Modelo de Diseño: Construcción de Identidad desde lo concreto a lo abstracto

De Casiopea


TítuloModelo de Diseño: Construcción de Identidad desde lo concreto a lo abstracto
Tipo de ProyectoProyecto de Taller, Proyecto de Titulación
Palabras Clavemodelos visuales
Período2013-2013
AsignaturaTaller de Diseño Gráfico Titulación 1
Del CursoSeminario de Diseño Gráfico 2013
CarrerasDiseño Gráfico
Alumno(s)Carlos Chávez
ProfesorHerbert Spencer, Sylvia Arriagada, Michèle Wilkomirsky, José Balcells
PDFArchivo:Mapa visual carlos chavez.pdf


El Valor del Diseño

Mapa visual-02.jpg

La palabra “diseño” etimológicamente deriva del término italiano disegno (designar), el acto de diseñar entendida como la prefiguración, el proceso previo en la búsqueda de una solución o conjunto de las mismas. Gropius, al definir el impacto social de la Bauhaus afirma que “el arte y el pueblo deben formar una unidad. El arte no debe ser nunca más deleite de unos pocos, sino felicidad y vida de la masa”.

Sin embargo, ¿podemos afirmar que el diseño y el pueblo deben formar tal unidad? Definitivamente si, sin embargo esta unidad se considerará en completitud sólo cuando aquello que ha sido diseñado genere una relación de identidad con quien lo utiliza. El usuario se observa en el objeto producto de un sentido de pertenencia.

El diseño entonces debe ser entendido como un proceso de constante traspaso entre el lenguaje concreto y el lenguaje abstracto para lograr así “designar”. Es esta dualidad la que le permite generar soluciones a las necesidades de las personas.

El Proceso de Generación de Identidad

El modelo visual expuesto en esta lámina propone entonces una lectura cíclica del proceso de diseño, considerando ese traspaso continuo desde lo concreto (Secciones 1 y 3) hacia lo abstracto (Secciones 2 y 4). El proceso de generación del diseño se inicia a partir de la lectura de la realidad, la cual en primera instancia se define como observable (1.1), entendido esto como la capacidad de ser contemplada y estudiada. Paso siguiente es la etapa de registro (1.2), donde lo que se ha observado se hace medible, construyendo así el paso al campo de la abstracción (1.3).

A partir de la lectura de la realidad (ámbito concreto), el diseño propone ideas (ámbito abstracto). Es aquí cuando se hace uso del lenguaje, ya sea escrito o visual, el cual permite articular las ideas para decantarlas en la forma (ámbito concreto). Se produce entonces un traspaso de un lenguaje a otro. Este proceso se inicia con la identificación de la funcionalidad (1.1) del objeto para luego seguir con la configuración (1.2) y ordenamiento de sus partes. Posteriormente en la etapa de construcción (1.3) se genera la poiesis, definida como el paso del “no ser al ser”.

Una vez creado, el “objeto” se inserta (3.1) en el mundo abstracto de las redes de sistemas, produciéndose interrelaciones (3.2) entre el objeto y su entorno, para finalmente llegar a una sistematización (1.3), entendida ésta como el momento en que el objeto se acomoda eficientemente a un sistema ya establecido. Una vez que el objeto asume un rol específico dentro de la sistematización, genera un mensaje el cual llega nuevamente a la realidad (mundo concreto), a través de su receptor: la persona. Este mensaje debe ser accesible (4.1) e inclusivo (4.2) para asegurar así la generación del sentido de pertenencia (4.3), donde la persona se identifica con el objeto diseñado haciéndolo parte de su vida. La persona lo interpreta como propio, finalizando así el proceso de diseño.El proceso se inicia nuevamente a partir de la realidad, siendo la persona el eje principal de estudio.