Bitácoras de vida, trabajo y estudio. Cuadernos de Fabio Cruz, Manuel Casanueva y José Balcells

De Casiopea


Bitácoras de vida, trabajo y estudio. Cuadernos de Fabio Cruz, Manuel Casanueva y José Balcells


TítuloBitácoras de vida, trabajo y estudio. Cuadernos de Fabio Cruz, Manuel Casanueva y José Balcells
Código
37.0 / 2022
Palabras Clavecuaderno, Balcells, cruz, casanueva, mad2022
Carreras RelacionadasArquitectura, Diseño, Formación y Oficio
Período2022-2023
FinanciamientoPUCV DII
Presupuesto$1963950
Área Educación, Espacio y Aprendizaje
LíneaFormación y Oficio
ModalidadIndividual
Investigador ResponsableJaime Reyes
Vinculación con el Medio

Resumen

A. Breve resumen

Consiste en la investigación sobre la obra inédita de tres profesores ya fallecidos de la Escuela de Arquitectura y Diseño de la PUCV; el escultor José Balcells E. y los arquitectos Fabio Cruz P. y Manuel Casanueva C, consistente en cientos de cuadernos que estos artistas-profesores mantuvieron durante sus vidas. Hoy están en el Archivo Histórico José Vial A.

B. Resumen del proyecto

Objetivo General

Generar un Fondo General titulado Cuadernos Fundadores. Las primeras tres colecciones son los cuerpos completos de la obra artística, disciplinar y cultural inédita, proveniente de sus cuadernos, del escultor José Balcells E. y de los arquitectos Fabio Cruz P. y Manuel Casanueva C.

Objetivos Específicos

  1. Categorizar, en los cuadernos de los tres profesores, dos tipos de contenidos: Material gráfico y escritos.
  2. Componer esta obra inédita en dos soportes distintos: Físico análogo y Digital - virtual.
  3. Relacionar esta obra inédita con el presente multidisciplinar y de investigación actual de la Escuela de Arquitectura y Diseño y de la PUCV en particular, y de la comunidad asociada en general.
  4. Durante 2022, postular al Fondo del Patrimonio Cultural, Línea de Estudios del Patrimonio Cultural, Modalidad de Investigación.

Metodología

Un equipo de 4 estudiantes becados de pregrado (de último año) junto al investigador responsable revisarán los cuadernos para:

  1. Categorizar sus contenidos.
  2. Conservación material de los cuadernos.
  3. Digitalización íntegra de los contenidos.
  4. Disponibilización en linea íntegra de los contenidos.
  5. Difusión y resultados. Seminario Estudios de los Cuadernos. Organizado desde el programa MAD, Magister en Arquitectura y Diseño de la e[ad] PUCV, inscritos en la asignatura “Estudios Esenciales del Archivo Histórico José Vial Armstrong” en el segundo semestre de 2022.

Impacto esperado

  1. Llegar directamente a la comunidad asociada a este proyecto, compuesta por hombres y mujeres investigadores, profesores, académicos, curadores, artistas y estudiantes de la arquitectura, el diseño, la escultura y las artes en general. Esta comunidad es nacional e in- ternacional.
  2. Incentivar nuevas investigaciones y estudios sobre los contenidos del proyecto Cuadernos Fundadores, nacionales e internacionales.
  3. Brindar apoyo metodológico a otras instituciones y Archivos con la disponibilización de una metodología fácil y barata de implementar.
  4. Los diseños especiales de conservación, como los contenedores, abren un campo para laboratorios de Fabricación digital (FabLab) de todo el mundo que puede extenderse a nuevos diseños especiales de uso necesario en los Archivos y en las labores de conservación.

Estado del arte

Se definen estas bitácoras o cuadernos como un documento en páginas de papel con contenidos gráficos y textuales realizados a mano; dibujos, bosquejos, esquemas y textos manuscritos. Tienen diversos formatos o soportes: libretas, croqueras, cuadernos, carpetas, etc.

Conocidos son los llamados cuadernos de viaje o de trabajo de campo, que son de uso común tanto en las ciencias como en las artes desde hace varios siglos, utilizándose para registros metódicos de experiencias y observaciones. Incluso pueden contener cuestiones biográficas o más personales.

Este tipo de documentos se conocen por el nombre de “bitácora”, denominación heredada de los diarios de navegantes especializados dedicados a narrar expediciones, viajes y vivencias diversas.

