4º ARQ 2014

De Casiopea



Asignatura(s)Taller Arquitectónico 7ª Etapa
Año2014
Tipo de CursoTaller de Etapa
TalleresARQ 4º
ProfesoresIván Ivelic, Álvaro Mercado
AlumnosDaniela Araya Vargas, Andrea Leiva, Paulina Mora, Magdalena Friedrich, Liliana Abarca, Nicole Ampuero, Felipe Aranda H, Daniela Paz Araya, Paula Charnay, Mauro Colombo, Francisco Esbri, Nicolas Escobar, Victor Flores, Rosario Fuentes, Matias Gutierrez, Marcelo Henriquez, Pamela Juarez, Lucas León, Bruno Marambio Márquez, Macarena Molina, María Josefina Morales, Catalina Moreno, Catalina Noguera, Judith Nuñez, Daniel Olguín, Inés Doutel, Javiera Ramirez, Teotonio Caires, Claudia Rivera, Pablo Robles, Giglia Schiappacasse, Clement Serie, Javier Tapia, Cristóbal Toro Rossi, Maximiliano Trigos, Sebastián Volosky, Stephane Lamine, Maara Teave, María Paz Zett, Sebastián Gallardo
Carreras RelacionadasArquitectura

Primer Trimestre

TALLER DE ARQUITECTURA

Exámen del Taller 4º de Arquitectura 2014, Primer Trimestre Jueves 05 de Junio de 2014

PROGRAMAS COMPLEJOS; ENTRADA EN LA COMPLEJIDAD DEL ESPACIO URBANO A PARTIR DEL ESTUDIO DE LA VIVIENDA COLECTIVA COMO MODELO DE REVITALIZACIÓN BARRIAL; CASO ALMENDRAL DE VALPARAÍSO.

1. Iván Ivelic

Diversos fenómenos y problemas asociados, ocurren hoy en los dinámicos centros de las ciudades actuales, producto de los cambios acelerados en las estructuras económicas, políticas, sociales y culturales contemporáneas. Ante esta realidad surgen distintos modelos de revitalización de centros urbanos que suscitan numerosos estudios, investigaciones, políticas y acciones concretas. Sin embargo la extrapolación de un modelo foráneo en nuestra particular realidad resulta inconducente, muchas experiencias fallidas lo han demostrado. Ante esta realidad nos hemos dedicado a estudiar las causas y consecuencias que generaron el deterioro y despoblamiento del barrio Almendral de Valparaíso, que cuenta con los mejores terrenos planos de la ciudad, bien conectados con la comuna y dotados de equipamientos y espacios públicos. Asimismo el estado ha considerado el Almendral como una de las alternativas para relocalizar aquellas familias que perdieron sus hogares fruto del incendio que afectó una vasta área de cerros en abril de este año, al evaluar los costos de infraestructura y equipamiento necesarios para dotar de “ciudad” los cerros siniestrados.

Considerando estos antecedentes, es que el taller de cuarto año centra su objeto de estudio desde el año 2010, en el área urbana del barrio Almendral, entre las avenidas Francia y Argentina, específicamente en los conjuntos urbanos de vivienda colectiva, los cuales se plantean como un modelo de revitalización, de un área en proceso de deterioro desde hace ya varios años.

La hipótesis del taller sostiene que el modelo para revitalizar el barrio Almendral es un núcleo de habitación colectiva, dotado de equipamientos y servicios no sólo para los habitantes del conjunto, sino también para los vecinos del barrio próximos a su área de influencia. Esta situación genera dinámicas positivas de intercambio entre el conjunto y el barrio en que se inserta. La intervención está acotada a la escala arquitectónica pero tiene un alcance a escala del barrio.

Desde el año 2011, posterior al terremoto, quedó en evidencia el deterioro del Almendral, asentado en los mejores terrenos planos de la ciudad, concentrando más de 100 sitios eriazos y una cifra equivalente de edificios de habitación colectiva, con categoría de inmuebles de conservación histórica, sin habitar. Distintas han sido las iniciativas para dar una respuesta a esta realidad: por ejemplo, la implementación de diversos subsidios a la vivienda que incentiven la llegada de nuevos habitantes, subsidios a la recuperación de inmuebles, Proyectos Urbanos Estratégicos de intervención en el espacio público y programas de recuperación de barrios, entre los más relevantes.

