transparente. Las esquinas-

En invierno y en verano, a esta multiplicidad, a estos colores, en verano a esta luz paisajística, en invierno a esta obscuridad, dan ganas que el interior sea unido, suave y antes que nada, claro y uniforme.

Página 16

[mecanografiada]

Este invierno y verano nos ha traído las ventanas con el difusor que se abre. También una tarde de claridad en verano, cenital. Sin embargo la luz sin reflejo del invierno es poco apropiada para iluminar desde una sola fuente de gran espacio. Eso es lo propio del verano y su energía luminosa. El invierno se prestaría más a que cada lugar tuviera su pequeña ventana. El invierno es la luz eléctrica.

Ya vimo la acogida que da, en la noche cerrada campesina y pueblerina, una luz llamativa y pareja. El tubo neón. Es una apreciación de cómo el interior se presiente en la noche desde el exterior. Creo que es neto. La puerta además. Sin embargo en el interior es distinto. La oración en el interior. La luz eléctrica tiene algo de la luz de invierno, aún la más potente. Es una luz sin energía de reflejos, pero que a la vez produce sombras. Esa es su característica. La sombra de luz eléctrica es como la obscuridad, no como la sombra del sol de verano. Esa es también su característica. Es una luz pobre, muy unida a su fuente.

He estado mirando y a la vez recordando.

Te escribo algo de esto último.

Respecto a la luz de la noche he recordado lo que sucedía en la noche de las casas de fundo, en invierno. Las casas de las cabras [Las Cabras; un lugar], que son grandes grandes espacios interiores. Esas casas tienen ventanas y puertas vidriadas que recogen la luz del día detrás del corredor que bordea todos los interiores. En la tarde, se cierran unos enormes postigos, gruesos, se colocan barras y el interior queda hermético. El anti–supermercado que hace su luz eléctrica rodeado de la obscuridad de los muros íntegros de vidrio. En estas casas, una vez hermetizado el interior, se enciende una gran lámpara central de gas acetileno, luz blanca–amarillenta de gran potencia y se ilumina totalmente todo el interior: la anti–luz indirecta. Constantemente se está con los ojos semi deslumbrados hacia arriba. Afuera llueve, y si alguien golpea desde el exterior para entrar, se entre–abre la puerta y la luz parece iluminar sólo la cara.

Sección E. carta de J. Vial a J. Sánchez (6-2-62)

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[mecanografiada]

6 de Febrero de 1962.-

Querido Pino,

Te escribo rápidamente. Estamos en plena entrega de las iglesias de Concepción, cuyo plazo termina el 8 para presentaciones Corvi.

Hace dos semanas, viajamos con Alberto y Tuto a Concepción. Vimos la obra de Sn. Pedro y después recorrimos toda la Zona entre la cordillera Nabuelbuta y el mar hasta llegar a Lebu. Comprobé ahí que gran parte de esa prefiguración que uno se hace del espacio, el aire, los árboles, la conformación, los tamaños, la soledad de los caminos - cuando hace los planos regionales, adivinando estas y creando relaciones, era bastante exacta. Tuve gran sorpresa en eso, y constantemente en el camino, en un auto vertiginoso y en una gran polvareda, me fui admirando de encontrar un orden antes previsto. Sin embargo los pueblos eran bien distintos. El más potente es Curanilahue. Tiene algo remoto parecido a las ciudades de la Sierra en el Perú, encaramadas con valles, ríos y todo a un piso más alto, en donde se presiente, al otro lado de las colinas, un vacío. Es casi lo inverso de Corral, con un movimiento extraño de campesinos, mineros, bosques y restos de mineral, con esa negrura de polvillo que se acumula en la tierra de las calles, en las caras y en todos los edificios de madera.

