Consultora Opus Mare

De Casiopea
Consultora Opus Mare
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TítuloConsultora Opus Mare
Tipo de ProyectoProyecto de Taller
Palabras Claveciudad-teatro
Período2023-2023
AsignaturaTaller del Programa y Forma de la Edificación
Del CursoTaller del Programa y Forma de la Edificación 2º Semestre 2023
CarrerasArquitectura
Alumno(s)Nicole Luco, Catherine Pinto Barraza, Nithoska Oyanadel, Enola Garion
ProfesorAndrés Garcés, Mauricio Vegas Fernández

Consultora Opus Mare

Nuestro nombre surge de la unión de dos importantes palabras: OPUS Y MARE. La palabra opus proviene del latín y da origen a la palabra OFICIO, la que a su vez es conformada por opus (obra), facere (hacer) y el sufijo io (acción y efecto). Mientras que la palabra Mare proviene del griego con origen en la palabra latín manus que se refiere a MANO.


LOGO OPUS MARE COLOR.png


NUESTRA MISIÓN

Nuestra misión que es lo que buscamos lograr como consultora, se basa en 4 pilares fundamentales los cuales son: Oficio que es lo que se presenta en el dia a dia, el cobijo trae el resguardo a su habitante, naturaleza es crear una armonía entre la vida e identidad que es lo que se genera por cada persona distinta estos conceptos al reunirse dan el coexistir que en su descomposición da un todo y junto otorga el tomar lugar en el caso de la obra. Como lema de nuestra consultora se enfoca en otorgar a nuestros clientes la comodidad de permanecer en un espacio ameno y diverso

NUESTRA VISIÓN

La visión de Opus Mare es alcanzar mediante la realización de atelieres (Casa-Taller), espacios pensados con y para los habitantes que busquen un lugar donde puedan combinar vida y trabajo sin perder su identidad y generando un equilibrio también con la naturaleza que los rodea.

¿Cuál es el oficio del biólogo? ¿Por qué elegimos este oficio?

El oficio elegido por nuestra consultora, se debe a la relación estrecha de tal profesión con el lugar de proyecto emplazado en la quebrada La Puntilla, en Ciudad Abierta, lugar enriquecido de múltiples especies de flora y fauna que representan nuestra misión como Opus Mare, donde la coexistencia entre la obra, el habitante y el entorno es fundamental.

