Üpül arq-MBCCP 1S. 2026

| Título | üpül arq-MBCCP 1S.2026 |
|---|---|
| Tipo de Proyecto | Proyecto de Taller |
| Palabras Clave | marginalidad-borde costero |
| Período | 2026-2026 |
| Asignatura | Taller Marginalidad Borde Costero y Ciudad Puerto |
| Del Curso | Taller Marginalidad Borde Costero y Ciudad Puerto 2026 S1 |
| Carreras | Arquitectura |
| Alumno(s) | Millaray Henriquez, Fernanda Herrera, Maite Romero, Amaro Tapia, Maria Elisa Ortiz, Daniel Zepeda |
| Profesor | Jorge Ferrada, Vicente Agustín Fernández Carmona |
[üpül arq]
Logo, etimología y concepto

- Proviene del mapudungun üpül, término que designa el borde, la orilla o el límite. La entendemos no como definición de un línea divisoria, sino como un espesor habitable que articula las dos realidades en juego.
- Resaltamos las siglas [üp] o up, como propuesta de interpretación para la realidad del habitar por sobre el borde construido.
- La relación que hacemos en el isologo, entre el mar y la arena, generando con estas los corchetes que encierran el nombre de la consultora, visualizando la propiedad del margen como umbral entre bordes
Nuestro Horizonte
üpül se posiciona como una consultora que explora el habitar en territorios de borde, entendiendo estos no como límites fijos, sino como espacios de transición donde confluyen distintas condiciones geográficas, sociales y culturales. Su interés se centra en las quebradas del borde costero del Gran Valparaíso, comprendidas como lugares intermedios entre la ciudad consolidada y la geografía natural, donde la marginalidad revela nuevas posibilidades de asentamiento. Desde esta perspectiva, el trabajo de la consultora busca reconocer, leer y proyectar a partir de las particularidades del territorio, abordando la zonificación urbana no como una imposición externa, sino como una construcción situada que dialoga con el paisaje, las preexistencias y las dinámicas propias del lugar. En este contexto, el desarrollo de vivienda social se entiende como una oportunidad para replantear formas de habitar el borde, integrando condiciones de pendiente, accesibilidad, vistas, resguardo y comunidad. üpül propone aproximarse al proyecto desde una mirada sensible y crítica, capaz de articular lo construido con lo natural, lo formal con lo informal, y lo visible con aquello que permanece en lo sutil. Así, su horizonte no se limita a la resolución técnica de un proyecto, sino que se orienta a abrir preguntas sobre el habitar contemporáneo en contextos de borde, entendiendo la arquitectura como un medio para revelar y potenciar las cualidades propias del territorio.
Contrato
TAREAS INDIVIDUALES
Millaray Henriquez
Fichas botánica
Curso del Espacio
Croquis de lo inmóvil y móvil
Informe Rol Consultora
Fernanda Herrera
Fichas botánica
Curso del Espacio
Croquis de lo inmóvil y móvil
Informe Rol Consultora
Maite Romero
Fichas botánica
Curso del Espacio
Croquis de lo inmóvil y móvil
Informe Rol Consultora
Elisa Ortiz
Fichas botánica
Curso del Espacio
Croquis de lo inmóvil y móvil
Informe Rol Consultora
Amaro Tapia
Fichas botánica
Curso del Espacio
Croquis de lo inmóvil y móvil
Informe Rol Consultora
Daniel Zepeda
Fichas botánica
Curso del Espacio
Croquis de lo inmóvil y móvil
Informe Rol Consultora
DIBUJOS OJOS
-
Millaray Henriquez
-
Fernanda Herrera
-
Maite Romero
-
Elisa Ortiz
-
Amaro Tapia
-
Daniel Zepeda
INFORME DE ANÁLISIS DE LA CIUDAD DE VALPARAÍSO
Contexto Geográfico
Topografía y Geografía
La ciudad de Valparaíso se ubica en la zona central de Chile, a aproximadamente 120 km al noroeste de Santiago, formando parte del sistema urbano costero junto a Valparaíso.
Se emplaza sobre una planicie costera al nivel del mar, que rápidamente da paso a un sistema de cerros y quebradas que ascienden hacia el interior. Esta condición genera un relieve muy marcado, donde la ciudad se organiza entre zonas planas y pendientes pronunciadas.
La altitud varía desde los 0 m en el borde costero hasta varios cientos de metros en los cerros, alcanzando en muchos sectores alturas superiores a los 300 m. En términos generales, la ciudad presenta una altitud media cercana a los 150–160 m.
Las quebradas son un elemento estructurante del territorio: actúan como corredores naturales que separan cerros, canalizan aguas lluvias y condicionan la expansión urbana, generando una ciudad fragmentada en distintas cotas.
Hidrografía
El principal elemento hidrográfico es el Océano Pacífico, que influye directamente en el comportamiento del borde costero, con presencia de mareas, oleaje y marejadas que pueden afectar la infraestructura.
La ciudad también está atravesada por el Estero Marga Marga, que cumple un rol clave como eje de drenaje natural. Su caudal es variable, aumentando considerablemente en invierno debido a las lluvias.
En conjunto, el sistema de quebradas y el estero permiten evacuar las aguas desde los cerros hacia el mar, aunque en eventos intensos pueden saturarse.
Clima
El clima de Valparaíso es mediterráneo costero (Csb), caracterizado por temperaturas suaves durante todo el año.
Temperatura media anual: 14–15 °C
Mes más cálido: enero (~23–24 °C)
Mes más frío: julio (~15–16 °C máx., mínimas de 8–9 °C)
El verano es seco, mientras que las precipitaciones se concentran en otoño e invierno, especialmente entre mayo y julio, siendo junio el mes más lluvioso (aprox. 70–115 mm).
Un rasgo fundamental es la influencia de la Corriente de Humboldt, que genera neblinas frecuentes y regula las temperaturas, evitando extremos térmicos.
Las nevadas son prácticamente inexistentes, aunque en invierno los vientos pueden intensificar la sensación térmica.
La temperatura del mar también varía: alrededor de 17–18 °C en verano y 13–14 °C en invierno.
Geología
La ciudad se encuentra en una zona de alta actividad sísmica debido a su cercanía con la Fosa Perú-Chile, donde se acumula energía tectónica que se libera en grandes terremotos.
Entre los eventos más relevantes que han afectado la zona se encuentran el Terremoto de Valparaíso de 1906, el de 1730, el de 1985 y el Terremoto del 27 de febrero de 2010 (magnitud 8,8).
Riesgos Ambientales (geografía de cerros y quebradas)
La configuración geográfica de Viña del Mar —plan costero, cerros y quebradas— genera una serie de riesgos naturales y urbanos:
• Sismos y tsunamis: la cercanía a la zona de subducción implica alta actividad sísmica. Las áreas a nivel del mar presentan riesgo de inundación por tsunami.
• Remociones en masa: las pendientes pronunciadas de los cerros, sumadas a lluvias intensas, favorecen deslizamientos de tierra, derrumbes y caída de material.
• Escorrentía e inundaciones: las quebradas y el Estero Marga Marga pueden saturarse en invierno, provocando acumulación de agua, desbordes y arrastre de sedimentos.
• Incendios en quebradas: la vegetación seca, junto con la ocupación de laderas, facilita la rápida propagación del fuego.
• Erosión costera: las marejadas del Océano Pacífico generan desgaste del borde costero y afectan infraestructura.
• Condiciones ambientales urbanas: contaminación del aire y ruido en zonas de alta circulación, además de exposición térmica en áreas con baja vegetación.
Márgenes urbanos y límites
En Valparaíso los márgenes urbanos están definidos principalmente por su geografía:
Borde costero: funciona como un límite físico claro de la ciudad. Es una franja plana pero altamente expuesta a marejadas del Océano Pacífico, lo que condiciona la localización y diseño de infraestructura.
Quebradas: actúan como límites naturales internos. Interrumpen la continuidad urbana, dificultan la conectividad entre cerros y concentran el escurrimiento de aguas lluvias. Además, muchas presentan ocupación informal y problemas de acceso.
Cerros: definen el límite de expansión urbana. Las pendientes pronunciadas, la inestabilidad del suelo y la dificultad para implementar infraestructura restringen el crecimiento y aumentan la vulnerabilidad.
Infraestructura vial principal: avenidas estructurantes del plan (como ejes longitudinales del borde costero) funcionan como bordes urbanos, separando sectores y generando barreras físicas.
Contexto Social
Distribución poblacional y estructura demográfica: La dimensión social de Valparaíso se caracteriza por una estructura urbana desigual, condicionada por su geografía de cerros y plan, lo que ha influido históricamente en la distribución de la población, el acceso a servicios y las condiciones de habitabilidad. La comuna cuenta con aproximadamente 320.000 habitantes, según el INE, presentando un crecimiento demográfico bajo y una tendencia marcada al envejecimiento poblacional. En la región, la población mayor de 65 años aumenta significativamente, mientras la población infantil disminuye, consolidando uno de los índices de envejecimiento más altos del país. Este fenómeno estabiliza el crecimiento poblacional, incrementando a su vez la presión sobre el conjunto habitacional existente, especialmente en sectores de ladera. En términos territoriales, la población se concentra principalmente en los cerros habitacionales, mientras que el plan concentra actividades comerciales, administrativas y de servicios. Esta dualidad funcional ha consolidado una estructura urbana fragmentada, donde el acceso a oportunidades no es homogéneo. A ello se suma la expansión urbana hacia quebradas y zonas de alta pendiente, lo que ha favorecido la ocupación de áreas de riesgo y aumentado la exposición a incendios forestales (MINVU, 2022).
