¿Cómo abrir y articular el puente entre Diseño y Filosofía?

De Casiopea


TítuloRe-pensamiento del rol de la Filosofía en el Diseño para concebir una nueva manera de hacer Diseño para las experiencias.
AsignaturaTaller de Diseño de Servicios
Del CursoTaller de Diseño de Servicios 2019
CarrerasArquitectura, Diseño, Diseño Gráfico, Interacción y Servicios
1
Alumno(s)Gonzalo Rojas
PDFArchivo:Ensayo Taller Diseño de Servicios.pdf

Palabras claves

  • Filosofía
  • Diseño
  • Origen de la palabra Designio/Phylosophia
  • Dualismo Cartesiano
  • "El pensar por el hacer"

Introducción

¿Alguna vez se ha pensado en algún momento, los diseñadores especialmente, el rol que tiene esta “interdisciplina” en relación a la Filosofía en alguna instancia de su existencia?. La idea es pensar en que no, no se ha hecho, o al menos no está bien resuelto, y que estas palabras y propuestas den una luz sobre el rol crítico a esa delicada pero intensa relación entre la Phylosophia y el Designio, y para eso se da inicio con una cita directa: “¿...cómo pasamos al ́hacer Filosofía a través del Diseño ́? Y cómo esta tarea se relación al Diseño de la experiencia?”.[1] Así se da hincapié a todos estos hilos de preguntas [que quizá] no tienen una respuesta definitiva.

Hay que tomar esto de aquello previamente citado... la pregunta acá es por qué hasta hoy en día, se ha ido perdiendo esa relación entre la Filosofía y el Diseño, y que no ha permitido crear una rama específica [por inventar algo] llamada “Filosofía de Diseño” o “Diseño Filosófico”, que proponga hacer al Diseño desde un punto de vista puramente Filosófico, pues tal vez porque hay un carácter de pensamiento moderno en que la Filosofía no llega a materializaciones tan concretas y tangibles como lo hace el Diseño de hoy en día [aunque la idea no es encerrar al Diseño a cosas únicamente tangibles, se sabe que no es así].

Sí, hay conciencia de que el Diseño está abierto a ser realizado desde distintos puntos de vista, como por ejemplo, por hacer algún tipo de relación; el Diseño de Transiciones, el cual propone un punto de realización que es casi utópico y pensado para un futuro sustentable, está hecho desde el pensar, la creatividad, el estudio del ser humano, sus necesidades en su estilo de vida, contextos sociales, heurísticas, entre otros.[2] Por lo tanto ¿no es resonante esto con el acto de filosofar en algún punto? Por qué no seguir acoplando estas dos ramas para un futuro? Pero la pregunta que prima aún sigue siendo: ¿Cómo encarnamos la Filosofía en el Diseño y el Diseño dentro de la Filosofía?.

¿Cómo articular el puente entre el Diseño y la Filosofía?

Antes de canalizar todas estas preguntas, o por lo menos intentar hacerlo, hay que siempre volver, tomar y apropiarse de un origen. El Diseño tiene un sinfín de significados, es una palabra que traspasa los límites del idioma, intención, naciones, culturas, etc., pero hay que pensar que el Diseño de algún modo se relación con la malicia y el engaño [ambas palabras vistas desde un aspecto positivista], para poder así desafiar y transformar las formas de la Naturaleza, por lo tanto el Designio es un punto de encuentro en donde el pensamiento y la técnica se encuentran en el mundo material gracias al Diseñador, el encargado de “condenar” a la sociedad a algo nuevo que da esperanza, abre las formas y da a entender los conceptos.[3]


Por otra parte hay que tomar desde el origen griego [esta vez] lo que es la Filosofía: Phylos (amor); Sophia (sabiduría); amor a la sabiduría... un análisis, por así decir o interpretar, a todo lo que existe [a todo esto, ¿no es esto lo que todo diseñador siempre debe de hacer?], para así dar un sentido más lógico y real de las cosas.[4]

Entonces... hay una propuesta, el Diseño en alguna dimensión es Filosofía, y el Diseñador, quien engaña, en algún modo es un amante de la sabiduría, un creativo que lee, ve e interpreta todo aquello que le rodea, es el que quiere contribuir al descubrimiento de la realidad a través de su estudio. Pero ¿qué es lo que detiene todo eso?, pues quizás la Filosofía misma del hoy en día, la Filosofía que tiene como fundamento un aspecto del Dualismo Cartesiano. Pues porque esta se ha centrado más en la teoría y su estudio, más en un realismo empírico, que en la comprensión de la realidad y la lógica basados en la observación del día a día... ahí entonces una nueva pregunta que surge [o quizá es la misma de siempre que sólo reaparece]: ¿Cómo abrir y articular el puente entre el Diseño y la Filosofía?.[5]

