4ta Etapa DO Proyecto Final: Retazo Cerro La Cruz

De Casiopea




TítuloIntervención Retazo Cerro La Cruz
Palabras ClaveRetazo, Diseño a Escala Urbana, Cerros de Valparaíso
Período2011-2011
CarrerasDiseño Industrial
Alumno(s)Amanda Kroeger, Matías Quero, Valentina Roco, Macarena Silva
ProfesorJuan Carlos Jeldes


EL DISEÑO A ESCALA URBANA

Como continuación de la etapa anterior, la temática a tratar dentro del taller en esta etapa es la del diseño a escala urbana. Los espacios públicos dentro de la ciudad adquieren importancia y se intenta otorgar las respuestas necesarias a los requerimientos ciudadanos, tomando en consideración la concepción de tiempo y espacio propio del lugar a intervenir. Así es como estos dominios, que son propios del sistema trazado por las ciudades, acaban pensándose como dominios transversales que le atañen a todos, haciendo del diseño a escala urbana una disciplina cuyo objetivo es el generar ciudadanía.


Tabla de Contenidos

Relieve de habitar lúdico

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ENCARGO

Intervención de un retazo en los cerros de Valparaíso, entendiendo por retazo a aquellos espacios sobrantes de la ciudad insertos en su infraestructura y topografía. Estos espacios pueden estar en estado de abandono, intervenidos arquitectónicamente, o bien intervenidos por las personas del mismo lugar según sus necesidades (intervención vernacular del espacio). Analizar las determinantes de este espacio, sus medidas, sus virtudes, sus habitantes y usos, para luego proponer su intervención según su particularidad.


BUSQUEDA DEL RETAZO

Teoría de la deriva, Guy Debord-situacionista-(1958)

Pudimos relacionar la búsqueda aleatoria de un lugar/retazo a intervenir, con aquello postulado en la Teoría de la deriva, por Guy Debord:

DERIVA: paso ininterrumpido a través de ambientes diversos, opuesto a las nociones clásicas de viaje y de paseo. Es lúdica y constructiva. Además, busca transformar la arquitectura y el urbanismo. La deriva propone la disminución constante de los márgenes fronterizos, hasta su supresión completa.

Luego, al investigar acerca de los Situacionistas, encontramos que: "Los situacionistas se dedican a las derivas, recorriendo ciudades, tratando de encontrar deseos olvidados ". Ellos hacían intentos auto conscientes por organizar una nueva visión de la vida cotidiana, y producir situaciones, construir y transformar los momentos de la vida: la revolución permanente de la vida cotidiana.

Búsqueda aleatoria

A partir de la teoría descrita anteriormente, definimos aquellos espacios restantes como deseos olvidados que deben retomarse y revitalizarse para producir situaciones permanentes dentro de lo cotidiano. Es por esto que nos aventuramos a encontrar un retazo olvidado, sin función alguna, que tuviese el potencial suficiente para transformarse en un punto de convergencia que por volver a la vida, tuviese también la facultad de reactivar aquello situado a su alrededor.

De esta manera emprendimos un recorrido que tuvo sus principios en el plan de Valparaíso y que continuó en el Cerro La Cruz, ubicado al llegar a la avenida Francia. (El nombre de este cerro tiene origen en una gran cruz situada en el punto más alto del cerro, entre las calles Naylor y Navarro, la cual fue destruida por el terremoto de 1906). Ascendimos por calle Garibaldi, encontrando en ella caminos y sendas vinculantes. Estas conexiones se presentaban como atajos entre las curvas de esta calle, disponiéndose como tránsitos aleros a un retazo y a las casas limítrofes. Al seguir ascendiendo llegamos a Av. Alemania (cota 100), donde calle Garibaldi termina, para dar comienzo a calle Naylor. Siguiendo por Naylor nos encontramos con su intersección, calle Unamuno, ubicación del retazo elegido.