QUEBRADA LA PUNTILLA, CIUDAD ABIERTA

Ciclo 1

Lámina Cierre de Ciclo

ERE 1 INDIVIDUAL

ERE 2 INDIVIDUAL

ERE 1 GRUPAL

ERE 2 GRUPAL

ENTREVISTAS

Entrevista a Max Santelices

Entrevista a Sergio Elortegui

VIDEO COREOGRAFÍA ACTO


Ciclo 2

Lámina Cierre de Ciclo

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Campo de abstracción

Video del Campo en movimiento | Stop motion

Ciclo 3

Lámina Cierre de Ciclo


Maqueta Final Escala 1:50

Travesía Mariana 2023

Relato Nithoska Oyanadel

El día 19 de Noviembre la travesía comienza al límite, con algunas dificultades que debimos superar al instante para poder abordar el avión que nos llevaría a Sao Paulo, 4 horas de una nueva experiencia de viaje en donde nos despedimos de Chile a las 05:45 am con un bello amanecer que resaltaría mucho más al cruzar la cordillera de los Andes, el vuelo transcurrió con normalidad hasta la llegada a Sao Paulo, al momento de descender del avión el cambio en el aire fue notorio. Nos mantuvimos como grupo por el Aeropuerto para luego dirigirnos hacia el tren que nos llevaría a nuestro primer destino: el SESC Pompéia, cuando llegamos al lugar comenzó a llover lo que dificultó un poco nuestra movilización y visita, pero que de igual forma se nos dió y pudimos conocer la historia del edificio. Nuestro retorno hasta el terminal de buses fue ameno, nos esperaba un viaje de mas de ocho horas hasta Belo Horizonte, pero antes debíamos esperar hasta que llegara nuestro bus, durante esas horas nos mantuvimos en el terminal Tiete. Al llegar a Belo Horizonte un bus de la Universidad federal de Ouro Preto nos estaba esperando para llevarnos a nuestro destino, luego de esas dos horas llegamos a Ouro Preto, cada grupo se distribuyo en sus respectivas residencias llamadas “Repúblicas”. Al día siguiente comenzó la travesía como tal con los dos grupos de viajes reunidos a las 07:30 am en la plaza tiradentes para partir a la escuela de oficios en Mariana en donde pasamos la mayor parte de la travesía, comenzaron los trabajos de planificación de la obra y también los problemas, promesas de materiales y maquinarias que no llegarían a tiempo y retrasarían el comienzo de la obra, pero que a fin de cuentas lograron llegar. La disposición y amabilidad de la gente del lugar es inolvidable, logró que la experiencia de obra fuera muy grata, la comunidad estaba muy feliz con nuestra llegada y con la idea de la obra. El día miércoles 22 realizamos un viaje al museo Inhotim ubicado en Brumadinho, el cual quedaba a aproximadamente 3 horas y media de Ouro Preto, estuvimos en el lugar gran parte del día en donde tuvimos la oportunidad de recorrer y conocer las diversas galerías y obras que se encontraban en el, destacando la de Abdias Nascimento y en como estuvo involucrado en la santa hermandad de la orquídea, Godofredo Iommi y la creación de Amereida, lograr ver el comienzo de todo fue un sentimiento gratificante, conocer los orígenes y la forma en como en otro país lo que para nosotros es algo cotidiano y una historia conocida se encuentra expuesto para tantas personas, el día fue algo caluroso pero logramos conocer y ver obras maravillosas. Al día siguiente ya en la escuela de oficios otra vez los grupos de trabajo comenzaron a movilizarse, algunos ideando la obra como tal, los marcos, el mural, grupos preocupados por la alimentación según los días, y en mi caso organizando las finanzas junto a mi grupo. Los desayunos se realizaban en la Escuela de oficios cada mañana, luego cada grupo comenzaba con sus labores, el almuerzo y cena eran en el casino de la UFOP, en donde nos dirigíamos como grupo y casi siempre llenábamos una gran cantidad de mesas, esto se desarrollaba así de Lunes a viernes ya que los fines de semana el casino cerraba y debíamos cocinar por nuestra cuenta, ahí surgió una de las primeras problemáticas en la escuela de oficios no teníamos cocina, así que el grupo encargado de restauro el fin de semana debía juntarse a cocinar el día anterior en alguna republica el almuerzo del día siguiente , las cenas se cocinaban también en alguna republica pero cuando llegábamos de la obra, a las 9 pm aproximadamente. El comienzo de la obra se retraso algunos días esperando una retro excavadora que llegaría al lugar de obra en el barrio santo antonio para poder emparejar el terreno, cuando esto ocurrió todo comenzó a movilizarse