Necesidades habitacionales y condiciones de vivienda : Valparaíso presenta un déficit habitacional tanto cuantitativo como cualitativo, expresado en condiciones de hacinamiento, deterioro del conjunto habitacional y acceso irregular al suelo urbano, especialmente en cerros y quebradas. Según el MINVU, estas problemáticas se relacionan con la dificultad estructural de acceder a un suelo seguro dentro de la ciudad. Asimismo, catastros de TECHO-Chile evidencian la presencia y expansión de campamentos, reflejando no solo la falta de vivienda, sino también la persistencia de formas de habitar informales asociadas a la precariedad urbana.
Movilidad urbana y accesibilidad territorial: La movilidad urbana es un eje crítico debido a la compleja topografía de la ciudad. La conectividad entre cerros y plan depende de infraestructura limitada como ascensores, escaleras, vías estructurantes y transporte público. Esto genera desplazamientos fragmentados y tiempos de traslado elevados, afectando la vida cotidiana y la integración territorial. En este sentido, la movilidad incide directamente en el acceso a oportunidades urbanas y en la cohesión social.
Acceso a servicios, comercio y equipamientos urbanos : El acceso a servicios, comercio y equipamientos presenta una fuerte concentración en el plan y en ejes urbanos principales, mientras que los cerros cuentan con una oferta más limitada. Esto obliga a una movilidad constante para acceder a servicios básicos, reforzando la dependencia funcional respecto del plan. Sin embargo, en los cerros persisten redes de organización comunitaria y autogestión que permiten sostener parte de estas carencias a escala local.
Vida barrial y redes comunitarias : A pesar de estas desigualdades, Valparaíso mantiene un fuerte sentido de pertenencia asociado a la vida en los cerros y a su identidad de ciudad puerto. Este arraigo territorial se expresa en vínculos vecinales, formas de habitar particulares y prácticas comunitarias históricas. La organización social cumple un rol funcional frente a la precariedad, pero también refuerza la identidad colectiva del territorio, incluso en contextos de deterioro urbano.
Deterioro urbano y transformaciones territoriales: Finalmente, la ciudad presenta un proceso de deterioro urbano progresivo, asociado al envejecimiento de las viviendas, la falta de inversión sostenida en infraestructura y un desarrollo urbano fragmentado. En conjunto, Valparaíso evidencia profundas brechas en acceso a vivienda, servicios y conectividad. Este escenario plantea limitaciones a los enfoques tradicionales de vivienda social, abriendo la discusión hacia modelos cooperativos capaces de promover integración territorial y fortalecer las redes comunitarias existentes.
Contexto Histórico
Pueblos Originarios y la Relación Primigenia con el Alimapu: La historia de Valparaíso comienza con los Changos y la cultura Aconcagua, quienes comprendieron la bahía no como un límite, sino como un espacio de flujo y transición. Este periodo representa la primera lectura del territorio donde el borde costero era un lugar de subsistencia y respeto por la geografía natural. Esta etapa pre-urbana es fundamental para entender que el habitar en las quebradas y el contacto con el mar es una condición ancestral que precede a cualquier trazado administrativo, estableciendo la base de lo que hoy consideramos la identidad del "habitar el límite".
Fundación Puerto y el Origen de la Ciudad Espontánea: A diferencia de la mayoría de las ciudades coloniales, Valparaíso no posee un acta de fundación bajo el esquema de damero español, sino que nace en 1536 como un reconocimiento logístico y portuario. Esta "fundación de facto" marcó el destino de la ciudad, el puerto se consolidó como una infraestructura de servicio antes de que existiera un plan habitacional. En consecuencia, la ciudad creció de manera orgánica y espontánea, donde cada habitante se veía obligado a "fundar" su propio suelo a medida que la necesidad de espacio empujaba la vivienda hacia las pendientes y quebradas, fuera del control del centro administrativo.
Primeros Asentamientos y la Ocupación de los Cerros: Los primeros asentamientos formales se concentraron en las zonas bajas cercanas a la Iglesia La Matriz, pero la presión demográfica y la búsqueda de mejores condiciones ambientales impulsaron la ocupación de los cerros Concepción y Alegre por la élite migrante, mientras que las clases trabajadoras se desplazaron hacia las periferias de los cerros más lejanos. Esta segmentación histórica dio origen a la dualidad entre el "Plan" comercial y el "Cerro" residencial. Para nuestro análisis, estos asentamientos iniciales son el precedente de la arquitectura de borde, donde la vivienda comenzó a adaptarse a la topografía mediante terrazas y miradores, convirtiendo la vista al mar en el principal activo del habitar.
Procesos Migratorios y la Configuración de la Identidad Urbana: Durante el siglo XIX y principios del XX, Valparaíso recibió oleadas migratorias europeas que introdujeron nuevas tecnologías constructivas, como el uso del zinc, la madera y los ascensores, adaptándose a la verticalidad del territorio. Simultáneamente, la migración campo-ciudad trajo consigo una cultura rural de autoconstrucción que se refugió en las quebradas. Según la perspectiva de Jorge Ferrada, este cruce de culturas generó una "marginalidad creativa", donde el habitante migrante no solo ocupó el espacio, sino que lo transformó mediante el ingenio, creando una estética del borde que articula lo formal con lo informal.
Actividad Comercial, Industrial y el Bloqueo del Borde Costero: El auge económico de la ciudad como principal puerto del Pacífico Sur trajo consigo una intensa actividad industrial que terminó por privatizar y bloquear el borde costero. Históricamente, el puerto se convirtió en una barrera física que separó al ciudadano de su mar, transformando el borde en un "patio trasero" productivo. Esta desconexión histórica es la que se busca revertir, entendiendo que la vivienda social y las cooperativas deben recuperar ese derecho al borde que la industria y el comercio a gran escala desplazaron hacia las zonas altas de la ciudad.
El Movimiento Higienista y la Génesis de la Vivienda Social: A fines del siglo XIX, las precarias condiciones sanitarias en los conventillos del Plan y las quebradas bajas detonaron el movimiento higienista, cuya máxima expresión fue la Ley de Habitaciones Obreras de 1906. Este hito es el origen formal de la vivienda social en Chile, representando el primer intento del Estado por regular la "marginalidad". Sin embargo, el análisis histórico revela que estas soluciones habitacionales a menudo ignoraron la lógica del cerro, tratando de imponer modelos planos en una geografía de pendiente, un error normativo que la consultora busca subsanar mediante una zonificación situada y sensible al paisaje.
Modelos de Desarrollo Urbano y la Potencia de lo Residual: Los modelos de desarrollo urbano en Valparaíso han oscilado entre la modernización del Plan y el abandono de las zonas altas. A través de la visión de Ferrada, podemos interpretar que las quebradas han sido históricamente tratadas como "espacios residuales" o negativos. No obstante, para el horizonte de nuestra consultora, estos espacios son en realidad donde reside la verdadera potencia de la ciudad. El desarrollo histórico de cooperativas y juntas de vecinos demuestra que la marginalidad revela nuevas posibilidades de asentamiento, donde lo que parece "sobrar" para el urbanismo tradicional es el terreno fértil para la innovación en la vivienda social contemporánea.
La Construcción Histórica del Suelo como Acto de Arraigo: Desde el horizonte de la consultora, se reconoce que en Valparaíso el suelo no es un elemento preexistente, sino una construcción técnica y social. Históricamente, ante la falta de políticas de vivienda social en terrenos de pendiente, el habitante ha tenido que "fabricar" su propia horizontalidad mediante muros de contención y rellenos. Este proceso revela que el primer acto de habitabilidad en el borde no es la edificación de la casa, sino la consolidación de la infraestructura que la sostiene. Por ello, nuestra proposición espacial debe entender la estructura de contención no como un costo adicional, sino como la arquitectura misma que permite el arraigo y la permanencia en las quebradas.
El Cooperativismo como Respuesta a la Segregación del Borde: La historia de la vivienda en Valparaíso registra importantes antecedentes de autogestión y cooperativas gremiales (estibadores, ferroviarios) que surgieron como respuesta a un mercado del suelo que los expulsaba hacia los márgenes. Estas experiencias históricas demuestran que la escala de la cooperativa es la más pertinente para habitar el borde, ya que permite gestionar de manera colectiva los desafíos de la pendiente, como la red de agua, las escaleras y los espacios comunes. Para la consultora, la cooperativa no es solo un modelo de financiamiento, sino una forma de recuperar el "derecho a la ciudad" que el desarrollo industrial y la zonificación rígida históricamente negaron a los sectores más vulnerables.
La Revelación de lo Sutil en la Proposición Espacial de Borde: Siguiendo la tesis de Jorge Ferrada, el análisis histórico nos enseña que la marginalidad ha permitido preservar cualidades espaciales "sutiles", vistas, vientos, relaciones vecinales de escala humana, que se pierden en los modelos de vivienda social masiva y plana. El horizonte de üpül propone que una proposición espacial pertinente debe nacer de la lectura de estas preexistencias. La arquitectura debe dejar de ser una imposición externa para convertirse en un medio que revela las potencias del territorio, integrando la pendiente no como un obstáculo, sino como un dispositivo que garantiza el resguardo, la comunidad y la dignidad del habitar contemporáneo en los límites de la ciudad.
