Bruno Marambio Márquez Tarea 4 - Módulo investigación T1 2016

De Casiopea



Título
Del CursoModulo de investigación T1 2016
CarrerasArquitectura
Alumno(s)Bruno Marambio Márquez



Título
AsignaturaModulo de investigacion 2016
CarrerasArquitectura
Alumno(s)Bruno Marambio Márquez



TítuloHabitar el borde en el traspaso agua-tierra: revisión de proyectos y obras en el Estero de Mantagua
AsignaturaMódulo Investigación T1 2016
Del CursoMódulo Investigación T1 2016
CarrerasArquitectura
4
Alumno(s)Bruno Marambio Márquez


Habitar el borde en el traspaso agua-tierra: revisión de proyectos y obras en el Estero de Mantagua

Archivo:Croquis mi BMM.png
Croquis del estero de Mantagua desde las dunas. Fuente propia.


Nota previa

Bruno Marambio Márquez, T1 Arquitectura

David Luza Cornejo, Profesor guía.

En mi proyecto de título trabajaré con el estero como caso de estudio y vértice para resolver el total de la extensión a nivel territorial y de infraestructura. Para esto desarrollaré una memoria de la extensión que pretende poner en evidencia que en un primer momento hay una mirada del estero como limitante al habitar. A partir de esta constatación se plantea ver una posibilidad de lugar en este espacio, desplegar su partido arquitectónico para el desarrollo de vínculos que permitan abordar la totalidad del territorio y constituir su integridad. De manera paralela, realizaré un proyecto a escala del habitante también dentro de Ciudad Abierta, que consiste en ampliar y adaptar en base a los requerimientos domésticos el habitáculo de Locanda, hospedería en la cuál vive Sergio Elórtegui, naturalista de oficio junto a su familia.

Abstract

A lo largo de los más de 40 años que posee la Ciudad Abierta, han existido una serie de obras y proyectos que se establecen en directa relación con el estero de Mantagua. En un comienzo el estero se plantea como limitante que divide los terrenos, pero luego se analiza a través del oficio para encontrar su partido arquitectónico y darle la posibilidad de lugar. Estudiaré las obras de la Ciudad Abierta en la parte baja de los terrenos que se hayan proyectado o construido en el estero para ver de qué manera se presenta la relación Obra-Territorio. En primer lugar se realiza una contextualización que nos permitirá entender de forma general la situación de la Ciudad Abierta, cómo ésta se desenvuelve a lo largo del tiempo y qué rol juega el estero dentro de los terrenos. Luego para poder adentrarnos en el tema, se tomarán como casos de estudio los proyectos y obras realizadas junto al humedal, analizándolas individualmente para establecer relaciones, es decir, cómo la obra forma parte de la extensión, y a su vez, cómo el estero logra “entrar” y conformarse como parte de la obra.


Palabras claves: Ciudad Abierta, Estero Mantagua, Territorio.

Habitar el borde en el traspaso agua-tierra: revisión de proyectos y obras en el Estero de Mantagua

En el año 1971 se compran oficialmente los terrenos de la Ciudad Abierta, ubicados al norte de Viña del Mar. [1] Sin embargo, sabemos por los textos de Godofredo Iommi, que esta concepción de ciudad venía de años atrás. [2] Tal como lo establece el texto de la Apertura de los terrenos, en el cual hay un primer planteamiento del partido arquitectónico de la Ciudad Abierta, junto con un relato de los actos poéticos de apertura, fundamentales para el entendimiento del contexto sobre el cual se fundan los terrenos. [3] La no coincidencia de las fechas establecidas entre la apertura poética y la compra de los terrenos, nos habla de una dimensión más allá de lo legal, que se relaciona con el habitar y la palabra. [4] Luego de varias reuniones, se pide la fundación de la Ciudad Abierta y se resume lo conversado en dos palabras: abandono y límite. De esta forma los actos poéticos de apertura se llevan a cabo a través de la palabra límite. [5]


Actos poéticos de apertura de los terrenos

En el primer acto, el límite se presenta con la carencia de la vista, todos son vendados a excepción de uno que guía al grupo, el cuerpo posee sus límites de movimiento y por ellos se encuentra con la extensión, va reconociendo los terrenos a medida se encuentra con el límite y se tropieza. [6]

En el segundo acto existe la libertad del movimiento en las arenas, espacio de “entre” ubicado al medio del mar y de la tierra, donde el límite se presenta como la falta de acceso a través de la carencia de un puente que permitiese cruzar la desembocadura del río Aconcagua. El límite se hace presente como una falta de acceso. [7]

El tercer acto acontece en la isla de punta piedra y el límite aparece con lo cercado por el mar, el acto poético fue el acto de la plenitud del límite. La totalidad de límite trae la necesidad de orientación, y la orientación precisa el juego de límites posibles. El acto estaba pensado con cuatro puntos que marcaran la orientación, sin embargo, se definió uno desde donde se había dicho la palabra, de donde se dieron lugar y palabra, forma y acontecer. [8] El cuarto acto consistió en abrirse y dispersarse ante la extensión de la Ciudad Abierta, acto que duraría un día y una noche. Alberto Cruz se dirigió hacia las arenas para señalar el lugar del ágora, indicó lo impuntual a través del punto establecido en la isla. “¿Qué es lo impuntual? Una larga estancia que en todas sus partes es a su vez comienzo y fin”. [9] Es a través de estos actos que podemos identificar el estero como una limitante al habitar, tal como lo menciona Godofredo Iommi en el segundo acto cuando se ven limitados ante la imposibilidad de cruzar el río Aconcagua, el cuerpo llega al borde pero no se le permite el atravesar. [10]


Temporal de 1977

Transcurridos seis años desde la fundación de la Ciudad Abierta, en 1977 ocurre un temporal que aumenta el nivel de agua en el estero, pasando por la línea férrea que la deja inutilizable. [11]Ante esto, Ferrocarriles del Estado junto con la Cooperativa Amereida trabajan en conjunto para la reparación del terreno, darle un nuevo cauce de agua al estero de Mantagua para proteger la línea férrea y evitar la socavación del terreno. [12] Vemos cómo desde un inicio surge el estero como un espacio de límite de los terrenos, que ante la eventual crecida del nivel de agua se comienza a cuestionar, pensar y replantear el nexo del territorio que permita la unificación a través de la accesibilidad.