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Relación del retazo con la ciudad: El asomarse desde la contención hacia la apertura

La ciudad de Valparaíso cuenta con un plan que se organiza mediante el planeamiento urbanístico llamado damero (cuadrícula). Éste desaparece en los pie de cerro, y al ascenderlos las calles trazadas invitan a aventurarse en ellos, sin saber con exactitud lo que se encontrará. La densidad arquitectónica hace que pese a que desde los cerros el horizonte se vuelve propiedad de todos, las edificaciones del plan no suelan verse: no desde cualquier lugar situado en los cerros puede reconocerse la ciudad. Así es como aquellas aperturas, aquellas ventanas hacia Valparaíso se vuelven preciadas en las alturas. El retazo se constituye como una de estas ventanas: es un asomo desde la contención, que posibilita la apertura a la ciudad y el reconocimiento de ella, de los cerros cercanos y enfrentados. El retazo permite el reconocerse como parte de la ciudad.


ESTUDIO DEL LUGAR

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Encuentro

zona circundante retazo


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El retazo se encuentra en el cerro La Cruz, entre las calles Naylor y Valle Inclan. La primera está cercada por viviendas que se hallan una al lado de la otra, generando muros verticales que enfrentados y separados por una distancia menor (la calle) instan no más que al tránsito. Además, es ésta una calle principal, por donde transita la locomoción colectiva. Por el contrario, en Valle Inclan se genera un espacio horizontal extenso, dado por la apertura que se tiene desde la calle hacia la quebrada y la distancia que existe con los cerros de enfrente. No existe tránsito considerable de vehículos.

El retazo en sí mismo es un nexo entre estas dos calles, y está subdividido en dos: una escalera que sólo posibilita el tránsito y el traspaso entre una calle y otra, y una zona baldía que no tiene función alguna. Esto hace que los vecinos no sientan el lugar como propio, porque no hay nada que cuidar. El retazo se convierte en basural.

Así es como el retazo se constituye como un deseo olvidado dentro de un barrio ya establecido. Además trae consigo la condición de actuar como puente, como nexo entre dos situaciones, lo que le otorga el potencial que se buscaba para generar convergencia y de este modo, revitalización y recuperación de la vida cotidiana.

Relación del retazo con el lugar: El descender desde lo cercano que es denso hacia lo lejano que es ligero

Como ya se describió, el retazo cumple la función de conectar dos situaciones distintas. Una cuyo escenario es el del tránsito contenido por verticales, hacia otra que genera amplitud y distancias.

Zonificación del barrio

El rol de este terreno está considerado por la municipalidad de Valparaíso como la continuación de calle Unamuno, por tanto es un espacio público.

Roles de manzanas circundantes al retazo

Plano circundante

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Información recopilada del barrio

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MAPA SENSIBLE

Interpretación emocional y narrativa sobre el acontecer del lugar.

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Distinción del retazo

Topografía del lugar

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Maqueta retazo escala 1:100

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INTERVENCIÓN

OBSERVACIÓN

Para acceder e introducirse en las ciudades existen trazos que las recorren y que se constituyen como grietas en medio de las densidades verticales, entendidas como los espacios/construcciones habitables. Estas hendiduras, o caminos, pese a ser abundantes e indispensables dentro de la ciudad-sin ellos la ciudad no es ciudad- se vislumbran ligeros en contraposición a todos aquellos espacios cerrados de estadía. Es así como estos trazos acaban encerrados por las construcciones verticales colindantes y enfrentadas, que se vuelven pesadas a medida que se aproximan entre sí, incitando a un tránsito constante que prescinde de detenciones mayores.

Además de los trazos horizontales estrechos (caminos), la ciudad cuenta con otros espacios horizontales contenidos. Éstos dejan de ser trazo en el momento en el que las construcciones verticales enfrentadas que los contienen se distancian, convirtiendo estos espacios en vacíos extensos. Esta amplitud no traza un solo camino, sino que le abre la posibilidad a caminos variados y a formas de habitar diversas. Es así como el tránsito dentro de estos espacios no es inminente, dejando lugar a la permanencia que a su vez, propicia e invita a la contemplación.

De esta manera, aquello que se contempla a la distancia desde los vacíos horizontales, no es inmediato y por esto, se vuelve ligero. A distancia lo observado adquiere libertad de movimiento.

