* SAN CARLINO ALLE QUATTRO FONTANE / FRANCESCO BORROMINI

De Casiopea

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San Carlo alle Quattro Fontane, conocida también con el nombre de San Carlino, es una iglesia que se construyó en el periodo comprendido entre los años 1638 y 1641 en la ciudad de Roma. Este fue un encargo realizado por la Orden de los Trinitarios Descalzos en Quattro Fontane en el año 1637. El diseño de la misma lo elaboró Francesco Borromini quien buscó los medios económicos para llevar a cabo el encargo. Con materiales pobres (debido a su bajo presupuesto) como ladrillo enlucido y pintado en blanco, levantó una obra tal, que cambió la historia de la arquitectura barroca.


Sobre la Construccióm

En una primera fase (1634-1637) se levantan el convento y el claustro. Este último es rectangular, con todas sus esquinas rematadas con planos convexos y columnas simples pareadas. En el centro existe un pozo cuyo brocal también diseñó Borromini. El dinamisno del espacio hace que el espectador no perciba su minúsculo tamaño y avanza lo que, en mayor medida, sucederá en la iglesia. Esta se ejecutará en una segunda fase (1638-1641). La fachada no se levantará hasta el período (1666-1668) siendo acabada por Bernardo Castelli, sobrino de Borromini, por la muerte de este en agosto de 1667.

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La fachada, que es lo primero que nos encontramos al aproximarnos a la obra, presenta un juego de concavidades y convexidades que, si bien es común en la arquitectura posterior, era absolutamente novedoso e impactante en aquel momento. El potente entablamento que separa los dos cuerpos de la fachada acentúa este movimiento. En el cuerpo inferior destacan tres hornacinas en las que se ubican las estatuas de San Carlos Borromeo, titular de la iglesia, y los dos fundadores de la orden trinitaria. En el cuerpo superior, en el que el juego de planos varía, destaca un medallón (que antiguamente contenía un fresco de la Trinidad hoy perdido) y una ventana bajo él, que provee de luz al interior junto con la linterna de la cúpula. El número tres (en referencia a la Trinidad), que se repite en la ordenación de la fachada aparecerá también en el interior de la iglesia. La parte superior de la fachada es la mas exhuberante . En la parte central, que es concava,se encuentra ua ventana cerrada en un portico. Esta ventana tiene una funcion vinculante entre la parte concava de la parte inferior con la parte convexa de la parte superior.

En el interior, el entablamento corona las columnas, y en correspondencia de los altares se encorva profundamente siguiendo la ondulacion de la planta y se ornamenta por un timpano. Éste se prolonga en un nicho, otorgando mayor impresion de concavidad. La sucesion de columnas, que no siguen el intervalo regular, acompañan el movimiento de la elipse de la planta para sugeriruna alusion de despegarse de los efectos espaciales por tension vinculante de la estructura.

La planta de la iglesia es oval, con el eje mayor en la dirección desde la entrada hacia el altar. Dispone de tres altares principales, y presenta un increíble juego de planos cóncavos y convexos que modelan un espacio orgánico que parece fluir a la vista del espectador. El orden gigante de sencillas columnas, que se encuentra en el cuerpo inferior, dirige la mirada hacia la cúpula, también oval, sustentada en un entablamento que contiene, en diversos puntos, la cruz de la orden trinitaria como única decoración.

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La cúpula es un alarde de geometría. Tres figuras geométricas (hexágonos, octógonos y la cruz trinitaria) se funden y se van reduciendo de tamaño a medida que se asciende; dando una sensación de profundidad casi teatral; que se incrementa con la iluminación por la linterna (decorada con el triángulo símbolo de la trinidad) y por huecos ocultos a la vista en la base del tambor. Estos últimos huecos generan una alucinante visión cuando la luz entra a través de ellos, como si la cúpula flotase sobre esa luz. Es espectacular también la solución geométrica entorno a la ventana que describíamos en fachada. La luz que proviene de ella marca aún más la potencia geométrica del conjunto.

La obra no presento problemas en su construccion debido al dominio del arte constructivo de Borromini; él había pasado por aprendiz, albañil, cantero y maestro; por lo que todo quedaba bajo su eficaz mando y organización, consiguiendo una constructibilidad diferente y unica con materiales muy simples.

