Ciudad Medieval: Decoro densificado

De Casiopea



TítuloCiudad Medieval: Decoro densificado
AsignaturaPresentación 2ºB ARQ 2015
Del Curso2ºB ARQ 2015
CarrerasArquitectura
2
Alumno(s)Isabella Massa

Ciudad Medieval

Decoro Densificado

La ciudad medieval aparece como una ciudad densificada, con una población afirmada a su ciudad y contenida. La población comienza a distinguirse, como un total, un solo cuerpo que construye y comunica su ideología. Se manifiesta la necesidad de transmitir y crear situaciones y espacios que abarquen esta majestuosidad que debe ser alcanzable para cada uno de los habitantes, en especial manera a los fieles. Aquellos que mantienen una estrecha relación con el culto cristiano. Se reafirma aquella grandeza que poseen las construcciones sacras pero de manera que prevalece el contenido sobre la forma. Las historias que pueden llegar a transmitir. El decoro como una insaciable capacidad de proyectar lo inproyectable, aquella divinidad cegadora que interrumpe los siglos siguientes con una fuerza insospechada influenciando en cada uno de los aspectos de la vida en el Medioevo.

Dentro de la arquitectura medieval, las catedrales aparecen como hitos dentro de las ciudades. Monumentos que salen de los parámetros de la urbe, siento distintivos y emblemáticos. Es ahí donde la ciudad toma un giro hacia lo contemplativo con espacios que culminan en el detalle, lo amplio pero contenido en estas construcciones que relatan experiencias del transcurso de su construcción. La ciudad medieval, contiene una población densificada y cubierta de matices. Los muros que la contienen, las casas que introducen la intimidad en una abras tracción de lo doméstico, las calles que contienen parte de esta acto doméstico, pero que a la vez recoge lo público como el comercio y la ciudad entera, completitud; hasta llegar a las cúpulas, torres y pináculos, fieles indicadores de su posición. Ocurre, propiamente cierta detención en el detalle, desde lo más pequeño a aquello que aparece como obvio, evidente. Aquella majestuosidad queda registrada y claramente no queda desapercibida. He aquí la clave. Se focaliza en la vista hacia estos elementos y su contemplación. Lo relación con lo sagrado comienza a este acercamiento del hombre, a la tierra y ascendentemente hacia el cielo, capturado por la majestuosidad y conmemoración. Se abre la posibilidad de lo vertical, radical. Se genera un detenimiento un pausa en el curso y en el ritmo de habitar. “un árbol, una roca, etc..., la significatividad de los lugares identificados tuvo que ver originalmente con la espera religiosa de la vida según mumford ( tumba, altar, centro ceremonial), antes incluso que con la esfera económica (como la plaza del mercado): <<la tumba, el altar y el centro ceremonial se adelantaron al mercado, al taller y a la fuente. Era du propósito alzar el significado y los valores de la vida, asegurando la participación colectiva, el sacrificio voluntario y la continuidad piadosa.>> La ciudad en la historia,417 <<[...] Obsérvese que dos de los tres espacios originales del asentamiento temporario están relacionados con cosas sagradas y no con la supervivencia física. Se vinculan con un tipo de vida más valioso y significativo con una consciencia que alberga el pasado y el futuro, aprehende el misterio pristino de la generación sexual, así como el último de la muerte y de lo que puede haber más allá de la muerte. A medida que la ciudad soporta su forma, muchos otros elementos se irán añadiendo, pero estos intereses axiales prevalecen como razón misma de la existencia de la ciudad, inseparables sustancias económica que la haces posible. “


REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

  • 1. Hacia la Teoría de la Arquitectura, Luis Vaisman, pág. 100