Contexto Cultural
Origen portuario y construcción cultural de Valparaíso
Valparaíso se constituye como una ciudad cuya identidad cultural se origina en su condición de puerto, lo que la diferencia profundamente de otras ciudades fundadas bajo criterios de orden y planificación previa. Su desarrollo inicial no responde a una traza urbana predefinida, sino a la necesidad de establecer un punto estratégico de intercambio marítimo en la costa del Pacífico. En este sentido, el plan —ubicado en la franja costera— se configura como el primer núcleo urbano, concentrando actividades económicas, comerciales y administrativas directamente vinculadas al funcionamiento del puerto.
A partir de este núcleo inicial, la ciudad comienza a expandirse hacia los cerros que rodean la bahía. Este crecimiento no ocurre de manera homogénea, sino progresiva y adaptativa, respondiendo tanto a la presión demográfica como a las condiciones geográficas del territorio. La pendiente, la irregularidad del suelo y la falta de espacio plano obligan a desarrollar una forma particular de ocupación, donde las viviendas se disponen en niveles superpuestos, generando una estructura urbana compleja y fragmentada. Esta relación entre plan y cerros establece una dualidad fundamental que define la experiencia urbana y cultural de Valparaíso.
Desde una perspectiva cultural, el puerto no solo actúa como motor económico, sino también como un espacio de intercambio simbólico. Durante el siglo XIX, el auge del comercio marítimo posiciona a Valparaíso como uno de los principales puertos del Pacífico Sur, atrayendo a una gran cantidad de inmigrantes provenientes de Europa y otras regiones del mundo. Esta diversidad de influencias culturales se manifiesta en múltiples dimensiones: en la arquitectura, en los sistemas constructivos, en las costumbres y en las formas de organización social. Sin embargo, estas influencias no se incorporan de manera literal, sino que son reinterpretadas en función del contexto local, dando lugar a una identidad cultural híbrida.
La ciudad se configura, entonces, como un espacio de constante transformación, donde lo externo y lo local se entrelazan. La cultura porteña emerge de esta condición dinámica, caracterizándose por su apertura, su diversidad y su capacidad de adaptación. El habitar en Valparaíso implica no solo ocupar un espacio físico, sino participar de un sistema de relaciones que vincula el trabajo portuario, la vida cotidiana y el territorio.
Asimismo, el desplazamiento cotidiano entre el plan y los cerros adquiere un valor cultural significativo. La experiencia de subir y bajar, de recorrer escaleras, utilizar ascensores y transitar por pasajes estrechos, configura una relación directa entre el cuerpo y la ciudad. Esta dimensión sensorial del habitar refuerza la identidad porteña, donde el movimiento y la topografía se integran como elementos constitutivos de la vida urbana.
Transformación histórica y consolidación urbana
El proceso de transformación de Valparaíso permite comprender cómo una condición geográfica y económica da origen a una forma urbana y cultural específica. En sus inicios, durante el período colonial, el territorio tenía un carácter principalmente defensivo, siendo utilizado como punto estratégico para resguardar la costa. Sin embargo, con el desarrollo del comercio marítimo, esta función comienza a perder relevancia, dando paso a una etapa de crecimiento económico centrado en la actividad portuaria.
Durante el siglo XIX, Valparaíso alcanza su mayor auge, consolidándose como un nodo clave dentro de las rutas comerciales internacionales que conectaban el océano Atlántico y el Pacífico. Antes de la apertura del Canal de Panamá, la ciudad funcionaba como escala obligada para las embarcaciones que bordeaban el continente sudamericano, lo que generó un importante flujo de mercancías, personas e ideas. Este contexto favoreció el desarrollo de infraestructura urbana y portuaria, así como la expansión de la ciudad hacia los cerros.
La forma urbana resultante de este proceso se caracteriza por su adaptación a la geografía. A diferencia de ciudades con trazados regulares, Valparaíso presenta una estructura fragmentada, donde los espacios se organizan en función de la topografía. La superposición de niveles, la discontinuidad de las calles y la presencia de múltiples recorridos alternativos configuran un tejido urbano complejo, que refleja tanto las condiciones del territorio como las dinámicas sociales de sus habitantes.
Esta configuración espacial influye directamente en la manera en que se construyen las relaciones sociales. La fragmentación de la ciudad da lugar a la formación de identidades barriales, donde cada cerro desarrolla características propias, tanto en su organización como en sus prácticas culturales. La vida comunitaria adquiere un rol central, estableciendo redes de apoyo y formas de convivencia que responden a la proximidad física y a la necesidad de adaptación al entorno.
El reconocimiento de Valparaíso como sitio de patrimonio mundial por parte de la UNESCO pone en valor esta relación entre historia, geografía y cultura. La ciudad es considerada un testimonio excepcional de una tradición cultural vinculada al comercio marítimo del siglo XIX, así como un ejemplo singular de adaptación urbana a un entorno natural complejo. Este reconocimiento destaca no solo la importancia de su arquitectura, sino también la vigencia de sus dinámicas culturales y sociales.
En este contexto, Valparaíso se entiende como una ciudad donde el tiempo histórico permanece inscrito en su forma urbana. Cada cerro, cada recorrido y cada edificación forman parte de un proceso continuo de construcción cultural, donde pasado y presente coexisten en un mismo espacio.
Vivienda, cultura y vida cotidiana
La vivienda en Valparaíso constituye un elemento clave para comprender la relación entre cultura y territorio. A diferencia de modelos habitacionales planificados, gran parte de la ciudad se ha desarrollado a partir de procesos de autoconstrucción y crecimiento progresivo. Las viviendas se adaptan a la pendiente de los cerros, organizándose en terrazas y utilizando soluciones constructivas que responden a las condiciones específicas del lugar.
Este tipo de desarrollo da lugar a una arquitectura flexible, en constante transformación, donde cada intervención refleja tanto las necesidades individuales como las dinámicas colectivas. La vivienda no se concibe únicamente como un objeto terminado, sino como un proceso en evolución, que se modifica en el tiempo según las posibilidades económicas y los requerimientos de sus habitantes.
Desde una perspectiva cultural, la vivienda en Valparaíso se vincula estrechamente con la vida comunitaria. La cercanía entre las edificaciones, la disposición en niveles y la presencia de espacios compartidos generan un entorno donde lo privado y lo público se entrelazan. Escaleras, pasajes y miradores funcionan como extensiones del espacio doméstico, favoreciendo la interacción social y el fortalecimiento de la identidad barrial.
La dimensión estética de la ciudad también se manifiesta en la vivienda. El uso del color en las fachadas, la diversidad de materiales y la superposición de volúmenes contribuyen a la construcción de un paisaje urbano heterogéneo y expresivo. Esta estética no responde necesariamente a criterios formales preestablecidos, sino que surge de la acumulación de decisiones individuales, dando lugar a una imagen urbana dinámica y en constante cambio.
Por otra parte, los datos demográficos permiten comprender la complejidad social de la ciudad. Según el **Instituto Nacional de Estadísticas (INE)**, Valparaíso forma parte de un área metropolitana con una alta densidad poblacional y una significativa diversidad socioeconómica. Esta condición influye en las formas de habitar, evidenciando tanto desigualdades como estrategias de adaptación que se expresan en la configuración de la vivienda y en la ocupación del territorio.
En conjunto, la vivienda, la forma urbana y las prácticas cotidianas configuran una cultura profundamente arraigada en el territorio. Valparaíso se presenta como una ciudad donde el habitar no es un acto aislado, sino una experiencia colectiva que se construye en relación con el entorno, la historia y la comunidad.
Síntesis cultural
Valparaíso puede entenderse como una ciudad donde la cultura no se superpone al territorio, sino que emerge directamente de él. Su condición de puerto, su geografía accidentada y su historia de intercambio constante han dado lugar a una identidad única, caracterizada por la diversidad, la adaptación y la vida comunitaria. La ciudad no responde a un modelo homogéneo, sino que se construye a partir de múltiples capas que reflejan procesos históricos, sociales y culturales.
En este sentido, Valparaíso no es solo un objeto de estudio patrimonial, sino un sistema vivo, donde la cultura se expresa en la manera de habitar, recorrer y transformar el espacio. La relación entre puerto, cerros y vivienda configura una experiencia urbana singular, donde cada elemento participa en la construcción de una identidad colectiva. Más que una ciudad planificada, Valparaíso es una ciudad vivida, donde la cultura se manifiesta en lo cotidiano.
Referencias en formato APA 7, (UNESCO, INE y fuentes relevantes)
UNESCO. (s.f.). Área histórica de la ciudad puerto de Valparaíso. [1](https://whc.unesco.org/es/list/959/) Consejo de Monumentos Nacionales Consejo de Monumentos Nacionales. (s.f.). *Valparaíso Patrimonio de la Humanidad*. [2](https://www.monumentos.gob.cl/patrimonio-mundial/actual/valparaiso) Instituto Nacional de Estadísticas Instituto Nacional de Estadísticas (INE). (2017). *Censo de Población y Vivienda 2017*. [3](https://www.censo2017.cl/)
Corporación Sitio Patrimonio Mundial Corporación Sitio Patrimonio Mundial Valparaíso. (s.f.). *Sitio UNESCO Valparaíso*. [4](https://www.corporacionspmvalparaiso.cl/) Cazú Zegers Zegers, C. (2013). *El paisaje como arquitectura*. Ediciones ARQ. Armando de Ramón De Ramón, A. (2000). *Santiago de Chile (1541–1991): Historia de una sociedad urbana*. Editorial Sudamericana.