más rápido, se realizaron compras de materiales, las ideas de los marcos estaban en proceso, pero aún no llegaban los materiales prometidos. Mientras tanto comenzamos con los prototipos cada marco a realizarse contaba con dos apoyos tipo sándwich sostenidos por fundaciones, entre ambos había una distancia mínima de 1.80 metros, cada madera media 3 metros de largo por lo que esa era la altura máxima de la obra. Cuando ya estaban definidos los marcos comenzó la construcción de estos, cada grupo se encargaba de un marco elegía una de las formas y se construía, al mismo tiempo que esto ocurría se ideaba el mural, el cual sería uno de los grandes focos del proyecto. Cuando los marcos estaban listos debíamos movilizarlos, el lugar de obra se encontraba a aproximadamente 20 a 30 minutos caminando desde la escuela de oficios y la idea de llevarlos caminando era muy complicada, conseguimos un camión que logró trasladarlos hasta el lugar pero luego surgió otra complicación, para llegar al lugar de obra había que cruzar un puente colgante que se encontraba sobre el río. Por grupos comenzó la movilización de estos a través del puente, el cual se movía bastante. Mientras todo esto ocurría se debían planear mas elementos para la obra en donde surgieron las ideas de bancas y un columpio para los niños de la comunidad los cuales solían jugar en uno ya existente en el lugar de obra pero que ordenaron quitar para poder realizar uno nuevo. De vuelta en el lugar de obra se realizaron los hoyos en donde iría cada fundación de los marcos para luego ubicarlos, nivelarlos y verter el hormigón que los mantendría firmes, algunas modificaciones surgieron en el momento, la creación de apoyos para mantenerlos en su lugar entre otras cosas. Con los marcos ya dispuestos faltaba algo más es ahí donde surgió la idea de realizar un radier en el centro el cual estaría cubierto de cemento y en donde se planeaba que en un futuro los estudiantes de la escuela de oficios realizarían mosaicos. Por otro lado para la realización del mural se realizo un taller junto a los niños que estudiaban en el colegio ubicado en el barrio cercano a la obra, en donde realizaron dibujos y dieron ideas de lo que representaba y querían ver en el lugar, luego de esto el mural fue planeado y comenzaron los primeros bocetos, luego de esto comenzaron a realizar la creación de las pinturas a utilizar, algunos a base de pigmentos naturales que se utilizaban en la escuela y otros a base de pigmentos comprados, cuando todo estuvo listo comenzó el trazado de este y su proceso de pintura, los primeros días esto se realizó con miedo ya que se aproximaban lluvias y teníamos que la pintura se corriera, pero no sucedió. Cuando la obra se encontraba en su mayoría montada faltaba aún el columpio, las bancas y algunos detalles en las estructuras, teníamos el tiempo en contra y el clima también, el penúltimo día de trabajo con el radier ya listo y el cemento en su lugar, el mural en su gran mayoría avanzado, los tetraedros, columpios y bancas ya pensados solo nos quedaba terminar, pero una tormenta comenzó los truenos y relámpagos eran recurrentes y la agresividad de la lluvia arruinaba lo que se había realizado algunos segundos antes, la obra tuvo que parar y corrimos a las casas cercanas a esperar que la tormenta parara y poder continuar con nuestro trabajo pero esto tardo en suceder por lo que al momento en que ya todo había terminado ya debíamos volver porque era la hora de la cena, el trabajo quedo detenido hasta el día siguiente, nuestro ultimo día en donde debíamos dejar casi todo terminado, el mural logró estar listo y la lluvia no lo daño pero no alcanzamos a realizar las bancas, pero una gran parte de la obra estaba bien, montada y lista para la comunidad. Luego de terminar nuestro trabajo nos dirigimos a la escuela del barrio santo antonio para el banquete en el cual nos esperaron con grandes cantidades de comida deliciosa hechas con todo el cariño que la comunidad expresó hacia nosotros, las despedidas fueron un poco tristes porque no nos sentíamos del todo contentos con lo realizado pero el cariño que recibimos de parte de la gente fue maravilloso, ellos estaban felices y me lleno el corazoncito, abandonamos la escuela y otra tormenta nos pilló caminando en la calle, llegamos a Ouro Preto empapados pero listos para volver a Chile.


