Constanza Pérez Tarea 3 - Módulo investigación T1 2019

De Casiopea



TítuloEl acto de orar: relación entre invisibles y el espacio
Del CursoMódulo Investigación T1 2019
CarrerasArquitectura
3
Alumno(s)Constanza Pérez Hellec

El acto de orar: relación entre invisibles y el espacio

Alumna: Constanza Pérez Hellec | Carrera: Arquitectura | Profesor guía: Patricio Cáraves

Las posturas del cuerpo ante lo sagrado, recogimiento como clave de la oración. Fuente: Elaboración propia en base a Revista ARQ 30 (1995), pág 21

Abstract

El ser humano, desde tiempos remotos, ha tenido una profunda necesidad de vincularse con lo sobrenatural, con lo que va más allá de lo físico y de su entendimiento. Por ello ha buscado formas de dar respuesta a esta búsqueda y, en la mayoría de los casos, se ha llegado a la conclusión que es necesario una introspección, un conocimiento interior o un vínculo con lo sobrenatural, al cual ha nombrado: oración.

Por su parte, el acto de orar, a lo largo del tiempo, ha tenido la necesidad de contar espacios para llevarlo a cabo. Diferentes religiones y culturas han dado forma a estos espacios que dan cabida y resguardo a las personas que están en la búsqueda de lo sagrado.

La religión católica, por su influencia a lo largo de la historia, tiene a su haber una incontable cantidad de espacios destinados a la oración; los cuales cuentan con similitudes, pero también con diferencias, ya sea en sus formas, tamaños y cualidades espaciales. Es por este planteamiento que esta investigación buscará responder a la pregunta: ¿Cuáles son las características espaciales que propician el acto de la oración? Analizando en una primera instancia la oración propiamente tal, para luego, relacionarlo con casos referenciales de diferentes construcciones católicas relevantes, analizando las características espaciales que dan paso a lo sagrado y que dan cabida al acto de la oración. [1]

Palabras clave: oración, espacio sagrado, acto

Desarrollo

Introducción

El ser humano ha buscado la existencia de lo sobrenatural, y más concretamente, de Dios a lo largo de toda la historia, tal como dice el Papa Francisco (2013): “El hombre religioso intenta reconocer los signos de Dios en las experiencias cotidianas de su vida, en el ciclo de las estaciones, en la fecundidad de la tierra y en todo el movimiento del cosmos” (p. 46)

A raíz de esta afirmación se puede dar cuenta de que existe un hombre religioso el cual anhela y buscar dar respuestas a las preguntas sobre un mundo interior y sobre natural. Pero a su vez, “el deseo del hombre religioso de vivir en lo sagrado equivale, de hecho, a su afán de situarse en la realidad objetiva, de no dejarse paralizar por la realidad sin fin de las expresiones puramente subjetivas, de vivir en un mundo real y eficiente y no en una ilusión.” (Eliade, 1981, pág. 31)

Al hablar y centrarse en la religión católica, se puede decir que existe una gran cantidad de espacios de esta religión, destinados a la oración. A lo largo de la historia ha sido una temática que importantes arquitectos, tales como Le Corbusier, Alvar Aalto u Oscar Niemeyer, han dado forma y de alguna forma u otra han dado pauta para el espacio de oración contemporáneo.

Al hablar del espacio físico y concreto que da cabida a la oración se puede decir que: “La búsqueda de la forma del orar, entonces, tiene que ver con el hallazgo, con el descubrimiento de un gesto primigenio que no se interponga entre el acto y su espacio, sino que lo revele y simultáneamente lo configure” (Oyarzún, P., Bannen, P., Riesco, H. y Urrejola, P., 1995 pág. 6) Es decir, al hablar del acto de orar, se conecta inmediatamente con el espacio. Un espacio que no quede al margen del acto, sino que sea uno.

