Contexto y análisis de dos sillas de diseño

De Casiopea

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Título"Contexto y análisis de dos sillas de diseño"
CarrerasDiseño Industrial
Alumno(s)Catalina Correa


Giuseppe Terragni

Giuseppe Terragni fue un arquitecto italiano que trabajó principalmente bajo el régimen fascista y que fue un pionero en el movimiento italiano llamado “racionalismo”.

El racionalismo italiano se refiere a las corrientes arquitectónicas que se desarrollaron en Italia a partir del futurismo en la década de los años 1920 y 1930. En relación a la arquitectura, el futurismo situaba a la ciudad en el centro de atención, y su exponente más representativo fue Antonio Sant’Elia, quien publicó en 1914 el Manifiesto dell’architettura futurista. El futurismo era concebido como arquitectura en “movimiento”, un espacio ligado al tiempo; así el universo de la arquitectura se amplía y se vincula con la dimensión urbana.

En los años veinte, con la muerte prematura de Antonio Sant’Elia, el futurismo pierde su impulso y es en este contexto que se forma el Grupo 7, en 1926, que incluía a los arquitectos como Giuseppe Terragni, Luigi Figini, Guido Frette, Gino Pllini, Sebastiano Larco, Ubaldo Castagnoli y Carlo Enrico Rava.

Los "7" se presentaron al público mediante una serie de artículos publicados en la "Rasegna italiana", en la que se declararon partidarios de una arquitectura italiana y racional, plenamente inspirada en el movimiento internacional y libre de neoclasicismos y elementos eclécticos.

Casa del Fascio
Planos

Inspirados en los aspectos sociales y estéticos de las primeras obras modernas de arquitectos como Walter Gropius y Le Corbusier , el grupo pretendía renovar la arquitectura italiana a través de la adopción de los principios del racionalismo, como una forma de volver a la razón y la tradición luego de la irracionalidad de la guerra.


Se postulaba el retorno a la forma pura, esencial, que exprese la funcionalidad de las construcciones, rechazando la ornamentación, por medio del constante uso de la “racionalidad”. Entre otras cosas defendían la pervivencia de la tradición -en espíritu, no en la forma- y el carácter moderado en sus obras, huyendo de las tendencias extremistas de una parte del movimiento moderno.

Los racionalistas celebraran el progreso moderno con un vocabulario formal severamente geométrico y el uso de los materiales mas avanzados. El diseño racionalista propone sustraerse a sí mismo en el hecho, hasta amordazar la subjetividad, pensar solamente en el intérprete. Utilizar una “buena forma” para cada clase de mensaje visual, una forma objetiva, formas “perfectas” de comunicación segura.


Giuseppe estudió arquitectura en el Politécnico de Milán, durante su trabajo y como lider del Racionalismo Italiano, luchó para posicionar la arquitectura lejos del estilo renacentista neoclásico y neobarroco. En una carrera que tan sólo duro trece años, Terragni creó un pequeño pero importante grupo de proyectos los cuales formaron el núcleo del lenguaje del Racionalismo Italiano o arquitectura moderna.

Uno de sus trabajos mas famosos es la Casa del Fascio, la cual fue comenzada en 1932 y terminada en 1936. Uno de sus aportes fue el “muro laminar”, concepto en que el muro es tratado como una lámina que se despliega del volumen original. Por otro lado está el “vaciado”; Terragni solía vaciar ciertas partes del volumen total, sin perder la referencia del objeto original.

Marcer Breuer

Marcel Lajos Breuer fue un arquitecto y diseñador industrial de origen judío. Uno de los principales maestros del Movimiento Moderno que mostró un gran interés por la construcción modular y las formas simples.

Movimiento Moderno, en arquitectura, es el conjunto de tendencias surgidas en las primeras décadas del siglo XX, marcando una ruptura con la tradicional configuración de espacios, formas compositivas y estéticas. Éste aprovechó las posibilidades de los nuevos materiales industriales como el hormigón armado, el acero laminado y el vidrio plano en grandes dimensiones.