Proyecto de Título de Mario Dorochesi, 1983

En 1983 el arquitecto Juan Baixas y el profesor Juan Ciorba dirigen el proyecto de título de Mario Dorochesi. Como ya se tenía la experiencia de los cambios de nivel con las crecidas del estero, en un primer momento se plantea la proyección de un puente que posea cierta autonomía respecto al agua a través de la flotabilidad. [13] Una crecida por causa de otro temporal mientras se desarrollaba la proyección del puente produce un replanteamiento del proyecto, que finalmente consistió en unas pasarelas a través de catenarias, ubicadas sobre unos pilares de hormigón ya existentes del puente antiguo que consolidaban uno nuevo, permitiendo el flujo de la vega hacia una isla conformada luego de las intervenciones de Ferrocarriles del Estado. [14] Dentro de la carpeta del proyecto de título de Mario Dorochesi aparece un registro topográfico de 1970 sobre el estero, que pone en evidencia la importancia del cuerpo de agua para la Ciudad Abierta, que desde sus inicios se interroga respecto al estero y se niega a considerarlo solamente como un límite, donde las dos soluciones aparentes son la adaptación del hombre al agua a través de embarcaciones, o es el territorio el que cobra forma para darle cabida al habitar a través de puentes o vestales. [15]


Copa Recreo de 1997

Posteriormente en 1997 con motivo de la celebración de la Copa Recreo realizados en la Ciudad Abierta, se diseña un puente para acceder a los terrenos de la parte norte donde se desarrollaría el evento. El puente se constituyó por 36 barriles vacíos que flotaban y permitían un entablado de madera por sobre que los fijase y otorgase la estabilidad para efectuar el cruce. [16]


Travesía a Ciudad Abierta, Ágora de la Conmemoración, 2002

El caso más reciente de construcciones en el estero es de 2002, año en el cual la escuela cumple 50 años y se decide partir de travesía en conjunto como cuerpo escuela al lado norte de los terrenos, para lo que se debió construir un puente que permitiese el flujo de personas a través del estero para facilitar el acceso y cualquier tipo de abastecimiento provenientes del lado sur, el cual tiene acceso vehicular desde la carretera F-30.[17]

Podemos ver cómo todas estas obras que han sido realizadas finalmente han cedido ante las crecidas del estero debido a su levedad en cuanto a materialidad, razón por la cual finalmente se opta por ellas ante los costos elevados que implica la construcción de una obra de materiales más estables. La Ciudad Abierta a través de la escuela plantea su enseñanza como experimental, una de las características que se ha mantenido más permanente a lo largo del tiempo.[18] Sin embargo, hay varios proyectos de arquitectos y estudiantes de título que han propuesto la idea de habitar el humedal, incluyendo su flora y fauna en esta condición de borde, de contacto con el agua. Por otro lado encontramos también los proyectos que proponen un habitar más permanente en el estero, a través de vestales u hospederías que resguarden el paso.


Hospedería del Estero

Se comienza el estudio de una hospedería que permita atravesar el estero y que cuide el cruce hacia el lado norte de los terrenos. [19]Juan Baixas define la hospedería como una vestal que permitiera disfrutar y a la vez cuidar del lugar. [20] Luego, la hospedería del estero revelaría lo referente al cruce, ya que al no existir caminos, solo esto anuncia el cruce y da origen a estos. [21] El anuncio del cruce debía aparecer con la presencia de la altura en cuanto a la continuidad del agua y lo que allí sucede, y en cuanto a la continuidad de la tierra y lo que allí sucede. [22] Por esta razón la hospedería o vestal debía alcanzar cierta altura que comprende una continuidad y la posibilidad de anunciarse desde el plano vertical, para que los visitantes recojan su luz desde La vega. [23]


Hospedería del Dante, Miguel Eyquem

El encargo se plantea a partir de cómo resolver el tránsito para conquistar el territorio del agua. [24] La propuesta consiste esencialmente en un tránsito entre el agua y la terra de 500m2 de vereda orientada. [25] “La elevación del lugar desde el estero es una ventana sobre el océano.” [26]


Hospedería del Dante, Pablo Ramírez

Como proyecto de título del Magíster Náutico y Marítimo Pablo propone un laboratorio-taller de ensayos hidrodinámicos para la Ciudad Abierta. Sobre el agua proyecta la Casa del Dante, con un sistema de arrastre desde su altura máxima, junto con un piso desmontable de la casa como plataforma flotante para ensayos hidrodinámicos.

La gran cantidad de obras y proyectos dan cuenta de la importancia de la conectividad del territorio, de la necesidad de marcar con una obra, como lo es el ágora de la conmemoración, el dominio sobre los terrenos, como menciona David Jolly en su tesis, “al poseer cierta distancia entre una ciudad y otra se ejerce cierta soberanía entra la distancia comprendida entre ambas”.[27] De igual forma en la Ciudad Abierta se deja en manifiesto esa soberanía sobre el territorio a través de obras sobre las cuales nos re-conocernos y re-encontrarnos con la historia de la Ciudad Abierta, y en ese sentido la conectividad es fundamental para permitir recorrer la extensión.

Consideraciones finales

Luego de leer y estudiar los proyectos realizados en el Estero de Mantagua, pude encontrar principalmente dos maneras de habitar el estero y su borde. Primero a través de la adaptabilidad de hombre al agua, donde el cuerpo modifica su postura para adaptarse y construye embarcaciones para permitir el cruce de las aguas. Y segundo, a través de obras construidas que permiten el habitar del hombre en y sobre el estero, como los puentes y las hospederías. Dentro de las obras construidas podemos dividirlas en dos grupos, por un lado los puentes que permiten la accesibilidad a la parte norte de los terrenos, son obras de paso; y las hospederías o vestales que permiten cuidar, resguardar y aprovechar del cuerpo de agua y habitarlo en una permanencia más holgada. Ante estas conclusiones cabe preguntarse, ¿cuál es la forma más propicia de habitar el estero? ¿será que debe mantenerse sin ser modificado y es el cuerpo el que debe adaptarse? O ¿será necesario poseer una obra de carácter permanente que ejerza soberanía sobre los terrenos de la Ciudad Abierta?

Citas

  1. Javier Maderuelo Raso. La idea de espacio en la arquitectura y el arte contemporáneos, 1960-1989. (Madrid, España: Akal, 2008). Pág. 185
  2. Iommi M., Godofredo. 1971. Ciudad Abierta – Ágora 7.1.1971.(pág.1)
  3. Op. cit. (pág.1)
  4. Op. cit. (pág.1)
  5. Op. cit. (pág.2)
  6. Op. cit. (págs.2-3)
  7. Op. cit. (pág.3)
  8. Op. cit. (pág.4)
  9. Op. cit. (pág.5)
  10. Op. cit. (pág.4)
  11. Ibaceta, Nicolás. 2012. El habitar en el espesor de límite entre la tierra y el agua. (pág.172)
  12. Op. cit (pág.172)
  13. Dorochesi, Mario. 1983. Pasarelas modulares para habitar el puente sobre el estero Mantagua. Pontificia Universidad Católica de Valparaíso. Escuela de Arquitectura y Diseño. (pág.2)
  14. Op. cit. (pág.172)
  15. Dorochesi, Mario. 1983. Pasarelas modulares para habitar el puente sobre el estero Mantagua. Pontificia Universidad Católica de Valparaíso. Escuela de Arquitectura y Diseño. (pág.15-17)
  16. Ibaceta, Nicolás. 2012. El habitar en el espesor de límite entre la tierra y el agua. (pág.174)
  17. Retamales Fernández, Eduardo. 2012. Plaza: Aula abierta Amereida, propuesta para un nuevo lugar en Ciudad Abierta. Pontificia Universidad Católica de Valparaíso. Escuela de Arquitectura y Diseño. (pág.239)
  18. Fernando Pérez Oyarzún, “La escuela de Valparaíso”, en Escuela de Valparaíso, Ciudad Abierta, ed. Raúl Rispa (Madrid, España: Tanais Ediciones, 2003) (págs.8-9)
  19. Ibaceta, Nicolás. 2012. El habitar en el espesor de límite entre la tierra y el agua. (pág.178)
  20. Op.cit. (pág. 178)
  21. Op.cit. (pág. 178)
  22. Op.cit. (pág. 178)
  23. Op.cit. (pág. 178)
  24. Op.cit. (pág. 179)
  25. Op.cit. (pág. 179)
  26. Op.cit. (pág. 179)
  27. Jolly Monge, David. 1976. Experiencia de conformar un planteamiento arquitectónico en la extensión de la observación. Pontificia Universidad Católica de Valparaíso. Escuela de Arquitectura y Diseño.