El espacio que da cabida a la oración debe contar, por lo tanto, con ciertas características, que hagan propicio este acto. Deben existir cualidades espaciales que permitan que el acto de orar se realice. Estas características son las que esta investigación busca encontrar


El espacio y los invisibles que resguarda

Por medio de esta investigación se ha podido caer en la cuenta de que los espacios de oración no solo poseen cualidades espaciales, también poseen cualidades intangibles, invisibles a simple vista, y es responsabilidad de la forma el poder dar cabida a estos invisibles.

Espacio físico

En este punto está planteado lo concreto, lo tangible, las cualidades espaciales netas de los espacios para orar.

  • Forma orgánica

Con forma orgánica entenderemos una forma que responde al entorno, a la naturaleza y emplazamiento. Aquí recae una característica espacial fundamental de los espacios de oración, deben tener relación con el territorio. Tal como lo planteo Le Corbusier en su proyecto de la Capilla Ronchamp: “Dos líneas curvas se abren, una hacia el sur y otra hacia el este, es decir, hacia amplios paisajes; el espacio delimitado por las dos convexas así formadas es cerrado por dos líneas rectas que se unen en un ángulo obtuso: estos lados norte y oeste se inscriben en el plano de tal modo que la figura parece volver la espalda a estas direcciones para abrirse al sur y al este. Aparecen ya esbozados los altares interior y exterior, con la delimitación de un coro exterior; hay trazado también un ancho creciente que engloba tres lados y determina una vasta explanada destinada a acoger a las masas de peregrinos” (Pauly, 2005, p. 63) De este modo se puede concluir que la forma es una respuesta a un momento y lugar, por lo que los espacios que albergan el acto de la oración son únicos espacialmente.

  • Centro

Otra característica espacial fundamental es que los espacios para orar poseen un centro, tal como lo presente Eliade (1981): “Para le hombre religioso el espacio no es homogéneo; presenta roturas, escisiones: hay porciones de espacio cualitativamente diferentes de las otras. Es la ruptura operada en el espacio lo que permite la constitución del mundo, pues es dicha ruptura lo que descubre el “punto fijo”, el eje central de toda orientación futura” (p. 25-26) En los espacios sagrados existe una ruptura, se priorizan espacios, como por ejemplo, el altar, y todos los actos giran en torno a lo más importante, en torno a los más sagrado. Un ejemplo de la importancia del altar en las iglesias es el del Monasterio Benedictino,“El altar aparece centrado, actuando como articulador entre asambleas, sobre el eje diagonal y en el punto en que se superponen los dos cuadrados de la planta.” (Oyarzún, P., Bannen, P., Riesco, H. y Urrejola, P., 1995, p.9) A pesar de priorizar espacios, una cualidad del tener un centro es que todas las personas quedan en igualdad de condiciones, ya que lo único importante es lo sagrado y lo terrenal se iguala. Un ejemplo de esto es una observacion de Alberto Cruz (1971): “En aquella misa recordatoria el altar portátil se colocó al medio del living y todos quedamos muy próximos al sacerdote y sus oraciones. Todos quedamos en igualdad de condiciones, todos quedamos muy próximos entre sí.” (p. 204)

Espacio invisible / intangible

A continuación se plantearán los aspectos intengibles propios de los espacios de oración

“La conclusión de esta reflexión llevará a concebir la forma de la capilla como la iglesia de las formas de la ausencia, es decir de aquellas en que la presencia arquitectónica se retira para actuar desde la sombra o para dibujarse desde la propia presencia de los actos que recoge.” (Oyarzún, P., Bannen, P., Riesco, H. y Urrejola, P., 1995, p.6)

  • Luz

Uno de los invisibles fundamentales y quizás, el más importante es la luz. Es un invisible, a pesar que se pueda ver, no se ve su totalidad, se ve solo el fruto, el reflejo, el brillo, la sombra. La luz no se desvela en su totalidad. Por medio de ella se logran destacar sectores, dar carácter de recogimiento o de celebración. La luz tiene total injerencia en el desarrollo de actos, y el acto de orar no es la excepción.