Mientras que los cuadernos de dibujo se han utilizado como método de registro en diversos oficios, las bitácoras de viaje suelen relacionarse con la biología en el campo de las ciencias naturales, y en las artes con la literatura, las artes visuales y la arquitectura. Son registros que procuran dejar rastro de una actividad, de forma que puedan ser consultados de manera posterior, que implican un método y procuran una narración [1]

Esta es la definición clásica para este tipo de documentos, sin embargo esta investigación se centra en un tipo de cuadernos-bitácoras que difieren en algunos aspectos. El Archivo Histórico José Vial Armstrong de la Escuela de Arquitectura y Diseño de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso conserva los cuadernos-bitácoras de los profesores arquitectos Manuel Casanueva Carrasco (1943-2014), Fabio Cruz Prieto (1927-2007) y del escultor y diseñador José Balcells (1947-2016). En esta Escuela de Arquitectura y Diseño existe una larga tradición, que comparten alumnos y profesores, de mantener la actividad artística y del oficio casi cotidianamente en cuadernos, bitácoras, libretas, etc.

Ya desde los inicios de la Escuela se acostumbró a mantener en esta clase de soporte en papel los registros, ideas, proyectos o bocetos, reflexiones y comentarios acompañados siempre del dibujo en sus más amplias variedades. Por ejemplo el arquitecto Mauricio Puentes explica que “Cuando Alberto Cruz desarrolla su proposición para el proyecto urbanístico de Achupallas en Viña del Mar el año 1953, destinado a una población obrera en la zona alta de Viña del Mar, elabora un cuaderno de anotaciones y observaciones que se han incluido en los documentos fundamentales de la ead pucv.” Se trata de la vida, el trabajo y el estudio reunidos en las formas de cuadernos. Los cuadernos de estos profesores son una manifestación y un testimonio de este modo de vida, trabajo y estudio.

No se trata por tanto de “registros que procuran dejar rastro de una actividad, de forma que puedan ser consultados de manera posterior” sino de la creación de un elemento material -en papeles encuadernados- que recoge los variados cursos y decursos de la vida, componiendo un conjunto entre entidades cotidianas (como la lista del supermercado o un teléfono anotado al pasar), artísticas (como los primeros diseños de una futura escultura o de una plaza o un edificio), filosóficas (como el pensamiento acerca del pensamiento), prácticas (como el sistema de ensamblaje de dos piezas de madera), pedagógicas (como el discurso para una clase de taller o el prólogo de una memoria de título) y un largo etc.

No son documentos oficiales como cartas o textos publicados, no son los originales para exposiciones de pintura o de diseño, no son nada que pueda considerarse definitivo sino un extenso campo sobre el que se está en acción constantemente. Podríamos decir que es un mundo-sistema en el que se recoge lo sucedido y a la vez se plantea lo posible por suceder. En los cuadernos de estos profesores, que son a la vez reflexivos y dinámicos, es posible observar las complejidades de cada uno a través de los esquemas, dibujos, notas, escritos. El arquitecto Miguel Eyquem explicaba este modo de trabajo para una obra de arquitectura: “Alberto [Cruz Covarrubias] trabajaba especialmente con lápiz y papel en su cuaderno. Iba anotando nuestras discusiones de maestros, los cálculos de la luz. Dibujaba las proposiciones que conversábamos para estudiarlas y así sugería soluciones.”2 El arquitecto Alex Moreno, a propósito de sus conversaciones con el propio M. Eyquem sugiere en estos cuadernos incluso la palabra escrita alcanza una estatura distinta3:

La palabra debe ser también dibujada. Ella constituye una caligrafía que es el dibujo cuidadoso que custodia un modo privilegiado de relación. Que la palabra es dibujo lo testimonian los manuscritos iluminados, la caligrafía china, la caligrafía árabe y el cultivo de la escritura en la Escuela devValparaíso.

Este acontecer en cuadernos pareciera que hoy día es escaso en las nuevas generaciones, debido en parte a la inmediatez exigida por las comunicaciones, a la falta de intermediarios en los mensajes colectivos y también al abandono de los quehaceres manuales. Sin embargo y a su vez, nunca antes estuvieron disponibles una casi infinita cantidad y diversidad de materiales (lápices, colores, papeles) para poder realizar este acontecer en cuadernos. Estos no son necesariamente mejores para dibujar o escribir que una tableta digital, las que incluso hoy constituyen importantes herramientas para el desarrollo de ideas creativas en los procesos de diseño4. Pero por otra parte, los cuadernos análogos aportan con complejas relaciones de distintos aspectos de todo el proceso creativo5. Se pueden proponer al menos tres cosas diferentes, en lo que a cuadernos análogos se refiere.

