Amereida 2014 etapa V

De Casiopea



TítuloAmereida 2014 etapa V
AsignaturaTaller de Amereida
Del CursoTaller de Amereida 2014
CarrerasDiseño Industrial
Alumno(s)Katherine Nicol Piñones Zuleta


Ven! A lo abierto, amigo

Releyendo el poema Ida al Campo de Hölderlin, logré sumergirme en el significado de sus palabras.

"---de frentes ebrias brotarán las más altas reflexiones y con las nuestras, junto, comenzará el apogeo del cielo y a la abierta mirada lo luminoso se abrirá."

Es impresionante como en un momento difícil de la vida, para algunas personas, la naturaleza representa el mas grande de los alivios. Hace un tiempo parte de mi familia se fue a vivir a San Pedro de Atacama, por razones de fuerza mayor me vi obligada a ir a visitarlos, y dentro de la inquietud que me reinaba pude encontrar la paz en los paisajes que me ofrecía este precioso pueblo, las nubes con sus múltiples colores a la ida del sol, la maravillosa vista al volcán Licancabur, los salares y la vida que uno no esperaría encontrarse en medio de un desierto, de noche parecía día iluminado por las estrellas y la luna, el silencio y la tranquilidad me llenaron de manera que por días desee nunca salir de ahí, las personas me dejaron sentirme propia, y el aire me lleno lo pulmones rompiéndome los labios y secándome la garganta. Dentro del pueblo, la cantidad de lenguas que se logra oír es impresionante, Noruegos, Ingreses, Franceses, Bolivianos, Portugueses, Asiáticos, Argentinos y Chilenos, todos compartiendo su idioma, tratando de entenderse, relatando experiencias entre señas y gestos, la alegría con la que cualquiera te saludaba solo por el hecho de entregarles una sutil sonrisa, una sonrisa que a veces ni siquiera sabía que estaba en mis labios. A veces resulta imposible para los hombres imaginarse una comunidad así, tan abierta, tan libre. Y es que todos compartíamos el sentimiento de aventura, de travesía, un viaje a lo desconocido, a lo maravilloso de un lugar que no le cierra las puertas a nadie, un lugar que no te niega una sonrisa y ofrece a compartir, aprender y aprehender. Lo que muchas veces he oído decir que es el propósito de la Ciudad Abierta, lo pude ver realizado, o al menos se acercaba con mucha belleza, en este lugar. La poesía no dejo de formar parte de mi viaje, en la entrada a las ruinas del Pukará de Quitor pude disfrutar de una carta dirigida el volcán, agradeciendo por escuchar y por compartir su tierra, no la recuerdo textualmente, pero si se que en ese momento me sentí completamente identificada, tal vez lo que escribo ahora es lo que yo misma hubiera querido decirle a aquella preciosa vista, que se sentía bajo los pies la fuerza y la vida que había en su interior, que no podría vivir sin volver a compartir mi tiempo con ese lugar, que al contemplarlo sentía que me observaba a mi, y que toda esa tranquilidad y belleza me la dedicaba y yo le prestaba la mía para ser parte de ella. El año pasado, por pertenecer en el grupo de ámbito, me di a la tarea de informarme y leer sobre la historia y las costumbres, la flora y la fauna, de todo lo que pude encontrar algo, sobre el lugar al que fuimos (Puerto Ibañez) pero nunca, ahora me doy cuenta, pude entender y vivir el significado de la Phalène hasta este viaje. Todo esto también me lleva a preguntarme

"¿Será verdad que así sucede la libertad; que en lo adverso se esconde la profunda libertad del cuerpo y del alma que cada uno de nosotros lleva consigo?"

No pude responderla. Me encontré en lo adverso, pero la libertad me dio paz, y la adversidad desapareció, pero no llegue a entender si el lugar, o mis adversidades, me llevaron a sentirme libre. No fueron solo adversidades sentimentales o psicológicas, el calor por el día y el frió por la noche, particularmente yo soy alérgica al sol, la altura no me afectó hasta que me subí a una bicicleta, tal vez el esfuerzo mental y físico me llevo a encontrar la tranquilidad, la verdadera necesidad de descansar. Aunque pienso que con o sin estos incentivos el sentimiento sería el mismo, la verdad no lo se, que fue lo que me permitió sentirme como me sentí.

Pude llegar a un lugar abierto, y quemarme con su luz.