Este movimiento comprende un período situado entre las dos guerras mundiales, y su objetivo es la renovación del carácter, diseño y urbanismo. Los protagonistas fueron arquitectos que reflejaron en sus proyectos los nuevos criterios de funcionalidad y conceptos estéticos. Un impulso decisivo para el movimiento estuvo a cargo del CIAM (Congreso Internacional de Arquitectura Moderna), promovido por Le Corbusier, y las conferencias internacionales, donde se desarrollaron muchas de las teorías y principios que luego se aplicaron en varias disciplinas. A estas pertenecen el movimiento De Stijl, la Bauhaus, el constructivismo y el racionalismo italiano. En 1936 se acuñó el término Estilo internacional en los EE.UU. y a menudo se llama así a todo el movimiento.

Casa Harnischmacher
Silla Wassily

Los mejores ejemplos de este movimiento se construyen a partir de la década de 1920, diseñados por arquitectos como Walter Gropius, Mies van der Rohe y Le Corbusier.

Breuer estudió en la Bauhaus de Weimar, Alemania, en la época que Walter Gropius dirigía esta escuela, en la cual Breuer se haría cargo del taller de muebles años más tarde.


En 1925 diseña la silla B3, la primera de tubo de acero en la historia, que combinaba las condiciones flexibles de este material, con su facilidad para la producción industrial a gran escala. Estaba inspirada en parte, por el tubo de acero curvado del manubrio en la bicicleta “Adler” que Breuer había adquirido recientemente.En 1932 realiza su primer edificio “Casa Harnischmacher”, una vivienda modular construida en hormigón con estructura de acero.

Con la llegada del partido nazi al poder, Breuer tuvo que exiliarse debido a su religión, primero a Inglaterra y mas tarde a Estados Unidos. A partir de 1937 fue catedrático de arquitectura junto con Gropius en la universidad de Harvard, EEUU. En 1946 trasladó su estudio a Nueva York, en 1956 funda el estudio <<Marcel Breuer and Associates>> en Nueva York, y en aquella época adoptó el cemento como material de construcción, y con él un nuevo lenguaje arquitectónico, el brutalismo, y es así como en 1966 diseñó el Museo Whitney de Arte Americano de Nueva York. Con sus muebles de tubos de acero y sus decoraciones contribuyó a crear una idea nueva de la vivienda, convirtiéndose en uno de los más significativos diseñadores de muebles y arquitectos de interiores del siglo XX.


Silla FOLLIA 1934-1936 Diseñada para la Casa del Fascio. Estructura y respaldo de madera pintada, piezas de conexión de acero inoxidable de 8/18’’. Actualmente el diseño es reproducido por Zanotta y su precio de venta es de US 2,567.Sus medidas son 82,5 x 50 x 61 cm.

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Archivo:Follia.pdf

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Silla B33 1927-28 Esta silla (Diseño racional y funcional de la Bauhaus) es un ejemplo del objetivo de la síntesis extrema que elimina todo lo que se considera decorativo u ornamental.

La silla B33 combina ese marco tubular con la firma de cuero negro. Sus medidas son 83.7 x 49 x 64.5 cm.

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Archivo:Silla ensamblada-1.pdf

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El proceso de fabricación del acero es esencialmente refinar el hierro cochino, mediante la disminución del porcentaje de manganeso, silicio, carbono y otros elementos. Para obtener el acero se descarbura el arrabio, es decir, se elimina de éste el carbono y después se vuelve a carburar el hierro obtenido con la cantidad necesaria de carbono para que el porcentaje de éste quede comprendido entre los extremos arriba citados, pues de tales porcientos dependen las propiedades específicas del acero ordinario.

El procedimiento Bessemer fue el primer proceso de fabricación químico que sirvió para la fabricación en serie de acero, fundido en lingotes, de buena calidad y con poco coste a partir del arrabio. Este procedimiento fue llamado así en honor de Henry Bessemer, quien obtuvo la patente en 1855 y la utilizó a través de la Henry Bessemer and Company, sociedad implantada en Sheffield, ciudad del Norte de Inglaterra.