El primer testimonio del proyecto de la iglesia se ubica en 1634, cuando la idea inicial de una planta ortogonal alargada (cruz griega), con terminaciones rectilineas y dos capillas rectangulares laterales fue modificada, sustituyendola por ambientes semicirculares y reduciendo la rectitud por trazos curvos. Sobre la matriz geometrica del proyecto la figura generatriz es el ÓVALO. La base formal del proyecto consiste en la combinación del rectángulo perimetral y la serie de óvalos inscritos que regulan la curvatura de la cúpula, siguiendo esquemas geometricos elementarios elaborados con un método empirico.


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La iglesia fue dedicada a SAN CARLO BORROMEO, arzobispo de Milán, canonizado en 1610. Fue nombrada como “San Carlino” por sus reducidas dimensiones que son comparables con uno de los cuatro pilares que soportan la cúpula de la Basílica de San Pedro en el Vaticano. Mediante una escala gráfica en metros es posible comparar las dimensiones de esta pequeña iglesia con otros monumentos construidos en Roma, como San Pedro en el Vaticano, o el Pantheón. Analizando la obra de San Carlino, en donde su longitud es de 19 mts de largo, y 56 metros de alto, con la de San Pedro, cuya fachada posee 115 metros de altura, al sobreponer la seccion transversal de San Carlo sobre la misma base se ve inmediatamente la relacion entre las dos estructuras y el motivo por el cual la pequeña estructura fue nombrada como “San Carlino”, respecto a la iglesia mas grande del mundo.


El nombre de esta iglesia se debe al entrecruce de vias, entre la Via del Quirinale con la Via Felice. El lugar se caracteriza por la presencia de cuatro angulos a cuatro fuentes de divinidad pagana que representaban cuatro rios. Solo mas tarde fueron construidos los palacios actuales que incorporaron las cuatro estatuas, en cuatro nichos a cada angulo. Tres fuentes fueron diseñadas por Domenico Fontana, que habia proyectado aquella via. La cuarta fuente que le da la espalda al norte, fue compuesta por Pietro de Cortona. El movimiento ondulatorio de los muros y el ritmo alternado de las formas salientes e introducidas dieron lugar a una caracterizacion unica a la obra. La estatua de San Carlo Borromeo ocupa el nicho del piano inferior de la fachada, y en la parte superior se encuentra el medallón de la Trinidad.

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Con los medios mas simples Borromini creo elementos espaciales unificados. La planta se distingue como muy compleja. Borromini basó sus diseños en una unidad geometrica, negando los principios clasicos de la planificación del urbanismo. Borromini renuncio a una posición central di una arquitectura antropomorfica. En otras palabras, el espacio fue destinado como una unidad, que podia ser articulada pero no descompuesta en elementos independientes. En San Carlino, la unidad espacial fue bastante compleja. El punto de partida fue el Ovalo tradicional, inventado por Michelangelo, así como lo fue la alargada cruz griega. Estos dos elementos se combinaron creando un organismo de dos ejes. Todos estos esquemas fueron ocultados tras una sucesion ritmica de columnas continuas. Verticalmente San Carlino muestra una organización convencional basada en arcos y un tambor que soporta una cupula oval. La continuidad vertical fue menos fuerte de la coherencia obtenida del movimiento horizontal.

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Sobre el Autor

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Nacido el 5 de Septiembre de 1599 con el nombre de Francesco Castelli en Bissone, Suiza, fue un arquitecto de renombre considerado como uno de los máximos exponentes del barroco romano. Hijo del cantero Giovanni Domenico Castelli y de Anastasia Garovo, Borromini se inició en la construcción ayudando en la cantera a su padre y de ahí se trasladó a Milán para estudiar y perfeccionarse en el rubro, donde además tuvo la oportunidad de trabajar en las obras del “duomo”, la catedral de Milán.

En 1619 llega a Roma y comienza a trabajar para su pariente lejano Carlo Maderno en las obras de la Basílica de San Pedro. Maderno muere en 1629, a partir de entonces Borromini se une al equipo de Gian Lorenzo Bernini en los trabajos de ampliación y refacción de la fachada del Palazzo Barberini. Es de esta sociedad que nace una fuerte enemistad y rivalidad entre los dos arquitectos que duraría toda la vida.

