Claudio Leiva Araos - Seminario de América 2 – S1 2023 / T 1

De Casiopea



TítuloClaudio Leiva Araos - Seminario de América 2 – S1 2023 / T1
AsignaturaSeminario de América
Del CursoSeminario de América 2. 2023
CarrerasMagíster
Alumno(s)Claudio Leiva Araos

EL JUEGO COMO INSTITUCIÓN DE LA OBRA

Introducción

Las primeras jornadas de Seminario de América, hemos decidido iniciarlas con una partida de ajedrez, a fin de traer a presencia el espíritu lúdico del juego. ¿Para qué nos autoimponemos esto? Para darnos un punto de partida en torno a una reflexión sobre el sentido y origen del juego. El poema épico persa Kar-Namag i Ardashir i Pabagan[1], escrito en el siglo VI, es una de las primeras obras que describe las piezas de ajedrez y la llegada del chaturanga [2] a Persia. El cuerpo en batalla fue recreado a través de un juego. Posteriormente las primeras mêlées[3] aun cuando mortales, también eran espectáculos de representación, y al no tener afán de conquista territorial introducen, al menos, un margen mínimo de ocio. Todo lo contrario al "nec otium". Sin embargo, las mêlées son la barbarie en su género y los torneos medievales posteriores llevan la guerra a la corte mediante la dama, produciendo un giro ambivalente entre el espacio en profundidad-agonal y el espacio frontal en representación teatral. Pero es con el torneo barroco que se institucionaliza la fiesta barroca, que vista como totalidad, es un juego de la corte con abstracción total de la guerra. La puesta en juego es teatral pasando a ser un divertimento basado en la representación. Con excepción de la caza y la esgrima el espíritu lúdico se vuelca hacia la metáfora. No obstante, el acto mismo de jugar al ser inherente al espíritu lúdico del ser humano no es una representación.

La poética del juego

Reflexionando sobre la posibilidad histórica del ser, Edmundo O'Gorman afirma que "el ser humano forma su mundo dependiendo de la idea que tenga de sí mismo, por lo tanto, lo concibe a su imagen y semejanza."[4] Si el ser humano se concibe, no ya como definitivamente hecho, sino como posibilidad de ser, el universo en que se encuentra no le parecerá límite infranqueable y su realidad ajena, sino como un campo infinito para labrarse su mundo, producto de su esfuerzo, de su técnica y de su imaginación. Humberto Maturana lo entiende de la siguiente manera:

[Extracto entrevista serie documental nadasimple.todosimple /dereojo comunicaciones]

La Phalène inventada por Godofredo Iommi encarna esta posibilidad. El “anemos” fundador de la poesía, no es ajeno a una larga tradición que emparienta verbo creador con soplo divino; en tanto que el aire para los mortales es lo que el éter para el mundo supralunar y un medio transmisor de todas las manifestaciones de la energía. Analogía en la que encuentra basamento la asociación entre palabra fundante y epifanía de lo sagrado. El mito.

La poética del juego de la Phalène está regida por la máxima: “La poesía debe ser hecha por todos y no por uno” [5] de Lautremont y por sus reglas. Bajo esta máxima, la Phalène prescribe que la poesía pueda ser hecha por todos. Por cualquiera. Es en lo poético que cualquiera se pone en juego. Quien consiente en jugar, lo hace con lo propio de cualquiera, es decir volviéndose cualquiera poniendo en juego su aptitud de jugar.

Ahora bien, lo que Godofredo Iommi llamaba “regla” es lo que permite verificar lo que es peculiar a todos, por ejemplo, con ocasión del despropósito, del ir contra el juego. Entonces la regla corrige el propósito manteniendo el ámbito del juego. La regla abre y hace jugar a todo el mundo, con lo que hay allí sin importar ni tiempo ni lugar.

[Teaser de documental en desarrollo dirigido por Xhinno Leiva]

La relación del juego con el “campo espacial”

Tomo una observación de uno de los cuadernos del arquitecto Manuel Casanueva: “Tal como la moto, un vehículo cualquiera lanzado a gran velocidad, abandona la situación de lugar hasta hacerse lugar en sí -aferrarse al manubrio-, los jockeys mismos van abandonando la situación de lugar hasta hacerse lugar en sí, sobre la pequeña silla” [6]. Ahora, tras el automóvil, luego la moto, enseguida el jockey sobre el caballo, vuelta al avión, a la mayor velocidad en extensión: “Velocidad es entonces un abandono de lugar y la máxima expresión de este se ha logrado con el avión. A este le es dada la velocidad vertiginosa, le es dado un dominio global del espacio, esto es, en todas direcciones, sin embargo, en el avión, aún predomina la extensión” (Ibid) No obstante a esta relación con el espacio, le falta una relación con el tiempo. "Se juega cuando se atiende a lo que se hace en el tiempo en que se lo hace"[7]. Por el contrario la cultura esta permanentemente llamándonos a poner nuestra atención en las consecuencias de nuestros actos.

¿Qué es lo que se pone en juego?