Bibliografía

Abarca, Karen. 2005. Fragmentos matizados desde la textura y el color, modelo señalético para la Ciudad Abierta. Pontificia Universidad Católica de Valparaíso. Escuela de Arquitectura y Diseño.

Dorochesi Fernandois, Mario. 1983. Pasarelas modulares para habitar el puente sobre el estero de Mantagua. Pontificia Universidad Católica de Valparaíso. Escuela de Arquitectura y Diseño.

Ibaceta, Nicolás. 2012. El habitar en el espesor de límite entre la tierra y el agua. Pontificia Universidad Católica de Valparaíso. Escuela de Arquitectura y Diseño.

Iommi M., Godofredo. 1971. Ciudad Abierta – Ágora 7.1.1971.

Jolly Monge, David. 1976. Experiencia de conformar un planteamiento arquitectónico en la extensión de la observación. Pontificia Universidad Católica de Valparaíso. Escuela de Arquitectura y Diseño.

Maderuelo Raso, Javier. La idea de espacio en la arquitectura y el arte contemporáneos, 1960-1989. (Madrid, España: Akal, 2008).

Pérez Oyarzún, Fernando. “La escuela de Valparaíso”, en Escuela de Valparaíso, Ciudad Abierta, ed. Raúl Rispa (Madrid, España: Tanais Ediciones, 2003)

Retamales Fernández, Eduardo. 2012. Plaza: Aula abierta Amereida, propuesta para un nuevo lugar en Ciudad Abierta. Pontificia Universidad Católica de Valparaíso. Escuela de Arquitectura y Diseño.


Anexo: fichas de lectura

Bruno Marambio Márquez Módulo de Investigación Úrsula Exss, Javiera Fernández 2 de Mayo, 2016

Conceptos clave: Ciudad Abierta, señalética, recorridos

Notas: En el texto aparecen las referencias que se hace respecto al estero, se considera como un interior de algo o algo externo que se debe atravesar.

Abarca, Karen. 2005. Fragmentos matizados desde la textura y el color, modelo señalético para la Ciudad Abierta. Pontificia Universidad Católica de Valparaíso. Escuela de Arquitectura y Diseño. Págs.35 y 36

El estudio de recorridos y rutas se divide en cuatro partes: El primer recorre la quebrada grande todo el eje que se conforma con esta quebrada. El segundo es un recorrido perimetral por todo el borde de la parte alta. El tercero corresponde a la parte baja, recorrido por las hospederías. El cuarto es un recorrido de las obras de la parte baja que se encuentra desde la entrada hasta la vega.

Sector 3 Vega con canchas, puente, ágora de la Conmemoración, Hitos al parque.

Recorrido 5: hacia parque silvestre. Es un recorrido de visita de lugares comunes abiertos, espacios libres de obras habitables, se constituye por obras de menor escala al modo de señas en el camino que van señalando un recorrido. El comienzo del recorrido a partir de la Vega, sector donde se realizan actividades deportivas, luego el puente hacia el parque silvestre, el Ágora del intercambio y los Hitos al parque que por si solo marcan un recorrido a seguir.

Bruno Marambio Márquez Módulo de Investigación Úrsula Exss, Javiera Fernández 2 de Mayo, 2016

Conceptos clave: Ciudad Abierta, puente, estero Mantagua

Notas: Tesis de diseñador industrial que trata de un puente para el estero de Mantagua, aparece la phalene del agua y proyecto de la vestal del estero

Dorochesi, Mario. 1983. Pasarelas modulares para habitar el puente sobre el estero Mantagua. Pontificia Universidad Católica de Valparaíso. Escuela de Arquitectura y Diseño. Págs. 2, 15-17, 19

Un puente que sea por así decirlo, “autónomo” con respecto a los variables niveles de crecida del estero, y, que se rescate para la Ciudad Abierta los terrenos que corresponden al norte del mismo, que por ahora para nosotros sólo son accesibles por el puente de ferrocarriles o por un par de embarcaciones menores.

Embarcación para el maritorio de Ritoque Módulo múltiple, Juan Ciorba 1973-74

Conquistar la laguna, hacerla habitable… “hacerla habitable” como laguna y como lugar, esto es poderla usar con sus múltiples características, en las múltiples manifestaciones del hombre.

Por lo tanto estamos enfrentados a lo “múltiple”… en el elemento que impondremos en el lugar, será el canto a lo múltiple…

Se trata que la laguna se transforme en un espacio al alcance del hombre, permitir al hombre ocuparla en el trabajo, esto es usarla como avenida de transporte, o bien, un medio que hay que evadir para llegar a la otra orilla, también en lo extra cotidiano, como un paseo o bien en el deporte, todo esto sin olvidar las simples variantes…

El elemento deberá recoger lo múltiple del lugar, lo múltiple del hombre y por medio de esta intersección de lo múltiple ser el “elemento” múltiple de múltiples…

En Mantagua surge lo siguiente: Los hormigones (habitantes de lo múltiple) logran conquistar la laguna, los hormigones conquistan la laguna usando totora… hacen módulos de totora, pues bien. ¡Conquistemos la laguna a la manera de los hormigones! Por lo tanto ¡Embarcación modular! Más bien MODULO MULTIPLE

