Taller de Amereida 2005

De Casiopea



Asignatura(s)Taller de Amereida
Año2005
Tipo de CursoOtro
TalleresARQ 2º, ARQ 3º, ARQ 4º, ARQ 5º, DG 2º, DG 3º, DG 4º, DO 2º, DO 3º, DO 4º
ProfesoresJaime Reyes, Manuel Sanfuentes, Andrés Garcés
Palabras Clavetaller de amereida, amereida, poética, poesía
Carreras RelacionadasArquitectura, Diseño Gráfico, Diseño Industrial

Clases de Jaime Reyes

Trimestre 1

Tratamos sobre Don Quijote de la Mancha

Clase 1

11 de marzo

Debido a una intuición poética que coincide con una celebración de escala mundial, durante este trimestre vamos a hacer una lectura de Don Quijote de la Mancha. La intuición nos invita a una aventura de la cual no conocemos los resultados; sólo la emprendemos confiados en que sus avatares nos traigan iluminación y hallazgos. La celebración es que este año se cumplen los 400 años desde la primera publicación del Quijote y las Academias de la Lengua han publicado una muy bella –y muy barata- edición.

Aún aceptando que nos adentraremos en esta lectura por pura intuición, podemos preguntarnos ¿por qué es importante el Quijote para nosotros? (los alumnos responden):

porque es un libro muy bien escrito
porque es la primera novela en castellano, antes no había nada.
Porque es el realto de un héroe

Esto es cierto. Sin embargo hay otros libros que poseen estas mismas características y que son efectivamente muy importantes. Nosotros nos adentramos en la lectura del Quijote porque sospechamos que este libro es un punto de inflexión en la historia de la lengua.

¿Cuándo comenzamos nosotros, o mejor dicho cuándo comienza lo que somos nosotros hoy? Supongamos por un instante que ese nosotros se refiere a la humanidad. La ciencia nos hace algunas indicaciones, como establecer que el primer signo de humanidad es la posición erguida (el homo erectus de hace 1,6 millones de años, o es el primer entierro de los muertos, o a partir del homo sapiens de hace 10,000 años. Hay aquí materia para debatir. Yo voy a proponer dos relatos para darle a la raza humana su carácter distintivo y definitivo.

El primero es recogido por Walter Otto (1874-1958. Alemán estudioso de Grecia, en “Las Musas. El origen divino del canto y del mito”, Buenos Aires, Editorial Eudeba, 1981):

“Zeus termina la construcción de un mundo.
Todos los dioses están presentes. Sobreviene un admirable silencio, estupor ante la belleza de lo construido. Entonces Zeus pregunta a los dioses si falta algo para que la construcción sea perfecta. Los dioses convienen que algo falta. ¿Qué? Falta la palabra, pues sólo la palabra elogia. Y entonces Zeus crea las Musas.”

El segundo es un fragmento tomado del relato del Génesis:

Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él. Jehová Dios formó, pues, de la tierra toda bestia del campo, y toda ave de los cielos, y las trajo a Adán para que viese cómo las había de llamar; y todo lo que Adán llamó a los animales vivientes, ese es su nombre. Y puso Adán nombre a toda bestia y ave de los cielos y a todo ganado del campo; mas para Adán no se halló ayuda idónea para él. Entonces Jehová Dios hizo caer sueño profundo sobre Adán, y mientras éste dormía, tomó una de sus costillas, y cerró la carne en su lugar. Y de la costilla que Jehová Dios tomó del hombre, hizo una mujer, y la trajo al hombre.

En ambos relatos la primera misión de los hombres es el nombrar. Por una arbitrariedad justa diremos que nosotros, los humanos, comenzamos cuando pudimos nombrar. Es decir, con el habla. ¿Cómo hablamos nosotros? ¿Qué hablan ustedes, los que están aquí presentes?

Hablamos emitiendo sonidos…
Lo hacemos para comunicarnos…
Hablamos un lenguaje…
Hablamos castellano…

Esto es. Hablamos castellano; una lengua romance surgida desde el fondo de otra lengua: el latín. Y esta lengua indoeuropea alcanzó su máxima expresión por la influencia del griego. Pero sigamos en el castellano. Don Quijote es un libro que de muchas maneras reinventó la lengua, aunque nunca podremos dar ejemplos específicos del libro, como si se puede hacer cuando se investiga el origen de los nombres. Porque al nombrar algo ese algo aparece y existe. Lo primero que se hace con un niño, desde su más temprana existencia, es nombrarlo. Así este nuevo ser tiene verdadera realidad.

Se trata de una aproximación de orden poético que nos indica que las lenguas sí se transforman cuando aparece una forma de decir algo que antes no se podía decir; cuando se puede expresar algo que antes sólo vagaba en la penumbra de la conciencia; cuando se inventan relaciones entre palabras que antes nunca se habían podido relacionar. Esto es lo que hace la poesía y hombres como Hölderlin, Shakespeare o Cervantes.

Si es cierto que nosotros somos lo que somos porque hablamos una tal lengua, entonces un punto esencial de nuestro propio origen se encuentra en el Quijote. Y a ese punto es al que nos dirgimos durante este Taller de América.

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Clase 2

18 de marzo

Después de oir y de leer este fragmento, este pasaje del libro es posible darse cuenta de que Cervantes es el Quijote y viceversa; identidad doble bastante profunda, elegante, casi gentil. Cervantes es un escritor que era un soldado, y a través de Don Quijote reclama, irónicamente, la supremacía de las armas –por sobre las letras- en la mantención del orden del mundo. Pero al mismo tiempo que es un (ex) soldado, está escribiendo un libro. Es decir, pertenece tanto a los hombres de armas como a los hombres de letras. Y su desición de favorecer al hombre de armas, a la guerra, como el primordial esquema para la conservación de la armonía de los asuntos humanos es una ironía, porque él mismo y su familia fueron arruinados por la guerra, mientras sí tuvo éxito en la literatura. Sin embargo esta paradoja o ironía a la que se someten tanto Cervantes como su hidalgo Don Quijote no es la cuestión principal a tratar en este pasaje.