Relato Catherine Pinto

Iniciando agosto, al regreso de las vacaciones de invierno, comenzaban a resonar los primeros rumores del destino de la Travesía que se aproximaba este año. En una de nuestras primeras reuniones como taller se nos confirmó que el lugar ya estaba determinado: Brasil; La Travesía ya cobraba forma y sentido. En un comienzo, el fin principal era ir al encuentro con una comunidad afrodescendiente perteneciente al Quilombo de Embaúbas en Minas Gerais, lo que con el tiempo fue cambiando debido a lo difícil que era el conseguir una correcta organización entre la comunidad y los participantes de la Travesía debido a que éramos un gran número de personas (140 aproximadamente) y el hospedaje junto con la alimentación del grupo era casi imposible en dicho lugar. Entre diversas conversaciones, reuniones y encuentros online con representantes del lugar de destino como Maurício Leonard, Fernanda Alves, Sérgio, entre otros, para poder definir el motivo, lugar y propósito de nuestro viaje, se dio inicio también a las faenas de travesía en el taller. Se configuraron siete grupos de trabajo: Finanzas, Restauro, Salud y Bienestar, Obra, Ámbito, Campamento y Ruta, donde cada uno comenzó a identificar sus tareas para que el viaje se llevara a cabo correctamente. Como grupo finanzas era fundamental comenzar a trabajar lo antes posible, ya que el destino demandaba mucho más esfuerzo y recaudación de dinero debido a la distancia y los costos asociados a un viaje fuera de Chile, por lo que definimos 5 fechas de pago para alivianar el proceso. Todos sabíamos que era difícil lograr reunir el dinero necesario, por lo que intentamos realizar un par de actividades para ayudar en ese aspecto, pero se complicó más de lo esperado a causa de la falta de entusiasmo e iniciativa de muchos, lo que provocó que únicamente se llevara a cabo una gran rifa de taller para apoyar en la recaudación. Avanzaban los días y comenzamos el proceso de las cotizaciones de los pasajes de avión o bus con los que llegaríamos a Brasil. Fue entonces cuando nos llegó una gran oferta casi imposible de creer, la cual entregaba a un valor inimaginable pasajes de avión de ida y vuelta para todos los participantes de la travesía. Entre dudas e incertidumbre nos embarcamos en el proceso, que milagrosamente se canceló de manera repentina al enterarnos que resultaba ser una estafa. Logramos recuperarnos de esa situación, pero la cifra de participantes disminuyó. En un inicio éramos cuatro talleres reunidos con la intención de emprender viaje hacia Brasil, entre los cuales se encontraban los talleres de Igor Fracalossi, Marcelo Araya, Sylvia Arriagada y el nuestro del profesor Andrés Garcés, pero luego de tal imprevisto, sólo nosotros decidimos continuar esta difícil aventura. Durante los meses siguientes nos vimos como grupo Finanzas envueltas de trámites para solicitar tarjetas, compras online, llamadas hacia el banco y bloqueos constantes de nuestra cuenta bancaria por movimientos lo suficientemente sospechosos de dinero que detenían el desarrollo y avance del viaje, y así hasta iniciar noviembre cuando comenzó el verdadero movimiento de todos los grupos, que comenzaron a planificar sus tareas y objetivos, como la creación de actos poéticos, la reunión de datos personales, la organización del bolso de viaje, entre muchos otros. Y llegó el primer gran día de partida, el 18 de noviembre emprendía rumbo el grupo uno, y ese mismo día, Manuel Sanfuentes, poeta de la escuela, nos entregó un grato momento en el Acto de Partida donde pudimos dar despedida al grupo de integrantes de La Travesía del Oro que actuaba como grupo de avanzada para quienes partíamos al día siguiente. El 19 de noviembre fue nuestro turno, con mochila en la espalda y bitácora en mano llegó la hora de tocar el aeropuerto para poder cruzar la cordillera por los aires y lograr el encuentro con quienes acogerían a este grupo de 44 personas durante dos semanas. Todo iba bien, quedaba poco tiempo para abordar, cuando sucedió algo inesperado y desafortunado, debimos continuar el viaje con un integrante menos a causa de un problema imposible de solucionar en ese momento. Fue difícil y triste para todos, pero se salía absolutamente de nuestras manos. Llegamos a Brasil, algo impresionante, ya que para muchos era la primera vez fuera de Chile e inmediatamente se sintió distinto al oír por todos lados un idioma diferente al nuestro, aunque no totalmente ajeno, ya que dentro de todo era posible comprenderlo. En nuestra visita al Centro Cultural SESC Pompéia de la arquitecta Lina Bo Bardi en São Paulo, quedar maravillado era poco, un centro tan diverso y enorme, donde podrías quedarte todo el día sin dejar de encontrar nuevas cosas, nuevas obras y espacios donde disfrutar amenamente. El día 20 de noviembre por fin arribamos en Belo