Tal como se nombra a continuación, “Suavísima, delicada, luminosa penumbra ha surgido. Una luz que hacía mirar al espacio, solo al espacio. Ningún muro, ninguna pared (el living era un living normal: lleno de complicaciones, se entiende). Luz, me dije. Luz circunstancia exterior, posición espacial del orar. Hoy no comparece nada mas que la luz. Hoy al ojo llega solo luz.” (Cruz, 1971 p.202) Es esta "luz de la ausencia" que trae a presencia los actos, en donde la luz pasa a un segundo plano, se invisibiliza, pero de igual manera, sin ella no sería posible ningún acto en el interior. Esta es la luz de la oración.

  • Vinculo cielo-tierra

Ya en un plano más sobrenatural se puede hablar de un invisible relacionado con la fe, el invisible base de la oración. La relación que se da entre lo sagrado (cielo) y lo terrenal (tierra) y como el espacio de oración genera y da cabida a esta unión. “La experiencia del espacio sagrado hace posible la “fundación del mundo”: allí donde lo sagrado se manifiesta en el espacio, lo real se desvela, es mundo viene a la existencia. Pero la irrupción de lo sagrado no se limita a proyectar un punto fijo en medio de la fluidez amorfa del espacio profano, un “Centro” en el “Caos”; efectúa también una ruptura de nivel, abre una comunicación entre los niveles cósmicos (la Tierra y el Cielo) y hace posible el tránsito, el orden ontológico, de un modo de ser a otro.” (Eliade, 1981, 59-60)

Conclusión

A partir de lo expuesto anteriormente se puede concluir que existen similitudes entre los diferentes espacios destinados a la oración. Estas similitudes se observan en las formas, en las plantas o en la dimensión vertical o incluso se pueden determinar similitudes de materiales o colores. Dentro de las similitudes en las formas se pueden definir el uso de formas orgánicas, en su mayoría curvas, evitando ángulos rectos o agudos, los cuales se vinculon con su entorno y territorio. Otra similitud es la necesidad de un centro, quizás no en un centro geométrico, pero si todas las iglesias poseen un lugar central que hacia donde se dirigen los actos.

Estas similitudes físicas son importantes, pero la mayor relevancia de éstas es que dan paso a los invisibles, un aspecto propio de la oración. Debido a que la oración, tiene como base la fe y un mundo sobrenatural, se puede decir que la oración tiene como fundamento un invisible, el más grande de todos tal vez. Y es por esta razón por la que la oración se vincula tan fuertemente con otros invisibles o intangibles como los son la luz, y vinculo cielo-tierra. La luz predomina en todos los espacios de oración, dirigiendo y conduciendo el habitar. Pasando a veces segundo plano, ausentadose, pero siempre estando presente de manera indirecta. El vínculo cielo-tierra es un invisible relacionado directamente con la fe, y tiene relación el hacer presente lo sagrado en la tierra, ya que como dice Eliade (1981): “Todo espacio sagrado implica una hierofanía, una irrupción de lo sagrado que tiene por efecto destacar un territorio del medio cósmico circundante y el de hacerlo cualitativamente diferente” (p.29)

Para concluir y respondiendo a la pregunta de esta investigación: ¿Cuáles son las características espaciales que propician el acto de la oración?, se pueden definir, características espaciales: formas orgánicas y la existencia de un centro. Por otra parte, como fruto de estas características espaciales, se pueden definir características intangibles: la luz, la orientación y vinculo cielo-tierra. Por ende, un espacio de oración no posee solo cualidades espaciales, la cuales son sumamente importantes, ya que somos hombres y necesitamos lo tangible. Los espacios de oración también poseen cualidades espírituales, las cuales en coexistencia con lo físico da paso a la oración, se necesitan de ambas, en simultaneidad y equivalencia.