Phalene del agua

Narración: Todos llegan de diversas maneras al estero, unos por las dunas y otros a través de la vega. Situados en el lugar de la vestal, Godo se refiere a la dificultad de construir este lugar, pues todas las obras han sido destruidas por el agua del estero. (días antes la construcción de la vestal había sido arrasada por la crecida del estero). Por eso esta es el agua cruel, pero lo que aquí es desfavorable se transforma en favorable; entonces Godo hace un encargo: aquí se construirá un ágora, el ágora del agua. Los arquitectos son invitados por el poeta. Godo pide a todos que miren hacia donde creen que estaría la cruz del sur. Todos sin moverse de su lugar alzan la vista hacia un punta y Juan Baixas le corresponde indicar cual es el punto donde convergen las miradas; este indica un punto a seis metros de altura, y su proyección vertical al suelo indicará el centro del ágora. Arturo Baeza y Alberto Cruz discuten las dimensiones del ágora, posteriormente Arturo Baeza indica un radio de diez metros a partir del centro y Alberto Cruz habla de las dimensiones y de que es un círculo. Los participantes son invitados a ocupar el perímetro del círculo para configurarlo. Entonces Godo reparte unas tarjetas con distintas preguntas a cada uno e indica que estas debían ser respondidas con cuatro palabras. (estas preguntas fueron preparadas previo a la Phalene, por Godo y Carlos Covarrubias). A todo esto empezaba a oscurecer y una vez respondidas las preguntas Godo recoge las tarjetas. En el punto que indica el centro del ágora se encarga que se levante una escultura, encargo que se le hace a José Balcells, quien, además, se encargará de grabar el texto de las tarjetas las cuales han sido ordenadas por Godo para su lectura. Godo lee el texto de las tarjetas; en seguida Fabio Cruz que porta una enfierradura de aproximadamente tres metros, pisándola, la curva, luego, se cava una zanja siguiendo la curva de la enfierradura, se colocó en la zanja un polietileno y allí se moldea con la enfierradura y una mezcla de cemento un pilar asimétrico curvado, esta es la piedra que se va a ocupar para la escultura; son colocadas en la piedra tres tejas en que irán escrito el texto de las tarjetas. Esta mezcla es cubierta con tierra hasta que frague para se puesta en el lugar que se esculpirá. Carlos Covarruvias pide a los concurrentes que se junten en torno al signo recién terminado de moldear, habla de construir un tiempo en que se pudiera configurar lo propuesto y lo dicho en la Phalene, sobre todo el agua de todos los días que requiere de un cuidado diario, “esto se puede empezar hoy o mañana mismo”. La phalene termina con una faena que es la preparación de esta piedra. Posteriormente en otra Phalene, la del esculpir, (quince días después), este signo fue erguido en el centro del ágora del agua.


Proyecto para la Hospedería del Estero Juan Baixas

En la Ciudad Abierta, fundada por Amereida no existen caminos sino lugares abiertos poéticamente. Uno de estos lugares que requería definición, era aquel que permitía cruzar el estero Mantagua y hacer próximos los terrenos al norte de él. Luego, Juan Baixas comienza a estudiar una hospedería que permitiera atravesar el estero y que cuidara lo que se relaciona con este cruce. Un cruce entre dos continuidades; quedó entonces definida la hospedería y un lugar como “la hospedería que cuida el cruce del estero”, más aún una suerte de vestal que permitiera el goce y el cuidado del lugar. Luego, la hospedería del estero, revelaría lo referente al cruce, ya que al no existir caminos, solo esto anuncia el cruce y da origen a estos. Pareció luego, que el anuncio del cruce debía aparecer con la presencia de la altura en cuanto a la continuidad del agua y lo que allí sucede y en cuanto a la continuidad de la tierra y lo que allí sucede. Por lo tanto había que conseguir la altura en el hospedaje, es decir, lograr una densidad en la dimensión altura. Esta densidad, pareció ser la de un andamio o una gradería ya que comprende continuidad. Luego, el elogio o anuncio de las dos continuidades se construye con una densidad del plano vertical, que vista desde la vega recoja la luz o produzca la sombra y que desde la superficie espejada del estero, logre darle un orden a las aguas a través de la repetición de su sombra. En conversaciones con Alberto Cruz, sobre cómo la hospedería recibe la vida en Ritoque en esto de “acoger los oficios”, pareció claro aquello que dice que la arquitectura queda acogida en la dimensión del construir. El otro lado de la respuesta pareció también ser importante, aquello que dice sobre cómo los recintos o lugares ya construidos acogen los oficios. Le Corbusier (1925) proyecta la casa para artesanos en que la luz y el espacio parecen cantar lo actuante del oficio artesanal. De esto surge que la manera de habitar el plano vertical es a partir de un cubículo suspendido, cuya construcción estaba dada por su dimensión diagonal, pero, más que eso por su diagonal desplazada que permite habitar los rincones.

Bruno Marambio Márquez Módulo de Investigación Úrsula Exss, Javiera Fernández 2 de Mayo, 2016

Conceptos clave: Ciudad Abierta, Estero Mantagua.

Notas: aparecen varios casos de puentes en el estero de Mantagua, y además de algunos proyectos de hospederías para habitar el humedal.

Ibaceta, Nicolás. 2012. El habitar en el espesor de límite entre la tierra y el agua. Pontificia Universidad Católica de Valparaíso. Escuela de Arquitectura y Diseño. Págs. 172-183

Durante la existencia de la Ciudad Abierta, el estero Mantagua ha sido un lugar en el cual se han proyectado o construido distintas obras que tienen relación a lo náutico y marítimo. Para la tesis de la hospedería flotante es importante saber lo que se ha proyectado ahí, es por eso que es ocasión de exponer lo que se ha construido ahí. A. Cause del estero Mantagua A mediados del año 1977, luego de un violento temporal, la línea férrea que cruza los terrenos de la Ciudad Abierta, quedan absolutamente suspendidas, formando una catenaria entre el término del puente y los terrenos Norte. Ferrocarriles del Estado trabaja en la reparación del terreno y en conjunto con la Cooperativa Amereida, trabaja para realizar el nuevo cauce de agua del Estero Mantagua, esta vez centrado en el puente de Ferrocarriles. Para evitar nuevamente la socavación del terreno y proteger la línea férrea Antes de terminar la faena de movimientos de tierra y abrir el nuevo cauce de agua, la Cooperativa Amereida con ayuda de f.f.c.c del Estado, hinca 15 pilotes de 7m de largo a una profundidad de 5 m, con el fin de construir el primer puente sólido sobre el estero. Se alcanzó a hormigonar los pilares pero no a amarrarlos entre si, razón por la que con una nueva crecida de agua, el estero tomó el cauce ahora rectilíneo hacia el puente de Ferrocarriles, pero los pilares perdieron su plomo.

- Puente Pasarela En Abril del año 1982 el arquitecto Juan Baixas y el profesor Juan Ciorba dirigen el proyecto de titulo del alumno Mario Dorochesi. Estudian el proyecto de un puente flotante para el estero de Mantagua, un puente autónomo con respecto a la crecidas del estero, que constituya el acceso a los terrenos Norte de la Ciudad Abierta. A mediados de 1982 producto de un violento temporal varió considerablemente el paisaje, cerrando el brazo Norte del estero, aumentando el ancho de ribera a ribera y erosionado la puntilla de la isla. Esto hace que el encargo cambie, se estudian entonces unas pasarelas modulares que puedan ubicarse sobre las bases del puente antiguo consolidando el tránsito de la vega hacia la isla.

