Abraham Vallejos

De Casiopea


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Abraham Vallejos Arias
Estudiante de Arquitectura, Practicante en JAB
Grado AcadémicoLicenciado
Nacimiento
Ingreso2015
CiudadViña del Mar
PaísChile
Rel.Alumno
CarreraArquitectura

Talleres Cursados

2015 | 1er Año

  1. 1º ARQ 2015 | Patricio Caraves; Jorge Ferrada

2016 | 2do Año

  1. Taller de la Casa 2016 | Eric Caro; Esmeralda Rodríguez

2017 | 3er Año

  1. Taller del Oficio Acto y Vacío: A | Úrula Exss; Bruno Marambio
  2. Taller Habitabilidad e Infraestructura Urbana 2018 | David Luza; Alejandro Pacheco

2018 | 4to Año

  1. Taller del Barrio y Policentrismo Urbano | Mauricio Puentes; Maximiliano Trigos
    1. Habitabilidad y Acondicionamiento | Fernanda Soto
    2. Estructura 2 | Salvador Zahr
  2. [UC] La Huella Patrimonial del Cite, Una Solución Habitacional para Migrantes | José Domingo Peñafiel; José Ignacio Valdivieso
    1. [UC] Habitabilidad en Sectores Vulnerables | Nestor Tapia; Rocío Sepulveda Letelier
    2. [UC] Ecología Urbana e Infraestructura Verde | Cynnamon Dobbs

2019 | 5to Año

  1. Taller de Practica; JAB | Valería Diaz
    1. Metodología de la Investigación en Arquitectura y Diseño. 2019 01 | Jaime Reyes
    2. Estructura 3 | Salvador Zahr

Proyectos

2016 | Edificio Sausalito

El sector de la Laguna Sausalito es un hito paisajistico de Viña del Mar, hito que logra interrelacionar distintos tipos de habitantes, el ocasional y el residente. A diferencia de otros lugares turísticos de la ciudad como el Borde Costero, acá aparece el Borde Cerrino, donde la pendiente se hace parte del paisaje, y funciona como atrio para la contemplación.

Se proyecta un edificio permeable, mediante una plaza mirador que se adentra en la pendiente que sirve como espacio de encuentro de los habitantes y la comunidad preexistente. Arriba aparecen los departamentos duplex enfocados para la residencia, la cual se enfrenta al cerro y la hace cercana a la comunidad, y abajo, los duplex de visitas, que miran a la laguna, enmarcando el paisaje.

2017 | Aula para Ciudad Abierta

Sergio Elortegui, habitante de Ciudad Abierta, es un biologo que estudia las especies endemicas de las Dunas de Ritoque, y realiza clases especiales a colegios, tomando la duna y su extensión como un nuevo tipo de aula para transmitir sus conocimientos, el cual elige las zonas altas de la duna, para presentar la extensión total que afecta en su estudio, como el océano y el cielo.

Debido a esta busqueda de la vertical, se diseña un colegio unidocente para acoger las clases dictadas por Sergio Elortegui, a través de tres modulos, la Cubícula, el Comedor y el Aula, las que se emplazan a lo largo de la pendiente, de esa manera, se construye un modo pausado de recorrer y pasear en esta. Este recorrido funciona como antesala a la zona alta donde está el aula y se produce el acto educativo, además de dar inicio a las clases a través de la extensión.

2017 | Estación Metro Viña del Mar

2018 | Conjunto Habitacional para Glorias Navales

El proyecto se busca enmarcar dentro del contexto de barrio, y la importancia que toman las redes familiares construidas dentro de la comunidad y la vivienda, de lo cual deriva el concepto de la vivienda macro-familiar, para lo cual se diseñan tres edificios principales, pensados para tres grupos etarios distintos (3ra Edad, Familia con hijos, Parejas Jovenes), y conectados entre si, mediante pasarelas que son potenciadas por la existencia de la pendiente. El conjunto se compone por un Hogar de Ancianos, Viviendas Simples de Arriendo y Viviendas Duplex Familiares (dosedificios), cada una con equipamiento público, para permitir la interacción entre los distintos residentes del conjunto, Centro de Salud, Centro Comunitario (arriba y abajo respectivamente del hogar de reposo), Locales comerciales (Departamentos Simples), y la posibilidad de Negocios de Barrio dentro de los departamentos duplex familiares.

2018 | [UC] Ejercicio Teórico Al Interior de la Cuadra

Dentro del contexto de un ejercicio ficticio, se desarrolla un proto-cite en un prisma de 40m x 12m, con una altura maxima de 10m, por lo cual se toma el partido de trabajar con una rotación de los muros, en pos de construir un total dividido en tres patios, donde los extremos se extienden hacia un jardín que funciona como lugar de reunión entre vecinos, mientras que patio central funciona como distanciamiento entre ambos espacios.