En primer lugar exigen o proponen un tiempo dilatado, tal vez difuso, para el cuerpo. Y por lo tanto para el espíritu. Dibujar y escribir, si bien se pueden realizar rápidamente o al pasar, son ejercicios manuales pacientes, delicados. Una página anotada y dibujada puede construirse dilatadamente, mientras se está concentrado en otra cosa (por ejemplo en una reunión o atendiendo en una clase). Un cuaderno es también un instrumento para poner atención. Esto es, por ejemplo, el quid de unos buenos apuntes, en el sentido que anotar con palabras propias “mejora la capacidad para recordar, comprender y aplicar los conocimientos”6. El arquitecto Mauricio Puentes explica que vale empecinarse en dar cuenta que la observación que se registra en una relación estricta entre dibujo y texto, es aquella que permite no solo ver sino permanecer e indagar en una especie de lapso de tiempo-espacio donde el mundo se muestra desde lo entero, a diferencia de una imagen fotográfica que retiene un instante donde no ocurre la permanencia.7

La segunda cuestión es que los cuadernos, al acumular contenidos en forma análoga, producen un cuerpo material que se revisa, se reexamina o se explora casi íntegramente cada vez. Es decir se puede seguir una idea; asistir a un proceso, más que a algo finalizado. Los cuadernos son la expresión o acaso un vestigio del devenir del pensamiento junto a ciertas emociones. Es decir, comparece algo que está acaeciendo, aconteciendo, en una suerte de presente total. La tercera cuestión es que el soporte permite recibir todo tipo de expresiones en un mismo espacio. Aunque un computador es capaz de contener casi infinita información, y aunque los computadores personales se nombren también en inglés como cuadernos (notebook) indefectiblemente compartimentan esa información en extensiones distintas y requiere de softwares diferentes para visualizar o trabajar sobre cada una de esas extensiones. En el notebook la libreta de contactos contiene sólo contactos, los archivos de texto casi sólo textos, los prototipos en 3D no se mezclan con la música. De hecho, uno de los esfuerzos de los creadores de software y de sistemas operativos es precisamente mezclar objetos informáticos lo más fluidamente posible (ayudar al multitask). La hoja de papel de un cuaderno soporta una variedad sorprendente de información, notas, escritos y por supuesto dibujos al unísono, en una suerte de cadencia propia y única. Esa medida dice del ritmo del habitar, del estar y por qué no, del ser.

Por otra parte, además de los cuadernos de autor que arquitectos y diseñadores mantienen y sostienen como parte fundamental de sus quehaceres disciplinares, muchos estudios de obras de arquitectura y de diseño se editan y publican en forma de cuadernos. En estos se privilegian las secciones gráficas porque “la educación en las artes visuales se consigue, en buena parte, por medio de ilustraciones y porque la expresión gráfica es uno de los recursos fundamentales del arquitecto”8 y del diseñador. Hoy se puede considerar una “reconceptualización del cuaderno de bocetos en términos de los diversos encuentros que permite y las funciones que pueden desempeñar en el desarrollo de la práctica creativa” en la formación de estudiantes de pre y posgrado” (Power, 2018)9. Esto significa que los cuadernos pueden hoy ser una práctica directa en la formación, no sólo en el estudio de cuadernos antiguos de maestros; pues “ofrecen una metodología de investigación única que une lo analítico y reflexivo con lo estético y artístico”10. El conocimiento sobre la práctica de llevar y hacer en cuadernos de estos tres profesores puede aportar a la formación actual de estudiantes y profesores en equipos multidisciplinarios.

En el caso específico de este proyecto, los cuadernos de estos tres profesores son claves esenciales para la construcción de la identidad cultural no sólo de esta Escuela de Arquitectura y Diseño, sino también de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso. Estos tres profesores son un referente de sus disciplinas en Chile y también a nivel internacional.

  1. Henríquez Luque, A. (2016). El cuaderno de dibujo del arquitecto: Cuadernos de viaje de Germán Samper. Universidad de los Andes (Colombia)