La obra de Borromini se caracteriza principalmente por tener una voluntad de innovar, nacida ya sea de su rivalidad con Bernini o simplemente de su ímpetu creativo, que le impulsaba a tal punto de estar dispuesto a no recibir remuneración por sus trabajos a cambio de la libertad para realizar las obras a su manera.

Cabe destacar entre los elementos y criterios arquitectónicos de los que se valía para proyectar: El orden gigante, utilizado en forma complementaria y alternada. Planta centralm que sería una tendencia distintiva de las iglesias barrocas. Dinamismo espacial, que configura con un uso particular de la luz, incorporación de esculturas a las obras, usando esquemas geométricos modulares de origen para las rebuscadas plantas y formas que creaba.

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Importantes aportes de Francesco Borromini están en sus plantas dibujadas a partir de figuras geométricas que dan complejas formas reflejadas en los cielos de sus obras, decorados con ornamentos que promueven el uso de la perspectiva visual para otorgar una mayor apariencia de profundidad a las obras. Muy conocido por la implementación de las curvas a sus diseños. Elipses, ovalos y espirales aparecen con frecuencia en plantas y ornamentación dándole un dinamismo poco convencional a las obras que, a pesar de no ser bien visto por sus contemporáneos, hoy en día le otorgan a Borromini el reconocimiento que merece como uno de los máximos exponentes de su época.

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SAN IVO ALLA SAPIENZA/ SEGUNDO CASO DE ESTUDIO

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La capilla de la Universidad de la Sapiencia fue encargada a Borromini en el año 1632 por Urbano VIII. Este edificio fue construido por Pirro Liborio Giacomo Della Porta, pero había quedado inconcluso parte del cerramiento y la capilla. El problema de la construcción era que la iglesia debía construirse bajo una variable que condicionaba el espacio, es decir, Borromini debía completar el proyecto existente sin eliminar las leyes que éste tenía.

Borromini se vio muy limitado por los edificios ya existentes. Ya estaban trazados los claustros que limitan el patio y había que prolongarlos hasta el extremo oriental del solar, y Della Porta había proyectado una iglesia circular con capillas laterales muy pequeñas, con sentido muy practico por sobre lo arquitectonico. Borromini quiso innovar, y crear algo mas original. Así, el arquitecto logra INTEGRAR el nuevo espacio de planta centralizada al edificio ya existente que posee sus propias leyes ortogonales. Esto lo logra desarrollando un esquema que guardaba relación con la estrella de David, símbolo de sabiduría y por lo tanto apropiado para una iglesia dentro de la Sapiencia.

La forma de la iglesia de planta es bastante significante. Existe la posibilidad de que Borromini haya trabajado con estas formas puras inspirándose en la naturaleza, bajo la definición que hace de ésta Galileo, quien afirma que “el gran libro de la naturaleza está escrito en el lenguaje de la matemática, y son sus caracteres triángulos, círculos y otras figuras geométricas, sin las cuales es humanamente imposible comprender una sola palabra de él”.

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La forma centralizada responde a la necesidad litúrgica de la contemplación del sacramento. Por otro lado la iglesia debía servir como lugar para la predicación y escucha de sermones, a los que la Universidad, dominada por la facultad de teología, concedía particular importancia. Esta forma centralizada es trabajada volumétricamente levantándola y estrechándola hacia la cúspide. La trayectoria seguida por cada vértice de la planta está marcada con pilastras que llegan hasta la base de la linterna. Esta forma de trabajar el volumen concede a la capilla una singular configuración espacial.

La idea de MOVIMIENTO que comunica el edificio hace posible que se considere a San Ivo en la Sapienza como representativa del barroco, ya que cumple con la teoría de Norberg-Schulz de ser espacio unificador de lo sistemático y lo dinámico. Norberg-Schulz afirma que: “El efecto de movimiento que crea esta planta se puede apreciar mirando hacia arriba, a la cúpula en la que la mirada recorre la línea del entablamento en un movimiento incesante, yendo desde la sencilla concavidad de un tramo a la forma partida y más angulosa del siguiente. Quizás no haya habido nunca una más completa y perfecta expresión de la idea barroca de movimiento”

El tratamiento de los muros es de gran importancia para la percepción del MOVIMIENTO en la capilla. El que se encuentren pilastras señalando los ángulos de la forma geométrica que da origen a la planta es fundamental, ya que se aprecia la continuidad de las líneas que conforman el volumen, desde la base de las pilastras hasta la linterna, ayudando a dinamizar la percepción el entablamento que señala nuevamente la forma básica de la planta. La inexistencia de columnas no significa que los muros estén tratados únicamente como superficies planas; existen nichos que arrancan espacio de entre ellos.