¿Por qué Cervantes –o el Quijote- consideran que la guerra es el método más eficiente para sostener un orden social y así humano? Recordemos sus propias palabras:

“con las armas se defienden las repúblicas, se conservan los reinos, se guardan las ciudades, se aseguran los caminos, se despejan los mares de corsarios, y, finalmente, si por ellos no fuese, las repúblicas, los reinos, las monarquías, las ciudades, los caminos de mar y tierra estarían sujetos al rigor y a la confusión que trae consigo la guerra el tiempo que dura y tiene licencia de usar de sus privilegios y de sus fuerzas.”

No nos anima ahora el afán de ir tras respuestas demasiado rebuscadas, porque al final podríamos guiar cualquier texto hacia las interpretaciones que nos favorezcan la propia ruta. Pero sucede que cuando el Quijote hace este discurso de las armas y las letras, se está refiriendo a una relación que hasta nuestros dias tiene la mayor relevancia. Veamos.

Cuando uno habla; ustedes, yo, cualquiera, puede decir lo que no puede transmitirse. Sólo el habla, en tanto que lengua o lenguaje, puede componer y cantar las cosas que no existen aún, o aquellas que existiendo no están del todo elaboradas y configuradas. Y el habla que mejor crea realidades es la poesía. Un poema sea tal vez la forma más perfecta de hablar, aunque obviamente no por eso es la más adecuada a toda circunstancia. A lo que me refiero es que Cervantes, mientras está con el Quijote, está ocupado en el habla. Y aparenta que no puede o no alcanza a restaurar una realidad que sostenga el orden del mundo. Le entrega, supuestamente, esa restauración a la guerra. Digo 'supuestamente' porque al final el habla sí opera.

Sucede que la profundidad de la guerra implica operar con la lógica de la no existencia, es decir al revés del habla. La guerra nace cuando se configura la diferencia; esto es cuando alguien elimina la posibilidad de existencia de una cosa o una persona diciendo –como se dice corrientemente- “esto no existe”. Hoy en dia se promueva la tolerancia como el sentimiento que puede mantener la paz entre los pueblos. Entre los pueblos que se consideran mutuamente “un error total”, y que por ende deben destruirse. Ese odio hacia la diferencia es el odio hacia la diversidad (y acaso sea este uno de los principales males o problemas de la globalización). Y llega hasta la sublimación cuando se producen guerras basadas incluso en la mínima diferencia que se agranda hasta convertirse en el todo por el todo (la historia nos cuenta de guerras provocadas por la infidelidad, por el rapto de una mujer, por un partido de fútbol, etc.).

El orden del mundo, la armonía que lo rige y lo gobierna es una suerte de unidad. Se trata de mantener la unidad; como cuando se dice que la unión hace la fuerza, para que no se desarme la simetría armónica del mundo. Pero la trágica historia de nuestra sociedad humana (a diferencia de la historia biológica de nuestro propio planeta) nos enseña que esa clase de unificación es siempre por la fuerza; “que sólo es a pesar suyo que un término cualquiera entra en fusión con otro término”. Cervantes sabe esto y sabe que son los guerreros quienes cambian el mundo, pero está escribiendo un libro. ¿Qué sucede? Que en la verdad el habla, la poesía sí cambian el mundo. No lo hacen a través de las armas, la política o la revolución, sino a través de una canción que siembra una semilla en los jardines secretos de las almas; la semilla de la paz de la unión. La poesía se propone no un cambio directo en las estructuras que mantienen el orden del mundo, sino una transformación radical desde su esencia misma; que dicho orden sea recreado a partir de la paz creadora y no con un ardid. Se trata de algo mejor que una enseñanza; es más bien una especie de formación en el amor.

En palabras de Gotfreid Benn:

“La poesía posee por principio una suerte de experiencias radicalmente diferentes a la de los técnicos y los guerreros y exige otras conclusiones que la de la mera eficacidad práctica o que del servicio al progreso. Yo me pregunto,

dice Benn,

si no es más que la fuerza de un hombre vigoroso el que sea capaz de enseñarle a la Humanidad lo siguiente: tú eres así y no serás jamás otra. Así tú vives, así tú has vivido; así vivirás siempre. El que tiene dinero tendrá salud. El que tiene poder será el que diga el juramento justo. El que tiene la fuerza hará el derecho. Esta es la historia hecha historia. He aquí el hoy, presente, tómalo, míralo y ámalo. Esta enseñanza me parece mucho más radical, porque tiene un conocimiento más profundo, una continuidad mucho más honda y más rica de promesas que todas las esperanzas de felicidad que propagan los partidos políticos.”

hablando    digo lo que no puede transmitirse    trabajo a partir de la 
singularidad absoluta    como lo mostró hegel    y es esto lo que se 
pierde    de todos modos    me pierdo en el lenguaje    y es allí que 
nosotros tratamos de encontrarnos  –  el medio de este encuentro es 
así lugar de una extraña indiferencia  de una neutralidad desesperante 
( lo universal )      mientras que esta pérdida me somete a suplicio 

amereida, pág. 83 

así como decimos en nuestra len- 
gua hablada para desestimar a un hombre o a una dificultad ( eso no 
existe )


ellos son un error total     insoportable su mane- 
ra de hablar sus dialectos      de comer   de vestirse      ellos deben 
ser destruidos 