- Puente Amereida del Ágora de los Intercambios Para conmemorar los 50 años de la Ciudad Abierta, la Escuela parte de travesía a los terrenos Norte de la Ciudad Abierta a construir el “Ágora de los Intercambios”, el lugar de la palabra que da lugar, el ejercicio de la hospitalidad. Todos los talleres junto a sus profesores participaron de la obra. El taller dictado por Fabio Cruz proyecta y construye el acceso a los terrenos. El puente Amereida, montado sobre caballetes de madera prefabricados, que se asientan en el fondo del estero y sobre estos se clavan las tablas de piso, que al estar asentados en el fondo del estero acusa en su forma a la batimetría del estero.

- Proyecto para la hospedería del estero, Juan Baixas Juan Baixas comienza a estudiar una hospedería que permitiera atravesar el estero y que cuidara lo que se relaciona con este cruce. Un cruce entre dos continuidades ; Quedó entonces definida la hospedería y un lugar como la hospedería que cuida el cruce del estero, mas aún una suerte de vestal que permitiera el goce y el cuidado del lugar. Luego la hospedería del estero, revelaría lo referente al cruce, ya que al no existir caminos, solo esto anuncia el cruce y da origen a estos. Pareció luego, que el anuncio del cruce debía aparecer con la presencia de la altura en cuanto a la continuidad del agua y lo que allí sucede, y en cuanto a la continuidad de la tierra y lo que allí sucede. Por lo tanto había que conseguir la altura del hospedaje, es decir, lograr una densidad en la dimensión de altura. Esta densidad, pareció de la de un andamio o una gradería ya que comprende continuidad. Luego, el elogio o anuncio de las dos continuidades se construye con una densidad del plano vertical, que visita desde la vega recoja la luz o produzca la sombra y desde la superficie espejada del estero, logre darle una orden a las aguas a través de la repetición de su sombra.

-Hospedería del Dante, Miguel Eyquem 179 El encargo fue propuesto en su origen como el modo de resolver un transito para conquistar el territorio del agua. Por consiguiente la obra consiste esencialmente en un transito entre el agua y la tierra de 500 m2 de vereda orientada. La elevación del lugar desde el estero es una ventana sobre el océano. Sentar un transito frente esta ventana propone de inmediato el paso de un interior hacia ese exterior inmedible donde aparece el pacifico. El paso de un interior muy medido hacia la aparición del océano se da como la abertura de una ventana, a través de una medida los niveles propuestos por la ventana natural son los niveles de la obra. Las pendientes apuran o lentifican naturalmente la marcha, la marcha horizontal tiende a ser regular. Las inclinaciones en el plano vertical gana en las pendientes. Estas son resultantes de pendientes escogidas sobre datos elaborados del lugar. En la visión los ritmos cambian al avanzar: › Cuando en la visión se detiene permite abstraerse del avance la visión es lejana y estática › Cuando en la visión se apuran corresponde a la experiencia de ir mas rápido Esto hay que manejar, en relación a la luz y a las pendientes de la marcha: › La fijación del instante › Una sucesión del instante › La imagen se fija Ábaco que define los desplomes internos del interior de la casa. La desorientación calculada. Si un interior llegara a perder toda referencia con los lugares geométricos del equilibrio habitual quedaría desorientado. Si las referencias al suelo, al fundamento no fueran perceptibles solo podría establecer al orden y al equilibrio vitales la referencia del cielo.

- Hospedería del Dante, Pablo Ramírez Se propone un canal, plataforma y laboratorio-taller de ensayos hidrodinámicos en Ciudad Abierta. Se estudia el estero, alternativas de encauce y la cuenca Quintero Mantagua para proyectar el canal más un terraplén para ensayos de modelos náuticos y marítimos. Sobre el agua, la Casa del Dante, que suspendería de su altura máxima un sistema de arrastre por contrapesos. Se proyecta y se construye el piso desmontable de la casa como una plataforma flotante para ensayos hidrodinámicos con incorporación desmontable del sistema de arrastre por contrapesos.

Bruno Marambio Márquez Módulo de Investigación Úrsula Exss, Javiera Fernández 2 de Mayo, 2016

Conceptos clave: Ciudad Abierta, acto poético

Notas: Relatos de los cuatro actos de apertura de los terrenos y partido arquitectónico de la Ciudad Abierta.

Iommi M., Godofredo. 1971. Ciudad Abierta – Ágora 7.1.1971. Págs.

“Hace aproximadamente un año Alberto Cruz y yo pedimos al ágora la facultad de abrir poéticamente los terrenos a fin de poder por ello manifestar el fundamento arquitectónico de la Ciudad Abierta. Para tal apertura nos había sido dada una fecha, indicada, aunque sin ese propósito, por nuestros amigos de Francia. Ellos nos invitaron a situar el día 20 de Marzo de 1969, fecha que conmemora el centenario de la muerte de Federico Hölderlin. Nosotros recogimos la invitación instituyendo ese día como momento de la apertura de los terrenos. (pág.1) “Primer acto poético. El acto tomó esta forma. Todos quedaron sin ojos. Fueron vendados a excepción hecha de uno que guiaba el grupo ciego. Esto traía consigo la absoluta disponibilidad, es decir, la desorientación cabal porque nadie veía nada y una fianza total en quien lo guiaba. A quien entraba en tal juego se le creaba un estado de suspensión, que en la simple historia diaria se guarece en un juego de niños, el juego de la gallina ciega. El estado de suspensión, en la absoluta disponibilidad y fianza, provoca corporalmente el estado de arjé, que no es palpablemente un principio, sino más allá de la voluntad, el intelecto, la imaginación, la memoria y el instinto, una inescrutable vigilia.” (pág.2)

“El orden propio de esta Phalène fue muy simple. Se trata de alcanzar los terrenos de la ciudad abierta y en ese intento tropezar, reconocer, dar con el límite.

El camino se intentó por la parte alta de los cerros y se descubrió que por allí no había acceso. El cortejo fue detenido por una quebrada in-atravesable y que es a la vez uno de los pocos lugares donde el paisaje de la zona es aún originario. Es el paisaje que vio el propio Darwin. Una quebrada agreste sembrada de palmeras propias de la zona, situada a menos de un kilómetro a espaldas del centro de la ciudad de Viña del Mar. Se llegó allí. Todos los vendados fueron alineados. Tras un silencio, que permitiera la expansión de los sonidos del lugar, se pidió que se desvendaran los ojos. Todos se reconocieron detenidos al borde mismo del acantilado de esa quebrada. El juego, entonces, fue el siguiente: «ahora hagan lo que quieran». El lugar era proporcionado, ceñido, apretado. Allí todos jugamos y el juego mismo, absolutamente libre, nos mostró que estábamos todos cerca pero nunca ninguno pudo o supo estar junto. Allí caímos en la cuenta que podíamos estar cerca, reencontrándonos, tras la desorientación, cerca los unos de los otros pero que no dependía de la voluntad el estar junto.” (pág.3)

“Segundo acto poético. 