ACTO: El descender lúdico que se va abriendo a la contemplación

El retazo está rodeado por imponentes construcciones que lo encierran y que se vuelven densas, debido a que se encuentran cercanas entre sí. Estas condiciones, que propician el tránsito, se ven reforzadas por la existencia de la escalera, demarcada por la baranda (ésta se instaura como una frontera, que imposibilita aún más la apropiación del terreno baldío que se le sitúa adyacente). Es por esto que tan sólo el tránsito es posible en este retazo. De todas formas, al descender por la pendiente del retazo se llega a la desembocadura en Valle Inclan, la cual abre el espacio hacia la quebrada y hacia los cerros de enfrente; hacia la ciudad y hacia la permanencia contemplativa. Al llegar aquí la ciudad puede reconocerse en su lejanía, al mismo tiempo que uno mismo puede reconocerse como parte de la ciudad. Así es como se desprende lo que quiere generarse al revitalizar el retazo: se busca conciliar el tránsito y la contemplación dentro de la pendiente, suprimiendo la frontera entre éstos y así logrando convergencia y producción de situaciones cotidianas. De esto, se desprende el acto que queremos que se genere en el retazo:

El descender lúdico que se va abriendo a la contemplación.

FORMA

Primer acercamiento a la forma

Génesis de la forma
Rasgo General (Primera Propuesta)

Propuesta basada en un cuadricular del espacio.

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Experimentación de la forma elegida

Geometría pieza a utilizar

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Propuestas ocupación del espacio en la pendiente

La ocupación del espacio considera que estas formas contengan el terreno, a modo de maceteros y terrazas, como potenciales espacios de cultivo para áreas verdes.

PRUEBAS

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Materialidad

En cuanto a las posibilidades de materializar a escala real las propuestas anteriores, se consideran las siguientes alternativas:


GEOTEXTIL Material sintético plano formado por fibras poliméricas similar a una tela, es utilizado principalmente para obras de ingeniería en aplicaciones geotécnicas, especialmente cuando se trata de construcciones donde intervienen diferentes tipos de suelo. Sus funciones principales se basan en su resistencia mecánica a la perforación y tracción, y a su capacidad de drenaje.(fuente: Universidad de los Andes Facultad de Ingeniería Escuela de Ingeniería Geológica Geotecnia).

Este material sería ideal en cuanto a su utilización en las áreas verdes del retazo, ya que su capacidad de drenaje y resistencia mecánica permitirían la implementación de estas y su posible transito.


FERROCEMENTO Material para la construcción de hormigón de poco espesor, flexible, en la que el número de mallas de alambre de acero de pequeño diámetro están distribuidas uniformemente a través de la sección transversal. La resistencia del ferrocemento se debe a que su armadura está compuesta por varias capas de mallas de acero de poco espesor superpuestas , y a que el concreto soporta considerable deformación en la inmediata proximidad del refuerzo, condición que se aprovecha al máximo con la distribución de las armaduras descriptas.

Esta forma de construcción nos permitiría realizar la forma, ahorrando material en su realización y volviendola resistente, además de permitir la unión entre piezas.

Segunda etapa de la forma


FUNDAMENTO DE PROYECTO

Retazo y ciudad

La ciudad de Valparaíso cuenta con un plan que se organiza mediante el planeamiento urbanístico llamado damero (cuadrícula). Éste comienza a deformarse en los pie de cerro, y al ascenderlos las calles trazadas invitan a aventurarse en ellas, sin saber con exactitud lo que se encontrará. Embarcándose en la deriva del recorrer, tanto en el plan como en los cerros de la ciudad aparecen espacios sin un uso aparente, ya sea debido a que sus topografías no favorecen la apropiación de éstos o debido a que su contexto no le asigna utilidad alguna. Así es como estos espacios se presentan como deseos olvidados insertos en la ciudad.