La capilla de Tuto está en un lugar muy distinto. Le abrió al camino un boquete hacia el río que sólo se alcanza a apreciar al detenerse. A través de unos dos kilómetros de agua sin arruga, se ve el frente completo de la ciudad, con esa proximidad–lejanía que permite reconocer ventanas y edificios, esa proximidad de “grande” en lo lejano, y que produce una gran magnitud. Las fotos destruyen ese efecto, como aquí en Valparaíso, cuando la punta de Plancha Ancha está enorme y próxima, porque el lente delimita el campo y exagera la perspectiva. Casualmente siempre he llegado a Sn. Pedro en la tarde, y como está frente al mar y al costado del río que se abre hacia el sur poniente, los rayos del sol penetran hasta el fondo de los cerros por el hueco del río e iluminan en el intermedio la franja de la ciudad en todo el ancho. Se produce un enorme espacio, casi más potente que el atravesar el puente; desde la capilla, que está en sombra, se mira el lado iluminado. En ese hueco abierto, y en una explanada como una mesa, con una gran abstracción, está colocada la capilla. Ese espacio es parte de ella, casi puede decirse, hecho por ella. Un objeto pesado encima y armado para ser contemplado en sus cuatro aristas y sus cuatro mantos perfectamente simétricos, en donde puede jugar

Página 18

[mecanografiada, continuación de la página anterior]

la luz produciendo un gran relieve. No está hecha para “situaciones” me parece, calculadas. Hay un cálculo, unificador que la separa como un objeto. Mi primera impresión son dos cosas: proporción, tamaño chico–grande; superficie dibujada por las tablas, en un trazado muy fino, casi como la piel de un animal, en un color amarillento suave que tiene una proporción extraordinaria. Como siempre que ocurre el efecto de la proporción, no se deja medir en números.

Constantemente se escapa a eso y queda en cambio muy fuertemente unida y atrapada en el ojo. Su presencia se debe a eso. El interior es una cúpula. Me hizo pensar en un espacio oriental, hermético y alto. No habrá imaginado nunca esto, ni un lugar así para rezar. Hay cierta obscuridad y una gran simplicidad de tipo casi arcaico. Se produce una cierta detención en uno y tiene –creo– una espacie de solemnidad. Seguramente que esto proviene de que es un espacio muy formal y unificado. No he dejado de pensar en Corral, con sus diferencias tan grandes, en el interior y en exterior, en la historia de su “caso”, en la voluntad que la guía en la cincunstancia que la ha conformado, en su espacio múltiple, y la luz a la altura de los ojos, o en horizontal, y en el anhelo constante de atenderse a lo esencial, con suavidad.

Pino: Muñoz parte en este momento. No puedo continuar por ahora. Tengo algunas cosas que ver de lo inmediato que te las enumero a continuación como títulos:

1) No he obtenido ni una sola noticia de la marcha de la obra desde que partiste ¿qué pasa? Por favor escríbeme semanalmente.

2) Espero la Rendición de ctas de Socrin correspondientes a Enero.

3) ¿Cómo va lo hablado de: Luz eléctrica interior ( espacio, no tablas )

Altar. (demorarán por lo menos un en hacerlo)

Muro Santísimo

Piso Presbiterio

Escalera Coro

Colores fachadas (Recuerda pintura se pide a Cáritas: Suprime el cuadro grande planteado atrás)

4) Espero desesperado una noticia sobre la gestión de Paillaco que te pedí por telegrama me averiguaras: estado de la petición del préstamo y revisión del informe técnico. Lo presentamos hace 1 ½ mes y puede perderse el préstamo.

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[mecanografiada, continuación de la página anterior]

5) ¿Cómo está la Sara? ¿La casa? No he tenido tiempo de buscarle Recuerdos a la Sara.

Saludos a todos

Pepe.-

Va material para lo pedido por Rocuant: Hemos pasado con Alberto en pintura, Matisse, Chagall y un abstracto no figurativo.

mvc/1983.-

Página 20

[manuscrito, borrador de la carta de las páginas 17 a 19]

6 Febrero 62

Querido Pino, Te escribo rápidamente. Estamos en plena entrega de las iglesias de Concepción, cuyo plazo termina el 8 para presentaciones Corvi.