Parafraseo:
(UNESCO, s.f.) (Instituto Nacional de Estadísticas, 2017)
Cita narrativa:
Según UNESCO (s.f.), Valparaíso es un testimonio excepcional…
Normativa
Análisis de la normativa en la ciudad puerto de valparaíso
La problemática en Valparaíso radica en la tensión entre la protección del patrimonio y la necesidad de densificación para vivienda social (DS49), en un territorio geográficamente restringido. Normativamente, la Ley de Integración Social permite hoy incentivos de altura y densidad para Viviendas de Interés Público, incluyendo proyectos de cooperativas, facilitando su inserción en áreas urbanas. Sin embargo, la Zona de Protección Costera y la actividad del puerto limitan el uso del "plan", desplazando la vivienda hacia los cerros, donde el PREMVAL y las normas de riesgo imponen exigencias técnicas más costosas.
1. Planificación urbana, Marco Normativo: De Vivienda Social a "Vivienda de Interés Público" Originalmente, el Art. 6.1.2 Define la Vivienda Social por su valor de tasación (máximo 400 UF, incrementable en condominios). No obstante, las recientes modificaciones a los Art. 27 y 28 han introducido el concepto de Vivienda de Interés Público (VIP). Esta categoría es fundamental para las cooperativas de vivienda, ya que incluye explícitamente proyectos impulsados por estas entidades destinados a familias vulnerables.
2. Zonificación: Cooperativas de Vivienda y Urbanización Las cooperativas gozan de un régimen especial en la LGUC que les permite facilitar la gestión de terrenos: Urbanización por etapas: El Art. 137 permite a las cooperativas recibir las viviendas una vez ejecutadas las redes básicas (agua, alcantarillado, electricidad), postergando la pavimentación definitiva para una segunda etapa, lo que reduce la carga financiera inicial. Transferencia de dominio: La ley prohíbe la transferencia de dominio final a los socios hasta que la pavimentación esté recibida, pero permite el uso y goce previo Art. 97.
3. Resguardo patrimonial: PREMVAL y Riesgos El Plan Regulador Metropolitano de Valparaíso (PREMVAL) actúa como el instrumento de jerarquía superior que define las áreas de extensión y las restricciones en el área rural y de borde. Subdivisiones: Las circulares DDU-267-modificada-por-DDU-455 aclaran que en áreas reguladas por el PRM de Valparaíso, las subdivisiones deben ajustarse estrictamente a la superficie predial mínima definida por este, limitando la proliferación de núcleos urbanos al margen de la planificación. Áreas de Riesgo: Dada la topografía de Valparaíso (quebradas y pendientes >20%), el Art. 2.1.17 exige estudios fundados de riesgo para permitir edificaciones, lo que suele encarecer los proyectos de vivienda social en los cerros.
4. Densificación: Resguardo Patrimonial La problemática de densificar el sitio histórico se aborda mediante: Condominios de Densificación Predial: El Art. 6.2.9 permite construir hasta 12 unidades en un solo predio para programas habitacionales del Estado, con una densidad neta de hasta 220 viv/ha, exceptuando normas estándar de densidad y estacionamientos. Patrimonio: Para proyectos en Zonas de Conservación Histórica (ZCH) o cerca de Inmuebles de Conservación Histórica (ICH), la normativa permite excepciones a reglas de seguridad y habitabilidad para viabilizar la rehabilitación de edificios existentes como vivienda social Art. 2.1.39 Art. 2.1.36.
5. Borde costero y puerto: Valparaíso presenta una restricción física por la Zona de Protección Costera, definida como una franja de 80 metros desde la línea de la playa donde se establecen condiciones especiales de uso Art. 4.3.3. La actividad portuaria y las concesiones marítimas compiten por el escaso suelo plano, lo que históricamente ha segregado la vivienda social hacia la periferia alta (fuera del "plan"), dificultando el acceso equitativo a bienes públicos, principio hoy exigido por el Art. 28.
6. Ley de Copropiedad (Ley 21.442) y Condominios Sociales Para proyectos de vivienda social bajo el subsidio DS49, la nueva Ley de Copropiedad Inmobiliaria establece: Exenciones: Los condominios de viviendas sociales están exentos de derechos municipales para subdivisiones y trámites ante el Conservador Art. 64 Art. 73. Administración: Se permite la creación de subadministraciones para facilitar la gestión de conjuntos grandes Art. 74.
7. Otros instrumentos que complementan a la operación de forma sistémica:
a) Habilitación Normativa: Ante la rigidez del PREMVAL y el PRC de Valparaíso, el Artículo 92 de la LGUC permite proponer normas especiales para proyectos de Vivienda de Interés Público (VIP). Esto permite, por ejemplo, aumentar la altura en un predio específico si el proyecto garantiza integración social, saltándose los límites generales de la zona si estos impiden la viabilidad del proyecto Art. 92.
b) El contrapeso patrimonial: La Ley 17.288 es el principal regulador del "plan" y los cerros patrimoniales. Cualquier incentivo otorgado por la Ley de Integración debe, obligatoriamente, respetar los atributos de las Zonas Típicas. Esto genera que el diseño arquitectónico deba ser validado por el CMN, lo que puede elevar los costos de construcción por sobre los subsidios estándar del DS 49 Art. 184.
c) Cooperativas de Autoconstrucción: El nuevo marco legal reconoce a las cooperativas no solo como receptoras de subsidios, sino como entes gestores de suelo. La Circular DDU 466 destaca la función del MINVU de fomentar estas organizaciones, permitiendo que participen en los procesos de Habilitación Normativa de Terrenos si el predio está a su nombre o del SERVIU DDU-466-modificada-por-Cir_DDU-480 DDU-469-modificada-por-Cir_DDU-480.
Suelo Rural y Extensión: Debido a la falta de suelo urbano, se recurre a menudo al Artículo 55 de la LGUC, que permite viviendas sociales fuera del límite urbano previa autorización de la SEREMI de Vivienda y Agricultura. Sin embargo, las circulares DDU 267 y 455 advierten que esto debe ser excepcional para no crear núcleos urbanos segregados fuera de la planificación intercomunal (PREMVAL) Art. 55 DDU-267-modificada-por-DDU-455.
Situación de Campamentos
Este texto examina la crítica concentración de campamentos en la Región de Valparaíso, la cual lidera las estadísticas nacionales con un 23% del total de asentamientos informales del país. A partir de la definición oficial del MINVU, se analiza cómo la restrictiva topografía de cerros y quebradas, sumada a un profundo déficit habitacional y a la expulsión del mercado formal por alza de arriendos, empuja a miles de familias hacia la ocupación irregular de zonas de alto riesgo. El texto aborda las consecuencias directas de esta realidad: la precariedad material de las viviendas, el hacinamiento crítico y la exposición a amenazas como incendios forestales y remociones en masa. Finalmente, se contrasta esta vulnerabilidad con la insuficiencia de los instrumentos de planificación territorial y se plantea la necesidad de enfoques integrales que consideren la radicación segura, la mitigación de riesgos, la planificación territorial y la participación comunitaria como ejes para enfrentar esta compleja realidad.
Crisis Habitacional e Informalidad Urbana: La situación Campamentos en Valparaíso
Según el Ministerio de Vivienda y Urbanismo de Chile, se entiende la situación de campamento como “asentamientos de ocho o más hogares que habitan en posesión irregular un terreno, con carencia de al menos uno de los tres servicios básicos (electricidad, agua potable y sistema de alcantarillado), cuyas viviendas son precarias, y se encuentran agrupadas” (Ministerio de Vivienda y Urbanismo [MINVU], 2026, párr. 1). En Chile, en el año 2022 se identificaron 1.091 campamentos a nivel nacional, con un alza a 1.432 para el año 2024. Este incremento del 31% refleja una crisis sociodemográfica profunda marcada por la pobreza y el déficit habitacional.
La Región de Valparaíso presenta una situación alarmante que supera la media nacional. Actualmente, lidera las estadísticas con 335 campamentos, lo que representa cerca del 23% del total del país. En términos de familias, la región concentra 30.458 hogares, lo que significa que uno de cada cuatro hogares en situación de campamento en Chile reside en esta zona (MINVU, 2022). Mientras el país enfrenta un alza generalizada, Valparaíso experimenta una intensidad mayor debido a su configuración territorial y la persistencia de asentamientos históricos.
¿Qué es lo que ocasiona que el índice de campamentos de Valparaíso sea tan elevado en comparación al resto del país?
La respuesta reside en una combinación de topografía restrictiva y exclusión socioeconómica. A diferencia de otras regiones donde la expansión puede ocurrir en terrenos planos, Valparaíso se caracteriza por un relieve de cerros y quebradas que limita la oferta de suelo urbanizable formal. Esto empuja a las familias hacia la ocupación de laderas y zonas de riesgo como única alternativa de acceso a la ciudad (Fuentalba, 2019).