Horizonte, después de un largo viaje nocturno de nueve horas donde cada vez estábamos más próximos a tocar el verdadero destino de nuestra Travesía. Fueron muchas horas en buses y locomoción hasta que finalmente llegamos a un hermoso lugar llamado Ouro Preto, una ciudad al sureste de Brasil reconocida como Patrimonio de la Humanidad. El impacto visual fue inmediato, calles preciosas, envueltas en color donde cada rincón irradiaba historia, sus empinadas “ruas” superan a las del propio Valparaíso aquí en Chile y la amabilidad de las personas se notaba desde lejos. Nos tocó comenzar a separarnos para encontrar nuestros lugares de alojamiento en diversas residencias universitarias conocidas como “Repúblicas”, las que se encuentran esparcidas por todo el centro de la ciudad. Cuando llegamos con mi grupo a Chega Mais, nuestra república, pudimos sentir al instante su cálida bienvenida y su disposición en ayudarnos en lo que necesitáramos, era un grupo de mujeres bastante unidas y preocupadas y estar ahí se sintió bien, agradezco todo el esfuerzo que realizaron ellas para poder recibirnos durante nuestra estadía. Luego de llegar, debíamos poner manos a la obra para lograr el encuentro con el lugar y con quienes nos esperaban. De a poco, y luego de conocer los requerimientos de la comunidad del Barrio de Santo Antônio, en conjunto fuimos creando el diseño del proyecto, pero no se podía continuar debido a falta de materiales e implementos necesarios para darle inicio. Fueron días un poco inquietantes, ya que el tiempo avanzaba y la obra no comenzaba, pero entre eso conocimos personas increíbles como Ney Nolasco de la Escuela de Oficios tradicionales y Uilson Silva de Assis presidente de la comunidad, que nos entregaron sus conocimientos y abrieron sus espacios para nosotros y ayudaron dentro de sus posibilidades a que esta lejana Travesía resultara como lo hizo. El proyecto constaba de la creación de una plaza en el Barrio Santo Antônio en Mariana, donde los niños y sus familias pudieran jugar y compartir en comunidad sin tener que recorrer grandes distancias para hacerlo. Cada día en el lugar fue especial, recibimos en todo momento el cariño de la gente y la alegría de los niños que rondaban por la obra y ofrecían ayuda amablemente. Fueron días intensos donde se trabajaba en paralelo en la obra y en la escuela afinando detalles y realizando compras. El clima caluroso y húmedo nos envolvía durante todo el día, por lo que el agua fue fundamental durante el trabajo diario para no decaer, ya que teníamos una jornada extensa de trabajo, desde las 7:30 de la mañana hasta las 18:30 algunos días y otros hasta más tarde y eso sin contar los traslados que agotaban el cuerpo, pero poco a poco nos fuimos acostumbrando a ver aparecer el radiante sol a las 5:00 de la mañana todos los días, lo que hacía más fácil el salir de la cama tan temprano. En cuanto a la comida, me sorprendió la cantidad de arroz y porotos que consumían todos los días, pero agradezco enormemente haber podido contar con platos de comida tan ricos cada día que nos recargaban de energía luego del trabajo arduo. Entre mis comidas favoritas se encuentra el Pão de queijo, pan de queso típico de Minas Gerais, que se convirtió en un infaltable de nuestros desayunos a las 7:00 am antes de partir a Mariana. Llegaban los últimos días de nuestro viaje y el trabajo se intensificó, se alargaron las jornadas de trabajo, requeríamos de otras formas de alimentación debido a un problema con el agua en la ciudad y los ánimos comenzaban a decaer debido al cansancio, pero aún así se siguió hasta el último segundo posible, donde lo único capaz de detener las ganas de terminar nuestra obra fue la tormenta y la lluvia, una lluvia tan intensa que nos obligó a detener todo en nuestras últimas horas posibles de trabajo antes del retorno a Chile. Intentamos continuar, pero obstáculo tras obstáculo nos forzó a dar cierre a nuestra intervención sin poder completarla. La tristeza y decepción se apreciaba en los ojos de todos por no lograr entregar lo que queríamos a la comunidad que lo necesitaba, pero aún así fuimos recibidos con un gran banquete de agradecimiento y despedida hecho por la misma gente del lugar. La despedida fue fugaz porque la hora de partir estaba demasiado próxima, pero fue un momento muy bonito y emocionante ya que el cariño y aprecio mutuo siempre estuvo presente. Esta travesía fue una experiencia única, donde se dejó atrás la diferencia de idiomas y siempre predominó por sobre todo la amabilidad de las comunidades con las que pudimos compartir durante esas dos acontecidas semanas tan lejos de nuestro Chile, allá inmersos en un clima distinto, entre paisajes magníficos habitados de especies que naturalmente no vemos aquí, se llevó a presencia el encuentro con América, su gente y su historia tan valiosa.