Los altos valores del suelo y la normativa que afecta la zona en cuestión (Almendral), fija límites de altura (en promedio 15 metros) que para empresas privadas como las inmobiliarias no satisfacen la rentabilidad de casi el 100% con que operan hoy, en Viña y Reñaca, por ejemplo. Entonces la revitalización no es posible dejarla en manos privadas, como ocurre en casi todos los ámbitos de nuestro país; debiese tender a un modelo de financiamiento mixto, público-privado. Es por esto que las iniciativas desde el estado no han tenido el resultado esperado. Sin embargo, la confirmación a nuestra hipótesis puede encontrarse en el edificio Buenos Aires, junto al colectivo Favero, un proyecto de habitación colectiva del año 2013, financiado con capital público-privado al incorporar unidades habitacionales de 55 mt2 con un valor de 1000 UF afectas al subsidio que financia el 50%.

No sólo se trata que más gente venga a vivir, sino también generar las condiciones, de trabajo por ejemplo, o calidad del espacio público, que permitan sostener allí la vida. También es necesario dotar de equipamiento urbano el barrio, con colegios, gimnasios, hospitales, bibliotecas, mercados, comercio, espacios, públicos, áreas verdes. Esa trama compleja y diversa es la que genera ciudad.

Jane Jacobs, en el año 1961, en su libro “Vida y Muerte de las Grandes Ciudades Americanas”, sostenía: “...para generar una diversidad exuberante en las calles y distritos de una urbe son indispensable cuatro condiciones. La primera sería que el distrito tiene que cumplir más de una función primaria, de forma que se garantice la presencia de personas fuera de sus hogares en circunstancias y por motivos distintos dispuestas a usar los servicios comunes. La segunda es que una parte substancial sean manzanas pequeñas de forma que se garanticen muchas esquinas y cruces de calles. La tercera es que exista una mezcla compacta de edificios, viejos y nuevos, caros y baratos, etc. Y la cuarta es que ha de existir una concentración humana suficientemente densa”. El sentido común de pertenencia que define a un barrio, nos lleva a pensar que los espacios de convergencia son fundamentales, para promover el encuentro entre habitantes o vecinos y detonar este sentido de inclusión social, asunto crítico en el modelo actual de nuestras ciudades que tienden a la segregación social y territorial. Entonces esta concepción del conjunto habitacional como modelo de revitalización de un área urbana, incorpora dentro de su programa además de la vivienda, espacios de encuentro y equipamientos. El concepto de barrio lleva implícita una identidad propia o singular que lo caracteriza como tal y a la cual sus habitantes adscriben su sentido de pertenencia. Así el programa que proponen los proyectos, debe ser acorde a la realidad existencial en que se emplazan y consideran no sólo a sus propios habitantes sino a todos aquellos que conforman el barrio en que se insertan.

Ante este escenario definimos y caracterizamos los sub barrios que componen el Almendral a partir de recorridos de observación, percepción, y consultas a los habitantes. Surgen así el barrio de los mecánicos, el comercial, de la educación, del mercado, de la feria, entre otros nombrados por el taller. Cruzamos esta definición con catastros realizados por la SECPLA de la Municipalidad que dan cuenta de distintas capas de información, tales como inmuebles de valor patrimonial, inmuebles dañados por el terremoto del 2010, áreas y concentración de daños, sitios vacantes o baldíos, áreas de servicios, equipamiento urbano, etc. Esto permite elaborar un diagnóstico que culmina con la definición de zonas prioritarias a intervenir para su revitalización, de las cuales ya conocemos sus rasgos identitarios que las configuran como barrios. Así el carácter de los espacios de encuentro y el tipo de servicios que se proponen en los proyectos, pueden responder a las carencias o potenciar las existencias.

Para retroalimentar el tema de estudio del taller invitamos a diversos especialistas a exponer sus visiones, así Alexandra Garín, nos expone el Plan de Desarrollo Comunal de Valparaíso PLADECO, la consultora Foco nos expone los avances de la reformulación del nuevo Plan Regulador de Valparaíso y Leticia Opazo del Departamento de Asesoría Urbana de la Municipalidad, los programas y subsidios para afrontar el problema del Almendral. En contraposición a las acciones del estado, invitamos a Rodrigo Figueroa, ex alumno dedicado a las tasaciones y análisis de mercado para exponernos la lógica de la operación inmobiliaria desde el mundo privado. El proyecto desarrollado consideró además, referencias acerca de la normativa vigente, conectividad, modelos de gestión, rentabilidad del proyecto, subsidios asociados, potenciales compradores o residentes; resultando recurrente la propuesta de unidades habitacionales para estudiantes y adultos mayores, considerados por ser un porcentaje importante de la población en nuestra ciudad los cuales no tienen una oferta adecuada a sus necesidades, además de familias que se acogen al subsidio de densificación urbana y que permiten el financiamiento compartido público-privado. Los ‘conjuntos habitacionales’ fueron esta vez más que sólo un conjunto para la habitación, se intentó fortalecer su carácter reactivador a través del desarrollo de un programa inclusivo, que valora y complementa lo existente en su área de influencia o barrio.


