Catalina Espinoza Aravena- Presentación de las vanguardias 2018-Alvar Aalto

De Casiopea



TítuloCatalina Espinoza- Arquitecto Vanguardista
Del CursoPresentación de las Vanguardias 2018
CarrerasArquitectura
2
Alumno(s)Catalina Espinoza Aravena

ENSAYO N°2

El escenario presente en la arquitectura de la época de las vanguardias a través de la mirada de Alvar Aalto

Las vanguardias generan una evolución en todos los campos del arte existente en el momento, incluyendo a la arquitectura. La forma de definir sus espacios son vistos desde otras dimensiones antes no consideradas en la proyección. También se comienza a generar una mayor vinculación entre el paisaje existente y la relación con la forma construida.

Los arquitectos de la época deciden que corrientes tomar o generar para la construcción de sus edificaciones. Uno de los arquitectos que marco en la arquitectura de la época por buscar la funcionalidad a nivel psicológico, espiritual y del cuerpo de los habitantes, fue el finlandés Alvar Aalto. Quien además de preocuparse de las dimensiones interiores y de quienes habitarían el edificio a construir, toma el exterior buscando el dialogo entre el paisaje y la forma, ya que a partir de esto era como se conseguía mantener la belleza de lo natural en la arquitectura. “Nuestros edificios no deben solamente cumplir con unas cuantas normas de belleza, tienen también que ubicarse en el paisaje con naturalidad, realzando las líneas del entorno.”(Aalto A. 1925. Pág. 34).

Alvar Aalto en su casa en Helsinki

Aalto hablaba dentro de estas nuevas corrientes de un tradicionalismo-modernidad-realismo. Tres conceptos unidos donde los dos primeros tomaban las dimensiones de la forma y sentimientos en el habitar, y el tercero orientado al racionalismo. Aunque Aalto habla en esta triada sobre modernismo, este concepto no va exactamente orientado a seguir con nuevas tendencias y nuevas formas sin raíces, ya que más bien él habla de la importancia de mantener la tradición del lugar de origen de la obra, tomándolo como punto de partida para proyectar obras coherentes al lugar del emplazamiento. En cuanto al racionalismo lo describe como una nueva forma de proyectar donde se le da una intención expresiva al edificio, tomando en cuenta lo que se busca en su habitabilidad. “Parece como si se hubiese hecho todo lo posible para que la nueva arquitectura tuviera una expresión más alegre y supongo también, más humana.”(Aalto A. 1925. Pág. 126).

Otra corriente nacida en la época fue el funcionalismo, donde los espacios eran dispuestos solo por su función o uso. Aalto toma de esta corriente pero bajo sus propios términos, definiendo su propia visión de lo que debería ser el funcionalismo arquitectónico donde debe ser tomado en cuenta el punto de vista humano, “puesto que la arquitectura cubre por completo todos los campos de la vida humana, la arquitectura funcional real debe principalmente ser funcional desde el punto de vista humano. El funcionalismo técnico no puede crear una arquitectura definida”. (Aalto A. 1940. Pág. 142) Muy ligado con este concepto, va la humanización de la arquitectura, la cual él define como la dimensión de la capacidad de habitar el lugar del hombre, preocupándose por todos los factores ambientales y psicológicos que influyen en él, medio por el cual es la única manera de conseguir una arquitectura real y evolucionada que dialoga a profundidad con el acto del habitar. “La arquitectura no solamente cubre todos los campos de la actividad humana, sino que debe evolucionar en todos ellos al mismo tiempo. Si no, solo conseguiremos resultados superficiales y parciales.” (Aalto A. 1940. Pág. 142). Asegurando que esta corriente era esencial en la nueva forma de pensar la arquitectura, para embellecer más allá que las edificaciones, las dimensiones del habitar humano y así mismo otorgar su funcionalidad. “La arquitectura no es una ciencia. Todavía es el mismo gran proceso sintético de combinación de miles de funciones humanas definidas, y continua siendo ‘arquitectura’. Su propósito todavía es armonizar el mundo material y la vida humana. Hacer arquitectura más humana significa mejor arquitectura, y esto quiere decir un funcionalismo muchos más amplio que el meramente técnico.” (Aalto A. 1940. Pág. 143).

Habitación de Hospital Paimio

A través de esta concepción de hacer arquitectura, es que varios de los espacios que diseño en sus obras tenían una estrecha relación con la forma de habitar las mismas, realizando variados análisis de cómo debían ser los ángulos y líneas utilizadas para la edificaciones, la disposición de los muebles en el interior y por sobre todo la iluminación, tanto natural como artificial y por ende la utilización de los colores de acuerdo a los distintos actos a realizar. Como por ejemplo sus estudios realizados en la proyección del Hospital Antituberculoso de Paimio, en Finlandia, donde llego a la conclusión de la importancia de cambiar los colores de la habitación, donde el techo debía ser más oscuro que el resto de la habitación dado que sería el punto de atención de los pacientes, ya que estos permanecen en posición horizontal, que tan solo al considerar la importancia del color en ella, se armoniza el lugar para dar cabida al acto del reposar.

De aquí se pueden desprender los principios de este arquitecto para generar sus obras, tomando a su manera y replanteando algunas de las visiones utilizadas en la época de las vanguardias, utilizando dimensiones como el paisaje, la iluminación y el color para generar la belleza tanto en el habitar como en el edificio, para lo cual refiere que no solo debe utilizarse lo analítico, sino que el instinto que pueda dar el autor a su obra, principalmente para poder encontrar el equilibrio en el habitar humano, destacando la importancia de no solo considerar el factor físico, sino que también el sentir interior del hombre. “El actual periodo de la arquitectura moderna es, sin lugar a dudas, nuevo, y tiene especial interés en resolver los problemas en los campos humano y psicológico.” (Aalto. A. 1940. Pág. 143).


Bibliografía

Schildt Göran. (2000) Alvar Aalto. De palabra y por escrito. Madrid, España. El croquis Editorial.