Alvaro Aedo R, Taller Amereida Vlll

De Casiopea



TítuloDel problema al Desafìo
AsignaturaTaller de Amereida
Del CursoTaller de Amereida 2014
CarrerasArquitectura
Alumno(s)Alvaro Aedo

Del Problema al Desafío

Quisiera comenzar este escrito con su detonante más clara, que aparece el día 15 de julio del 2014, durante el taller de Amereida, sin mayor pretensión se dice que: “Una paradoja es que dos cosas aparentemente contradictorias existan al mismo tiempo, cuando aquellos que consideramos un obstáculo en la vida, es a la vez la belleza de la vida, según Godo en la vida los obstáculos no existen, basta observar una carrera con obstáculos. Donde aparece que lo que es un obstáculo al aparecer la carrera hacen aparecer la belleza del asunto”. Se me vuelve difícil no pensar en Lautremont nuevamente, con su frase “una cosa es bella cuando se parece al encuentro fortuito de un paraguas y de una máquina de coser sobre una mesa de operaciones”. Es este encuentro de cosas aparentemente distantes lo que trae a presencia la belleza, entonces cabe pensar que podría ser más aparentemente distante que la belleza de la vida y los obstáculos en ella. Entonces ahí está lo bello. Desde lo anterior quiero traer a presencia otro momento de taller, pero no de Amereida, sino construcción, en una clase con nuestro profesor Rodrigo Saavedra, nos pidió identificar el problema constructivo que tenían los proyectos, para luego borrarlo y rectificar, “mejor llamémoslo desafío, problema tiene algo negativo, desafío constructivo” y continuó la clase quizás sin caer en la magnitud de sus palabras. El aparecer de un remirar, dar un giro que cambia la perspectiva desde la que se mira un asunto.

De la Libertad de nombrar

Es aquí donde el nombre que se da a las cosas cobra crucial importancia, porque podemos dar nombre a las cosas y hacerlo implica tomar una decisión, podemos tener una vida llena de problemas o podemos tener una vida llena de desafíos. Quizás no podemos elegir los aconteceres de nuestra vida, pero podemos darle nombre a estas vallas que nos presenta Godo. Y de ahí en adelante ser fieles a esa decisión. Pero ahora es tiempo de Travesía, donde salimos a nombrar América, a pesar de lo pequeña de la detonante de este escrito creo que deberíamos salir a recorrer la extensión americana con esta perspectiva, siendo capaces de tomar el desafío y no el problema. Salimos a dar nombre a lo que observamos, a construir una obra que puede ser algo totalmente nuevo que debamos nombrar. Creo ciertamente que es nombre debe ser en si mismo un desafío. Su construcción y complejidad debe aparecer desde el desafío.

Del aprendizaje en la adversidad

De cierta manera debemos aprender a amar lo adverso, en la travesía salimos con lo adverso, sería mucho más fácil, salir en búsqueda del lugar más favorable, el lugar donde el transporte sea no solo económico, sino también de fácil acceso, buscar la comida más fácil de preparar, buscar el mejor clima y una recepción de las personas del lugar y contar con una obra que eluda su propio aparecer. Hacer esto a cierta forma seria evitar el desafío, que a mi parecer es parte de la esencia de cada travesía. Pero tampoco debemos negar lo favorable, cuando esto aparece en lo desconocido.

El recuerdo más claro que puedo traer a presencia del aprendizaje en la adversidad es la Travesía a Pichidangui, del segundo año de Arquitectura 2013, donde la fuerza del viento quebró parte nuestra obra, que luego de ser reparada, en un proceso que llevo tiempo, luego cuando volvió a ser afectada por el viento, esta segunda ocasión quedo cubierta por la experiencia anterior, fue una muestra clara del aprendizaje en la adversidad, casi en tiempo real. Terminada la obra está quedo diferente de su concepción inicial, pero se vio enriquecida por Ahora podemos preguntarnos si el aprendizaje hubiese sido igual si todo hubiese resultado perfectamente en la primera vez. Arriesgándome a hablar de un acontecimiento que no sucedió diría que la respuesta es no. El taller tomó el desafío de repararla, de seguir adelante y dicho reto, experiencia única e intransferible, le dio al taller una dimensión que no esperaba encontrar, un conocimiento no predicho, un encuentro con el desconocido.

Es en esta realidad de lo adverso y lo desconocido en lo que salimos a recorrer américa, Hölderlin nos dice “Ven a lo abierto amigo, para que encontremos lo propio, por distante que esté”. Es ahí a donde vamos a lo adverso, pero paradójicamente es de cierta forma desde donde partimos de lo abierto. Desde el resguardo de la ciudad abierta a recorrer américa para encontrarnos con lo propio pero al mismo tiempo con otro. Un otro desconocido a través del cual podemos encontrarnos a nosotros mismos y nuestra propia realidad americana

De cómo Todo está conectado y El Atlas de las nubes

Viéndolo de este modo, nos damos cuenta que la travesía se alimenta de diferentes dimensiones , enriqueciéndose y complejizándose, a partir de los aspectos tratados en todo aquello que lo precede, el taller de construcción, el taller de presentación, cultura del cuerpo, la física y por supuesto la poética de Amereida. Por lo anterior la travesía aparece como un punto de convergencia de conocimientos y capacidades capaz de reunir en un total diferentes dimensiones, arquitectónicas y de diseño, poéticas, cotidianas como la comida y la vivienda, a su vez la convivencia y el aprendizaje. A todo lo anterior le sumamos la complejidad con la que aporta cada miembro del taller, desde su propio conocimiento y experiencia. Es esta red de relaciones entre diferentes aspectos que se cohesionan en el desafío de la travesía el que me hace querer traer a presencia un libro que he estado re-leyendo, El atlas de las nubes (David Mitchell) Desde mi visión el libro muestra como nuestros actos y decisiones trascienden en algo o en alguien más allá de lo que podemos concebir a primera vista. En un comienzo parecen seis diferentes historias, que por su distanciamiento de tiempo y lugar parecen no estar relacionadas, pero que luego lo que parecían cosas diferente se vuelven un gran total, el aparecer de “la red invisible” de como todo está conectado. Historias enmarcadas en el constante afán de poder de las civilizaciones.

Capitulos

    • El Diario Del Pacifico de Adam Ewing
    • Cartas desde Zedelghem
    • Vidas a Medias: El primer Misterio De Luisa Rey
    • El horrible Calvario De Timothy Cavendish
    • La antífona de Sonmi-451
    • El Cruce de Slusha y todo lo que vino después
    • La antífona de Sonmi-451 ll
    • El horrible Calvario De Timothy Cavendish ll
    • Vidas a Medias: El primer Misterio De Luisa Rey ll
    • Cartas desde Zedelghem ll
    • El Diario Del Pacifico de Adam Ewing ll

Las historias son cortadas en un punto clave y retomadas en forma de espejo, como atravesar una muñeca rusa, matrioska. He ahí en estas historias que en una primera lectura parecen ser seis, en su remirar aparece una sola gran historia, el aparecer del total.

De la misma forma que esta contado este libro aparecen las relaciones de los diferentes conocimientos que la travesía llama o requiere. Todos esos saberes que parecen dispares son reunidos y usados en la travesía en función de enriquecer y complejizar la obra.