El asomarse desde la contención hacia la apertura

Para acceder e introducirse en las ciudades existen trazos que las recorren y que se constituyen como grietas en medio de las densidades verticales (construcciones habitables). Estas hendiduras, o caminos, pese a ser abundantes e indispensables dentro de la ciudad-sin ellos la ciudad no es ciudad- se vislumbran ligeros en contraposición a todos aquellos espacios cerrados de estadía. Es así como estos trazos acaban encerrados por las construcciones verticales colindantes y enfrentadas, que se vuelven pesadas a medida que se aproximan entre sí, incitando a un tránsito constante que prescinde de detenciones mayores. Además de los trazos horizontales estrechos (caminos), la ciudad cuenta con otros espacios horizontales contenidos. Éstos dejan de ser trazo en el momento en el que las construcciones verticales enfrentadas que los contienen se distancian, convirtiendo estos espacios en vacíos extensos. Esta amplitud no traza un solo camino, sino que le abre la posibilidad a caminos variados y a formas de habitar diversas. En los cerros de Valparaíso pueden encontrarse lugares que desembocan en estas aperturas, y al estar en altura se presentan como ventanas hacia la ciudad. El retazo se constituye como una de estas ventanas: es un asomo desde la contención, que posibilita la apertura a la ciudad y el reconocimiento de ella, de los cerros cercanos y enfrentados. El retazo permite el reconocerse como parte de la ciudad.

El habitar de la contención y el habitar de la apertura

Dentro de la ciudad, es propio de los espacios contenidos por verticales cercanas un modo de habitar en tránsito. Este tránsito consiste en un ritmo constante que prescinde de detenciones mayores, en un estado de constante dinamismo.

Este habitar se contrasta con el modo de estar en la apertura; en ella los ritmos se atenúan, permitiendo una permanencia en el espacio y un recorrer y reconocer de éste.

Distancias y tiempos que se deforman hacia los cerros

En el plan de la ciudad, tiempo y distancia parecieran ser equitativos en su recorrer, a tal punto de no distinguirse el uno del otro. Mas, la presencia de los cerros permite evidenciar estas dos variables. Al momento de recorrerlos, aquellos lugares que parecieran cercanos en cuanto a distancia, se vuelven temporalmente lejanos al buscar acercarse a ellos. Este fenómeno se debe a la presencia de la pendiente, que deforma estas variables tanto en su ascender como en su descender.

Alta urbanidad

Toda ciudad posee acontecimientos o actividades que permiten reconocer lo urbano en ellas. En el plan de Valparaíso, la presencia de lo urbano es intensa y se presenta de la manera más diversa.

Hacia los cerros, esta urbanidad pareciera ir desapareciendo, pero pese a ello es posible encontrar insertos en su quietud pequeños rasgos de esta urbanidad.


Retazo y barrio

Los espacios sobrantes de la ciudad están fuertemente influenciados por el acontecer de su barrio circundante. De la misma manera, un barrio puede sufrir cambios si alguno de los espacios que lo componen se transforma.

Es así como el retazo a intervenir cumple la función de conectar dos situaciones distintas dentro de su barrio, volviéndose apremiante su revitalización para que este conectar se vuelva un reunir.

El descender de lo cercano que es denso a lo lejano que es ligero

El retazo se constituye como un conector entre la contención de la calle Naylor y la apertura que otorga el pasaje Valle Inclan. La primera está cercada por viviendas que se hallan una al lado de la otra, generando muros verticales que enfrentados y separados por una distancia menor (la calle) se vuelven densos y debido a esto instan no más que al tránsito. Por el contrario, en Valle Inclan se genera un espacio horizontal extenso, dado por la apertura que se tiene desde la calle hacia la quebrada y la distancia que existe con los cerros de enfrente. Aquí el tránsito no es inminente, permitiendo un estar más prolongado que invita a la contemplación de esta apertura. De esta manera, aquello que se contempla a la distancia desde este vacío horizontal, no es inmediato y por esto, se vuelve ligero. Este fenómeno se ve potenciado debido a la fragmentación de la quebrada, adquiriendo una aparente libertad de movimiento. Ambos extremos están presentes en el retazo, lo que potencia aún más su definición de conector.