la guerra es el único ardid de la unificación 

Nota

Cervantes es considerado como el más grande escritor español de todos los tiempos, y uno de los mejores escritores universales. Nació probablemente el 29 de septiembre de 1547 en Alcalá de Henares, Madrid. Fue bautizado en la iglesia de Santa María el 9 de octubre de 1547. Fue el cuarto de siete hijos del cirujano-barbero Rodrigo de Cervantes y de Leonor de Cortinas. Parece ser que estudió con los jesuitas en Córdoba o Sevilla y quizás en Salamanca. Durante su adolescencia vivió en distintas ciudades españolas (Madrid, Sevilla). Cuando cumplió veinte años, abandonó su país para abrirse camino en Roma, ciudad donde estuvo al servicio del cardenal Acquaviva. Recorrió Italia, se enroló en la Armada española y en 1571 participó en la batalla de Lepanto. Fue en esta batalla, donde perdió el movimiento del brazo izquierdo, por lo que fue llamado el Manco de Lepanto. Mientras regresaba a España, en el año 1575, fue apresado por los corsarios y trasladado a Argel, donde sufrió cinco años de cautiverio (1575-1580). Fue liberado gracias al rescate pagado por el fraile trinitario fray Juan Gil. El 27 de octubre llega a las costas españolas y desembarca en Denia (Valencia) su cautiverio ha durado cinco años y un mes. Partió hacia Madrid y a su llegada, se encontró a su familia en la ruina. Al poco tiempo contrae matrimonio en Esquivias (Toledo) con Catalina de Salazar y Palacios. Publica La Galatea (1585) y lucha, sin éxito, por destacar en el teatro. Sin medios para vivir, marcha a Sevilla como comisario de abastos para la Armada Invencible y recaudador de impuestos. Es allí donde le encarcelan por irregularidades en sus cuentas. Cuando es puesto en libertad se traslada a Valladolid. Es posible que se iniciara en la literatura bajo la supervisión y en la amistad del humanista y gramático López de Hoyos. Entre 1590 y 1612 escribió una serie de novelas cortas que, después del reconocimiento obtenido con la primera parte del Quijote en 1605, acabaría reuniendo en 1613 en la colección de Novelas ejemplares. Esta colección se inicia con La gitanilla, fantasía poética creada en torno a la figura de Preciosa y la relación entre la gitanilla y un joven capaz de renunciar a su alcurnia por amor. En contraste con tan embellecido marco sigue El amante liberal, novela bizantina de amor y aventuras, con las adversidades que Ricardo y Leonisa han de superar antes de su matrimonio. Don Quijote de la Mancha, hoy en día considerada como una obra universal. Se cree que la comenzó a escribir mientras se encontraba en la cárcel a finales del siglo XVI. Ya en el verano de 1604 estaba terminada la primera parte, que apareció publicada a comienzos de 1605 con el título de El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha. Tuvo un éxito inmediato.

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Clase 3

2 de abril de 2005

Antes de releer este episodio tenía una pregunta a su respecto, y ahora que lo hemos leído una vez más esa pregunta se mantiene intacta: ¿Por qué es este episodio el más conocido de Don Quijote? Incluso aquellos que nunca han tenido el libro entre sus manos saben que Don Quijote se enfrentó en batalla contra molinos de viento pensando que eran gigantes, ¿por qué?

Los alumnos dicen:

porque es el mejor ejemplo de la personalidad del Quijote…
en donde se refleja exactamente la locura del personaje…
porque está muy bien escrito y es simple y es posible verdaderamente hallar la aventura…
porque hay algo en esa batalla común a todos los lectores…

Yo creo que todo esto es cierto y que tienen razón, pero sospecho que nos falta algo más. Veamos. Efectivamente pareciera ser el episodio en donde más claramente se da el personaje tal cual es, pero con eso no alcanza. Cada libro, cada novela tiene un episodio en donde mejor se caracterizan sus personajes y sin embargo no por eso son conocidos.

Es cierto también que tenemos aquí a este señor viejo que no anda en su juicio; digamos medio loco porque allí donde la realidad objetiva tiene molinos de viento, el caballero embiste gigantes malignos. Por un lado tenemos a la fantasía, al sueño semi demente y por el otro está la realidad cruda, material, innegable. Pero la mera constatación del mal estado mental y físico (porque al cabo los molinos-gigantes le dan una buena paliza) del Quijote y su enfrentamiento entre fantasía y realidad, no es motivo para que se convierta en el más conocido episodio de la lengua castellana. Muchos libros hay que tratan con estas mismas circunstancias.

Pensemos ahora en la empatía que esta batalla crea con todos los humanos que de una u otra forma nos vemos enfrentados casi diariamente con esta clase de pelea desigual. Luchas humanas de las más variadas clases que todos los días de la historia se libran con estos mismos u otros resultados. La compasión que pudiera despertarnos el pobre Don Quijote, nuestra solidaridad con su condición y desventura, tampoco justifica tanta fama.

Supongamos ahora que este episodio está extraordinariamente bien escrito, que es la suma de lo perfecto en redacción, vocabulario, originalidad, etc. Que es una verdadera matriz acerca de cómo ha de escribirse una novela. Todo lo cual es más que probable. Sin embargo bien sabemos que la erudición, la perfección estilística o la belleza formal no derivan en gusto popular. Cuestión de preguntarle a las más altas creaciones del arte de todos los tiempos.

Yo creo que estamos perdiéndonos algo. Aunque deba advertir de antemano que para esta pregunta que hago no tengo una respuesta definitiva. Yo no soy estudioso del Quijote ni soy un experto en literatura; se trata de una intuición poética y me voy a guiar por lo que Miguel acaba de decir: “aquí se ha introducido un elemento telúrico”. Uno de ustedes dijo además que aquí era posible hallar la aventura. Creo que desde allí nos acercamos a cierta clave. No me parece importante saber si los molinos son tales o son gigantes; mejor preguntarse ¿de dónde sacó el Quijote la idea de gigantes? Si estos nunca han existido en verdad y sin embargo el hombre siempre los ha concebido. Y como el mismo Quijote observa, los ha concebido en los mitos. Yo creo que este episodio ha trascendido porque hace que la realidad, aquella sustancia material, medible y objetiva, se vuelva mito épico. Y así logra acceder a la más honda intimidad de la condición humana. Luego, esa misma condición se vuelve enteramente aventura.