Antecedentes sobre informalidad urbana en el Área Metropolitana de Valparaíso
La informalidad urbana en el Área Metropolitana (AM) de Valparaíso es un fenómeno de larga data que se ha visto exacerbado en las últimas décadas. Según Zenteno-Torres et al. (2022), “debido a la topografía de la ciudad de Valparaíso, los asentamientos más precarios han estado históricamente ubicados en zonas lejanas o de difícil acceso” (p. 268). Esta característica geográfica ha definido un patrón de ocupación territorial donde las familias de menores recursos se ven forzadas a habitar áreas marginales.
El AM de Valparaíso concentra 195 campamentos, siendo Viña del Mar y Valparaíso las comunas con mayor cantidad de asentamientos informales. Esta concentración refleja la presión que ejercen las principales ciudades de la región sobre el territorio, donde la demanda por vivienda supera ampliamente la oferta formal disponible.
Factores específicos que inciden en la alta concentración de campamentos en Valparaíso
La Región de Valparaíso presenta una serie de factores que explican su liderazgo en la concentración de campamentos. En primer lugar, la región enfrenta un déficit habitacional significativo, siendo la segunda con mayor requerimiento de viviendas a nivel nacional, solo superada por la Región Metropolitana. Según la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), “un total de 84.658 familias se encuentran en situación de déficit habitacional en la Región de Valparaíso”.
En segundo lugar, el allegamiento insostenible y la expulsión por alza de precios de arriendo son las dos principales causas manifestadas por los nuevos habitantes de campamentos. De acuerdo con el estudio de Déficit Cero, “casi la mitad solían ser arrendatarios de una vivienda fuera del campamento y un 40% proviene de una situación de allegamiento”. Esta situación evidencia que la problemática trasciende la mera pobreza, constituyéndose en un fenómeno de exclusión del mercado formal de vivienda.
En tercer lugar, la escasez de suelo para vivienda social en el Gran Valparaíso agrava la situación. El suelo disponible para este tipo de proyectos se reduce constantemente, lo que obliga a las familias a buscar alternativas informales en zonas de riesgo cercanas a los centros urbanos. Adicionalmente, la población migrante representa solo el 8,4% de los habitantes de campamentos en la región, comparado con el promedio nacional de 30%, lo que indica que el fenómeno en Valparaíso está principalmente vinculado a la población local.
Materialidad de los campamentos: vivienda precaria y semi-precaria
La materialidad de las viviendas en los campamentos de Valparaíso es un indicador crítico de la vulnerabilidad de sus habitantes. Según el Catastro Nacional de Campamentos, estas viviendas se caracterizan por su precariedad, careciendo frecuentemente de aislación térmica, protección contra la humedad y resistencia estructural adecuada. La autoconstrucción con materiales de desecho como lata, cartón o plástico en viviendas precarias, y con estructura frágil y sin terminaciones, como media agua o similar para las viviendas semi-precarias, es una práctica común en estos asentamientos. Donde las familias edifican sus hogares con recursos limitados y sin asistencia técnica.
La materialidad deficiente no solo afecta la calidad de vida, sino que también incrementa la exposición a riesgos socionaturales. Las viviendas construidas con materiales ligeros o de desecho son particularmente vulnerables a incendios y deslizamientos de tierra, situaciones que se ven agravadas por la ubicación de los campamentos en laderas y quebradas.
Hacinamiento en los campamentos de Valparaíso
El hacinamiento constituye otra dimensión crítica de la precariedad habitacional en los campamentos de la región. Aunque a nivel nacional el hacinamiento ha disminuido del 17,3% en 2002 al 6,1% en la actualidad, en los campamentos esta realidad es mucho más severa. El promedio de 2,97 personas por hogar registrado en el Catastro Nacional de Campamentos 2022 esconde realidades de hacinamiento crítico en muchos asentamientos.
Riesgos de los hogares en situación de campamento
La ubicación de los campamentos en zonas de alto riesgo socionatural constituye una de las amenazas más graves para sus habitantes. Un estudio de TECHO-Chile reveló que “el 84,6% de los campamentos está expuesto a amenazas socionaturales mientras los planes reguladores actuales estiman que solo el 22%”. Esta discrepancia evidencia la insuficiencia de los instrumentos de planificación territorial para identificar y gestionar adecuadamente los riesgos.
• Remoción en masa: Los campamentos ubicados en laderas y quebradas enfrentan un alto riesgo de deslizamientos de tierra, especialmente durante períodos de lluvias intensas. Según informes del MINVU, los asentamientos en peligro por remoción en masa se concentran en las regiones de la zona norte, incluyendo Valparaíso, debido a las características geológicas del terreno.
• Incendios: La amenaza de incendios forestales es particularmente crítica en Valparaíso. Elgueta Gutiérrez (2023) señala que “ciertos grupos de campamentos o campamentos por sí solos que tienden a ser más propensos a que ocurran incendios forestales en sus alrededores o dentro de estos, sobre todo en áreas de interfaz urbano rural y en las partes altas del anfiteatro de Valparaíso” (p. 23). El megaincendio del 12 de abril de 2014, que consumió doce barrios completos, es un trágico recordatorio de esta vulnerabilidad.
• Inundaciones: Aunque menos frecuentes que los incendios, las inundaciones también representan un riesgo significativo para los campamentos ubicados en zonas bajas o cercanas a cursos de agua.
La situación de los campamentos frente a las viviendas sociales
La relación entre los campamentos y la política de vivienda social en Valparaíso es compleja y paradójica. A pesar de los esfuerzos del Estado por proveer soluciones habitacionales, los campamentos persisten e incluso aumentan. Fuentalba (2019) analiza cómo “la política de vivienda sobre asentamientos precarios informales” ha tenido una incidencia limitada en la reducción de campamentos en la región.
Un dato revelador es que “tres de cada cuatro habitantes de campamentos señala como solución habitacional preferente el permanecer en esa ubicación, tras dotarlo de servicios básicos y regularizar el terreno”. Esta preferencia por la radicación en el lugar de origen, en lugar del traslado a viviendas sociales, refleja el arraigo territorial y la desconfianza hacia soluciones habitacionales que no consideran las redes sociales y económicas que las familias han construido en sus comunidades.
Sin embargo, la factibilidad de este tipo de solución presenta desafíos significativos para las políticas urbano habitacionales en términos de riesgos y condiciones urbanas deficitarias. La institucionalidad local cuenta con experiencias de radicación que deberían ser evaluadas para extraer aprendizajes que permitan abordar esta problemática de manera más efectiva.
Conclusión
La elevada concentración de campamentos en Valparaíso es el resultado de una compleja interacción de factores geográficos, socioeconómicos y de políticas públicas. La topografía restrictiva de cerros y quebradas, combinada con un déficit habitacional crónico, la escasez de suelo para vivienda social y la presión del mercado de arriendos, ha empujado a miles de familias hacia la ocupación informal de terrenos en zonas de alto riesgo.
La persistencia de esta situación se explica por la insuficiencia de las políticas habitacionales tradicionales para abordar la multidimensionalidad del problema. Las familias en campamentos no solo carecen de una vivienda adecuada, sino que también enfrentan condiciones de hacinamiento, materialidad precaria y exposición a amenazas socionaturales como incendios y remociones en masa. La discrepancia entre los riesgos reales (84,6%) y los identificados en los planes reguladores (22%) evidencia la necesidad de actualizar los instrumentos de planificación territorial.
El panorama general en Valparaíso es preocupante: la región lidera las estadísticas de campamentos a nivel nacional, con 335 asentamientos que albergan a más de 30 mil hogares. Esta realidad no solo afecta la calidad de vida de sus habitantes, sino que también compromete el desarrollo urbano sostenible de toda la región.
Como sociedad limitada Üpül, consideramos fundamental promover estrategias de radicación que, evaluando adecuadamente los riesgos y aplicando medidas de mitigación, permitan a las comunidades permanecer en sus territorios con condiciones de seguridad y dignidad. Abogamos por un trabajo colaborativo con las comunidades, reconociendo su capacidad de agencia y sus saberes locales, elementos esenciales para construir soluciones habitacionales verdaderamente sostenibles y justas.
Referencias
Elgueta Gutiérrez, V. N. (2023). Clasificación de la amenaza por incendios forestales en campamentos del Anfiteatro de Valparaíso. Revista Cartográfica,(107),35-56. https://doi.org/10.35424/rcarto.i1070.3566[reference:23]
Fuentalba, D. (2019). Política de vivienda sobre asentamientos precarios informales: El caso de los campamentos en la región de Valparaíso, Chile (1990-2018). En XXXII Congreso de la Asociación Latinoamericana de Sociología. Asociación Latinoamericana de Sociología. https://cdsa.aacademica.org/000-030/671[reference:24]
Ministerio de Vivienda y Urbanismo. (2022). Catastro Nacional de Campamentos 2022. https://www.minvu.gob.cl/catastro-campamentos-2022/[reference:25]
Ministerio de Vivienda y Urbanismo. (2022). Presentación Catastro Nacional de Campamentos 2022. https://www.minvu.gob.cl/wp-content/uploads/2022/11/Presentacion-CNC-Nacional-VF-LANDING.pdf[reference:26]
Ministerio de Vivienda y Urbanismo. (2026). Catastro Campamentos 2024. Recuperado el 12 de abril de 2026, de https://www.minvu.gob.cl/catastro-campamentos-2022/[reference:27]
Zenteno-Torres, E., Muñoz-Salazar, P., & Rosso-Ávila, B. (2022). Urbanización subalterna en tiempos de pandemia: Asentamientos informales en Chile. Bitácora Urbano Territorial, 32(2), 267-280. https://doi.org/10.15446/bitacora.v32n2.99776[reference:28]
SELECCION DEL SITIO
INFORME DE ANÁLISIS SITIO DE PROYECTO
Introducción
Se comenzó la búsqueda territorial a partir de la exploración de quebradas y sitios eriazos por Google earth. Se buscó individualmente espacios que se vieran lo suficientemente despejados y amplios, que a primera vista pensaríamos que contarán con la cantidad de metros cuadrados mínimo requeridos para el emplazamiento de 20 viviendas sociales. Luego reunimos la información recolectada, descartamos terrenos según normativa y se prosiguió con una votación grupal por los 3 sitios preferidos, los cuales iríamos a inspeccionar presencialmente para finalmente quedarnos con el sitio definitivo.