Relato Nicole Luco

Al comienzo del semestre se nos presentó lo que sería la travesía, hacia donde, y el esfuerzo que con llevaba, con mi grupo decidimos ser parte de finanzas, entre los otros grupos que habían: Obra, Salud, Campamento, Ruta, Ámbito y Restauro, dado a que en la travesía anterior ya lo habíamos sido y nos había parecido una buena experiencia. Desde el principio del semestre se inició con el trabajo, enfocándose en la recaudación de dinero, las cuotas y la cotización de los pasajes para poder tener asegurado el viaje hacia Brasil, fueron semanas complicadas dado al sacrificio de tiempo que requería para hacer estas cosas en conjunto con el trabajo con el taller, en los inicios fue bastante lento dado a la poca información que teníamos y las lentas respuestas que nos daban desde Ouro Preto. La recaudación de premios para la rifa de igual forma fue lenta y se pospuso su ejecución cada tanto, estuvimos a punto de ser estafados por unos pasajes para Brasil los cuales eran demasiado buenos, pero a pesar de todo se logró ejecutar. Luego de comprar los pasajes, cercanos a la fecha que teníamos estipulada para el viaje se sintió un gran alivio para todos en especifico para ruta y finanzas que era lo que mas nos acomplejaba y complicaba a realizar, por los precios y nuestro presupuesto, dado que no sabíamos que tanto apoyo tendríamos desde Ouro Preto para algunas cosas, a pesar de todo se logró a un precio razonable para la ida y vuelta. Llegado el día 18 de noviembre donde el primer grupo emprendía viaje, dimos inicio con un acto donde escribimos un poema en nuestras bitácoras con el profesor Manuel Sanfuentes el cual podía tener cualquier forma ya que en cada bitácora habría una palabra o frase que otorgaba un comienzo, el emprendí mi viaje con el segundo grupo el 19, a las 22:00 di paso a mi salida iniciando un viaje de alrededor de 16 horas en total. A la llegada en el aeropuerto surgieron algunas dificultades pero que se lograron resolver en aquel momento, al dar las de las 5:45 am se dio el primer paso a esta travesía, despidiendo a Chile con un gran amanecer y saludando Sao Paulo con emoción y euforia por la experiencia que deparaba el viaje. Al pisar tierra brasileña se sentía algo momentáneamente irreal, con un calor intenso en un abrazo de bienvenida. Dirigiéndonos la a estación de tren que nos guiaría a el primer destino: SESC Pompéia, un recorrido que nos mostraba la creación de la arquitecta Lina Bo Bardi, mientras se realizaba la lluvia que nos sorprendía no cesaba y nos acompañaba en el transcurso del día. Al terminar la visita nos dirigimos a el terminal para continuar con nuestro viaje, el cual nos esperaba con 8 horas de trayecto hacia Belo Horizonte, lo abordamos de noche para amainar el cansancio del día. Al despertar ya nos encontrábamos en la ciudad, procedimos a desayunar un pão de queijo mientras esperábamos el bus de acercamiento hacia Ouro Preto, en el camino, luego un transcurso de 2 horas se lograron divisar las primeras casas que daban avistamiento a Ouro Preto rodeado de una enorme variedad de cerros verdes, los colores vibrantes hacían florecer todo. Durante ese primer día recorrimos un poco la ciudad y conocimos los lugares donde nos quedaríamos las “Republicas”, en la que me hospedaría se llamaba Chega Mais las chicas fueron acogedoras y muy pendientes a nuestra llegada y a lo que necesitáramos. Al día siguiente nos llevaron a Mariana, lugar de trabajo Escuela de Oficios y obra que era Santo Antonio, nos mostraron como se impartían los talleres de la escuela de oficio. La conexión que tuvimos con las personas a pesar de comprender un poco su idioma fue hermosa dado a que podíamos entendernos. La primera semana transcurrió algo lenta, tuvimos inconvenientes para iniciar la obra, los materiales no llegaban y nos retrasábamos cada día más así