Pero esta idea nos depara varios problemas. El primero de ellos es que una novela es justamente lo contrario de un poema épico. Los personajes de novela son siempre humanos, parecidos a nosotros y habitantes, por tanto, de nuestro mismo mundo. En cambio la épica trata con héroes más emparentados con la divinidad que con la humanidad y que habitan no en nuestro tiempo –ni siquiera en nuestro pasado- sino en un tiempo original, primero y fundamental. Pensemos además que Cervantes vive en el renacimiento; una época en que expresamente surge una idea de mundo en la cual, por ejemplo, no existe un caballo alado porque la biología no lo permite, o no puede un arquero lanzar una flecha sobre una montaña porque las leyes de la física no lo permiten. Los griegos sí podían concebir y creer estas cosas. Para un hombre del renacimiento, igual que para un occidental actual como nosotros, el pasado es aquello que antecede directamente al ahora, al hoy; hechos y situaciones que acontecieron ayer y que podemos ligar directamente con el presente. Pero Mneme o Mnemosyne, a pesar de que la traducimos como memoria, no es meramente un conjunto de recuerdos, sino una diosa que habla –a través de los poetas- sobre una fuerza cósmica que, por ser intemporal, está siempre presente latiendo en el universo. Esa fuerza es lo relatado en los mitos. La épica no trata de lo antiguo, sino más bien de lo primario en el orden del tiempo y considera bello lo íntimo de las cosas esenciales. Así era la poesía griega. Nosotros en cambio, al igual que Cervantes y su Quijote, hemos sido educados para pensar y creer que lo real es exclusivamente lo que nuestras manos tocan o los ojos ven. Hemos hecho del universo una pura apariencia. A nuestro mundo científico-técnico le importa el cómo de los fenómenos, a un griego le importaba el por qué. Para un griego lo real es aquello que se manifiesta como esencial; no la apariencia sino las fuentes originales.

Yo creo que Cervantes introduce una conexión entre su tiempo y otro mundo, y la verdad es que no importa si lo hizo a sabiendas o no. La lucha del Quijote contra los molinos es la conversión de la realidad, que es siempre inerte, quieta y muda, en un movimiento que ilumina y clarifica el mundo porque lo re encanta aunque sea por un breve instante. La lucha del Quijote es épica.

Pero la poesía moderna, a pesar de todas las conexiones directas, no puede volverse griega. La épica griega relata siempre los mismos sucesos para que estén presentes generación tras generación: pretende transmitir la presencia y actualidad constante de los mismos mitos. En cambio a la poesía moderna le interesa encontrar nuevos objetos poéticos cada vez; le importa la creación de nuevos mitos. Al menos este interés es de radical trascendencia especialmente donde se carece de mitos, luego no hay origen y así no se tiene destino. Esto es América y esta es la pretensión y el horizonte siempre desconocido de amereida. La épica no acabó en Grecia; llega hasta nosotros. Cualquier fragmento de la historia es susceptible de convertirse en leyenda y engendrar así el deleite que produce en el alma humana cuando lo imposible se torna posible. Es decir, el deleite de la más grandiosa aventura.

Miro entonces a nuestra amereida y más específicamente a nuestras travesías, que son la culminación de nuestras aventuras. ¿No vemos nosotros a los gigantes hijos de Gea allí donde hay montañas, simas y océanos transfigurados por los cataclismos? ¿No vemos nosotros abismos míticos allí donde hay quebradas o valles profundos? ¿No vemos dioses en cada lugar y musas danzando en cada fiesta? ¿No son nuestras travesías una visión que modifica la realidad? ¿Son quijotescas nuestras empresas creadoras, nuestras fiestas? De las respuestas a estas preguntas hablaremos la próxima clase.

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Clase 4

8 de abril de 2005.

En este capítulo volvemos a encontrarnos con Miguel de Cervantes. De hecho Don Quijote ni siquiera interviene. La biblioteca que peligra en el fuego no es tanto una sala con volúmenes, es decir no es un lugar físico con libros; es más bien un listado de lecturas. Hoy diríamos una bibliografía, tal vez una crítica bibliográfica. En la novela se trata de la biblioteca del Quijote, pero en verdad son las lecturas realizadas por Miguel de Cervantes. Podríamos concentrarnos en el ejercicio literario y dedicarnos a conocer y analizar los títulos que aquí se mencionan, para saber si compartimos, o no, los criterios del autor respecto de la calidad de esas obras. Hay algunas más conocidas que otras: nosotros en Chile conocemos bien “La Araucana” de Ercilla. Y podríamos concordar en que no sólo es uno de los más bellos poemas épicos escritos en castellano, sino agregar que además es uno de los textos fundamentales de la poética americana. Y que ojalá alguna vez en esta escuela tengamos la oportunidad de adentrarnos en éste como lo hacemos ahora en el Quijote. Sin embargo esta clase de ejercicio no me parece que sea el horizonte sobre el cual versa el Taller de América.

Mejor pregunto ¿qué tienen en común casi todos los libros que van a dar a la hoguera de Cervantes?

Los alumnos responden:

Están todos escritos en castellano…
Son libros antiguos…
Son todos libros de caballería…

Esto es; son libros de caballería, pero ¿qué son los libros de caballería? Antes de contestar consideremos que durante el renacimiento es abolida casi definitivamente la mitología como componente de la verdad. Ahora es la ciencia quien explica el mundo. Los libros de caballería son el canto del cisne de la realidad compuesta por elementos míticos. Son libros en que de cierto modo aún se tiende a confundir el ser antiguo y el renacer del hombre; se confunde cuando al mismo tiempo y en una misma obra se mezclan la narración y la descripción. La narración se refiere al pasado, a algo que ya sucedió; los relatos míticos se concentran en ese tiempo primigenio y original. En cambio la descripción, que es lo propio de la novela, se refiere a lo actual. A la novela, en rigor, no le interesa lo descrito sino la descripción misma. Los personajes de este capítulo (el barbero, el cura, la sobrina) no tienen en sí mismos ningún interés y no se trata de ellos, sólo interesa lo que acontece entre ellos. Los libros de caballería y sus autores se esforzaban en la invención de sucesos interesantes: inventaban aventuras. Aún cuando sus aventuras estaban situadas no en un tiempo fundamental sino en un pasado inmediato, sí recogían de algún modo la tradicón del relato mítico. De hecho consideraban, no sin razón, que por ejemplo La Ilíada y La Odisea podían ser perfectamente libros de aventuras. Podríamos hacer la siguiente tabla con estos opuestos, según lo que hemos dicho ahora y en clases anteriores (y que explico más adelante):

  • Mito realidad
  • Épica novela
  • Narración descripción
  • Pasado actualidad
  • Pasado original pasado inmediato
  • Imaginación ciencia

Aunque siempre se trate de aventuras. Pero nuestro Cervantes le achaca a los autores de esos libros ese esfuerzo como algo indigno y los condena a la hoguera, ¿Por qué?