La respuesta quizá se esconde en la desarticulación de lo que la Filosofía ha propuesto al Diseño de manera tal que nos alejamos y olvidamos del pensamiento tradicional y dualista de Descartes para transformarlo, es decir: hay que deshacerse de lo que hoy es “tradición” en el Diseño [suponer, inventar problemas, inventar soluciones, crear aplicaciones y programas, crear cosas inútiles, etc.] y deshacernos de la tradición de la Filosofía [sentar las bases en la teoría, definiciones, y separar la mente del cuerpo], ya que esta nueva manera de hacer Diseño desde la Filosofía prioriza el hacer desde la experiencia del ser (corpórea) por sobre la reflexión teórica acerca de las posibles soluciones que el Diseño puede concebir abriendo así camino a lo concreto y objetivo, y a su vez apto, para no caer en lo hermosamente inútil [la gran paradoja del Diseño]... volver a los fenómenos, percibirlos y analizarlos dentro del Lebenswelt (mundo vivido) para hacer que el Designio resulte ser: bello; útil; necesario.[6] Esto no se piensa hoy en día... gracias a esta manera de pensar el Diseño se permite a sí mismo que la experiencia sea en vano, porque se ha primado el hacer antes del pensar.

El actual problema es que hemos cambiado el pensar por el hacer, lo que ha hecho que los Diseñadores pierdan un enfoque y caigan en hacer lo bellamente inútil, producir objetos sin medidas o consecuencia alguna, lo innecesariamente repetible... y para anular aquello hay que proponer dar vuelta el juego y estudiar principalmente a las personas, porque es por eso que el Diseñador es lo que es, y no es un Artesano; el Diseñador piensa en un otro [o almenos a eso se aspira], y lo que se estudia se hace bajo un ojo crítico y no narcisista como lo hace el artesano.[7] Aquello que se percibe en las personas y sus experiencias, nos abre el camino a “conocerles” y “proveerles” la solución a sus necesidades y problemas. Tomamos a partir de aquello que el Diseñador debe filosofar... hay que abrir un camino, comprenderlo, analizarlo, leerlo, aprehenderlo, pensarlo, proyectarlo y luego diseñar, ahí yace este “puente” entre la Filosofía y Diseño.

Conclusión

Hay que pensar ahora que esta nueva forma de hacer Diseño, o mejor dicho esta forma renaciente de hacer Diseño es un flujo constante que va de lo convergente hacia lo divergente, es decir, hay momentos dentro de todo el proceso de Diseño en que se tiene que abrir con una observación primera a un contexto específico de las personas... posterior un análisis de las cosas, un estudio y una comprensión de todo lo previamente dicho [y es aquí donde el Filosofía entra en juego con su rol crítico] para converger en conceptualizaciones más concretas. Esto dará paso, a saber si es necesario concebir una solución de Diseño que implique tecnología, objetos, o que no las implique también, tal como lo hace por ejemplo como se menciona previamente con el Diseño de Transiciones, que en conjunto con el Diseño de Experiencia de Usuario (UX), por ejemplo, es lo más cercano que ocurrentemente se acerca a esta propuesta de pensamiento en los Diseñadores.

Lo anteriormente dicho no concluye de manera tajante, la idea no es sellar, ni tampoco definir los roles de estas áreas de trabajo, sino que más bien se busca indagar en cómo la Filosofía influye de tal manera en el Diseño que es un factor crítico e infaltable, pero que ha ido perdiendo su importancia debido a un sinfín de factores provenientes de la era moderna. A modo de llamado de atención para Diseñadores, tienen el deber de saber que la Filosofía viene en camino para ayudar al Diseño a enfocar nuevamente su camino a través del pensar, es por eso que, sobre lo que realmente se está generando para las personas, pensar primero antes del qué hacer.

Referencias

  1. Wendt (2015). (p. 6)
  2. [2] Tonkinwise, C (2015), Design for Transitions – From and To What?. Lugar de publicación: Digital Commons @RISD. https://digitalcommons.risd.edu/
  3. [3] Flusser, V., Editorial Síntesis (2002). Filosofía del Diseño. Capítulo 4: Acerca de la palabra Diseño.
  4. [4] Galzacorta, I (2016). La Historia de la Filosofía como tarea filosófica. Consideraciones a partir de Heidegger. Facultad de Letras, Universidad del País Vasco UPV/. SciELO (Scientific, Electronic, Library, Online). http://www.scielo.org.mx/.
  5. [5] García-Acevedo, J (s.f). Relación alma-cuerpo: El dualismo Cartesiano y la refutación Kantiana del Idealismo. Revista Universidad Libre. https://revistas.unilibre.edu.co/
  6. [6] Perrechoud, S (2015, 28 de Septiembre). La Fenomenología según Merleau Ponty: Un camino de descenso hacia las cosas. Revista de Filosofía UCM. Recuperado de https://revistas.ucm.es/
  7. [7] Wendt (2015). (p.41)