Hace dos semanas, viajamos con Alberto y Tuto a Concepción. Vimos la obra de Sn. Pedro y después recorrimos toda la Zona entre la cordillera Nabuelbuta y el mar hasta llegar a Lebu. Comprobé ahí que gran parte de esa prefiguración que uno se hace del espacio, el aire, los árboles, la conformación, los tamaños, la soledad de los caminos - cuando hace los planos regionales, adivinando estas y creando relaciones, era bastante exacta. Tuve gran sorpresa en eso, y constantemente en el camino, en un auto vertiginoso y en una gran polvareda, me fui admirando de encontrar un orden antes previsto. Sin embargo los pueblos eran bien distintos. El más potente es Curanilahue. Tiene algo remoto parecido a las ciudad de la Sierra en el Perú, encaramadas con valles, ríos y todo a un piso más alto, en donde se presiente, al otro lado de las colinas, un vacío. Es casi lo inverso de Corral, con un movimiento extraño de campesinos, mineros, bosques y restos de mineral, con esa negrura de polvillo que se acumula en la tierra de las calles, en las caras y en todos los edificios de madera.

La capilla de tuto está en un lugar muy distinto. Le abrió al camino un boquete hacia el río que sólo se alcanza a apreciar al detenerse. A través de unos deos kilómetros de agua sin arruga, se ve al frente completo de la ciudad, con esa proximidad - lejanía que permite reconocer ventanas y edificios, esa proximidad de “grande” en lo lejano, y que produce una gran magnitud. Las fotos destruyen ese efecto, como aquí en Valparaíso, cuando la punta de Plancha Ancha está enorme y próxima, porque el lente delimita el campo y exagera la perspectiva. Casualmente siempre he llegado a Sn. Pedro en la tarde, y como está frente al mar y al costado del río que se abre hacia el sur poniente, los rayos del sol penetran hasta el fondo de los cerros por el hueco del río e iluminan en el intermedio la franja de la ciudad en todo el ancho. Se produce un enorme espacio, casi más potente que el atravesar el puente; desde la capilla, que está en sombra, se mira el lado iluminado. En ese hueco abierto, y en una explanada como una mesa, con una gran abstracción, está colocada la capilla. Ese espacio es parte de ella, casi puede decirse, hecho por ella. Un objeto pesado encima y armado para ser contemplado en sus cuatro aristas y sus cuatro mantos perfectamente simétricos, en donde puede jugar la luz produciendo un gran relieve. No está hecha para “situaciones” me parece, calculadas. Hay un cálculo, unificador que la separa como un objeto. mi primera impresión son dos cosas: proporción, tamaño chico - grande; superficie dibujada por las tablas, en un trazado muy fino, casi como la piel de un animal, en un color amarillento sueve que

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tiene una proporción extraordinaria. Como siempre que ocurre el efecto de la proporción, no se deja medir en números. Constantemente se escapa a eso y queda en cambio muy fuertemente unida y atrapada en el ojo. Su presencia se debe a eso. El interior es una cúpula. Me hizo pensar en un espacio oriental, hermético y alto. No habrá imaginado nunca esto, ni un lugar así para rezar. Hay cierta obscuridad y una gran simplicidad de tipo casi arcaico. Se produce una cierta detención en uno y tiene –creo– una especie de solemnidad. Seguramente que esto proviene de que es un espacio muy formal y unificado. No he dejado de pensar en Corral, con sus diferencias tan grandes, en el interior y en exterior, en la historia de su “caso”, en la voluntad que la guía, en la cincunstacia que la ha conformado, en su espacio múltiple, y la luz a la altura de los ojos, o en horizontal, y en el anhelo constante de atenderse a lo esencial, con suavidad.

Pino: Muñoz parte en este momento. No puedo continuar por ahora. Tengo algunas cosas que ver de lo inmediato que te las enumero a continuación como títulos:

1) No he obtenido ni una sola noticia de la marcha de la obra desde que partiste ¿qué pasa? Por favor escribeme semanalmente.

2) Espero la Rendición de ctas de Socrin correspondientes a Enero.

3) ¿Cómo va lo hablado de: Luz eléctrica interior (espacio, no tablas) Altar. (demorarán por lo menos un mes en hacerlo) Muro Santísimo Piso Presbiterio Escalera Coro Colores fachadas (Recuerda pintura se pide a Cáritas: Suprime el cuadro grande planteado atrás).

4) Espero desesperado una noticia sobre la gestión de Paillaco que te pedí por telegrama me averiguaras: estado de la petición del préstamo y revisión del informe técnico. Lo presentamos hace 1 ½ mes y puede perderse el préstamo.

5) ¿Cómo está la Sara? ¿La casa? No he tenido tiempo de buscarle más libros. Recuerdos a la Sara.