LA FACHADA

Analizando esta obra, de acuerdo a lo estudiado, podemos relacionar la iglesia de San Ivo a partir de su fachada, en comparación con la iglesia de San Carlino alle Quattro Fontane. Ambas iglesias poseen un juego de concavidades y convexidades, pero si analizamos detenidamente cada uan de ellas, nos damos cuenta de que se contraponen. En San Carlino, la fachada en la planta baja posee tres partes principales, dos nichos laterales, donde se ubican estatuas en el interior, y el compartimento central, que es por donde se entra. Las zonas laterales son concavas, permitiendo una abertura en su interior, para posicionar estas esculturas, mientras que la central es convexa, sobresaliendo en su entrada. En San Ivo alla Sapienza, la fachada en su parte baja es concava en toda su longitud. Por lo que la planta baja se contrapone entre ambas obras. En la planta alta, la iglesia de San Carlino presenta una concavidad en sus tres partes, mientras que en San Ivo, el segundo piso es convexo en sus 3 partes tambien.


Fachada Izq: San't Ivo Alla Sapienza/ Fachada Der: San Carlino alle Quattro Fontane

Por esto utilizando la linea punteada para la iglesia de San Ivo, y la linea continua para la de San Carlino, si superponemos ambas figuras, los primeros pisos (esquema a), y luego los segundos pisos (esquema b), descubrimos una relacion que se repite en ambos casos. Aparece el OVALO, en su extensión en planta. En el primer caso ocurre la formación de un solo ovalo central, junto con dos concavidades incompletas en la lateralidad. En el segundo ocurre la formación de 3 ovalos. Si superponemos ambas figuras (esquema c), nos encontramos que coinciden los ovalos centrales. Por lo que podemos afirmar, que Borromini, a pesar de expresar su eje ortogonal, en conjunto con la geometría del ovalo en su cupula, utiliza ésta además, en sus fachadas, integrando sus elevaciones. Sus composiciones geométricas no son solo de plantas, sino que las expresa también en sus levantamientos de obras.

Esquematizacion Superposicion de ambas Fachadas en Planta

LA CUPULA

En la iglesia de San Carlino, se presenta una cúpula oval, la cual se concibió con una autonomía absoluta. Tiene dos focos de luz, al foco de luz cenital, la luz se le introduce a través de la parte superior de la cúpula por la cual se enlazan todos los sistemas lumínicos rasantes que son puestos a través de la base de la misma. En la iglesia de San’t Ivo alla Sapienza, en el centro de la estrella de la planta, se alza una cúpula gallonada, haciendo referencia a las cúpulas árabes que hay en la Mezquita de Córdoba. Sobre ella se alza un campanario en espiral, que señala el movimiento de la concavidad y convexidad en un solo cuerpo. Se da ese movimiento que se va verticalizando a medida que se desciende, que se presentaba en San Carlino


Izq: Cupula San Carlino / Der: Cupula San't Ivo



SOBRE LA COMPOSICION DE LA OBRA

La capilla de la Universidad de la Sapiencia fue encargada a Borromini en el año 1642 por Urbano VIII. Este edificio fue construido por Pirro Liborio Giacomo Della Porta, pero había quedado inconcluso parte del cerramiento y la capilla. El problema de la construcción era que la iglesia debía construirse bajo una variable que condicionaba el espacio, es decir, Borromini debía completar el proyecto existente sin eliminar las leyes que éste tenía.

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Borromini se vio muy limitado por los edificios ya existentes. Ya estaban trazados los claustros que limitan el patio y había que prolongarlos hasta el extremo oriental del solar, y Della Porta había proyectado una iglesia circular con capillas laterales muy pequeñas, con sentido muy practico por sobre lo arquitectonico. Borromini quiso innovar, y crear algo mas original. Así, el arquitecto logra INTEGRAR el nuevo espacio de planta centralizada al edificio ya existente que posee sus propias leyes ortogonales. Esto lo logra desarrollando un esquema que guardaba relación con la estrella de David, símbolo de sabiduría y por lo tanto apropiado para una iglesia dentro de la Sapiencia.