Cada Unidad se conforma por 33m2, distribuidos de manera tal, que genera una transición desde lo público (sala de estar) hacia lo privado (dormitorio), rematando la vivienda en el balcón, el cual funciona como extensión del dormitorio, y se vincula a la sala de estar mediante la cocina.

2018 | [UC] Restauración Cité para Familias Migrantes

La vida pública es la principal virtud de este cité, donde es muy común ver niños jugando, vecinos vendiendo ropa usada, o reunidos a las afuera de su casa, pero dicha vitalidad gradualmente se va perdiendo al adentrar. Por este motivo se propone la construcción de dos patios en cada extremo, el Patio de la Bienvenida, que funciona como extensión de los locales comerciales, y que sirven de encuentro entre el vecino y el transeunte, y el Patio de la Reunión para rematar el cité, potenciando la vitalidad pública del cité, en la totalidad.

En la unidad se propone traer el patio hacia el frente, como una especie de antejardín, ya que en la actualidad se han techado para aumentar las dimensiones interiores, y también se agrega un segundo piso para dormitorios, generando un primer piso de espacio público (sala de estar, comedor, cocina, antejardín).

Concursos

2016 | Habitat Colectivo

2017 | Arquitectura Escrita

  • Vivienda y Elemento Arquitectónico,Plenitud del habitar mediante elementos posibilitadores de una identidad familiar | Bruno Marambio
Los planos se dibujan con muebles. Esta es una verdad latente en nuestro oficio, transversal a estudiantes y profesionales, una simple afirmación que parece ser obvia, pero nos permite reflexionar sobre la importancia de los muebles en la arquitectura, ya que son estos los que direccionan el modo de habitar. Su importancia radica en otorgar flexibilidad o rigidez a una vivienda, ya que según como estén dispuestos los muebles aparece el modo de habitarla. Por lo tanto, su relevancia en nuestro oficio aparece por la proximidad que éstos establecen con el cuerpo, proponiendo una forma de ocupar el espacio dado por el arquitecto, y luego por el usuario.

Podemos decir entonces, que la casa cobra vida en su flexibilidad al habitarla, pero que la idea de vivienda basada en aquello que Alfons Soldevilla llama “mínimo de mínimos”, no posibilita los distintos aconteceres plenos de la familia, puesto que el habitante se vuelve secundario, enfocando sus esfuerzos en eliminar lo que se considera superficial, en consecuencia, cada elemento de la vivienda pierde potencialidad arquitectónica, rigidizando a la familia a aconteceres igual de mínimos.

Aquello rígido, propio de lo mínimo, conlleva a viviendas precarias, dado que se limitan a construir para una familia estándar que sólo ocupará el espacio, sin ser capaz de habitarla. Residir que dificulta la apropiación del total de la casa, eliminando la posibilidad de vivir como habitante, sino como un ajeno que no tiene real dominio, ya que se impone una disposición, donde la persona se adapta a la obra, y no viceversa.

Por otro lado, una vivienda que incentive una vida plena, es aquella donde la familia puede apropiarse de dicho espacio, la obra se vuelve moldeable, aceptando la variante de cada habitante, dotando a la casa de identidad propia. Así cada habitante se vuelve un personaje activo de su arquitectura, no a largo plazo, sino en su vida cotidiana dado que la espacialidad de la casa funciona en base a la búsqueda constante de una nueva habitabilidad.

En este sentido, el arquitecto debe ser sensible a la sutileza del habitar, para conciliar la vida que proyecta en la vivienda, mediante los muebles del plano, y la vida que aparecerá en los muebles dispuestos por el habitante. Para dicho objetivo, cada elemento imprescindible que compone el total -muros, vigas, escaleras- debe dotarse de un nuevo valor arquitectónico, y de esta manera lograr convertirse en pieza fundamental que favorezca la vida familiar. Asimismo, cada elemento debe desligarse de imponer una función, no forzando su uso, para que aparezcan distintos modos de ocupar la casa, desde la proximidad del cuerpo, hasta la lejanía de la vista.

Para concluir, más que pensar en lo mínimo que busca eliminar aquello denominado como innecesario, se debe buscar la esencialidad del habitar, el cual más que números, es aquella flexibilidad que permita una multiplicidad de usos, y que a pesar de lo reducido del espacio pueda potenciar la vida cotidiana de las familias, acercándoles el regalo de un real derecho a la arquitectura.


Travesías Realizadas

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