Modelo de Diseño: lenguaje, obra e interpretación

De Casiopea


Título¿Cómo el diseñador trabaja en la construcción de lenguaje para una obra, de modo que el proceso de interpretación del diseño sea efectivo?
Tipo de ProyectoProyecto de Taller
Palabras Clavemodelos visuales, seminario
Período2013-2013
AsignaturaTaller de Diseño Gráfico Titulación 1
Del CursoSeminario de Diseño Gráfico 2013
CarrerasDiseño Gráfico
Alumno(s)Gabriela Pérez
ProfesorSylvia Arriagada, José Balcells, Michèle Wilkomirsky, Herbert Spencer, Macarena Álamos R, Jaime Pérez Moena, Karen Carrera
PDFArchivo:Lamina-seminario-DG.pdf
Modelovisual-seminariodg-04.png

La necesidad de que el diseño integre o haga parte de lo creado a quien lee o descifra el mensaje, mediante la obra y su exposición, se ve enfrentada necesariamente a las complejidades del lenguaje utilizado; que de manera frecuente, puede llevar al lector a una conclusión distinta o contrapuesta en lo que respecta al real significado que se quería entregar.

Como la correspondencia del autor - lector en torno a una obra o mensaje, suele ser compleja, el diseñador debe formular elementos que posibiliten una mejor construcción perceptiva frente a la obra, de tal modo que ésta pueda irse perfeccionando, si así lo requiere en la fase interpretativa. Dichos elementos permiten al diseñador comunicar, generar algún tipo de comportamiento, expresión del receptor, frente a lo creado, inciden desde la fase de formulación hasta su presentación.

El diseñador, cuenta en primera instancia con la observación, que le permite medir, descubrir, seleccionar, reforzar, comparar y pre- diseñar el espacio desde donde se trabajará el modo o representación. El lenguaje como instrumento para abordar la observación, que en el observar – describir permite darle perspectiva al objeto de diseño, junto a las particularidades, variables o condicionantes que le conformaran. Se establecen parámetros que permiten completar las distintas fases (lenguaje - mensaje - obra - interpretación) involucradas en el diseño. A la vez cada fase determina un vínculo que define y da paso a la siguiente.


Enfoque y modo

Los enfoques que intervienen y perfilan el lenguaje que el diseñador adopta, pueden ser de tipo práctico, estético, emocional o intelectual, entregando a este punto de vista una modalidad a través de los ritmos o tiempos, si el tipo de lenguaje utilizado es oral; una grafía y sintaxis si la expresión es referida a lo escrito o bien contar con signos, imágenes o figuraciones en el plano de lo visual. Los modos a utilizar dependerán únicamente del enfoque en esta instancia, pudiendo reunir varios o un sólo elemento para la composición. Esta construcción de lenguaje basado en un enfoque claro, permite tener una base o fundamento del objeto, servicio o entorno que llamaremos obra. Hay además en este paso, un reflejar de lo observado que es tratar de extraer lo característico, seleccionar de lo concreto ese algo que viene a identificar o bien evidenciar lo que se quiere construir.

Denotación y connotación

El mensaje dentro de la comunicación, se da en un contexto y tiene un sentido particular que lo enmarca. El mensaje se construye y descifra en función de los términos que el autor ha generado y lo que maneja el receptor en torno a la obra; lo que finalmente obtiene significado tras la experiencia individual, lo objetivo o subjetivo que se extrae tras la observación.

Dentro de la interpretación de un mensaje se presentan dos niveles: el denotado y el connotado. La denotación es la representación de aspectos del mensaje que son relativamente objetivos, y que por lo general esta formado por elementos descriptivos o representaciones de una imagen o un texto, también pudiendo distinguirse esta denotación en lo que es el significado de un signo. La connotación por otro lado, presenta aspectos relativamente subjetivos de un mensaje, lo que implica en gran parte, el grado personal de percepción de cada receptor.

No se puede determinar un límite preciso de comienzo y fin donde se mueve el mensaje denotado y el connotado en lo que es interpretar la obra, por lo que toda imagen, estará en algún punto cargada de un contenido retórico, buscando fijar en esa serie de significados la propia intención del autor. Esta acción de fijarse esta principalmente en la relación texto - imagen, donde el texto guía al lector entre los significados de la imagen, lo va dirigiendo. A nivel de mensaje denotativo, lo verbal actúa como una guía de identificación, en cambio a nivel connotativo actúa como guía de interpretación.

Factor e intención

En la obra entran en juego factores (forma, color, volumen, espacio, etc) que inciden en la modelación – preparación a través del planeamiento o perfeccionamiento de las condicionantes o características que compondrán la obra, así como determinar qué elementos visuales estarán presentes y con qué énfasis y que posteriormente llevan a la construcción - implementación de la obra , trabajando una forma y modo mediante decisiones selectivas o de preferencia del autor. Estos factores permiten la articulación de un lector tipo y definen la intención de la obra, referido ya sea a lo social / cultural, la técnica como herramienta o la disciplina y su modo expresivo.

Lector y objetivo

El diseño trabaja de forma imperativa en un planteamiento, proposición de obra, pero no todos los entes influyentes en esta labor, se conectan con la interpretación que se genera en el lector; más bien se puede decir, que existen divisiones entre el emisor (diseñador) y receptor del mensaje, puesto hay diseñadores preocupados por dar a entender ciertas funcionalidades de un objeto por ejemplo, o que están a la espera de una respuesta de algún tipo, de parte de quien lee o usa lo creado. Sin embargo, esta por otro lado el diseñador que construye para sí mismo, pero que expone igualmente su hacer; que no requiere de opiniones o entendimientos externos, que su interés radica en no dar lugar a interpretaciones. El diseñador o autor puede transitar por ambas vías, creando bajo un criterio personal, en pos de sí mismo, bajo una significación propia o tratando de hacer que las personas se identifiquen con lo elaborado a través de su uso o simple conexión objeto – lector.

Se puede decir, que los elementos más valiosos que equilibran y dan sentido al lenguaje construido, están en la forma y mensaje. La forma es todo aquello que está bajo el control del diseñador y que se decide modelar, mientras que el contexto (lector = interpretación) es todo aquello que hace alguna exigencia a la forma. El diseñador es quien se propone lograr el balance en el diálogo que se genera entre la forma y el contexto, logrando la relación o aceptación por parte del lector.

Es necesario tomar los vínculos que intervienen en cada fase, una vez que se ha generado la obra, para que a partir de ellos se puedan ir reforzando conceptos o etapas que en la interpretación se han visto debilitadas.