El habitar de los opuestos

En la calle Naylor se da un habitar que principalmente consiste en un tránsito, debido a que, entre otras cosas, no existe una necesidad por permanecer en el exterior (en esta calle predominan los adultos mayores). El habitar el exterior sólo se da bajo la necesidad de movilizarse hacia otro lugar. Una de las pocas instancias del estar dentro de esta calle se da por el encuentro casual entre habitares transitorios, lo que generalmente sucede frente al retazo, en forma de asomo.

En el pasaje Valle Inclan se dan más situaciones de estadía, debido a que, entre otras cosas, sí existe la necesidad por permanecer en el exterior (en esta calle la cantidad de niños es importante). Los niños se apropian del lugar por medio de sus juegos, siendo la elevación de volantines la que permite delinear aún más la apertura que se da desde esta calle.

De esta forma, lo distinto de estas maneras de habitar produce una fragmentación del barrio.

El retardo en la pendiente

Al subir la pendiente se evidencia el desfase entre distancia y tiempo, y al llegar al retazo el retardo se hace presente tanto en lo visual (contemplación de la ciudad) como en el habitar del espacio. El habitar del cerro lleva consigo un ritmo distinto al que se da en el plan; este desfase ya no se evidencia tan sólo en el recorrer, sino que al situarse en el cerro también se vislumbra en el ritmo del habitar.

Rasgos de lo urbano en la pendiente

En el barrio circundante al retazo existen rasgos que evidencian lo urbano traído desde el plan de la ciudad. Estos rasgos son los que mantienen aquél pequeño movimiento persistente en el lugar. Dentro de los espacios que parecieran ser solamente residenciales, se encuentra también una botillería, un paradero de colectivos, entre otros.


Acto forma y gesto

Las personas, al habitar una ciudad, establecen distintos tipos de relaciones con ella. En primera instancia se conciben como ciudadanos, para luego formar parte de algo más pequeño que es el barrio. Finalmente, este vecino se vincula con espacios aún menores, los cuales responden de manera más específica a la identidad del individuo. Los espacios que se encuentran a un alcance de cotidianeidad son los que condicionan de forma más estrecha el comportamiento de los individuos que pueden habitarlos. Así es como estos espacios pequeños, que pueden parecer no tener relevancia dentro del amplio manto conformado por la ciudad, se conciben como espacios preciados que pueden modificar la vida urbana diaria, tanto de manera positiva como negativa. Así es como se piensa cualquier espacio dentro de la ciudad como un potencial espacio en donde puede darse la vida urbana.

El descender lúdico que se va abriendo a la contemplación

El recorrer de los cerros tiene una cualidad lúdica que no tiene el recorrer del plan, ya que la grilla presente en éste se ve deformada en el cerro. Esto hace que el camino se vuelva algo impredecible; lo no evidente de éste lo transforma en algo más lúdico.

De esta manera lo lúdico de lo no evidente se lleva al descender del retazo, dándole tiempos para ir descubriendo formas de habitarlo a medida que se va asomando hacia la apertura. Este abrir es el que invita a la contemplación.

El habitar lúdico

Para habitar un espacio de manera lúdica, es esencial que éste responda de maneras diversas a las necesidades del individuo; es necesario que se adecue a él. El espacio debe poder reconocerse para luego otorgarle una intención propia, una definición propia del espacio. Dadas estas condiciones, la situación se torna favorable para una apropiación, en donde a veces el sentido de los espacios cambia, dependiendo de la necesidad.

Retardo del descender

Debido a que en el retazo actualmente sólo se da el tránsito, se busca retardar ese tránsito mediante la irregularidad del suelo (en cuanto a sus alturas). A su vez, este retardo produce que se advierta con más detención aquello que sucede alrededor; ya en el recorrer del trazado se puede ir contemplando.

Lo urbano en el retazo

Concibiendo las situaciones urbanas como generadoras de ciudadanía, se llevan rasgos de ellas al retazo para que en él se genere un punto de encuentro entre las distintas formas de habitar que lo circundan. De esta manera, se busca también generar ciudadanía en los puntos más altos de la ciudad.