El uso de hornos de arco eléctricos para la producción comercial comenzó en 1902 por Paul Héroult, quien fue uno de los inventores del método moderno para fundir aluminio. En este método se hace pasar dentro del horno un arco eléctrico entre chatarra de acero cuya composición se conoce y unos grandes electrodos de carbono situados en el techo del horno. El bajo coste en relación a su capacidad de producción permitió establecerse nuevas acerías en Europa en la postguerra, y también permitió competir en bajo coste con los grandes fabricantes de Estados Unidos, tales como Bethlehem Steel y U.S. Steel.


El contexto histórico entreguerras, y las obras de Walter Gropius influyeron en el diseño y utilización de los materiales de las sillas FOLLIA y B33.

Tras la primera guerra mundial, y con el principio de un nuevo siglo, la sociedad inició una profunda transformación en varios ámbitos; la teoría de la relatividad de Einstein cambió la percepción del tiempo y el universo, los cambios en la medicina permitieron aumentar la esperanza de vida y por otro lado Sigmund Freud lograba gran reconocimiento con su teoría del psicoanálisis. Gran parte de la población de Europa, Estados Unidos y otras partes del mundo comienzan a cuestionarse los valores tradicionales. En la medida que parte de los países industrializados disfrutaban de mas tiempo libre, surgían los tiempos de ocio, lo que dio lugar a un gran desarrollo cultural como un intento de afirmar la paz.

Con el surgimiento de una nueva expresión arquitectónica en los años veinte, con el arquitecto Walter Gropius (fundador de la Bauhaus) se dio a conocer su teoría, la cual se basaba en la utilización de formas simples en la arquitectura. Con la convicción de que la sociedad mejoraría con la aplicación del funcionalismo, los diseños de esta escuela eran concebidos para la producción industrial, adoptando, la estética de la máquina. Éste fue un periodo en el cual la gente estaba abriendo su mente para nuevas tecnologías y nuevas oportunidades, y en el que arquitectos como Terragni y Breuer estaban en su mejor momento para desarrollar proyectos nuevos acorde a sus postulados. A pesar de que ambos provienen de orígenes contrarios, Terragni por su lado fascista italiano, y Breuer judío exiliado, sus visiones y ambiciones acerca de la arquitectura eran similares.

Tanto Breuer como Terragni, tuvieron alguna clase de contacto con Walter Gropius; el primero, que al ser uno de los principales maestros del Movimiento Moderno siguió los conceptos de Gropius que planteaban una construcción modular de formas simples, y por otro lado Terragni, miembro del Gruppo 7, se inspiraba en obras de Walter Gropius como símbolos de una renovación de la arquitectura retornando a la forma pura y esencial de las cosas.Estas características se hacen notorias en ambas sillas, las cuales presentan en sus formas una geometría elemental que escasea de ornamentos y la cual muestra su funcionalidad, sin ocultarla. En la silla FOLLIA de Giuseppe Terragni, el acero laminado conforma una estructura esencial de la silla que se deja ver; la curva de su respaldo es lo que más llama la atención. Luego está el asiento y patas de madera color negro que dan la impresión de ser un cubo ahuecado, y al observar la silla de lado el respaldo parece casi flotando por la delgadez y sutileza de las láminas de acero. La silla B33 de Marcel Breuer usa el tubo de acero de manera funcional, el cual se dobla dándole la forma a la silla entera, generándo que el asiento y respaldo, negros también sólo que de cuero, aparezcan sutilmente sobre la silla. El acero se producía a grandes escalas para el periodo entreguerras, y era un material muy avanzado que ofrecía producir en masa, lo cual es un aspecto importante a considerar en la fabricación de objetos como sillas. Ambas sillas carecen de adornos y elementos extras, lo que se ve es totalmente funcional; conceptos propios del racionalismo italiano o del Movimiento Moderno.