Bibliografía

1. Eliade, M. (1981). Lo sagrado y lo profano, Barcelona, España: Editorial Labor

2. Escuela de Arquitectura. Universidad Católica de Valparaíso. (1971). Proyecto para una capilla en el fundo Los Paritos 1952-53. Fundamentos de la Escuela de Arquitectura Universidad Católica de Valparaíso 1971, Santiago, Chile: Consejo de Rectores de las Universidades Chilenas.

3.Francisco (2013) Lumen Fidei, Santiago, Chile: Ediciones UC

4. Oyarzún, P., Bannen, P., Riesco, H. y Urrejola, P., (1995) El espacio sagrado como reto de la arquitectura moderna: De la Capilla de Pajaritos al Monasterio Benedictino, ARQ 30, pp 4-13

5. Pauly, D. (2005). Le Corbusier: la capilla de Ronchamp / Le Corbusier: a capela de Ronchamp, Madrid, España: Abada.

6. Schildt, H. (2000). Alvar Aalto: de palabra y por escrito, Madrid, España: El croquis Editorial

Anexo: Fichas de Lectura

Ficha 5

Título: Alvar Aalto de palabra y por escrito
Capitulo: Nuestras viejas y nuevas iglesias / El Arte de nuestras iglesias
Páginas: 52-56
Autor: Göran Schildt
Lugar y año publicación: Madrid, 2000
Editorial: El croquis Editorial
  • Resumen

En estos capítulos el autor reflexiona sobre las diferencias entre las iglesias pasadas y las presentes, atribuyendo la principal carencia de las iglesias hoy en día, a una perdida del sentido del arte.

Palabras Claves: Iglesias, moderno, antiguo, arte

  • Citas

DE LO ANTIGUO

1. “La torre tiene unas proporciones nobles, toda la iglesia rezuma un equilibrio de formas que reflejan estilos de países lejanos y cultos, pero también ciertos aires “cándidamente norteños”. En suma, es una iglesia acogedora. Leemos su historia en su noble silueta, como si fuera un libro abierto: no vemos ninguna marca estandarizada de los detalles. Toda huella tallada nos habla de una labor hecho con amor. Cada forma testimonia que su creador ha intentado dar lo mejor de sí mismo” (pág. 52)

DE LO ACTUAL

2. “Por un lado, existe una indiferencia total hacia las formas y, por otro, el arte sacro se malinterpreta como algo aislado, cuando lo que exige, ante todo, es buen gusto, una cualidad que precisamente no abunda” (pág. 56)

3. “Viendo el comportamiento de lo que frecuentan las iglesias hoy en día, es fácil observar en ellos innumerables gestos que no solo evidencian una carencia de fe, sino también una especia de indisciplina formal.” (pág. 56)

DE LAS FORMAS

4. “Una sencilla y modesta sala, que cuente como único detalle con un Cristo sobre una pared de cal gris, realza la piedad religiosa y supera en belleza las pilastras y ringorrangos ornamentales de un ostentoso retablo.” (pág. 56)

LA IGLESIA COMO UN ARTE

5. “Una iglesia no necesita precisa del arte, no necesita decoración en el sentido de “Arte para las Iglesias”, pero echa en falta con urgencia otra serie de cosas. Una iglesia necesita pureza de líneas y religiosidad, cualesquiera sean sus formas. Esa pureza proviene solo de una obra artística esmerada y altamente desarrollada, la cual a su vez reclama un autor sabio y devoto” (pág. 56)

6. "He aquí una razón aclaratoria del porqué de tanta belleza en los viejos edificios. Construir una iglesia era antiguamente un gran acontecimiento para la comunidad rural, y exigía grandes esfuerzos económicos por parte de todos. Las habilidades artesanales no eran atributos de unos pocos especialistas, como hoy en día; todos los vecinos poseían un pequeño “vicio” de artesano o constructor; en otras palabras, todos sabían algo de esta profesión. Normalmente se elegía para dirigir la obra la hombre más hábil y adecuado, y al final el resultado era una obra de arte. Y ahora, ¿Qué? Las profesiones se han especializado; el ritmo frenético de la vida actual exige que cada cual se aferre a su propio quehacer. El gusto artístico ya no es común en todos, también requiere especialistas. La cuestión primordial reside en lo barato que puedan resultar los constes de construcción, pese a no hable significantes diferencias en las ofertas. Pero ¿no hay arquitectos hoy que puedan crear algo bueno? ¿No aman ellos su trabajo e intentan moldear con sus manos un auténtico “arte de construir?” (pág.54)