En este acto todos estuvieron con los ojos descubiertos. Se trató de buscar el acceso a los terrenos andando por la orilla entre el mar y la tierra. Esta vez la regla del juego fue la siguiente: la obediencia sin reparos. Divididos en distintos grupos y en fila india, se obedecía a quien por turno guiaba. Quien guiaba inventaba movimientos, palabras que los demás repetían. Mas, quien era obedecido no fue siempre el mismo sino que sucesivamente lo fueron todos. Tal obediencia, no sujeta a una misma persona, trae con- sigo –así lo mostró– fianza y disponibilidad sin necesidad de suspensión real. Aún hoy, y en otro juego de niños, ella subsiste. Es el juego del mono sabio. Así se anduvo la orilla. ¿Qué trajo la orilla? Se caminaron de ese modo varios kilómetros sobre dunas de arena. ¿Qué nos fue diciendo el acto? Que la arena no es del agua, ni agua, pero que tampoco es de la tierra, ni tierra. No es playa –desde el punto de vista del mar o de la tierra. Ni es aquello que hay que transformar en otra cosa, sea tierra o agua. Simplemente la arena comparecía como arenas. Arenas con una realidad propia, tal vez, inexplorada en cuanto tal. ¿Dónde llegamos? A otra falta de acceso. El río Aconcagua impedía el paso. También por la orilla no había acceso a los terrenos de la ciudad abierta. Así el límite se volvía a hacer presente como una falta de acceso.” (pág.3) “Tercer acto poético. Este acto tuvo lugar en la pequeña isla que enfrenta los terrenos de la ciudad abierta. Se llegó hasta la isla en los botes de los pescadores y se descendió hasta ella con la dificultad que allí impone el mar, constantemente agitado y quebrándose en rompiente. La isla compareció de inmediato como lo cercado, ceñido, rodeado. Es decir, como lo propiamente limitado. Todos los límites se dan allí como un acceso ya negado o a sobrepasar. Así el límite comparece con toda su fuerza. En este sentido el acto poético fue el acto de la plenitud del límite. A su vez esta plenitud y al mismo tiempo totalidad del límite que aparece principal en todas y en cualquier parte de la isla, se da como indefinición. Y con ello, también, el reclamo de orientación. De este modo la plena limitación se abre en orientación. ¿Qué significa para nosotros y en su sentido corriente, orientarse? En el status en que vivimos la orientación toma su mayor figura en los cuatro puntos cardinales. ¿Qué sucedió en el acto poético de la isla? Algo diferente. A pesar de que se llevaron cuatro banderas con sus altísimas astas para conservar o reordenar los cuatro puntos necesarios, en vista de los cuales podría orientarse la ciudad abierta, el orden se dio de otro modo. Cuando Alberto Cruz fue requerido para señalar la orientación indicó sólo un punto. Las cuatro banderas con sus cuatro astas, formando un haz, se clavaron allí. Ese punto no fue, tampoco, el posible centro de la isla. Ese punto fue simplemente el lugar donde se había dicho la palabra poética. Y fue allí, porque allí se había dado la palabra pública real. Así la orientación no sobrevino por una medición del espacio en vista de tales o cuales funciones o perspectivas, sino que brotó en el acto donde se abría palabra y lugar. Tal orientación, a su vez, modifica el concepto de límite. Muy ligados van los conceptos de orientación y de límite. La orientación precisa el juego de límites posibles. …En este acto poético la isla se nos mostró como una totalidad de límite. Esta totalidad, por serlo, como la indefinición. Ésta trae consigo la necesidad de orientación. El acto poético descubrió la orientación en un punto, en vez de cuatro, donde se abren simultáneamente lugar y palabra. El límite o frontera, pudiera decirse, es ahí donde se funden forma y acontecer. Posiblemente, ya no acceso sino transparencia, que quiere decir en su sentido último, lo que se deja ver, ofrecimiento, abierta invitación.” (pág.4) “Cuarto acto poético. El acto consistió en ir y extenderse en los terrenos de la ciudad abierta cuya gran mayor parte son arenas. La duración del acto implicaba el día entero y la noche entera, es decir, la jornada del terreno. ¿Qué ocurrió allí? A la vista de la señal clavada en la isla y sostenida por el viento se abriría el terreno. Alberto Cruz indicaría el lugar del ágora, pues, en razón misma de la orientación nacida en la isla, la ciudad es ciudad en tanto cuanto su espacio es el espacio público de la palabra. Parecía que Alberto Cruz trazaría en el terreno las formas de ocupación. Pero, ¿qué sucedió? Antes que nada se indicó el lugar para almorzar que fue el pequeño bosque de pinos situado sobre una duna que, en su pendiente, se cubre con una capa de tierra y separada por el camino de las grandes dunas de arenas. Allí se almorzó tras escuchar la lectura de una poema de Hölderlin en español y alemán. Enseguida, Alberto Cruz fue hacia las arenas e indicó el ágora o espacio público. Pero no señaló éste o aquel punto, tampoco una trayectoria en el sentido de lo que va de un punto a otro (partida y llegada), sino que indicó lo impuntual teniendo a la vista el punto que señalaban las banderas reunidas en haz, en la isla. ¿Qué es lo impuntual? Una larga estancia que en todas sus partes es a su vez comienzo y fin. En esa largura se extendió el gran signo plástico que abrió todos los tonos del viento incesante del lugar, se sembraron árboles, se almorzó, se colocó la piedra cenotafio de Henri Tronquoy, que es tribuna desde la que se habla, se comió y se durmió en torno a un fuego en una gran hondonada de arena, asistiendo al paso de un cometa, y en la orilla, en vez de entrar al mar, se cavó la tierra para que el mar entrara como un fiordo. De este acto poético ellas, las arenas, comparecen propias. No son fir- mes, están a merced del viento, no son tierra, no son mar y por lo tanto ya nunca playas. Reciben las huellas hundiéndose con ellas y borrándolas después. Recogen la luz con una homogeneidad indivisa y multiplicada en infinitos matices a la vez, siempre cambiantes en la inmovilidad. Así las arenas en pura disponibilidad, en fianza ilimitada para recibir cuerpos, elementos, casi rechazando todo lo que le impida ser eso mismo –tal vez por eso se las dice estériles– abriendo la vigilia con su genuina intemperie y reclamando desde sí mismas la orientación. El trance del desaparecimiento y no por cierto la desaparición lata (real contrapartida de la aparición), es decir, la suspensión misma. Así las arenas se nos muestran como el incesante volver a no saber, que no es la ignorancia respecto a una sabiduría. En vez de la estabilidad de cualquier saber adquirido, este mero trance del desaparecimiento nos dice un continuo volver a no saber, que excluye radicarse en un conocimiento adquirido respecto de lo que aún está por saberse y, en consecuencia, no es tampoco un conocimiento a conquistarse. Sencillamente, a la luz del acto poético, las arenas nos dicen este incesante volver a no saber. Así se abre el terreno en lo que es de más propio y concreto. Se abre en forma y acontecer, lugar y palabra, real transparencia o límite: en ágora. El ágora es, pues, el lugar de este continuo volver a no saber. Por esto, tal vez, el ágora de la ciudad abierta no sea precisamente el ágora de la antigua ciudad griega.” (pág.5-6)

Bruno Marambio Márquez Módulo de Investigación Úrsula Exss, Javiera Fernández 29 de Abril, 2016

Jolly Monge, David. 1976. Experiencia de conformar un planteamiento arquitectónico en la extensión de la observación. Pontificia Universidad Católica de Valparaíso. Escuela de Arquitectura y Diseño.