Sitios descartados
Ex Estadio Chiletabacos Estadio 10, Valparaíso
Razón de descarte
Accesibilidad limitada al terreno, baja visibilidad y reconocimiento del sitio, dificultades para evaluar sus condiciones físicas y espaciales
Superficie Estimada: Aproximadamente 5.200 metros ² Perímetro: 300 metros líneas de borde total
Uso activo y patrimonio
El recinto forma parte de la memoria histórica del Barrio O'Higgins, colindando con la Población Chiletabacos, una zona de conservación histórica. Es un terreno histórico, conocido por ser lugar de entrenamiento de la selección brasileña durante el Mundial de 1962, pero actualmente no opera como recinto deportivo abierto a la comunidad.
Sitio Eriazo
Capitán Díaz 50
Razón de descarte Terreno en situación de toma, dificultad de acceso y visibilidad.
Superficie Estimada: Aproximadamente 4.792 metros ² Perímetro: 321 metros líneas de borde total
Uso activo y patrimonio
Emplazamiento que alguna vez fue una propiedad de importancia. Al ser un espacio baldío o parcialmente derruido, la "toma" se manifiesta mediante la instalación de construcciones ligeras y precarias que se adaptan a la topografía del lugar, generando una trama habitacional desordenada que carece de servicios básicos urbanizados.
Sitio elegido
El terreno seleccionado destaca por su vasta extensión de varias hectáreas, de aproximadamente 11.131 m2 y un perímetro de 505 m, lo cual proporciona un margen de maniobra considerable para el desarrollo de un proyecto a gran escala. A pesar de poseer una topografía empinada, el sitio cuenta con condiciones de accesibilidad que permiten el ingreso de maquinaria y personal, facilitando la logística constructiva en un relieve que, de otro modo, sería restrictivo. Esta pendiente se integra como un valor agregado, permitiendo un diseño escalonado que aprovecha las visuales naturales del entorno. La vegetación predominante está compuesta por pinos y eucaliptos, lo que simplifica la gestión del paisaje y la preparación del suelo. Al tratarse de especies introducidas, es factible realizar labores de poda y raleo controlado para despejar las áreas de edificación, mejorar el asoleamiento y establecer perímetros de seguridad contra incendios, todo esto sin las limitaciones normativas que suelen afectar al bosque nativo. Esta flexibilidad biótica asegura que la limpieza del predio sea eficiente y funcional a las necesidades del diseño arquitectónico. La combinación de una superficie extensa, un acceso viable y una vegetación manejable convierte a esta ubicación en un emplazamiento estratégico para la ejecución de una propuesta de intervención territorial integral.
Análisis territorial
1- Espacio Geográfico
El terreno elegido se ubica en una quebrada del sector de Cerro La Cruz, próximo a Avenida Alemania. Se trata de una zona representativa de la geografía de Valparaíso, donde la relación entre plan, cerro y quebrada define la forma de habitar.
El terreno presenta una condición de pendiente importante, con una cota inferior de aproximadamente 90 m sobre el nivel del mar y una cota superior cercana a los 120 m, generando un desnivel cercano a los 30 metros y una pendiente de 24,3% aproximadamente. Esta diferencia de altura obliga a proyectar desde la topografía y no desde la horizontalidad, considerando recorridos escalonados, terrazas habitables, muros de contención controlados y sistemas adecuados de evacuación de aguas lluvias. La quebrada funciona como una estructura natural activa dentro del cerro. No se trata solo de un vacío disponible para construir, sino de un corredor de escurrimiento, ventilación y vegetación. La franja central más verde evidencia mayor presencia de humedad, escurrimiento natural de aguas lluvias y posible existencia de napas subterráneas, lo que permite reconocer el cauce natural del terreno incluso cuando no hay agua visible de forma permanente.
Por esta razón, la implantación del proyecto no considera ocupar esta zona central, sino conservarla como corredor natural, permitiendo que el agua mantenga su curso sin ser interrumpida por rellenos o muros rígidos. Las viviendas se ubicarían en los bordes más áridos y estables de la ladera, donde el suelo presenta mejores condiciones para habitar y menor vulnerabilidad frente a deslizamientos o erosión. La cercanía con Avenida Alemania permite una buena conexión con el resto de la ciudad, aunque el sector presenta dificultades propias de los cerros porteños: veredas discontinuas, accesibilidad compleja, pendientes fuertes y espacios intermedios poco consolidados. Esto hace que el proyecto de vivienda social no se limite sólo a resolver unidades habitacionales, sino también a mejorar accesos, espacio público, iluminación y la relación con el entorno inmediato.
2- Ambiental
La quebrada funciona como un corredor natural de escurrimiento, ventilación y vegetación. La franja central más húmeda evidencia el cauce natural del agua, por lo que se propone conservarla sin intervenir y ubicar las viviendas en los bordes más estables. La presencia de pinos y eucaliptos facilita el manejo del terreno, mientras que los principales riesgos ambientales son la erosión, deslizamientos e incendios, por lo que el proyecto debe integrarse al equilibrio natural del lugar.
Desde lo ambiental, la quebrada cumple un rol fundamental en la regulación del microclima, la presencia de vegetación nativa y la ventilación natural del cerro. Además, actúa como límite natural y margen urbano, separando zonas construidas y condicionando la expansión. Los principales riesgos del terreno están asociados a la geografía del lugar: remociones en masa durante el invierno, erosión por escurrimiento superficial, incendios en períodos secos y ocupaciones informales que deterioran el equilibrio ambiental de la quebrada. Por ello, el proyecto debe entender la topografía como una condición de diseño y no como un obstáculo a corregir. En este sentido, habitar este terreno significa trabajar desde sus bordes y no contra ellos, reconociendo que la quebrada no debe desaparecer bajo la urbanización, sino integrarse como parte activa del proyecto.
3- Calles Colindantes
Cercanía a Ejes Importantes
La relevancia del sitio radica en su proximidad directa a dos arterias estructurantes: Avenida Francia, principal eje de servicios y conexión hacia el puerto, y Avenida Alemania, la vía de cintura que recorre las cotas altas de la ciudad. Estar flanqueado por estos ejes garantiza una integración inmediata con los flujos comerciales, educativos y de transporte más importantes del sector central de Valparaíso.
Ubicación dentro de Valparaíso
El terreno se emplaza en una zona de transición estratégica del anfiteatro porteño, situándose en la ladera que conecta la zona media con la parte alta del Cerro Cordillera. Su ubicación es privilegiada, ya que actúa como un balcón natural hacia el plan de la ciudad, insertándose en un área de alta densidad histórica y topografía compleja que define la identidad urbana de la comuna.
Relación con Sistema Urbano
El terreno funciona como un nodo de sutura dentro del sistema urbano. Al situarse entre barrios residenciales consolidados y zonas de borde, su desarrollo ofrece la oportunidad de consolidar la trama urbana en un sector actualmente discontinuo. Su intervención permite fortalecer el sistema de miradores y recorridos peatonales de la ciudad, integrando el vacío del predio como un componente activo que aporta seguridad, equipamiento y servicios a la red barrial circundante.
Conectividad General
El predio presenta una conectividad dual que vincula verticalmente el cerro con el plan. Hacia el norte, conecta con el flujo del plan de Valparaíso a través de la zona de Avenida Francia, mientras que hacia el sur y las cotas superiores, se articula con la red de caminos que recorre la circunvalación de los cerros. Esta disposición permite una accesibilidad fluida tanto para el transporte público como para servicios de emergencia, superando la fragmentación habitual de las zonas de Cercanía a Ejes Importantes La relevancia del sitio radica en su proximidad directa a dos arterias estructurantes: Avenida Francia, principal eje de servicios y conexión hacia el puerto, y Avenida Alemania, la vía de cintura que recorre las cotas altas de la ciudad. Estar flanqueado por estos ejes garantiza una integración inmediata con los flujos comerciales, educativos y de transporte más importantes del sector central de Valparaíso.quebrada.