El juego es atender el presente. La irrupción de la poesía moderna es lo que constituirá para Casanueva la “nueva tradición”. En que lo que está en juego es la permanente renovación de la tradición. Pensar en esta posibilidad es definir un nuevo campo en la reflexión de O’Gormann. En 1974, en el curso de Cultura del Cuerpo, se gira hacia un modo de pensar el cuerpo enteramente distinto. Casanueva escribe: “Algo de patio de servicio (o de trastienda) acompaña a las técnicas abandonadas a su mero ejercicio; este disgusto viene acompañando al curso desde su comienzo. Hay un imperativo de belleza que va a conducir la unidad del total de la Escuela, por un proceso que se ha llamado “Torneo” hasta generar una plenitud o Acto."[8] Un Torneo implica un juego que además es una Prueba. Aparece incluso el traje como modo de pensar el cuerpo en la prueba. El gesto del cuerpo se pone en Acto en el presente.

Ahora volviendo al juego del ajedrez, si bien tiene un carácter antitético que "arrebata a los circunstantes, a pesar de que también es totalmente estéril para la cultura y no lleva consigo ninguna excitación exterior. Cuando el juego es un bello espectáculo, se da, inmediatamente, su valor para la cultura, pero semejante valor estético no es imprescindible para que el juego adquiera carácter cultural. [9]. Entonces la posibilidad histórica en la que incide la característica del juego en el ser humano, esta asociada a un valor moral y espiritual. "El espectáculo sagrado y la fiesta agonal son las dos formas universales en las que la cultura surge dentro del juego y como juego"(Ibid). En la fiesta, el cuerpo está puesto en juego. El tiempo se suspende. El arte como disciplina y oficio, ha dado cuenta de ello a través del ocio.

La esfera del juego: la fiesta

Casanueva nos indica: “Cuando la entrada a la esfera del juego (que es una interrupción de la vida habitual) se hace en forma extraordinaria se constituye la FIESTA. El cuerpo participa de la fiesta como un objeto lleno y el espacio circundante como el hueco que sustenta espacialmente este cuerpo."(Casanueva, 1974) ¿Si estamos entonces en el campo de las posibilidades - históricas en el decir de O'Gorman -, qué es lo que se puede poner en juego entonces? La suspensión de un sentido en los principios de «maximin» y «minimax» [10] en pos de construir un espíritu colaborativo que logre la irrupción de un hábito, para reinterpretarlo y desde ahí construir un nuevo lugar. Esta matriz - poética por cierto - entre diseño y juego, suspende el tiempo prefigurando la institución de la obra como puro presente, sin la representación que es el tiempo de las ciudades.

La representación reduce la dimensión inconmensurable de la experiencia humana. Una obra que intente dar expresión a aquella dimensión inconmensurable (o incluso irrepresentable) debe recurrir a lo sublime. El juego, los sport y x games tributan en este ámbito. A través de lo sublime es que podemos aproximarnos a aquello que excede las posibilidades de la percepción.

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La tradición entonces se vuelve la herencia del pensamiento histórico, y la nueva tradición en potencia de aquel, cuyo cuerpo se conforma de un conjunto concatenado de ideas en base a juicios y prejuicios. Preguntarse por el sentido del juego, - ahondar en su concepto -, es preguntarse por los límites que configuran los obstáculos epistemológicos[11] que permiten aproximarnos al ser de una obra. Al acercar la filosofía del juego al poetizar, la experiencia poética del juego - la fiesta - se torna una de las formas de la percepción.


Referencias Bibliográficas & Notas

  1. E. K. Antia, Kârnâmak-i Artakhshîr Pâpakân. The original Pahlavi text, Bombay, 1900
  2. El término chaturanga se acuñó de chatur (que significa ‘cuatro’ en sánscrito) y anga (que significa ‘miembros’), es decir los cuatro miembros que integran un ejército: infantería, caballería, elefantes y carruajes. A raíz de una disputa por el trono de Hind (India) entre los hermanos Gav y Talhand: este último había muerto en batalla. Su madre, disgustada, recriminó a Gav la muerte su hermano. Este para probar su inocencia, recreó la batalla usando piezas de marfil que representaban las cuatro unidades de combate del ejército
  3. Las antiguas mêlées (Combate Medieval) fueron los primeros torneos de Europa. Considerados la actividad caballeresca por excelencia, se enfrentaban dos bandos de luchadores con armadura, espada, escudo, hacha o alabarda, con el objetivo de derribar al equipo contrario mediante el pleno contacto.
  4. O'Gorman, E. (2010) La invención de América • Fondo Cultura Económica •
  5. Isidore Ducasse, Poésies II, 1870, Les Chants de Maldoror et autres textes, Paris, Le livre de Poche, 2001, p. 379 et p. 391.
  6. Casanueva, M. (1972) Cuadernos de Taller (inédito)• Archivo Histórico José Vial Armstrong
  7. Maturana,H.; Verden Zöller,G. (1993) El juego, el camino desdeñado. Instituto de Terapia Cognitiva
  8. Casanueva, M. (1974) Cuadernos de Taller (inédito)• Archivo Histórico José Vial Armstrong
  9. Huizinga,J. (1972) Homo Ludens• Alianza/Emece
  10. En teoría de juegos, los criterios de 'maximin' y 'minimax' son métodos de decisión para maximizar y minimizar la pérdida máxima esperada en juegos con adversario y con información perfecta. Ambos principios son un algoritmo recursivo. Desarrollados en 1926, se afirma que: "Siempre existe una forma racional de actuar en juegos de dos participantes, si los intereses que los gobiernan son completamente opuestos."
  11. Concepto desarrollado por Gaston Bachelard en La Formación del espíritu científico (1938)