Catalina Espinoza Aravena Luis Barragan - Presentación de las Vanguardias 2018

De Casiopea



TítuloRelación entre arquitectos vanguardistas y el uso del color
Del CursoPresentación de las Vanguardias 2018
CarrerasArquitectura
3
Alumno(s)Catalina Espinoza Aravena

ENSAYO N°3

El color como expresión para otorgar identidad emocional en la arquitectura

Casa gibaldi-Luis Barragan

A partir de las vanguardias entran variados nuevos conceptos en la arquitectura, como lo son la racionalidad, funcionalidad y emocionalidad en los espacios. Además de la importancia de la conexión entre la arquitectura y el sentir del hombre. Una dimensión importante para conseguir este vínculo es el color, a través del cual se pueden generar variadas luminiscencias en un interior, medio por el cual se puede cubrir la necesidad espiritual del hombre al momento de habitar.

Contraste lumínico en distintas estancias interiores generadas por el uso del color en casa Gibaldi

Luis Barragan fue un conocido ingeniero y arquitecto mexicano, reconocido por la integración de la arquitectura con el paisaje del emplazamiento de sus obras y de la expresión de la cultura y tradición mexicana en las mismas. Al igual que Aalto, en su arquitectura era de gran importancia la emocionalidad proporcionada por sus obras al habitar, asegurando que quien se preocupe de esta dimensión humana al construir, le otorgue inmediatamente belleza al lugar. “Creo en la arquitectura emocional; es muy importante para los seres humanos que la arquitectura se mueva por su belleza, sé que hay muchas soluciones técnicas para un problema, pero la más valida de ella es la que ofrece al usuario un mensaje de belleza y emoción”. (Barragan L. 1976. Pág. 103). Y tomando también de este otro arquitecto, considera al funcionalismo puro como una forma equivocada de resolver las necesidades psicológicas y espirituales de los habitantes. “El funcionalismo ha perdido su valor; la gente lo considera un hecho físico y no espiritual. El hombre tiene necesidad de satisfacer sus apetencias espirituales”. (Barragan L. 1981. Pág. 130).

En cuanto a su tradicionalismo, él recalcaba que la arquitectura debía ser coherente al lugar de emplazamiento, acorde al paisaje y a la cultura presente en el lugar, y que justamente tomando estas dimensiones es como se expresa la corriente vanguardista en la obra, ya que al integrar al hombre con las características del lugar radicaba la nueva forma de hacer arquitectura. “Ser tradicionalista es ser fiel a la arquitectura contemporánea. Los mayas construían arquitectura maya; los coloniales arquitectura colonial. Imitando la arquitectura extranjera se practica una arquitectura anti tradicional”. (Barragan L. 1981. Pág. 130).

Otra arista importante a considerar en el trabajo de este arquitecto, era la utilización de la línea en ángulos rectos, ya que para él el utilizar curvas iba en el des favorecimiento de la funcionalidad de un edificio, principalmente por generar espacios residuos al momento de que los habitantes quisieran colocar muebles. “Me parece importante que los espacios no resulten agresivos. Siempre he utilizado formas bajas, y constantemente trabajo con ángulos rectos. He tenido en cuenta en todo momento en mi trabajo los planos horizontales y verticales, y los ángulos de intersección. Eso explica el uso frecuente, en mi arquitectura, del cubo”. (Barragan L. 1981. Pág. 128).

La marca personal que dejo Barragan en su arquitectura, fue la utilización del color, al incorporar no solo colores con el fin de la funcionalidad u acto del espacio, sino que también para la manifestación del tradicionalismo al ocupar los colores vívidos tan significativos en la cultura mexicana. “El arte mexicano es maravilloso y rico en color. Me interesa aplicar ‘sentido’ de esta arquitectura a la producción moderna”. (Barragan L. 1981. Pág. 129). Para él ocupar el color dentro de la arquitectura tenia gran parte de su preocupación al momento de diseñar dedicándole una parte de tiempo importante para poder determinar el color a ocupar dependiendo de la intención lumínica que quería darle a la obra. “Yo subrayo sobre todo el estudio del color. Antes de decidir la tonalidad justa que intento utilizar hago diversas pruebas para verificar el efecto, y estudio las muestras en paneles grandes y pequeños, evaluando los resultados”. (Barragan L. 1981. Pág. 129).

Patio interior casa Gibaldi

Así mismo, la incorporación del color en la obra Casa Gibaldi es parte del radical de la obra, de forma que la obra no existiría de la misma forma sin la presencia de estos. Es la esencia y el alma de la proyección de esta casa, ya que es la herramienta principal que Barragan toma para generar la dimensión emocional para habitarla. “En mi actividad de arquitecto, los colores y las luces han sido siempre una constante de fundamental importancia. Ambos son elementos base en la creación de un espacio arquitectónico, ya que pueden variar las concepciones del mismo”. (Barragan L. 1981. Pág. 129). Otro elemento muy importante para él al momento de diseñar casas eran los cerramientos de esta, ya que para él la serenidad se conseguía con la privacidad del hombre, retrayéndolo de la vida en ciudad en su propio espacio confiriéndole a esta capacidad de aislamiento el encuentro con la espiritualidad. Para esto, él no concebía el uso de grandes muros de vidrios o una gran superficie de la casa con ventana, lo cual puede observarse en la Casa Gibaldi. Además de la existencia del patio interior de esta, el cual se encuentra totalmente hermético por los muro perimetrales, logrando generar el espacio de retraimiento y espiritualidad de la familia, confiriéndole entonces a través de estas dimensiones estudiadas por él a partir de las vanguardias (color-luz-cerramientos), emocionalidad, belleza y tradición mexicana a la Casa Gibaldi.


Bibliografía

Riggen Antonio. (2000). Luis Barragan. Escrito y conversaciones. Madrid, España. El croquis Editorial.