Conceptos clave: Observación, Escuela de Valparaíso, Arquitectura

Notas: El texto habla de la observación. Después habla de la relación de esquina a diferentes escalas, nombrando las ciudades como puntos estratégicos para abordar la totalidad del territorio.

Experiencia de conformar un planteamiento en la extensión de la observación

Esta experiencia es la de conformar un planteamiento arquitectónico. La que se la tiene en tres grados: a) la observación directa; b) la observación directa, de cuerpo presente, fuera del tiempo del taller <de viaje, vacaciones, etc> y c) la observación en planos y documentos, escritos, etc, por lo tanto no de cuerpo presente, pero en el ámbito de un taller, esta es la extensión-de-la-observación, <extensión en el sentido de extender>; la que supone a la primera en cuanto a que está tendida a dar con el acto en una meditación.

Este inquirirse anterior ha de ser contestado dada la primera versión. Ella ha de entregarnos luz y para ello debemos interrogarla afin que nos hable acerca de: el dominio establecido dice algo del modo del territorio o bien de la esquina o acaso ciertas partes pertenezcan a un modo y otras a otro. Esto es lo que hay que palpar o atrapar en un primer paso. Formadas ulteriores vendrán a precisar dicho atrapamiento sea dentro de los límites de lo que hoy e formula, sea variándolos.

Las ciudades se distancian entre sí de modo de dejar inscrito un territorio del país.

Bien podemos observar que la esquina y las fronteras de las franjas de Carlos V por oposición a los anficinios comparecen como abstractos. Aquí cabe un distingo forma abstracta = una recta. Y ley abstracta: que una ciudad sea cuadrada siguiendo una tradición que provenga de la “Roma quadrata” que lo era en virtud de una ley religiosa de fundación. Por tanto cabe distinguir entre la ley que se guarda, a la forma que se concibe, pues ella nos anima. Podría decirse, en un sentido arquitectónico, no propiamente histórico que a la par se guarda una ley “la quadrata” y se va animando por una forma, la recta, lo recto. De donde podríamos intentar palpar en la regla y animación del dominio visto en la primera versión.

La segunda versión se apoya en sus primeros pasos o jornadas en este lenguaje escrito. Que pide de la interpretación. La cual a su vez pide de alcanzar niveles. Y para alcanzar niveles literalmente podemos cambiarnos de cota de nivel sobre el mar. Ello viene en nuestra ayuda. Mejor acometer y consumar el acto de estudiar devenga momentáneamente a cambiar de posiciones? – niveles en este caso- no es ello “observar”

Si observamos lo dicho en los párrafos anteriores acerca de “territorios” y “esquinas” vemos que las esquinas se levantan sobre una tierra plana, horizontal, homogénea. En cambio los territorios no. Ellos se conforman mediante “accidentes”. Antiguamente se consideraba que lo inmediato, lo conocido era configurado por accidentes, en cambio lo lejano, lo desconocido podía no extenderse en accidentes. Sino como un mar homogéneo, horizontal, plano. De donde se desprende que Carlos V consideraba a los accidentes ya no muy semejantes del río-océano. Como se ve se trata de una concepción mítica del espacio. En el taller de América se dice, que lo poético de América es re-mirar esto del mito. Por lo menos, esto, así entendido.

Cabe entonces preguntarse en esta jornada de la segunda versión, cuando la primera versión concibe a los “accidentes” al modo de Carlos V o cuanto se aleja de él; sea meramente distanciándose, sea oponiéndose. Demás está señalarlo se trata de mirar la primera versión en su primer paso. Después se continuará avanzando.

Bruno Marambio Márquez Módulo de Investigación Úrsula Exss, Javiera Fernández 9 de Mayo, 2016

Maderuelo Raso, Javier. La idea de espacio en la arquitectura y el arte contemporáneos, 1960-1989. (Madrid, España: Akal, 2008). Pág. 185

Conceptos clave: Ciudad Abierta, Escuela de Valparaíso, Arquitectura

Notas: El texto habla de los orígenes de la Ciudad Abierta y sus fundamentos.

Esta idea heideggeriana de entender la función de habitar propia de la arquitectura como poesía en acción ha cobrado una posición muy determinada con las propuestas del arquitecto chileno Alberto Cruz, sobre todo en el intento de establecer una ciudad como acto poético, como poesía de acción, asunto que enuncia a principios de los años cincuenta como una utopía, pero que consigue finalmente llevar a la realidad en 1971 cuando, acompañado del poeta argentino Godofredo Iommi, ambos realizan el acto de ritualizar la fundación de la Ciudad Abierta en las dunas de Ritoque, cerca de Viña del Mar, en Chile. Una ciudad fundada sobre las palabras con las que los poetas expresan los sueños y los filósofos razonan los conceptos no puede optar ni la estructura ni las formas ni la imagen que ofrecen las construcciones de las urbanizaciones surgidas de la economía del beneficio especulativo. Por eso, en Ritoque, cada construcción, cada plaza, cada lugar tiene un sentido vital y estético basado en la experimentación artísticacon estructuras, materiales y formas que se adelantan a lo que, pocos años después, se denominaría deconstrucción, es decir, las construcciones de la Ciudad Abierta adoptan formas escultóricas, planos inclinados, ángulos agudos, líneas diagonales, superficies escindidas, costruido todo ello con materiales efímeros, pobres en su materialidad, pero ricos en significación y en su formalización, que se adaptan a una topografía cambiante, como es el inmenso campo de dunas de Ritoque, al que responden con unas ingeniosas soluciones estructurales.

Bruno Marambio Márquez Módulo de Investigación Úrsula Exss, Javiera Fernández 20 de Abril, 2016

Pérez Oyarzún, Fernando. “La escuela de Valparaíso”, en Escuela de Valparaíso, Ciudad Abierta, ed. Raúl Rispa (Madrid, España: Tanais Ediciones, 2003) págs.. 8-9

Conceptos clave: Ciudad Abierta, Escuela de Valparaíso, Arquitectura

Notas: El texto habla de la fundación de la escuela de Valparaíso y la Ciudad Abierta, de las particularidades en la forma de pensar y abordar la arquitectura propia de esta escuela.