Porque Cervantes comprende la naturaleza de la aventura desde otro mundo, llegando a la paradoja de afirmar que escribe su libro de caballeros andantes en contra de los libros de caballería. ¿cuál otro mundo?

Sucede en su época (que no es tan distinto en la nuestra) que las aventuras de esos libros se sitúan en el pasado, pero no en el pasado originario como el de la épica (ver tabla), que es un pasado inmortal que no envejece. Es decir, nosotros estamos a la misma distancia de Aquiles que Platón o que un ciudadano del siglo XVII. En cambio estos autores pretenden reconstruir un ideal del tiempo en donde los lectores no vivan la realidad, porque no hacen ni épica ni novela. Cervantes consideró que esos libros fueron una especie de droga para el público porque los liberaba de la realidad, elaborando un pasado “ideal” no propio, atractivo y que al ser ajeno es “sin problemas”. Irritaba a Cervantes que estos autores consideraran como no poética la realidad actual: el presente. Entonces él introduce la realidad: esto es constantemente Sancho Panza. Por este personaje podremos preguntarnos eternamente si los molinos eran tales o eran gigantes. Don Quijote es la luz del filo que junta y separa estas dos zonas del espíritu. Acá la imaginación y allá la realidad. Y lo que lo coloca en ese filo es su voluntad de aventura. Cuando los molinos-gigantes le dan una paliza dice que los magos con malos haberes podrán quitarle la aventura, pero jamás el esfuerzo y el ánimo para persistir precisamente en la aventura.

Por primera vez la realidad entra en lo poético para que suceda la verdadera aventura, la que está más próxima a la condición humana. Cuando así sucede, la realidad misma se abre para que aparezca y exista la imaginación, lo imposible, lo nuevo. Esto ya no es la poesía griega, que relataba lo original, perpetuo e imperecedero. Pero toda la Gracia del libro de Cervantes no es esta introducción de lo real en lo poético, sino justamente demostrar que el principio a la inversa también opera; lo poético entra en la realidad para que el mito, el milagro, sí sucedan. A pesar de lo que diga la ciencia.

Pensaba entonces en nuestra mayor aventura; la TRAVESÍA. Tal vez nuestras travesías se hallen auguradas en el escrutinio de la Biblioteca del Quijote. Porque ¿podrían decir ustedes, definir, qué es una aventura?

Los alumnos dicen:

es ir en busca de algo…
es lo peligroso, lo arriesgado…
es ir hacia lo desconocido, lo incierto…

Fíjense que yo creía esto mismo que ustedes hasta que busqué la palabra en un simple diccionario. Y resulta que aventura viene del latín advenire, que significa llegar, suceder. La aventura no es ir hacia… sino que ella llega, es lo que llega y lo que sólo sucede. Es como decir ir, pero “a lo que venga”. La aventura es así una espera bellísima. Como el adviento, el tiempo sagrado antes de navidad. Y esto es precisamente la máxima expresión del presente. Se trata de la espera del mejor y más extraordinario de los regalos. A eso vamos nosotros de travesía.

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Clase 7

29 de abril

Se supone que lo ocurrido a Don Quijote en la cueva de Montesinos es un sueño; el propio caballero duda acerca de si sucedieron los acontecimientos o más bien todo fue producto de la magia. Es curioso que Sancho y el primo no creen que don Quijote esté aquejado de otra de sus fiebres de locura; piensan que todo lo relatado por don Quijote efectivamente el cabllero así lo vio, pero piensan que lo pudo ver porque dentro de la cueva fue encantado. Sancho y el primo creen en la posibilidad de que existan seres capaces de inducir a alucinaciones y encantamientos, es decir, creen en lo sobrenatural y lo maravilloso. Y en esto es donde nos ubica Cervantes en este episodio.

En alguna de las clases anteriores habíamos sostenido que Sancho es permanentemente la presencia de lo real casi en contraposición a la alucinación y locura de don Quijote; Sancho es quien se ocupa de hacer aparecer la realidad y aún así ahora acepta el hecho de personajes encantadores y otros encantados. Por otro lado el relato entero tiene el tono y el cariz de una parodia. Son varias parodias a distintas historias y leyendas europeas. En una parodia hay siempre una intención por la burla, aunque también Cervantes recoge estas leyendas originales, además de con ironía, con un evidente dejo de respeto. Se burla de las historias y de los personajes, pero la ensoñación del Quijote se parece al viaje de Dante o al de Eneas hacia los infiernos. Es entonces un viaje a través de los universos donde la muerte y la vida son suertes iguales; donde, como Duandarte es posible estar al mismo tiempo vivo y muerto.

¿Por qué Cervantes habría de ponernos en esta situación? ¿Cómo es este universo que nos presenta el Quijote?

Es bello…
Es un sueño sin tiempo ni espacio…
Es irreal…
Es encantado.

Efectivamente todo esto podrían ser descripciones de este universo, de este mundo subterráneo. Pero me parece apresurado decir que es irreal, al menos si se refieren con irreal como sinónimo de no verdadero. A propósito de esa irrealidad que implica entonces un mundo falso, quisiera hacer algunos alcances.

Don Quijote dice que se queda dormido, pero luego despierta y está seguro de que despierta. No se trata simplemente de un sueño. Incluso el mismísimo Sancho no pone en duda lo que dice su señor como siempre lo hace. Recordemos que en una clase anterior dijimos que la presencia de Sancho es siempre la introducción de la pura realidad en los ámbitos poéticos y míticos de la novela; Sancho representa siempre a la realidad que se opone a la locura de su amo. Pues esta vez Sancho no cree que Don Quijote alucina, sino cree que ha sido encantado por algunos seres habitantes de la cueva. La posibilidad de la magia no está contradicha ni negada por la siempre serena realidad de Sancho, quien sí acepta el hecho de personajes encantados. Según él Don Quijote, como uno de ustedes dijo, sufre ante un mundo encantado.

De cierto modo es factible pensar que Cervantes amara lo sobrenatural y que intentase demostrarnos, sobretodo, que lo inverosímil no tiene nada que ver con los verdadero o lo falso. Lo verosímil es lo que el lector acepta una vez que decidió entrar en el juego de la novela. Ahora yo les pregunto ¿son irreales los mundos encantados? ¿Dónde se dan o se dicen estos mundos encantados?