4- Normativa
La normativa aplicable al sector Cerro La Cruz en Valparaíso se rige principalmente por el Plan Regulador Comunal de Valparaíso, complementado por el régimen de reconstrucción post-catástrofe derivadas de la catástrofe del incendio de 2014, establecido en el Título 7, Capítulo 2 Este sector cuenta con zonas de riesgo específicas
* Áreas de protección patrimonial que limitan las condiciones de edificación
* Requieren estudios fundados para nuevos proyectos
MARCO NORMATIVO DE RECONSTRUCCIÓN (POST-CATÁSTROFE)
Dado que el Cerro La Cruz fue uno de los sectores más afectados por el incendio de 2014, se aplican procedimientos simplificados y normas especiales para la reconstrucción y regularización de viviendas: Procedimientos Simplificados: El Título 7, Capítulo 2 de la OGUC establece normas para otorgar permisos de edificación y recepciones definitivas en zonas decretadas como afectadas por catástrofe. Permisos de Reconstrucción normas del (IPT) instrumentos de planificación territorial referidas a: Áreas de riesgo. Áreas de protección de recursos de valor natural o patrimonial cultural. Franjas afectas a declaratoria de utilidad pública.
CARACTERÍSTICAS PRINCIPALES ZCHLF MIXTO
Marco normativo: ¿Qué es la ZCHLF?
La Zona de Conservación Histórica de Loteos Fundacionales (ZCHLF) corresponde a: Sectores residenciales consolidados en los cerros del anfiteatro de Valparaíso y se delimita, entre otros elementos, por:
* Fondos de predios que enfrentan Av. Alemania (Camino de Cintura)
* Av. Alemania no está dentro de la ZCHLF como centro, sino como borde estructurante de la zona.
CONDICIÓN URBANA DE LA INSTERSECCIÓN
La intersección con Av. Francia introduce una condición singular:
Tipo de cruce
Av. Alemania → eje longitudinal (horizontal en cota media)
Av. Francia → eje transversal (conexión directa plan–cerro)
Nodo de articulación vertical + horizontal dentro del sistema de cerros
ROL URBANO DENTRO DE LA ZCHLF
Este punto funciona como:
Nodo de accesibilidad
Av. Francia conecta directamente con el plan (Almendral)
Permite: acceso vehicular profundo, transporte público y evacuación
Punto de transición tipológica
Hacia Av. Alemania → continuidad relativa
Hacia Av. Francia → fragmentación en pendiente
Microcentralidad barrial
Presencia de: comercio menor y servicios locales
Aunque la ZCHLF restringe grandes equipamientos, permite comercio de escala barrial
NORMATIVA ESPECÍFICA APLICADA EN ESTE PUNTO
Usos de suelo (ZCHLF)
Permitidos:
- Vivienda
- Comercio menor
- Equipamientos básicos (educación, salud, culto, servicios)
Prohibidos:
- Grandes comercios (supermercados, malls)
- Actividades molestas o peligrosas
En esta intersección: Sólo es viable una centralidad de escala local, no metropolitana
SUBDIVISIÓN PREDIAL
Superficie mínima: 250 m² pero en la práctica predomina subdivisión histórica irregular de alta fragmentación predial
OCUPACIÓN DE SUELO
Máximo: 70% necesidad de dejar:
- Patios
- Retiros
- Espacio de ventilación
SISTEMA DE AGRUPAMIENTO
Continuo o aislado según la cuadra. En esta intersección ocurre una mezcla:
Sobre Av. Alemania → tendencia a continuidad Sobre
Av. Francia → mayor dispersión
ALTURAS Y VOLUMETRÍA
Regidas por:
Altura de continuidad (línea de edificación)
Posibilidad de:
Volumen retranqueado sobre esa altura
Condición clave:
Protección de vistas (hacia mar y cerros)
CONDICIÓN TOPOGRÁFICA CRÍTICA
Este punto presenta:
- Pendiente transversal muy fuerte (Av. Francia)
- Plataforma más estable (Av. Alemania)
Resultado espacial:
La esquina no es plana, es una intersección en sección
Condición de riesgo
Zona altamente expuesta a:
- Incendios urbanos
- Dificultad de acceso en altura
Rol de la intersección
Punto estratégico de:
- Acceso de emergencia
- Contención de incendios
Pero existe tensión: Alta densidad + calles estrechas hacia arriba
LECTURA MORFOLÓGICA AVANZADA
Esta intersección puede entenderse como:
“nodo bisagra del anfiteatro”
Porque articula:
- Horizontalidad (Av. Alemania)
- Verticalidad (Av. Francia)
- Pendiente (cerro La Cruz)
TIPOLOGÍAS PRESENTES
En este punto aparecen combinaciones:
Esquina activa
- Comercio en primer nivel
- Vivienda arriba
Volumen escalonado
- Adaptado a pendiente de Av. Francia
- Pendiente (cerro La Cruz)
Fachada continua parcial
- Hacia Av. Alemania
TENSIONES NORMATIVAS ESPECÍFICAS DEL PUNTO
Patrimonio vs. Intensificación
- ZCHLF protege carácter residencial
- Pero la esquina incentiva actividad
Continuidad vs. Pendiente
- Norma permite continuidad
- Topografía la rompe
Escala barrial vs. rol estructurante
- Normativamente es local
- Urbanamente es estratégico
IMPLICANCIAS PROTECTUALES
Si proyectas en esta intersección:
Estrategias coherentes con ZCHLF
- Diseñar en sección (no solo planta)
- Activar la esquina con:comercio pequeño y accesos múltiples
Generar:
- retranqueos en altura
- terrazas adaptadas
Trabajar la esquina como:“pieza de transición topográfica”
Evitar
- Volúmenes rígidos tipo bloque
- Escala excesiva (rompe normativa ZCHLF)
- Ignorar flujos verticales (Av. Francia)
CONCLUSIÓN CRÍTICA
La intersección Av. Alemania × Av. Francia dentro de la ZCHLF es un punto donde la normativa patrimonial se enfrenta directamente con la lógica estructural de la ciudad no es solo una esquina, es:
- Nodo de movilidad
- Punto de riesgo
- Centralidad barrial
- Dispositivo de adaptación topográfica
En términos urbanos: Es una de las esquinas donde mejor se evidencia cómo Valparaíso no se diseña en planta, sino en sección.
Calles colindantes principales: Av. Francia/ Av. Alemania, Conexión directa principalmente por la avenida francia que dirige hacia el centro de la ciudad de valparaíso mientras que la avenida alemania funciona como eje principal de acceso hacia el terreno estudiado
RESUMEN DE PARÁMETROS DE EDIFICACIÓN
| Parámetro | Instrumento PRC | Zona | Altura máxima | Ocupación Suelo | Lote Mínimo | Criterio Clave |
|---|---|---|---|---|---|---|
| CERRO SAN ROQUE | Mod. Cerros del Anfiteatro (ZCHLF) | ZCHLF | 4 pisos | 70% | 250 m² | Quinta Fachada / Tipología |
| CERRO O´HIGGINS | Mod. Sectores Altos (2018) | ZCH-DR | 4 pisos | 70% | 250 m² | Seguridad / Accesibilidad |
| CERRO LA CRUZ | Modificación Cerros del Anfiteatro (ZCHLF) | ZCHLF | 4 pisos | 70% | 250 m² | Copropiedad del ojo" y coherencia con el entorno |
ANÁLISIS DETALLADO POR CERRO
1. Cerro San Roque (Zona de Conservación Histórica - ZCHLF)
Este cerro se rige por la preservación del patrimonio.
Criterio de Edificación: El foco es la integración morfológica. No se trata de imitar el pasado, sino de mantener el ritmo de la "quinta fachada" (tecnología, materialidad y pendiente de techos).
Restricción Crítica: Si tu proyecto altera la línea de cielo observable desde el plano o la bahía, será rechazado. La materialidad debe evitar acabados metálicos brillantes o estructuras voluminosas que rompan la escala del anfiteatro.
2. Cerro O’Higgins (Zona de Consolidación - Sectores Altos 2018)
Este cerro se rige por la mitigación de riesgos.
Criterio de Edificación: El foco es la seguridad vial y de emergencia. La normativa 2018 es estricta respecto al ensanchamiento de veredas y accesos para vehículos de bomberos.
Restricción Crítica: La densidad edificatoria está supeditada al ancho de las vías. Si la calle de acceso es estrecha, cualquier intento de aumentar la carga de ocupación (más departamentos/habitantes) es técnicamente inviable según la ordenanza, a menos que se proponga un ensanche o mejora vial.
3. Cerro La Cruz
USO DE SUELO
Permitidos: Residencial, Equipamiento (Comercio, Educación, Culto y Cultura, Deporte, Salud, Seguridad y Servicios).
Nota técnica: Si el equipamiento enfrenta vías locales de 10m o más, la capacidad máxima es de 250 personas; si es menor a 10m, es de hasta 50 personas.
Prohibidos: Centros comerciales, grandes tiendas, supermercados, mercados, estaciones de servicio automotor, discotecas y clubes nocturnos (salvo en calles específicas mencionadas en la ordenanza), cárceles y actividades productivas molestas o peligrosas.
EDIFICACIÓN Y ALTURAS
Criterio "Copropiedad del Ojo": La altura máxima no puede superar en más de un piso a la edificación con permiso municipal existente en el predio.
Sitios Eriazos: Si el terreno está vacío a la vigencia de la norma, la edificación no puede sobrepasar la altura máxima existente en la manzana, con un tope máximo de 4 pisos.
Volumetría: Se debe respetar la situación base existente como mínimo.