Saludos a todos

Pepe.-

Va material para lo pedido por Rocuant: Hemos pasado con Alberto en pintura, Matisse, Chagall y un abstracto no figurativo.

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Nota. La mayor dificultad para observar el espacio actualmente en el interior en construcción es que es los envigados de piso aún sin entablado, los pies derechos aún sin entablado, los palillajes de sostén del tablón ante de ser cubiertos, dibujan las superficies y planos con gran riqueza de luces y sombras permaneciendo en un plano, y en sus pequeñas variaciones, dentro del módulo riguroso que va irrumpiendo la futura clavazón de la tabla, crean un orden geométrico uniforme general y realmente muy variado, en iluminación y color (luz)

La tabla, que cubrirá todo, borra este orden riguroso y repetido en todos los elementos: cielos, muros, pisos, y crea superficies de una dirección, lisas y tendientes a no multiplicarse: propiamente un plano, susceptible de reflejos y esfumados, que hacen que la luz, en vez de esfumar, resbale, y susceptible además, de crear superficies lisas, uniformes y unificadas, que contribuyen a crear una unicidad total de cierta manera empobrecida.

Sección F. carta de J. Vial a Méndez

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Querido Mendez: te escribo a propósito de los discos de música concreta. Tu envío coincidió con el estudio del canto gregoriano que hacíamos para los benedictinos. Nos habíamos conseguido con el P. Villejas los discos de [Solesmes] y un […]. De manera que empezamos a oírlos mezclados comparando la monodia con la serie concreta. A propósito de los discos me puse a leer un libro escrito por los alemanes de colonia, en que cada autor explica su trabajo. Y desde ahí, tratando de entender, a una revista técnica que explica la música serial a partir de los sonidos gregorianos. Como este estudio supone ciertos conocimientos técnicos elementales (que el piano a mi me facilita mucho, no sólo para oír sino para entender las explicaciones aunque no sepa exactamente el significado preciso) me fui a los textos elementales de música y ahí encontré una historia de la música. Simplemente sucedió que iniciamos con Claudio (las esculturas de Claudio están hechas en un tratado total en sección áurea) y Fabio el estudio del modulor de Le Corbusier, que se inicia con una referencia al sonido (muy exacta y a la cual hacían referencia los concretos) y desde esa comparación de Le Corbusier llegué a varias consideraciones más o menos inventadas sobre los instrumentos (aprovechandome del piano). Con eso, compramos algunos libros, una historia de la música que me interesaba conocer sólo en su iniciación griega, para el ver el fundamento de los sonidos, y a la cual hacía mención Le Corbusier. Le agregué entonces un estudio de un capítulo de sonido en física elemental porque ahí hacían referencia al nº de vibraciones de las notas, y la construcción de escalas. Me metí entonces en otras propiedades del sonido, hasta llegar a la voz (que no encontré mayores datos).

El P. Villegas entre tanto, (como mi curiosidad se me fue agrandando y yo podía pensar muy prácticamente gracias al piano, y descubrir cosas más adelantadas que el estudio mismo, y siguiendo el consejo Leonardesco que dice dice que para ver hay que saber y para oír, también saber), me facilitó tres clases de manuales para la enseñanza del canto gregoriano, dos de […] y una de tipo más histórico, en que se explicaba todo el proceso de la notación, que es importante para el ritmo (y la dirección y la interpretación: ver Ion de Grassi-Godo) la cual me permitió ahora seguirlo con un misal especializado casi todos los textos de la edición de [Solesmes].

Y desde aquí, con Alberto y el P. Villegas y José Pablo Dominguez, se planteó toda una posibilidad para una proposición “sonora – arquitectónica – oración” para los Benedictinos. Oír, no sólo leer estos dos extremos de música me resultó extraordinariamente fructífero y me pareció poder entender mejor, así, tras los intermedios, cronológicamente hablando. Como ves, han vivido mucho

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los discos y ahora los hemos aumentado consiguiéndonos con la U. de Chile algunas composiciones de Colonia, los alemanes, que son una linea diferencia a la francesa.

Se armó a todo esto la liturgia, que íntegra está concebida en unión al canto: canto oración que tiene que ver con participación, uno de nuestros temas de Santa Clara.