2. Alvaro Mercado

En continuidad a la visión/contextualización de ciudad y la vivienda colectiva es que nombramos y definimos el Proyecto de las etapas VI y VII como la Proyección de Conjuntos Habitacionales en El Almendral de Valparaíso (que incluye residencia y equipamientos), con el propósito de repoblar y densificar una zona hoy en “abandono” o velada por sus propios habitantes. Es proyectar para el re.acontecer - revitalizar esta zona trazada y calzada en lo plano de la ciudad. Orilla hoy centro ganado hacia principios del siglo XX y que completaba la rada del anfiteatro, hoy el espesor urbano del dinamismo de la ciudad/región y que también es traspaso a cerros de la ciudad. Ese allá amistoso y vulnerable que se nombra en Estudio Urbanístico para una Población Obrera en Achupallas, realizado por Alberto Cruz en 1954; ” los cerros en Valparaíso, signo de amistad; durante 4 siglos el hombre haciendo en ellas su vivienda” (pag.14, edición Constel).

Es así que con esta visión ante la ciudad llegamos al barrio, esa unidad menor reconocida como el espacio de la casa, lo comunitario y lo público, lugar del encuentro, intimidad y recreación ante lo común y lo propio. Espacios delimitados en la ciudad (definidos en un radio de cinco cuadras, recorrible a pie) que en Valparaíso incluye su singular condición del a la vez con que se habita - lejanía mar, lejanía cerro, cercanía quebrada, proximidad/pie de cerro. El barrio es entonces esa unidad menor que reconocemos y estudiamos para seleccionar el lugar de la obra con sus potencialidades - uno el de permanencia – lugar de la vivienda y los equipamientos – y de continuidad a la ciudad dada por los espacios públicos incluidos y vinculados al conjunto. Así la obra / conjunto es umbral entre plan/cerro, entre el ir y la permanencia.

Para definir la destinación del proyecto – para quienes – se sale a la ciudad entre plan/cerro y la Av Francia y Av. Argentina. Se va a cualificar y cuantificar esos barrios o sub-barrios existentes y potenciales. Es el catastro y desvelamiento de esos potenciales del re.acontecer, un a la par entre lo cualificado traído a presencia por la observación y lo cuantificado con el levantamiento de las existencias – particularmente centrado en los equipamientos existentes en toda esta zona delimitada dentro del Almendral. Se desarrolla así un estudio y elección de un sitio con sus áreas de influencia urbana. Así la ciudad reveló ese quienes - vivienda para jóvenes estudiantes universitarios, jóvenes profesionales, tercera edad y familias. Agrupación y cantidades que se fijaron por cada caso escogido. Y los equipamientos de carácter comercial y comunitario que se desvelan desde la cartografía y observaciones levantadas. Teniendo así una medida programática cierta para dar el paso a la forma y cabida dentro del sitio.

Los sitios se escogieron entonces dentro de un área urbana mayor, que es además el área de influencia del los cerros afectados por el incendio, es decir el área del plan donde los habitantes del cerro se mueven, abastecen, conviven. Los sitios, de condición eriazos, son de 1000 a 1500 m2 y con alturas máximas de construcción de promedio 15 mts. Limite/vacío que es lo virtual para proyectar este conjunto que es unidad menor del barrio de la ciudad.

Como forma de dar cabida al vacío arquitectónico es que nombramos desde las normativas y los requerimientos, esos límites que van configurando el programa y el modelo de gestión para los conjuntos habitacionales. Entre esto, saber de la ocupación del sitio, la constructividad, la rentabilidad y la sostenibilidad del conjunto. Así los proyectos liberan un suelo justo para lo en común o comunitario, densifican desde una constructividad del 300% al 400% y generan una propuesta de unidades de negocio para la sostenibilidad de los espacios en común entre residentes y el barrio (entre ellos, bibliotecas, cafeterías, auditorios, etc).