  • Reflexión personal

¿Es entonces la relación entre religión y arte algo inamovible? ¿Se debe concebir la construcción de las iglesias actuales como una “obra de arte”? Desde un comienzo, y sobre todo en tiempos de extrema influencia religiosa, como lo fue el medioevo, las catedrales, iglesias y capillas se pensaban desde un inicio como expresión artística hacia Dios, los tiempos no importaban, solo importaba el fruto y su belleza, ¿es entonces hoy posible que no importen los tiempos de construcción? ¿Será acaso que las construcciones religiosas tienen sus propios tiempos? ¿Será esto una característica espacial propia de los espacios de oración?

Ficha 6

Título: Le Corbusier, la capilla Ronchamp
Capitulo: Historia y génesis del proyecto
Páginas: 58-87
Autor: Danièle Pauly
Lugar y año publicación: Madrid, 2005
Editorial: Abada Editores
  • Resumen

En este capítulo se presenta el proceso creativo en el planteamiento y posterior construcción de la capilla de Ronchamp, desde el contexto y el por qué de este encargo para el arquitecto, pasando por los planteamientos de Le Corbusier, hasta el proceso constructivo propiamente tal

Palabras Claves: Lugar, territorio, curva, encuentro

  • Citas

PROGRAMA

1. “El programa es simple: el edificio debe incluir, además de la nave principal, tres pequeñas capillas que permitan la celebración de un oficio independiente de la misa colectiva y un coro exterior destinado a ceremonias al aire libre en los días de peregrinación” (pág. 62)

DEL LUGAR

2. “Romchap? Contacto con el emplazamiento, situación del lugar, elocuencia del lugar, palabra dirigida al lugar” (pág. 62)

3. “La planta es aquí la transcripción grafica de la primera impresión y de la idea primera, de ese dialogo con el paisaje, tal y como lo explica el arquitecto” (pág. 68)

DE LA FORMA

4. “Dos líneas curvas se abren, una hacia el sur y otra hacia el este, es decir, hacia amplios paisajes; el espacio delimitado por las dos convexas así formadas es cerrado por dos líneas rectas que se unen en un ángulo obtuso: estos lados norte y oeste se inscriben en el plano de tal modo que la figura parece volver la espalda a estas direcciones para abrirse al sur y al este. Aparecen ya esbozados los altares interior y exterior, con la delimitación de un coro exterior; hay trazado también un ancho creciente que engloba tres lados y determina una vasta explanada destinada a acoger a las masas de peregrinos” (pág. 63)

5. “La andadura conceptual no procede aquí de una visión abstracta, “sino que responde a una sensación, a una experiencia visual y sensible: traducir en la planta el contacto con el lugar, la relación con los cuatro horizontes. La relación entre el dentro y el fuera se lee en las líneas trazadas apara componer esta planta” (pág. 70)

ESPACIO

6. “Este espacio encuentra entonces su carácter de lugar que inspira protección, recogimiento y plegaria.” (pág. 78)

  • Reflexión personal

Las iglesias o capillas deben tener una relación directa con el territorio, ya sea en su forma con en su permeabilidad, la construcción no puede quedar exenta de su entorno. De este modo, el programa debe ir en pro del lugar. ¿Serán las curvas las formas más idóneas para el acto de la oración? ¿Qué características espaciales otorgan las curvas?

Notas al pie

  1. Esta investigación es relevante dado que el proyecto de título a realizar será un espacio destinado a la oración, ya sea un oratorio o capilla en Ciudad Abierta