Empecé entonces a agregarle al estudio litúrgico (que hemos ido haciendo poco a poco, primero para Santa Clara y después para los benedictinos y hoy, para las iglesias del sur) toda una columna con el centro, longitud, tipo de voz, gesto, ubicación del que canta, etc. Cosas que tenían gran importancia para los Benedictinos en que se dialoga la salmodia desde diversos puntos según la fiesta. También tenía importancia para los propósitos de la renovación litúrgica, explicada por el P. Villegas, y en la cual se pretende hacer participar al pueblo en procesiones cantadas.

Al introducirse así, en el sonido, aunque no pasa de ser una información, más bien motivo de inspiración que de conocimiento , uno cree comprender en ello la llave vital de los actos litúrgicos, que aparecen hoy completamente desarticulados y desvanecidos como oración. Y a tal punto me pesó eso a mi, que quería en un instante dado, concebir solamente desde ahí toda la iglesia, cerrar casi los ojos, y tratar de rehacer todos los actos del interior en una concepción nacida de eso, de esa forma de oración. Eso obligaría a hacer observaciones, con la gran dificultad de que en este caso, hay que provocarlas con algún instrumento, y medir. Esto lo haríamos, pensado siempre en el espacio, para que no nos transformaramos en unos especialistas. Es una ampliación del ojo.

No sé si te has fijado en lo que dice Le Corbusier a propósito del sonido, en su iglesia del Couvent Dominicano. Me parece que aunque lo que él dice puede ser cierto, resulta cínico y pobre, en la manera como queda dicho. La “mala” acústica se le produce a él, tal vez, porque creo que queda muy colocado estéticamente y no penetra en lo que de oración tiene el canto litúrgico. Seguramente por eso se le separa y le llena la iglesia de quiebres que él no desea. De todos modos es distinto lo que dice a lo que hace en el pabellón Phillips de Bruselas: Pero el viejo pillo mete sus manos en todo, y tampoco me atrevo mucho a juzgarlo.

Trato por todos los medios que un trabajo como este no se me convierta en una monografía, y también que nunca sea utilizable por otro, ni tampoco que sea como la única vía para crear el espacio, sino que siempre queden atados íntimamente a un caso arquitectónico y a algo simultáneo que consiste en ver, un ver más complejo. Para esto, sobran energías y falta saber detenerse donde es debido, ahí por lo menos parece.

Sección G. carta de J. Vial a F. Méndez

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[…] Pancho

Te escribo algunos asuntos de dibujo de los cuales me he acordado oyendo tu carta a Alberto. Me han servido a mi –no para un propósito como el que tu tienes con la pintura,– pero creo que pueden serte útiles si es que ya no lo conoces.

Por favor no te extrañes del tono doctoral. Simplemente es la forma de poder hablar.

1º. Una de las cosas más difíciles, imperceptiblemente, para un arquitecto, es “ver” en dos dimensiones. Yo dibujo así. No sé si será bueno. El dibujo arquitectónico parece ser bastante distinto en esto. De todas modos es buena la experiencia, veo en un plano, haciendo la abstracción de la profundidad. Al ver así, muchas veces me he visto sorprendido de la “desproporción de las proporciones”: por ejemplo, la acentuada perpendicularidad en un papel del plano de la mesa al dibujar una botella.

2º. Yo creo que dibujo más bien objetos que otras cosas. He visto que hay objetos muy susceptibles de variación en su forma, al traspasarlas a l dibujo (una guitarra, una copa, una cara) y otras mucho menos abiertas a esta posibilidad. Son estas últimas formas que yo llamaría rígidas: un auto, un caballo. Te nombro las que a mí me parece más difíciles, porque su propiedad, en mi, requiere una exactitud. Yo sé que se dibuja con libertad lo que en cada uno es familiar. Esto lo creo muy importante, porque cada uno tiene en sí, muy diferente a otro, la familiaridad de algunas cosas que dibuja con libertad.

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3º. A veces me resulta un buen camino, al dibujar paisaje, (viendo en un plano) la línea que forma el aire que queda entre las cosas. Una especie de revés para circundar el objeto. Se dibuja la forma que “resta” de la que se quiere dibujar. Un árbol por ejemplo, no se mira el árbol, sino el contorno que circunda el cielo alrededor de él. Como quien dibujara los límites en que se recorta el cielo.