que nos enfocamos en el diseño de esto a pesar de no tener nada muy en concreto, el diseño se basaba en la construcción de una plaza y restauración del único columpio que tenían los pequeños para jugar, teniendo muy presente esto en la ejecución de los diseños como foco central. Nuestros días transcurrían en base a una rutina de levantarnos y caminar hacia la plaza Tiradentes para que los buses de la universidad de Ouro Preto nos llevaran a Mariana. A la mitad de la semana tuvimos la suerte de nos invitaran a un recorrido por MUSEUM INHOTIM ubicado en Brumadinho un gran museo al aire libre de arte que copilaba galerías de diversos artistas brasileiros en su interior, eran hectáreas de arte que por donde uno miraba había una escultura o galería, en grupos nos dividimos para recorrer el espacio el cual nos comentaron que en un día no se podría revisar todo y realmente así fue, solo logramos ver una cuarta parte de lo que era el gran museo, el profesor recomendó visitar a Abdias do Nascimento el cual compartía historia con Godofredo Iommi en la creación de la amereida, en un apartado menciona el libro y se puede ver una pintura que contiene el nombre de amereida, la jornada fue maravillosa la experiencia de observar todo y disfrutar fue gratificante ya que gracias a ellos pudimos ir a un lugar bello. Después retomamos las faenas de trabajo aunque fueran algo lentas esa semana, para la segunda semana todo empezó a fluir mucho más rápido ya que podíamos iniciar las faenas de trabajo con los diseños que teníamos, nos proporcionaron ayuda para aplanar el terreno, cosa que nos ayudo un poco a empujar el desarrollo más rápido del espacio, empezamos a tener que realizar gastos cada cierto tiempo por lo que mi desempeño en la obra fue poco ya que teníamos que registrar boletas, realizar compras y ajustar presupuestos cada cierto tiempo acorde avanzaban los días. En los últimos 3 días logre involucrarme en la creación de las bancas las cual se fue desarrollando de manera rápida a pesar de los contratiempos, en el mismo día de diseño comenzamos a trabajarlas y comprar lo que faltaba para su creación, al siguiente día comenzamos con las soldaduras y creación de piezas para solo montar en lugar de la obra, en estas instancias ya comenzamos a tener problemas dado que las herramientas de trabajo en la obra eras muy pocas y nosotros éramos muchos con diferentes faenas que requerían los mismos materiales, de un momento a otro se puso a llover demasiado fuerte en conjunto con la llegada de truenos los cuales complicaban más la situación, por lo que ese día tuvimos que detener faenas bien temprano, un poco tristes fuimos a cenar en el casino de la UFOP. El ultimo día no teníamos contemplado trabajar hasta antes del banquete, aun así, las bancas no se lograron terminar. Luego de habernos esforzado en el trabajo no tenia un muy buen gusto dado que la obra no estaba en su totalidad lista, a pesar de eso nos recibieron y despidieron con un gran banquete en la escuela de San Antonio, a pesar de que los tiempos estaban contados dado nuestro retorno comimos y emprendimos viaje de retorno a Ouro Preto en busca de nuestras cosas para comenzar nuestro retorno, el cielo como nunca nos sorprendió con una lluvia inigualable a los otros días que llovió esta vez terminamos todos mojados, llegados a Ouro Preto cada uno se fue en busca de sus pertenencias a sus republicas para luego juntarnos en el terminal de buses, para emprender nuestro retorno a las 17:00 salimos de Ouro Preto una triste despedida pero con muchos recuerdos y experiencias. La travesía fue gratificante con altos y bajos en todo momento, pero aquello que se vivió, la experiencia que me dejo, los lazos que se crearon fueron una joya, a pesar de que la obra no se terminó, es una parte de lo importante de lo que fue todo aquello.


Registro fotográfico