En los cuentos de hadas…
En las historias o cuentos infantiles…

Supongamos aquellos cuentos que vuestros padres y abuelos les contaron cuando niños, esos de príncipes y gigantes y hadas encantadas ¿Eran verdaderos o falsos?

Eran falsos…
No eran reales…

Pero con esto ustedes me están diciendo que les mintieron cuando eran niños, me están diciendo que yo le miento todos los días a mi pequeña hija cuando la hago dormir con algún cuento. No estimados, ni a ustedes les mintieron vuestros padres ni yo le miento a mi hija. Lo que sucede es que lo sobrenatural o maravilloso no es ni falso ni verdadero y no puede medirse como nosotros acostumbramos científicamente a instrumentalizar los fenómenos. La maravilla como lo asombroso y sobrenatural pueden ser verosímiles o inverosímiles: todo depende de si aceptamos o no entrar en el juego. Para mi hija pequeña es verosímil la existencia de enanos, gigantes y brujas porque ella está dentro del juego. Como ella es niña no ha podido todavía decidir sobre si acepta o no entrar en el juego, como podrían hacerlo ustedes o yo. Pero el asunto es que eso que religiosamente se podría llamar los sobrenatural en poética lo llamaremos lo maravilloso.

Amereida nos dice que América es la abundancia de maravilla. Como si dijéramos que todo el continente es una gran Cueva de Montesinos. Al menos los primeros europeos que vinieron así lo pensaban y así describían nuestro continente. Nuestras travesías son como la cuerda del Quijote; por la cual bajamos y entramos hacia lo maravilloso y lo sobrenatural. Aunque nosotros no trabajamos a través de la ensoñación aporque no tenemos una cabeza lírica sino una épica, y eso implica trabajar a través del oficio. Al estar inmersos en la maravilla nuestras obras son testimonio de eso y no de una realidad objetiva.

Se puede probar esto que digo. Hagan alguna vez el ejercicio de contarle a alguien, que no conozca mucho de nuestra escuela, una travesía. Cuéntenle los hechos crudos sin mayores explicaciones y les aseguro que se sorprenderán a ustedes mismos al ver como desde el relato surgen toda clase de maravillas. Incluso con otros oídos una travesía puede resultar perfectamente inverosímil. A nosotros nos parece normal, porque igual que los niños pequeños al oír los cuentos de sus padres, hemos decidido entrar en el juego. De esa decisión depende que consigamos o alcancemos a quedar dentro de la Maravilla.

Clase 8

6 de mayo.

Grisóstomo es un heredero rico y educado que se convierte en pastor. Esta conversión a la vida pastoril, en tiempos de Cervantes, significaba una renuncia al mundo material en pos de una vida ascética, sencilla. Diríamos algo parecido a un apostolado o a la vida de un monje. Pero la renuncia que conduce hacia la vida monacal se supone producto de una inspiración divina y es por tanto un asunto religioso; en cambio la conversión de Grisóstomo hacia lo pastoril es por el amor de una Mujer. Marcela se ha convertido en pastora; ella, que también es heredera y rica, es quien ha renunciado al mundo material. No importa por qué. Es la mujer más bella de la comarca y muchos hombres además de Grisóstomo han sido seducidos y atrapados irremediablemente por su belleza, haciéndose también pastores para seguirla y lamentarse enamorados recorriendo los campos. Pero ella no ha correspondido a ninguno. Grisóstomo muere de amor y sus amigos culpan a Marcela; cuando ella aparece en el entierro incluso la amenazan. Entonces interviene el Quijote e impide que la venganza se lleve a cabo. Marcela habla a la concurrencia en el funeral, se defiende argumentando que nada de los sucedido es su culpa puesto que ella jamás alimentó sus esperanzas en ninguna forma. Sin esperar respuesta, da media vuelta y se marcha.

Grisóstomo se ha enamorado por la hermosura de Marcela, y aquí llega nuestra pregunta: hay algo más importante que la hermosura en el amor. Todos nos hemos enamorado y alguna vez hemos sufrido desprecios como el de Marcela, o dicho de otro modo ¿Qué cuenta más que la hermosura en el amor? Ustedes dirán.

Yo creo que la hermosura es una parte del amor…
Lo que pasa es que lo de Grisóstomo no es amor, sino una obsesión…
Es más importante el hecho de la entrega…

Intentemos responder esta pregunta no desde la típica sensiblería corriente sino desde una zona más profunda. Les voy a dar una pista. Esto que cuenta más que la hermosura es algo que hemos aprendido en las travesías ¿Qué podrían tener en común nuestras travesías con el amor?

Ambos son como un viaje…
on una aventura…

¿Qué es un viaje así dicho? En voz de amereida “la hermosura cuenta menos que la ruta, y esto sí que es difícil aprenderlo” ¿Qué es la ruta?

es un camino…

Sí claro, pero qué clase de camino, y atención porque parece que hablamos de un camino que no es el camino.

La ruta es un ir hacia cierto horizonte…
Una ruta es una vía para llegar a algo…

He aquí dos cosas distintas; uno de ustedes habla sobre el ir hacia y otro habla sobre el llegar. “La ruta es seguir partiendo siempre, es mantener el rumbo abierto ¿Será un sin fin como el amor?” Y esto es lo que hemos aprendido en nuestras travesías. Nuestra aventura es efectivamente un sin fin en la que nunca llegamos porque se trata de permanecer en ese ir hacia, estar yendo siempre. Si en el amor llegásemos finalmente a una meta, se acaba. Y todos quienes hemos estado enamorados sabemos que para mantener vivo el amor es necesario reinventarlo y reencantar todos los quehaceres cotidianos.

“Hacer tal ruta, abrir tal rumbo, tal vez de tales cosas interrogaba Kant a los capitanes de barcos balleneros. Aquellos que Melville dijo que buscaban la ballena blanca y tal vez Ajab sea el nombre de la musa de toda pura travesía”

Clase 9

13 de mayo.

Hay varias cosas extraordinarias sucediendo en este capítulo. Surgen fantasmas, demonios, ejércitos fastuosos de otros mundos, etc. Sin embargo quisiera detenerme en un pasaje digamos “corriente”, que cuando se lo lee no invita a mayores consideraciones. Lo hago no para rebuscar argumentos o para hacer discusiones vanas, sino porque de verdad me parece notable.

