Agustina Fernández: el Barroco en América, escuela de Potosí

De Casiopea



TítuloEscuela de Potosí
Tipo de ProyectoProyecto de Taller
Palabras Clavepresentacion 2ºDO 2014, 2ºDO, diseño industrial
Período2014-
AsignaturaPresentación del Diseño Industrial 1
Del CursoPresentación 2ºDO 2014, 2º DO 2014
CarrerasDiseño Industrial
Alumno(s)Agustina Fernandez
ProfesorDaniela Salgado, Juan Carlos Jeldes


Escuela de Potosí

Línea del tiempo

  • 1590: Manierismo en América (hasta mitad del siglo XVII) (1)
  • 1630: El barroco aparece en la Audiencia de Charcas (2
  • Mediados del siglo XVII: Se crea la escuela de Potosí
  • 1660: Nace Melchor Perez de Holguín (3)
  • 1687: Melchor Pérez de Holguín firma su primera obra en Potosí
  • 1700: Barroco mestizo (4)
  • 1708: Nace el discípulo de Holguín, Gaspar Melchor de Berrío (5)
  • 1732: Última obra firmada por Holguín en Potosí, y su muerte
  • 1790: Fin del barroco Americano
  • (1) El manierismo apareció alrededor de 1590, con la llegada de varios pintores italianos impregnados de las ideas de Zuccari, del arte de Vasari y de la influencia tardía de Miguel Angel. Anteriormente, el manierismo estaba presente por intermedio de grabados flamencos e hispano-flamencos.
  • (2) Audiencia de Charcas: era el más alto tribunal de la Corona española en la zona conocida como Charcas, llamada tardíamente Alto Perú (hoy Bolivia). Hasta 1776 fue parte del Virreinato del Perú, luego fue parte del Virreinato del Río de la Plata.
  • (3) Melchor Pérez de Holguín: el pintor barroco más importante del Virreinato, y maestro fundamental de la escuela de Potosí
  • (4) Barroco mestizo: 1700 a 1790. Se evidencia una disminución de la influencia europea y española y surgen valores nativos mezclados con los aportes del arte europeo,. Expresión máxima del arte americano
  • (5) Gaspar Miguel de Berrío: fue un pintor, representante del barroco americano, que trabajó en Potosí. Uno de los principales exponentes de la Escuela de Potosí, fue discípulo de Melchor Pérez de Holguín

Contexto histórico (investigación de la escuela)

Desde la llegada de los españoles a América, el número de nuevas ciudades fue en crecimiento constante. Los primeros conventos e iglesias americanas eran de estilo renacentista.

El manierismo dominó los Andes desde 1580 hasta la primera mitad del siglo XVII. Es perceptible en la delicadeza del tratamiento de la corriente flamenca a través de pinturas y también con grabados en estampas y libros ilustrados y la influencia española se halla en los trabajos de Zurbaran, Murillo y Valdes Leal, que enviaron sus obras a América. Podemos, sin embargo, considerar que el barroco aparece en la Audiencia de Charcas entre 1630 y 1640.

Los rasgos básicos del estilo barroco se transmitieron a América fundamentalmente por medio de la enseñanza de los religiosos, que utilizaban estos libros o estampas que contenían obras realizadas por artistas europeos.

Una de las principales características del Barroco americano es la importancia que adquirió la arquitectura con respecto a las otras artes. Esta propuesta se debe a la necesidad de crear iglesias para recibir a las poblaciones recientemente cristianizadas. Otra característica importante es la rica decoración de las fachadas y los interiores de los edificios.

Una característica notable es que la pintura pasa a manos de artistas mestizos e indígenas que fueron formados y entrenados en los talleres de los maestros del periodo precedente, quienes comienzan a formar las escuelas que definen el genio peculiar de cada región.

Con el barroco desaparece la unidad artística que existía en el Virreinato en la época de Manierismo y comienzan a surgir escuelas locales de pintura. El realismo barroco llega a Bolivia, anteriormente perteneciente al Virreinato del Perú, a mediados del siglo XVII a través de cuadros de maestros españoles como Zurbarán y Francisco Pacheco. Con la repercusión de la plata del Cerro Rico surge la Escuela Potosina. Potosí en el siglo XVII era la ciudad más grande de América, su población alcanzaba los 160.000 habitantes. Estos artistas revolucionaron la escuela potosina, que halló en esta tendencia lo que estaba buscando para la expresión de la realidad americana.

Zurbarán, gusto del claroscuro, de la luz y de las sombras. Es el pintor que más influye en América. Su influencia fue escencial en la escuela. Esta escuela es diferente a otras escuelas del virreinato del Perú. Se llegó a transformar en un centro artístico importante.

Bajo la tutela de uno de los maestros se formó el pintor barroco más importante del Virreinato, Melchor Pérez de Holguín. Se fue muy joven a Potosí, allí aprendió el arte de la pintura. Nació en 1660, firmó su primera obra en la Villa Imperial de Potosí en 1687. A su muerte, deja numerosos discípulos e imitadores y un siglo más tarde será recordado bajo el sobrenombre de “Brocha de oro”.