Cabida y fidelidad al vacío arquitectónico y programa que se definen formalmente en maquetas de la forma radical y sus elementos, además de una maqueta programática entre recintos, circulaciones y espacios abiertos que intentan dar tamaño y conservar esa forma surgida desde la observación.

Desde el oír y mirar a otros, cuatro invitaciones al Taller - se planteó el cómo y porqué de la inversión, las posibilidades de un proyecto así en el Almendral. Aparece entonces una forma de planteamiento de la propuesta mediante el Subsidio de Densificación que creó el MINVU para la reconstrucción y que permitió generar inversión público/privado en sitios a pie de cerro de El Almendral, sitios pequeños (1000m2 aproximadamente) con la posibilidad de destinar un mínimo del 25% de las viviendas sujetas a subsidios y con la definición de sus valores y m2- Ese modelo hoy construido en solo tres proyectos en la ciudad permitió la definición de las unidades habitacionales, superficies y cantidad de los proyectos.

El proyecto define sus límites y campos de acción para llegar desde la propuesta formal arquitectónica, a la configuración de los vacíos de la obra ante la ciudad, el barrio, lo en común y la casa, lo más íntimo. Primeras formas propuestas por el Taller para ese re.acontecer de El Almendral de Valparaíso.

COMPLEJIDADES DE LA CIUDAD CONTEMPORANEA

  1. Estudio de las problemáticas de la ciudad contemporanea: 10 problemas urbanos

CASOS REFERENCIALES DE CONJUNTOS HABITACIONALES

  1. Conjuntos Habitacionales: Casos Referenciales en la Arquitectura Internacional:
  2. Conjuntos Habitacionales: Levantamiento de Casos en Valparaíso

PROYECTO CONJUNTO HABITACIONAL EN EL ALMENDRAL DE VALPARAÍSO

  1. PROYECTOS CONJUNTOS HABITACIONALES: El Almendral de Valparaíso


Tercer Trimestre

TALLER DE ARQUITECTURA

El Taller en su Octava Etapa propone profundizar en el desarrollo arquitectónico de los Conjuntos Habitacionales en el Almendral de Valparaíso. La contingencia a nivel región y país a propósito de las catástrofes, esta vez con el incendio de Abril del 2014 que afectó a mas de 2500 familias de los cerros de Valparaíso hace reflexionar a propósito de los instrumentos de planificación, la acción del Estado y el desarrollo arquitectónico de proyectos urbanos, sobre todo residenciales y de servicios. La ciudad se está segregando y en Valparaíso se ha reconocido - por parte de las Instituciones Gubernamentales, Universidades y organizaciones - la necesidad de re.pensar y re.mirar la ciudad de Valparaíso. En este sentido, el Almendral refuerza su potencialidad como sector para el desarrollo se servicios y residencias. El pie de cerro y los perímetros a las grandes vías de conectividad se ven como potentes suelos de reactivación barrial. Bajo este panorama del presente, el Taller propone avanzar en las propuestas arquitectónicas de los conjuntos habitacionales bajo tres directrices; Definición de los potenciales residentes, con ello tipologías y programas arquitectónicos, la inclusión del otro dentro de la propuesta; es la destinación de espacios y servicios públicos y comunitarios dentro de la propuesta del conjunto habitacional presente principalmente en las primeras plantas del conjunto, y la propuesta de envolventes arquitectónicas como espesor habitable y permeable entre el contexto urbano y la intimidad. Las envolventes se proponen como los elementos arquitectónicos que reciben la escala urbana, sobre la imagen del conjunto dentro de un contexto de ciudad y barrio además de la escala del cuerpo como espesor habitable en relación al interior (de la casa) y las proximidades. Para desarrollar Observaciones del lugar y estudiar otros conjuntos habitacionales que sirvan como reflexión disciplinar, se visitan conjuntos de Valparaíso y Viña del Mar, además de estudiar casos referenciales internacionales, los que permiten tener un análisis de las formas y espacios proyectados en otros lugares, teniendo un cálculo a las posibilidades que tendrían cabida en Chile y especialmente en la ciudad de Valparaíso.


CASOS REFERENCIALES DE CONJUNTOS HABITACIONALES II

  1. Conjuntos Habitacionales: Casos Referenciales en la Arquitectura Internacional
  2. PROYECTOS 3T: Conjuntos Habitacionales en El Almendral de Valparaíso