No sin sorpresa leí refranes de uso popular, escritos por Cervantes hace 400 años, que aún hoy usamos en nuestra vida cotidiana: “del dicho al hecho hay largo trecho, al que madruga Dios lo ayuda, etc.” En general es Sancho el que habla y se comunica a través de refranes; Don Quijote de hecho por esto lo reprende. Pero la duquesa lo defiende. Y lo defiende diciendo que son de estimar por la brevedad de la sentencia. ¿Por qué una sentencia breve ha de ser estimable?

Por su elocuencia…
Por su sencillez…
Porque riman, y así pueden permanecer en la memoria…
Dicen algo que a todos alguna vez les ha sucedido…

Efectivamente esto es así, pero hay algo en las sentencias de estos refranes que hace que, con muy pocas palabras, se sigan diciendo después de 400 años. Durante estos cuatro siglos muchas cosas han cambiado en nuestra lengua; al punto que incluso nos resultaría difícil conversar fluidamente con un español del siglo XVI. Sin embargo estos refranes se siguen diciendo casi exactamente igual.

No es una casualidad que estas sentencias las utilice Sancho (el Quijote es más dado a los discursos adornados y enjundiosos), porque el escudero pertenece al vulgo, al pueblo y estas sentencias pertenecen a lo que llamamos la sabiduría popular.

Pues bien, la poesía se nutre más de esa sabiduría popular que de todos los estudios serios del mundo, ¿por qué? Porque en estas sentencias opera un principio que en todo poema debiese funcionar con excelencia. Se trata de algo que podríamos llamar la economía de la palabra; con lo menos digo lo más. Para explicar cabalmente estas sentencias se requiere de largas explicaciones y muchas páginas. Pero sucede que se entienden de inmediato; todos sus sentidos y significados se presentan al unísono y ordenadamente, de suerte que no requieren de las largas explicaciones ni de las muchas páginas. Esto mismo hace un bello poema; en un verso se contienen muchos mundos. Por eso los versos de un poema no pueden ser modificados ni en sus comas. No pueden ser escritos de otra manera. Un buen verso –casi como un refrán- es un artificio que alcanzó una justeza; nada se le puede agregar ni quitar sino para peor. Esta es la definición renacentista de armonía. Desde aquí podríamos pensar que nuestros poemas y nuestros versos van tras la armonía y sin embargo no es así. La modernidad ha dado algunos pasos a este respecto: ha pasado de la armonía como objetivo al desconocido como horizonte. Y lo digo aquí porque uno de los poetas que más y mejor impulsó este paso fue uno que comprendió especialmente la hermandad entre los refranes y los versos. Yo ya les he hablado del Conde de Lautreamont. Él escribió dos libros: Los Cantos de Maldoror y Poesías. Las Poesías de Lautreamont no están escritas en verso ni en prosa, sino son una acumulación de sentencias breves. Muchas de ellas recogidas de la sabiduría popular, y que las fue a veces modificando. Lautreamont comprendió que allí, en esa sabiduría popular, en la forma corriente de hablar una lengua, residen algunos de los más bellos secretos de la poesía. Es más, con una sola sentencia –que a nosotros nos ilumina y nos señala ese horizonte del desconocido- nos dejó para siempre orientados: “La poesía ha de ser hecha por todos. No por uno.”

Clase 10

20 de mayo.

Se resuelve finalmente la burla de los Duques sin que los engañados se den cuenta. Y se resuelve felizmente, a pesar de quedar Sancho castigado en el evento. Este capítulo se subtitula “La Profecía de Merlín” ¿qué es una profecía?

Es una predicción…
Es tener una claridad…
Es tener una claridad sobre el futuro…
Se refiere al destino…

Esto y más, porque una profecía, según el diccionario, es “un don sobrenatural que consiste en conocer por inspiración divina las cosas distantes y futuras.” Ahora bien, la profecía de Merlín ha de cumplirse sólo si sucede lo que en ella está destinado. En este caso ha de suceder el cúmplase del castigo o penitencia de Sancho. El escudero es un hombre de fe (aunque profesar tiene una raíz diferente) y cree en al profecía; al comienzo se niega a aceptar el castigo pero cree que si lo acepta de verdad Dulcinea será desencantada. Finalmente Sancho acepta la penitencia, aunque acomodada a su medida, y la profecía se hará realidad. Pensaba entonces las semejanzas que tienen las profecías y nuestras poesías. Nosotros también andamos metidos en estas cuestiones, porque la poesía, aunque no profetiza nada, sí indica y requiere de un cumplimiento. ¿Cómo se cumplen las indicaciones de la poesía? ¿En que se parecen o se diferencian las profecías con la poesía?

PROFECÍA----------------POESÍA Futuro------------------presente, regalo Castigo o salvación-----libertad Divina------------------humana

La poesía no es profética porque no va a salvar a nadie. A diferencia de la profecía de Merlín, quien dice a Sancho haz tú esto para que Dulcinea sea salvada, nuestra poesía no propone la salvación de nadie. Aunque a veces lo parezca, Amereida no le dice a nadie hagamos esto para que sea salvada América, o aquellos que no lean Amereida se irán al infierno de la arquitectura o del diseño. En este sentido es más fácil creer en las profecías, porque la poesía no ofrece salvaciones sino apenas la ocasión de un rumbo; el horizonte desconocido de un destino propio. Pero sobre todo, la exquisita libertad de aceptarlo o no.

Trimestre Segundo

Usted Pregunta y su TV responde

Durante este trimestre se presentó la serie de televisión "Usted Pregunta y su TV responde", realizada por Godofredo Iommi para el canal de Tv de la UCV.