La forma de la iglesia de planta es bastante significante. Existe la posibilidad de que Borromini haya trabajado con estas formas puras inspirándose en la naturaleza, bajo la definición que hace de ésta Galileo, quien afirma que “el gran libro de la naturaleza está escrito en el lenguaje de la matemática, y son sus caracteres triángulos, círculos y otras figuras geométricas, sin las cuales es humanamente imposible comprender una sola palabra de él”.

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La idea de MOVIMIENTO que comunica el edificio hace posible que se considere a San Ivo en la Sapienza como representativa del barroco, ya que cumple con la teoría de Norberg-Schulz de ser espacio unificador de lo sistemático y lo dinámico. Norberg-Schulz afirma que: “El efecto de movimiento que crea esta planta se puede apreciar mirando hacia arriba, a la cúpula en la que la mirada recorre la línea del entablamento en un movimiento incesante, yendo desde la sencilla concavidad de un tramo a la forma partida y más angulosa del siguiente. Quizás no haya habido nunca una más completa y perfecta expresión de la idea barroca de movimiento”.

El tratamiento de los muros es de gran importancia para la percepción del MOVIMIENTO en la capilla. El que se encuentren pilastras señalando los ángulos de la forma geométrica que da origen a la planta es fundamental, ya que se aprecia la continuidad de las líneas que conforman el volumen, desde la base de las pilastras hasta la linterna, ayudando a dinamizar la percepción el entablamento que señala nuevamente la forma básica de la planta. La inexistencia de columnas no significa que los muros estén tratados únicamente como superficies planas; existen nichos que arrancan espacio de entre ellos.

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El trabajo del espacio dinámico en San Ivo es también demostrable en base a las correcciones ópticas que introduce Borromini. Las esquinas del entablamento están formadas por la intersección de una cornisa recta y una convexa, están corregidas de modo que se perciban “ADENTRANDOSE” en el espacio central. Si la circunferencia que da origen a la cornisa curva estuviese trazada perfectamente en base al esquema geométrico, su centro estaría justo en el centro de la línea que une las pilastras que se encuentran formando el hexágono. Sin embargo dicho centro está trazado un poco más al exterior, sobre el escalón superior del altar y no por el de abajo, que es el que une las bases de las pilastras.

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Debido a que la iglesia se encuentra rodeada por las dependencias de la Universidad, la única forma exterior que trabajó Borromini en San Ivo en la Sapiencia es la cúpula, cuya fuerte carga decorativa y simbólica impiden apreciar el trabajo del espacio como “interacción de fuerzas” y que es posible distinguir en otras obras del artista. La decoración exterior, a pesar de no ser decidora de la espacialidad interior, está trabajada con las mismas leyes geométricas de la célula madre. Por ejemplo la cúpula escalonada está generada partiendo de la forma circunferencial básica de la planta y el centro de cada circunferencia que la forma se va corriendo para formar los escalones.


RELACION SOBRE MAGNITUDES

Analizando las plantas de San Carlo Alle Quattro Fonatane con San Ivo alla Sapienza, observamos un dimensionamiento de San Carlino, que equivale a 32 veces los metros cuadrados que ocupa San Ivo Alla Sapienza. Es decir, San Carlino es 32 veces mas pequeña que San Ivo en Planta.

Comparacion de Magnitudes de Plantas. Izq:San Carlino alle Quattro Fontane, Der: San't Ivo.

Sobre la Relacion con Valparaiso de la obra de San Ivo, su dimensionamiento, de 55 mts de ancho, y 84 metros de largo, en planta, corresponde a una superposicion de la plaza Civica ubicada en la Calle Bellavista de Valparaiso.

Comparacion Plaza Civica Valparaiso con San Ivo Alla Sapienza

Relacionando la distancia Entre ambas obras, y situandola en Valparaiso, se da una asimilacion de magnitudes, entre la calle Bellavista y Av Argentina. La distancia consiste en 1370 mts de longitud, y para comprenderla mejor, podemos dar cuenta del nivel de atravesar la ciudad desde una obra a otra. Borromini ofrecia sus obras entre puntos distantes, pero vinculantes, acorde a un tramo conector en Valparaiso.

Izq: Distancia San Ivo Alla Sapienza - San Carlino alle Quattro Fontane, Der: Distancia Bellavista - Av.Argentina