AGRUPAMIENTO
Se permite el agrupamiento continuo o aislado, dependiendo de lo que predomine en la cuadra. Si en una cuadra es obligatorio el agrupamiento continuo y existen edificios declarados "Inmueble de Conservación Histórica" (ICH), la edificación nueva debe retornar formando una fachada hacia el ICH, respetando los distanciamientos de la OGUC.
CONSERVACIÓN Y AUTENTICIDAD
Toda intervención debe demostrar que no atenta contra la autenticidad del bien ni altera el volumen original de forma negativa.
Se prioriza el mantenimiento de los patrones de asentamiento del barrio para asegurar que la nueva construcción dialogue con las proporciones y la escala de las viviendas vecinas.
5- Contexto barrial
(basado en entrevistas a habitantes del sector en Valparaíso)
Historia
En el eje inferior de la quebrada, la calle es el resultado de más de medio siglo de organización vecinal. Quien habla es uno de los primeros vecinos que aún vive allí:
“Pero mucha gente vive a orillas del cerro hay problemas po. [...] Pero sipo, vivir a orillas del cerro hay percances po mija, hay problemas. Yo llevo 50 años aquí, al lado vive mi hija, yo me he dedicado a hacer estas rejas (las rejas de varios vecinos del barrio), [...] Yo fui uno de los primeros que estuvo aquí yo, yo y la familia que está ahí, ese taller que está ahí del portón azul, era yo y ellos. Todo esto era un peladero, y después llegó el agua, la luz, pero para eso hubo que formar cooperativas, también hubo problemas que la gente pusiera la plata. Ahí llegaron y pavimentaron y hubo que hacer cooperativa, fue un proceso largo, largo, había problemas con la plata, pero al final, llegó la luz, llegó el agua, llegó el alcantarillado. El alcantarillado antes pasaba, todas las cosas malas pasaban al centro de la calle! Entonces eso arregló, se puso un bandejón aquí, subterráneo. Toda la gente trabaja aquí, trabajan algunos en la cuestión de los ferrocarriles que está un poquito más arriba [...] La gente es tranquila, no hay cosas malas ni nada. Los vecinos son buenos, mi hija que vive aquí al lado [...] mis nietos.”
A partir de este relato encontramos un barrio que se formó lentamente, partiendo de un par de casas “todo esto era un peladero” y expandiéndose lentamente. Antiguamente el sector era muy barato y la gente llegaba por necesidad, “vivir a orillas del cerro hay percances po” y durante mucho tiempo no se contó con los servicios básicos. Algunos se asentaron por trabajos cercanos, por lazos familiares o se crearon el oficio dentro del mismo barrio, un panorama recurrente en Valparaíso. El barrio se fue formando con autogestión, comunidad y organización, fue el resultado de cooperativas que exigieron tiempo, discusión y dinero de los propios vecinos. Con trabajos arduos y lentos se fue construyendo la accesibilidad a la vivienda digna. El alcantarillado, que antes corría a cielo abierto por el centro de la calle, se consiguió junto con el agua, la luz y la pavimentación de la calzada, mediante el esfuerzo colectivo que incluyó conflictos por la recaudación de fondos e insistencias hacia la institucionalidad. Finalmente, se instaló un bandejón subterráneo que transformó la vida del barrio y dio forma a lo que hoy se conoce como la Av. Francia.
Habitantes
El sector está compuesto principalmente por adultos y familias consolidadas, con una baja presencia de población infantil, lo que configura un entorno de baja intensidad de uso y carácter tranquilo. Se identifican residentes de larga data, algunos con más de 50 años en el lugar, lo que evidencia un fuerte arraigo territorial y una consolidación progresiva del barrio a lo largo del tiempo.
Formación y consolidación del barrio
El barrio se originó como un área sin urbanización formal, siendo inicialmente un “peladero”. Su desarrollo se dio de manera gradual mediante procesos de autoconstrucción y organización vecinal. Los propios habitantes gestionaron la incorporación de infraestructura básica, como agua potable, electricidad y alcantarillado, a través de sistemas colaborativos, lo que refleja una construcción social del territorio. Este proceso implicó largos períodos de gestión y coordinación entre vecinos, consolidando una identidad barrial basada en la autogestión.
Dinámicas sociales y convivencia
La vida en el barrio se caracteriza por una convivencia tranquila, donde predominan relaciones cordiales y de respeto entre vecinos. Existe una lógica de vida más bien individual, donde cada habitante desarrolla su vida de manera autónoma, pero con redes de apoyo activas ante situaciones específicas. Se identifican mecanismos informales de organización, como grupos de comunicación vecinal, que permiten mantener contacto y coordinación básica dentro del sector.
Relación con el entorno
Los habitantes valoran significativamente la tranquilidad del sector, destacando la ausencia de ruido, la baja densidad y la presencia de vegetación como elementos centrales en su calidad de vida. La cercanía con el entorno natural y la percepción de vivir “entremedio del bosque” son aspectos positivos que refuerzan el arraigo al lugar.
Ocupación informal y control social
Se observa la presencia puntual de ocupación informal en sectores cercanos. Estas situaciones son toleradas por la comunidad bajo una lógica de control social, donde la aceptación depende del comportamiento de quienes habitan estos espacios. La comunidad establece límites implícitos respecto a la convivencia, privilegiando la tranquilidad y el orden del barrio.
Percepción frente a nuevas intervenciones
Los habitantes manifiestan preocupación frente a posibles procesos de densificación, especialmente ante la llegada de nuevos residentes que puedan alterar la tranquilidad y dinámica del sector. Existe una valoración de la estabilidad del barrio, por lo que nuevas intervenciones son aceptadas de manera condicionada, siempre que:
- No generen aumento significativo de ruido
- Mantengan parte de la vegetación existente
- No alteren las dinámicas de convivencia
Situación de Campamento
En el extremo más alto de la quebrada, adyacente a la Av. Alemania, donde el acceso se dificulta, una persona ha levantado su “ruco”, es decir, una vivienda precaria, y habita en situación de campamento. Para los vecinos que residen en el eje de la calle de abajo de la quebrada esta situación no es desconocida y han establecido con ella una relación particular. El testimonio de uno de los vecinos entrevistados expresa lo siguiente:
“Mira ese joven que está, creo que hay un joven, muy arriba. [...] Claro, hay gente que tiene sus rucos, no molesta, porque hay uno que está acá arriba, claro nosotros lo conocemos, ese ya está instalado, que se porte bien, tiene que portarse bien o si no llamamos a los carabineros po! [...] Se le dice, se le habló, que fuera limpio [...] mientras no moleste puede vivir ahí, no molesta.”
La presencia del ocupante informal no es rechazada por principio, sino que ha sido incorporada a la vida cotidiana de la quebrada bajo un acuerdo no escrito. La vecindad que ya habita el sector no exige su desalojo inmediato, en cambio, han construido un frágil pacto de convivencia cuyas condiciones son claras, buen comportamiento, limpieza y, sobre todo, no molestar. “Mientras no moleste puede vivir ahí” condensa un acuerdo hablado y delicado de tolerancia condicionada, y es precisamente ese acuerdo el que cualquier intervención futura debe reconocer y respetar.
Llama la atención que el mecanismo de control mencionado por el vecino no sea la denuncia ante la autoridad administrativa ni la solicitud de erradicación, sino una amenaza diferida: “si no, llamamos a los carabineros”. Esta advertencia, que probablemente nunca se ha materializado, funciona como un recordatorio del poder que la comunidad conjunta, formal y organizada detenta sobre su permanencia. Esta situación de campamento está permitida en tanto no transgreda el orden que la vecindad, desde la calle de abajo hasta el extremo alto, aspira a conservar.
La topografía de la quebrada juega un punto fundamental a esta situación. El extremo alto, de difícil acceso y con suelos inestables, representa justamente ese borde donde el proyecto formal encuentra sus límites y la ocupación informal puede persistir. Es en ese pliegue de la pendiente donde la situación de campamento y la vecindad formal coexisten, separados por metros de desnivel pero unidos por la misma quebrada que los contiene.
Esta situación local interpela directamente al proyecto de vivienda social que se planea construir. La convivencia entre el ocupante informal y la vecindad no está mediada por ninguna institucionalidad, sino que descansa enteramente sobre acuerdos interpersonales y una vigilancia vecinal difusa que ha demostrado funcionar por ahora. Por ello, el proyecto de vivienda social debe tomar en cuenta que se deben respetar los acuerdos ya establecidos por la vecindad barrial sobre este ruco, o sea, que se intentara no intervenir o desplazar a la persona en situación de campamento. La permanencia del joven en el extremo alto depende de que continúe “portándose bien” y “siendo limpio”, estándares subjetivos que pueden modificarse con el tiempo, y cualquier intervención que lo desplace rompería el frágil equilibrio que la comunidad ha construido. Se respetará la convivencia y la sociedad barrial ya establecida, y el proyecto de vivienda social intenta no irrumpir, disolver o perturbar las personas que ya viven ahí. Respetar este acuerdo significa reconocer que la sociedad barrial ya existente no es un obstáculo para la vivienda social, sino su condición de arraigo.
ESTUDIO DE CABIDA
ESQUEMA PLANO SECCIONAL
ESTUDIO VOLUMÉTRICO
CERTIFICADO DE INFORMACIONES PREVIAS
REGISTROS DE ROLES
REGISTRO DE RETROALIMENTACIONES, CORRECIONES Y ENCARGOS
Informe rol ámbito