“Su enseñanza se perfiló como alternativa y experimental respecto a la de otras escuelas” …”este flanco de investigación y de práctica, con frecuencia experimental, será una de las características más permanentes del grupo”. “Se afirmaba así, de una parte, su vocación universal y, de otra, la intención de establecer un diálogo entre diversas artes y disciplinas alrededor de la innovadora actividad de enseñanza, investigación y creación que proponía la escuela”(pág 8)

“Desde 1970 la actividad de investigación y de proyecto, así como buena parte de la energía del grupo, se concentra en la llamada Ciudad Abierta. Fundada como una cooperativa en Ritoque, pequeña localidad costera al norte de Viña del Mar, se concibe como un espacio de vida y trabajo colectivos, que acoge las disciplinas cultivadas por la Escuela y se propone como un lugar abierto en el doble sentido de apertura a su destino y vocación de hospitalidad. Al inicio del siglo XXI, la Ciudad Abierta cambia su status jurídico, pasando a ser una fundación y pretendiendo abrirse a quienes estén interesados en su propuesta, rebasando el círculo, relativamente estrecho, de sus fundadores y propietarios”. (pág. 9)

Bruno Marambio Márquez Módulo de Investigación Úrsula Exss, Javiera Fernández 20 de Abril, 2016


Retamales Fernández, Eduardo. 2012. Plaza: Aula abierta Amereida, propuesta para un nuevo lugar en Ciudad Abierta. Pontificia Universidad Católica de Valparaíso. Escuela de Arquitectura y Diseño. Págs. 238 - 244

Conceptos Clave: Ciudad Abierta, estero de Mantagua, puente

Notas: La tesis posee unas fichas de puentes que se construyeron anteriormente en la Ciudad Abierta, casos referenciales de estudio.

Puente Amereida Copa Recreo 1997

Sobre el encargo El puente nace bajo el encargo de generar el acceso hacia los terrenos norte de la Ciudad Abierta, particularmente a la isla, para la realización de la Copa Recreo del año 1997. Materialidad La materialidad predominante es a base de tambores de acero a modo de flotadores, amarrados entre ellos por listones de pino. El suelo fue construido por tablones de 2x8” y 2x3”. Uso El puente fue proyectado y construido para un uso único peatonal, el cual sirviera como medio de acceso a los terrenos de la parte norte de la Ciudad Abierta. Dimensiones Salvando una luz de 30 mts. De largo aprox. (tramo del lecho del estero al año 1997 en el sector de la isla frente a la Vega) el puente contaba con un suelo habitable de 0.6mts. de ancho, y una altura otorgada por los tambores flotantes. Acto registrado Se registra un acto durante el transcurso de la Copa Recreo


Puente Amereida Sobre el encargo

PUENTE AMEREIDA Sobre el encargo Durante el año 1977, después de un fuerte temporal, el puente de la línea férrea que pasa por los terrenos de la Ciudad Abierta se ve afectado por el cauce natural del Estero de Mantagua, por lo que FF.CC. le cambia el cauce natural generando una salida directa al estero, lo que segregan aún más la continuidad de los terrenos de la Ciudad Abierta, apareciendo ahí la necesidad de generar un puente, el cual fue encargado al profesor Juan Baixas. Durante el mismo año se incaron 15 pilotes de hormigón para la confección del puente, el cual se vio interrumpido por el desaplome posterior de los pilotes debido a una gran crecida del estero durante el año próximo Los pilotes se mantuvieron desaplomados y es en el año 1983, bajo el proyecto de título del Diseñador Industrial Mario Dorochesi, titulante de Juan Baixas, en que se propone un nuevo puente para la Ciudad Abierta.

Materialidad La materialidad del puente predominante es a base de varas de Eucaliptus y Pino dimensionado para el entablado del suelo, adecuando su forma a los a existentes pilares de hormigón. Uso El puente fue proyectado y construido para un uso único peatonal, el cual sirviera como medio de acceso a los terrenos de la parte norte de la Ciudad Abierta Dimensiones El proyecto de Mario Dorochesi, consta de secciones modulares a base de cerchas de 6,32mts. De largo, las cuales crean un suelo de 0,6mts de ancho Acto registrado Previo a la construcción de los módulos, a base de troncos y tablas, se unen los pilares existentes del proyecto de Juan Baixas y se disponen estructuras de papel realizándose así el acto del agua Sistema Constructivo Utilizando los pilares ya hincados a fines de los años 70, a base de cerchas de Eucaliptus traslapadas en sus uniones, y vinculadas por remaches y pernos de acero, se fabrica un módulo del proyecto total. El módulo consistía en 2 cerchas de Eucaliptus prefabricadas, las que se apoyarían en las estructuras existentes, generando así los tramos de 6,23mts. De largo en el trayecto total del puente. Las cerchas no disponían de un arriba o un abajo preestablecido, por lo que la disposición del suelo era versátil.


Puente Amereida 3 Ágora de la Conmemoración

Sobre el encargo El puente nace bajo el encargo de generar el acceso hacia los terrenos norte de la Ciudad Abierta, en el cual se conmemoraría el aniversario de los 50 años de la Escuela de Arquitectura y Diseño de la PUCV. El puente fue encargado al Taller del profesor Fabio Cruz, los cuales se encargaron de la proyección y construcción de la obra el año 2002 Materialidad La materialidad predominante del puente es madera dimensionada de Pino Oregón, en secciones de 6x2”, 6x1” para la construcción de la estructura, entablado de suelo y barandas, y 2x2” para el caneo del suelo Uso El puente fue proyectado y construido para un uso único peatonal, el cual sirviera como medio de acceso a los terrenos de la parte norte de la Ciudad Abierta. Dimensiones Salvando una luz de 60mts. De largo, (tramo del lecho del estero al año 2002, en el sector frente a la Vega) el puente contaba con un suelo habitable de 1,2mts de ancho y una altura otorgada por el nivel del suelo propio del estero de Mantagua, dado por los caballetes modulares de 1,5mts de alto Acto registrado Luego de la construcción del puente, el día 14 de Mayo del 2002, finalizada la clase de cultura del cuerpo, se realiza un acto sobre el puente, el cual cobra forma desde el agua, disponiendo sobre las barandas del puente, listones de madera y tubos de PVC que vendrían a culminar la lectura leída por los poetas con un Ágape. El sistema constructivo del puente fue a base de caballetes prefabricados, todos de una misma dimensión, 1,2 x 1,5 mts., los cuales se dispusieron cada 2 metros consecutivamente, clavándose en el fondo del estero, adoptando el horizonte del suelo del puente como un reflejo del suelo natural del estero, manteniendo sus irregularidades en toda la luz que salvaba. Las barandas se anclaban en una extensión superior de los caballetes, construyendo éstas sólo un costado del puente dejando el otro libre. La estructura de los caballetes fue conformada por tablas de 6x2” de Pino Oregón, al igual que el entablado del suelo, cambiando su sección a 6x1”. El caneo del suelo fue construido con el mismo tipo de madera, sólo que en una sección de 2x2”.