4º. Yo creo que el dibujo es una faena llena de aproximaciones. A mi al menos, no sé me dá como un solo golpe, sino en aquellas cosas sobre las cuales “ya sé”. Yo hago entonces como hacen los que llevan contabilidad: “cierro la misma suma por varias partes diferentes”: por dentro y por fuera, y a cada cosa le miro relaciones variadas para dejarla ubicada sólidamente. A veces me gusta una que quedó ubicada con una sola relación, y la dejo, pero ahí está “el que a uno le gusta”, y sirve de base para lo demás.

5º Creo que si hay algún método que pudiera afirmar con algún antecedente es este: repetir y repetir: el mismo caso en todas sus posibilidades. Hay que conservar, como una disciplina de aceptados, todos los dibujos, aunque ellos no tendrán en adelante mayor utilidad que esa.

6º. Ahora te agrego dos consejos de nuestro amado Leonardo, que tú conoces allá en sus originales: (no transcribo sus palabras, sino lo que recuerdo de su lectura)

a) Para dibujar algo, hay que saber de ese algo.

(De la perspectiva luminosa, que es el aire que coloca azul cada vez en más intensidad la lejanía, y que este azul se suma cada vez más intenso al color cada vez más tenue de los cerros en la lejanía – de los reflejos – de las caras –de los gestos – de la estructura múltiple del cuerpo humano) El dibujo es entonces [reflejo] de

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de algo conciente, de un conocimiento de lo que se dibuja en todas sus estructuras, una verdadera manifestación de algo. Por eso, antes de dibujar “en serio”, hay que pensar.

b) Un consejo de Leonardo que dá a propósito de las narices (quiere dibujar caras).

Se va por la ciudad y se observa “tipos de narices”. Se apuntan inmediatamente, o se hace en la casa con el recuerdo. Hay formas tipos y formas deducidas. (Ojo: se dibuja en “la ciudad”). Las formas deducidas no son más que la mezcla de formas tipos.

Cuando se mira una cara, después de realizado el estudio, lo único que se hace es mirar a qué tipo pertenece. Así se procede con todo. Con todo. Con rostro, cada postura, cada cuerpo, cada objeto, cada situación de un objeto en la luz, es una confirmación de tipos. Tú ves la tarea que esto significa a la observación.

Ensaya de adivinar un “tipo de nariz”. Vas a partir por no poder dibujar el tipo en sí mismo. Él deja libre el campo a la invención, pero una vez formado en esta observación.

c) Hay una observación suya que [la hoja está cortada]

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Objetividad aparentemente limitada (como cuando explica como se pintarán batallas) pero que poco a poco van revelando la hondura. Con ella, pretende esto: no me explico la academia: porque la academia es muerta para quien desea y ama desde adentro todo ese mundo que hoy –yo al menos– nombro como figurativo. No me la explico tampoco como formación de una técnica para quien no tiene puestos sus ojos en lo figurativo. Quiero creer que ella, esa evocación, es única, y también, la única fuente posible, y que aparece solamente en esa intimidad que hacía a Leonardo ser físico, geometra, hidraúlico, y qué se yo cuantas cosas para pintar; naturalmente, cada uno en su escala y en su tiempo, pero unido a él, en eso.

Pero tú sabes bien de todo eso, y estarás viendo cómo yo también agrego un juicio. No deja de ser cierto, en el fondo, que lo mejor es hacer lo que uno desea en un momento dado.

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Te agrego un apéndice de varios:

¿Vuelves […] ? He sabido por Purcell que piensas volver en Marzo [la hoja está cortada]

Sección H. carta a J.Purcell

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[manuscrito]
[dibujo]

Sr. Juan Purcell […]

Perdona que no te haya escrito antes, pensaba hacerlo ya que había estado observando la Iglesia en este aspecto, la luz.

Mira, la luz acá, la de la ciudad es una luz muy clara, blanca y se mantiene durante todo el día, aún al atardecer, en que se matiza (muy poco) con el color rojizo de los atardeceres (nubes). No sucede con Valparaíso, en donde, por la tarde se transforma en gris–azulado. Me imagino que es por la fuerza del aire. Esto es en total.