  1. CAPÍTULO 01
    1. ¿Cuándo será el día que estemos en paz, haya felicidad y no nos encontremos con tantos baleos y muertos?
    2. ¿Qué me espera en este día?
    3. ¿Cuáles son las causas de la guerra del Medio Oriente?
    4. ¿Por qué nos enamoramos?
    5. ¿No cree Ud. que en esta etapa el hombre ha olvidado ser feliz y su vida interior?
    6. ¿Cuál ha sido la etapa más feliz que le ha correspondido vivir a la humanidad?
    7. ¿Cuál es el programa de Tv que me puede aconsejar?
    8. ¿Está este país preparado para el avance tecnológico que nos llega continuamente?
    9. Los tiempos actuales eligen que las parejas trabajen, o que a mi juicio debilita el matrimonio, ¿cómo se resuelve?
    10. ¿Por qué en la zona es tan bajo el interés por el arte, especialmente por la música?
  2. CAPÍTULO 02
    1. ¿Hay vida más allá de la vida?
    2. ¿Qué es un juego?
    3. ¿Por qué siendo un elemento tecnológico, aparece el Tv. Como una necesidad tan vital para las personas?
    4. ¿Cuál es la fórmula para vivir todos en paz?
    5. ¿La falta de dinero hace fracasar un matrimonio?
    6. ¿Existirá realmente Dios?
    7. ¿Qué es estudiar?
    8. ¿Puede un hombre querer con amor verdadero a dos mujeres?
    9. ¿Podrá en el futuro la computación reemplazar al hombre?
    10. ¿Ud. Tv, es un testigo de lo que ve o sufre con lo que registra?
    11. ¿Qué es más perfecto como forma artística, el círculo o el cuadrado?
  3. CAPÍTULO 03
    1. ¿Existe relación profunda entre el sexo, la reproducción y el amor?
    2. ¿Por qué cuesta dejar el cigarrillo?
    3. ¿A que se debe que la ciencia haya creado tanto, y esté hoy a punto de destruirnos?
    4. ¿Cómo se soporta el aburrimiento de la vida día a día?
    5. ¿Qué es más importante en la mujer, el primero o el último amor?
    6. ¿Por qué se forman los arcoiris y por qué se reproducen?
    7. ¿Qué estoy haciendo yo en la vida y por qué existo?
    8. Defina lo que es una escalera en espiral, sin ayuda de las manos, sólo con conceptos.
    9. ¿Por qué en el mundo está existiendo mucho el homosexualismo?
    10. ¿Qué es la libertad en nuestro mundo?
    11. ¿Sabe usted cuál es el simbolismo que encierra el juego de fútbol?
  4. CAPÍTULO 04
    1. ¿Tv., qué haces tu por la humanidad?
    2. ¿Cuándo va a ser el día que aparezcas en tercera dimensión?
    3. ¿Hasta donde tengo que llevar mis responsabilidades?
    4. ¿Cuándo el hombre común va podrá conocer los secretos del universo más allá de las cámaras de Tv, cine o teatro?
    5. ¿Cómo se puede ser amigo del enemigo?
    6. ¿La mujer debe liberarse del mundo hecho por y para los hombres?
    7. ¿Por qué si somos seres humanos se habla de una posible guerra nuclear?
    8. ¿Somos seres producidos por la casualidad?
    9. ¿Valparaíso hasta que punto resiste tanta movilización (locomoción)?
    10. ¿Por qué el estudiante se inmiscuye en lo que no es propio de sus estudios?
    11. ¿Por qué vale la pena morir?
    12. ¿Tv., cuándo será el día que me des confianza para solucionar mis problemas?
  5. CAPÍTULO 05
    1. ¿Cuándo se abrirán más canales para que la gente pueda tener su vivienda propia?
    2. ¿Por qué estamos aquí en este mundo y no en otro? (lotería)
    3. ¿Qué es el pololeo? (tentativa)
    4. ¿Por qué si añoramos la paz conocemos cada día tantas cosas de la guerra?
    5. ¿Por qué existen en el mundo tantos idiomas y razas?
    6. ¿Cuál es el futuro del mundo que vivimos ahora?
    7. ¿Tv., cómo te puedo ver más nítido?
    8. ¿Tv., qué haces tú por la juventud?
    9. ¿Cuál es el fin o límite de la perfección?
    10. ¿Por qué directa o indirectamente dependemos siempre de los demás?
    11. ¿Quiénes somos los seres humanos y hacia donde vamos?
  6. CAPÍTULO 06
    1. ¿Tv., cómo puedo aprender lo que tú sabes?
    2. ¿Por qué existe la infidelidad?
    3. ¿El computador es benéfico para el hombre o lo esclaviza a la máquina?
    4. ¿Por qué la mayoría de los temblores vienen de noche?
    5. ¿Por qué se dejó de usar sombrero?
    6. ¿Cuál es la relación entre el concepto de verdad y la ciencia contemporánea?
    7. ¿Por qué el hombre no se preocupa del medio ambiente en ves de las armas nucleares y de la guerra?
    8. ¿Hasta cuando la violencia?
    9. ¿Por qué el mundo está hoy tan materialista?
  7. CAPÍTULO 07
    1. ¿Cuál es el destino de la mujer?
    2. ¿Si se llega a descubrir la cuarta dimensión, la física quedará obsoleta?
    3. ¿Por qué mi radio reloj funciona con todos menos conmigo?
    4. ¿Tv., qué te gustaría que nosotros los seres humanos hiciéramos por ti?
    5. ¿Podrá crear el hombre seudo sentimientos computacionales?
    6. ¿Por qué el hombre chileno tiende a no superarse?
    7. ¿Por qué hay mujeres que desean ser madres y otras no?
    8. ¿Por qué la amistad no puede ser, como los niños, inocente, sin intereses creados?
    9. ¿Por qué podemos contar?
  8. CAPÍTULO 08
    1. ¿Tv., por qué eres tan injusto y no siempre me das lo que quiero ver?
    2. ¿Cuánto nos quedará en este mundo?
    3. ¿Tv., se siente muy cansado?
    4. ¿Por qué hay que preguntar y contestar?
    5. ¿Qué va a ser de mí en el futuro?
    6. ¿Qué se puede aprender y qué no?
    7. ¿Si no me interesa preguntar ni sus respuestas, qué me diría Ud.?
    8. ¿No se ha enamorado de alguna de las mujeres que muestra?
    9. ¿Tv., cómo eres capaz de preguntar tanto?
    10. ¿Por qué hacen el programa en una escenografía tan sofisticada y Ud., a quién conocemos, dice que es el Tv.?