  1. Cerro Rico de Potosí, en época de la colonia tenía las vetas de plata más importantes del mundo
  2. Puerta de la Iglesia barroca de San Lorenzo, en Potosí

Proceso formativo de la escuela

La Escuela Potosina durante el siglo XVII muestra cierto tenebrismo, ya que los temas se centran en la figura humana, de influencia netamente española.

Sus principales representantes son Francisco de Herrera y Velarde, Francisco López de Castro y el renombrado maestro Melchor Perez Holguín. Posteriormente en el siglo XVIII Gaspar Miguel de Berrio y Luis Niño, alcanzan un prestigio notable. Considerando las obras de Holguín en su conjunto, llama la atención su composición, su tendencia a achatar los personajes y su universo. Este estilo de achatamiento, sobre todo en sus cuadros de gran tamaño, da fuerza, firmeza y originalidad a su pintura. Se puede encontrar una estilización aquí, el hombre se sienta aplastado por la naturaleza, por su hostilidad y su inmensidad, se siente insignificante y se refugia en las profundidades de su espíritu, solo frente a Dios.

La etapa en que alcanza el más alto nivel la pintura potosina es llamada “el barroco mestizo” entre 1700 a 1790. Se evidencia una disminución de la influencia europea y española y surgen los valores nativos mezclados con los aportes del arte europeo. Es la expresión máxima del arte americano. Los artistas producen una serie de obras religiosas, los talleres aumentan su producción, aparecen pinturas anónimas y el arte se extiende a la población. Se distinguen tres etapas en la obra de Holguín: la primera se caracteriza por tonos grises y temas inmutables: asambleas y ascetas. Hacia 1708 su pincel se ilumina con las grandes composiciones de San Lorenzo. La serie de la Merced en Sucre, pertenece a este periodo.

A partir de 1714, sus pinturas se hacen más delicadas, sus personajes más achatados. Las Santas Familias rodeadas de paisajes idílicos, obras en las que se observa la influencia flamenca. Una de sus obras más representativas del primer periodo es la del Cristo alimentando a San Pedro de Alcántara. El personaje de San Juan de Dios rodeado de flores y de pan, es característico de su estilo realista. La soltura del pincel y las magnificas expresiones de los personajes hacen de esta pintura una obra maestra.

El discípulo más destacado de Holguín es Gaspar Melchor de Berrío, nacido en 1708. En sus primeras obras, sigue de cerca a su maestro, pero con el tiempo crea su propio estilo. Sus cuadros de transición, como El Patrocinio de San José, describen dos mundos diferentes: uno terrestre, en el cual los personajes están estructurados a la manera de Holguín, el otro celestial, con figuras brillantes y más convencionales, recordando las escuelas de Cuzco y del Collao.

Berrío abandona luego el estilo de Holguín para dedicarse a una pintura convencional, revestida de oro. Es un maestro singular, que trabaja hasta 1761. Las obras más importantes de la escuela potosina en la época del barroco se guardan en el Museo Nacional de Arte (La Paz) y en el Museo de la Casa de Moneda.


  • 2. La adoración de los pastores y La adoración de los reyes magos, Museo Nacional de Arte, La Paz. Gaspar Melchor de Berrío.
  • 3. Patrocinio de San José, Gaspar Melchor de Berrío,

Reproducción de la obra

  • “San Juan de Dios”
  • Autor : Melchor Pérez de Hoguín
  • Nombre de la obra: “San Juan de Dios”
  • Dimensiones: Lienzo, 102 x 80 cm
  • Ubicación actual: Museo Nacional de Arte (la Paz, Bolivia)

Entre las obras de Melchor Pérez de Holguín, el gran pintor del barroco, destaca esta representación del santo que, por ser español, como también la orden que él fundó para ayudar a los enfermos de los hospitales, tuvo gran devoción a partir de su muerte en el siglo XVI.

Múltiples han sido las representaciones de San Juan de Dios en la pintura boliviana. Una de las principales fuentes del arte de Holguín ha sido la figura del pintor español Francisco de Zurbarán, muchos de cuyos cuadros vinieron a América durante el periodo hispánico. De ahí que la influencia más fuerte que ha recibido Holguín en sus series de ascetas y místicos venga de Zurbarán.

El caso más valioso e importante de la obra holguinesca en que se expresa lo zurbaranesco, es el de San Juan de Dios, del Museo Nacional de Arte. Tanto el dibujo del rostro y manos del santo, como el colorido de grises con transparencias y veladuras, se aproximan mucho de la obra del extremeño. Los grises del hábito y la calidad extraordinaria de los panes que porta el santo en una cesta, se iguala a cualquier bodegón del pintor español.

  1. “San Juan de Dios”, obra de Melchor Pérez de Holguín (1660-1732)
  2. Reproducción achurada de “San Juan de Dios”