En la Iglesia es difícil morar con exactitud debido a la montonera de palos y andamios y a la ausencia de una parte de cielo y de piso, que juegan gran importancia porque son paneles reflectores - reciben luz

[dibujo]

(1) Ventana alta sobre presbiterio

Es muy fuerte para el ojo - se lo lleva. Desde la entrada se ve el verde del paisaje (600 mts. de distancia). Al acercarse hacia el presbiterio se transforma en un foco muy celeste y en la tarde con sol, muy brillante, a la vez que ilumina mucho más, parte la bóveda en unos 6 mts. Me parece taparla con difusor. Pero creo, ver bien primero, porque así como está tiene gran valor espacial.

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[manuscrito, continuación página anterior]

(2) Lucarnas sobre presbiterio

Por fuera se ven muy bien con respecto al resto.

Hacia adentro arrojan muy poca luz

“luz oscura”, casi como la que hay en el pasillo de la Escuela en el primer piso yendo a la Secretaría.

[dibujo]

Los palos de la viga no dejan pasar la luz

Pienso en un panel reflector

(3) Ventana chica altar santísimo (entre soleras)

El espacio que quedó lo encuentro muy chico para el recorrido de la luz. No tiene más de 0.25 de alto (medida al ojo).

Hay que esperar que tengan formado el “cucurucho” y lo están haciendo. Esto tengo que verlo.

A) Presbiterio, en general es muy claro se puede leer sin dificultad y tiene bastante claridad. Aunque es una luz más débil que la del exterior. hacia (C) [esta (C) se refiere a un punto en un dibujo que no tenemos] se pone oscuro y en (C) que es el asiento del C.E no se puede leer. Es una realidad un rincón.

La luz del presbiterio tiene unidad y fuerza por ella - es pareja - no es único foco (ver (1) ya hablamos. Me parece bien. Es acogedora y tiene carácter.

B) Luz sobre altar Santísimo

Muy débil respecto a (A) pero hay que esperar la terminación de (3)

[estas indicaciones de números y letras entre paréntesis se refieren al dibujo de la página 29].

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20. { 18 x 24 -> Casa Jean Mermoz = 15 { 12 x 18 -> Casa Jean Mermoz =


4 desarrollo rollos casa Jean Mermoz

6 rollos - 36 […]

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[dibujo]

(1) Castillo cerca Presbiterio

Tiene luz blanca y en la mañana cuando sale el sol los rayos solares dibujan en el suelo una sombra fuerte.

La luz llega hasta otra pared con bastante intensidad (produce sombra)

(2) Castillo cerca Bautisterio

Entrega luz gris debido a la proximidad de un “edificio” de 1 piso, de color gris zinc, que está a unos 3 mts de él y que sirve de reflector es más débil la luz de este castillo que la de otro (1)

(3) En los castillos los diagonales aparecen iluminadas y las superficies que deberían quedar a contra - luz no permanecen en esta situación, más bien se matizan con luz del interior ( ·.·.· )

Los dos castillos en conjunto forman una luz bastante buena para los actos de leer, no es cansadora, y sin llegar a ser una luz de oración, no es una luminosidad doméstica.

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[manuscrita, continuación página anterior]
[dibujo]

Existen lugares de cierta oscuridad con respecto a la luz existente y que son:

(1) Altar santísimo (hay que esperar a que la pongan el techo) ¿es de cierta oscuridad?

(2) Asiento C.E.

Muy oscuro, me parece que está mal y que hay que hacer algo para darle luz a través de lucarna de ese lado

¿Debe tener claridad del resto del Presbiterio? ¿o es de oscuridad?

(3) Lado izquierdo de la entrada

Tiene una ventana que encuentro está bien, pero no tiene, no arroja la intensidad de las otras.

[dibujo]

¿Qué pasa con las ventanas del pórtico? actualmente no arrojan luz y están pintadas horrible

La ventana que da al coro no se puede ver porque aún no está listo el piso de él.

Me parece que debe quedar con esa fuerza de contraluz contra el cielo. Al salir me parece, produce un elevar del ojo - el reconocer por la otra parte de la Iglesia - no sería como salir del teatro en busca de la boca de salida - aquí el ojo tendría reposo y también la salida ¿que te parece?